Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 31 de mayo de 2026
EL OCASO DE LOS MEDIOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE MAYO)
domingo, 8 de marzo de 2026
INVENTANDO MONSTRUOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 8 DE MARZO)
Los tambores de guerra resuenan por todas partes. Los ciudadanos de pie, como siempre, se rodean de temor y odios en momentos de zozobra como los que estamos ahora viviendo, peor aún al saber que cosas tan sensibles como la economía de cada uno se va a ver fuertemente afectada por esa lejana guerra. La subida especulativa de los dos principales motores de la economía diaria, petróleo y gas, va a dar un golpe certero a todos nuestros bolsillos y nuestra primera reacción va a ser buscar culpables en todo este embrollo causado por un díscolo presidente que crea cuanto conflicto pueda para lograr sus objetivos y tratar de ocultar los problemas internos que lo amenazan. Ahora varias noticias tergiversadas o bulos circulan por todas las redes y medios de comunicación tratando de acusar a personas que han sido demonizadas a lo largo del tiempo, sea como propaganda, sea en construcciones falsas de hechos que se convierten creíbles ante la opinión pública gracias a la insistencia. En el libro “Chilenos expulsados del Perú con ocasión de la Guerra del Pacífico” del historiador Sergio Riquelme, este nos detalla cómo se fue construyendo una narrativa especial sobre los ciudadanos de los países contrincantes, sobre todo en los medios periodísticos peruanos y chilenos. Una actitud maniqueísta que rebaja a la calidad de subhumano o animal irracional al contrincante; esta es la primera arma que se utiliza para preparar psicológicamente a la población: “ellos son los malos; nosotros, no”. Ese es el origen de algunos dibujos animados y cómics, por ejemplo, en la sociedad norteamericana como fue el caso de Popeye y la “amenaza amarilla” (Japón), Pasmarote y el terror comunista, Capitán América (lleva todos los signos de la bandera estadounidense); entre otros muchos más. Volviendo al libro de Riquelme, es interesante leer las descripciones que corresponden a la persona enemiga “ideal”; no hay términos medios, la adjetivación negativa es contundente. Las páginas de los diarios, así como las redes hoy en día, están plagadas de arengas y pedidos a sus respectivos gobernantes de actuar implacablemente con el enemigo, esa persona que fue tu vecino, tu pareja o amigo, gracias a ese odio vesánico que brota entre la gente cuando está pasando momentos críticos. Esto sucede entre nosotros con la migración venezolana que recibe una carga negativa por parte de muchos ciudadanos culpándolos de toda la violencia que estamos viviendo. Para esta ahora no tan lejana guerra se busca culpables, monstruos distractores que han hecho que la gasolina suba, que tenga que pagar más por mi pasaje, que mi balón de gas haya subido más y mi presupuesto no alcance. Cabe preguntarse, a la larga, a quién beneficia esta guerra, fuera de las pingües ganancias que tendrán los comerciantes de armas, qué moviliza a estas personas crear tantos conflictos y qué problemas quiere ocultar. Estamos, pues, a merced de locos y parece que nadie los va a parar.
domingo, 3 de septiembre de 2023
¿SIN RUMBO INTENCIONAL? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 03 SEPTIEMBRE 2023)
Leer noticias diariamente es un poco deprimente. Bastante, diría yo. Esa realidad retratada en los medios de comunicación hace que cada vez más ciudadanos opten por apagar el medio de difusión, no descargar el diario virtual o no comprar los diarios. Entre edulcoradas falacias sobre una realidad negacionista o la exageración de una noticia para ocultar otras, el desinterés de lectores u oyentes se incrementa, quizás con la clara intención de que, precisamente, estos dejen de ocuparse en las situaciones escandalosas que vemos cotidianamente, pero que se hallan revestidas de una especial patena que los mismos medios “decoran”. Esto permite entender la selectividad de la delincuencia (por ejemplo, con el narcotráfico) o el tratamiento especial que reciben políticos incompetentes que tienen en dichos medios varios simpatizantes. El debilitamiento de la credibilidad periodística se incrementa cuando muchos medios no atacan a políticos que realizan acciones abiertamente delictivas, como los famosos congresistas mochasueldos. De haber una presión permanente de los medios, estos estarían ya en vías de ser desaforados, como antaño. Nos queda un panorama dubitativo en el que el periodismo como tal no sale bien parado: o ya no es el cuarto poder como se lo suele llamar, o está todo amañado generando una fuerte decepción social. Este escenario permite que la corrupción avance incontenible, como lo vemos no sólo en los poderes judiciales, legislativos o ejecutivo, sino en todos los planos sociales. Es una posición confrontacional que debilita el rol del periodista adoptando una actitud reñida a la ética profesional. La intocabilidad de algunos cuestionables personajes, sea en nuestra Región o a nivel nacional, vuelve cómplices a muchos profesionales con estos personajes y sus actos. Tantos escándalos frecuentes en los círculos políticos locales como nacionales harían de las páginas y noticieros espacios permanentes de investigación seria que convocaría cada vez a más ciudadanos deseosos de conocer una verdad que se pueda confrontar en las páginas de un diario o en las pantallas de nuestras televisores o celulares. El pluralismo debe darse en todo nivel y facilitar las investigaciones a todo nivel. Esa será la forma cómo esta profesión que busca la objetividad en el mayor de los casos cumpla esa función para hacer un verdadero servicio a la comunidad para que se pueda construir una verdadera ciudadanía. El buen ciudadano quiere buscar la información de hechos para poder construir sus reflexiones y conclusiones y construir ciudadanía. En momentos como estos, ¿podríamos tomar el actual periodismo como un ejemplo de buen profesionalismo para ser llevado a una clase escolar o universitaria? ¿Qué podemos indicar a un alumno cuando lea nuestros diarios y vea los programas de TV o redes sociales? Gran dilema para los profesionales del ramo y los consumidores de su producción. “¿Miente, miente, que algo queda?”
domingo, 26 de febrero de 2023
DESPRECIABLES REALIDADES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 26 DE FEBRERO)
Vaya semana la que hemos pasado. Declaraciones y hechos que
han venido de cavernas oscuras del pensamiento humano. Lo más retrógrado está
circulando en todos los ambientes de cualquier sociedad, quizás dado por
efectos postpandemia que nos permita entender la poca empatía y la nula
comprensión de los demás, de la sociedad en la que uno vive. Cargados de un
clasismo y misoginia rampantes, algunas declaraciones rompieron puentes de
comunicación en una sociedad que se encuentra carente de líderes que asuman ese
rol conciliador; por el contrario, sus comentarios, burdos y chabacanos, han
golpeado a vastos sectores de la sociedad y esperemos que sean correctamente
sancionados como ya está sucediendo en las redes sociales; lastimosamente, esos
resortes políticos y sociales que hubieran saltado automáticamente para
corregir esas graves faltas no van a reaccionar, parece, con el fin de contener ese desborde de
trasgresiones como las que estamos viendo por diversos medios.
Dos ejemplos son mortificantes. Aparte de los muchos disparates dichos para justificar el menú del escándalo por parte de diversos congresistas de diversas bancadas, las declaraciones irrespetuosas del congresista Montoya han calado hondo en una nación en la que muchos ciudadanos tratan de terminar el día habiendo ingerido algo decente para sobrevivir. Lejos de haber censurado sus comentarios, diversas personas han justificado su accionar indicando que era correcto “cuadrar” a los periodistas por las incómodas preguntas que le estaban formulando. Así, a rajatabla. Lamentable posición y espero que tal situación haga comprender a muchos ciudadanos sobre el errado camino confrontacional que varios personajes han ido tomando en esta sociedad demasiado polarizada. La segunda son las declaraciones bastante misóginas del actual burgomaestre trujillano. Quizás sus comentarios los haya querido hacer con burla e ironía, pero estos fueron totalmente fuera de foco. Y en la evidencia, quien realizaba dicha grabación se echó a reír festejando la broma de mal gusto que lanzó. El mismo camarógrafo se volvió cómplice al festejar con su risa burlona el lamentable hecho. Personajes hambrientos de cámaras como los son muchas autoridades encuentran colusión con una ciudadanía educada televisivamente tras las numerosas décadas de Laura Bozzo, Esto es Guerra, Los Cómicos Ambulantes, entre otros personajes y “programas” que invadieron e invaden nuestras pantallas para embrutecer a una masa electoral que decide votar por el que más se contornea de manera ridícula, profiere groserías, “tiene calle”, adopta posturas matonescas o es un macho a quien nadie le “pisa el poncho”. Es un mal mundial. Ahí tenemos a Trump y Bolsonaro. Tenemos muchos congresistas que actúan así y se protegen entre sí, sino no se entendería que un tipejo violador haya tenido tan poca sanción. Ellos son producto de todos esos años de descalabro. Son, a fin de cuentas, nuestro reflejo.
domingo, 22 de enero de 2023
¿AL FONDO HAY MÁS SITIO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 22 DE ENERO)
Más al fondo, mucho más. Más de
media centena de muertos, muchos de ellos por balas. Estado de emergencia y
toque de queda en muchas regiones del país. Carreteras bloqueadas en muchos
tramos de la Panamericana y saqueo con destrucción de bienes en muchas ciudades
y zonas de bloqueo, mientras el discurso de la presidente es que todo está
“controlado”. Un verdadero diálogo de sordos en medio de un desprecio por la
vida humana tal como lo expresa el lenguaje oficial, de manera subyacente, así como
las expresiones de la gente en redes sociales: racismo, clasismo. Brechas y
etiquetas socioeconómicas, lingüísticas y culturales han salido a flote para
justificar acciones extremas observadas severamente por medios e instituciones
nacionales e internacionales encargadas de los DDHH. Ya algunos gobiernos se
han pronunciado para detener la creciente anomia y obituario diariamente. ¿A
dónde vamos?
En una conversación sostenida entre
varios gestores culturales el último viernes, se veía el camino largo pero
necesario por recorrer en el campo de la cultura, artes y academia para ir
cerrando las profundas zanjas que se han ido abriendo por siglos en nuestra
sociedad construyendo una necesaria ciudadanía. El proceso exigirá que todas
las partes aprendamos del otro, la otredad; no es un conocimiento que se le va
a pedir al otro, es el de todos para conocernos más y tratar con respeto a
todos los integrantes de nuestra sociedad, los peruanos. Por eso, es urgente
cambiar el tono y discurso que sale desde el Palacio de Gobierno; se lo están
diciendo a la presidente, la CM y Congreso en todos los idiomas posibles. O
será que hay que llegar una cuota humana de decesos para que recién se module
la comunicación: ¿cien, doscientos peruanos más? ¿mil? La adjetivación ofensiva
de “terruco” contra muchos de los protestantes, algunos de ellos con parientes
muertos por la policía, exacerba más los ánimos de una población desatendida
por siglos, sin educación ni salud de calidad, con mecanismo de justicia
adversos a ellos y con muestras de crecimiento desigual. Ojo, crecimiento no es
igual que desarrollo, algo que no hemos vivido en nuestro país en las últimas
décadas. La situación extrema le va a pasar pesada factura a Dina Boluarte y a todo
su gabinete por lo que no sería raro que, de agravarse la situación, otros ministros
“tiren la toalla”.
Otro papel es el que han jugado los grandes medios de comunicación, alimentando casi un lenguaje esquizofrénico. Por ejemplo, un titular de un diario local anuncia que el paro no prospera gracias a la gestión del gobernador regional y, de pronto, se suceden bloqueos e incendios; el siguiente titular aparece con un condicional: habría, serían, actuarían. No hay certeza de hechos y evidencias que corroboren lo dicho generando desconcierto, malestar y escepticismo entre los lectores. Por todo esto, sólo que decir que nos va a tocar un largo trecho para recuperar la verdad y confianza en nuestra sociedad.
domingo, 16 de octubre de 2022
DIALOGANDO CON RAFAEL DUMETT (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 16 DE OCTUBRE)
El viernes 14 tuve la oportunidad de tener diversas conversaciones con Rafael Dumett, quien vino a Trujillo como jurado a iniciativa de los organizadores del Festival de Cine Peruano de Trujillo (FECIT). Rafael tuvo una recargada agenda y se dio un tiempo para poder presentar su libro El espía del Inca. Todas las conversaciones se centraron en un solo gran tema: el manejo de la información. Su novela, a pesar de ser una obra de ficción, tiene una serie de datos cruzados y verificados, fuentes e información obtenidas gracias a la constancia y disciplina del autor, el respeto que él tiene hacia el lector y el asumir las consecuencias que se están generando a raíz de la lectura propuesta. Dumett expuso claramente en sus presentaciones sobre la falta de atención hacia la verdad, el conformismo social y la negación de muchas personas y sectores de aceptar hechos oscuros que ocurrieron a lo largo de nuestra historia y que nos describen tal como somos. Muchos conceptos e ideas culturales formados por décadas han sido cuestionados gracias al avance de las ciencias sociales complementado con el desarrollo de otras ramas de la ciencia en búsqueda de la verdad, esa que muchas veces no queremos aceptar. La oficialidad difunde muchas “afirmaciones” a través de diversos medios y sistemas que son poco cuestionadas con el fin de evitar confrontaciones e incomodidades y mantener una suerte de statu quo. Dumett habló de la honestidad en la construcción de la información, de la disciplina en la verificación y exposición de datos y fuentes. Hablando con un grupo de jóvenes, él les demandó ser más cuestionadores de todo lo que ellos ven, leen u oyen en una sociedad cada vez más apabullada por medios de comunicación sesgados y una cultura informativa ligera e irrespetuosa, carente de fundamentos frecuentemente. Por ejemplo: la visión que se tenía del Imperio Inca, “un imperio sólido, con ciudadanos felices” y una probidad ensalzada por el Inca Garcilaso de la Vega se derrumba ante los escenarios que nos muestra Rafael en su novela. Extrapolando, la idea de una sola nación se ve cada vez más complicada al ver los resultados de estas últimas elecciones, en las que vemos una sociedad fragmentada, disociada. Se hacen necesarias la honestidad y seriedad informativa, las que se ven todos los días melladas por posición aviesa, torcida de intereses que buscan destruir más que construir un ideario más real, propositivo para nuestra sociedad que está atravesando esta grave crisis de gobernabilidad y credibilidad en las instituciones y personas que dirigen la nación en su conjunto. Comencemos leyendo bien los resultados del 03 de octubre para tener claro el panorama y no construir ilusiones en desmedro de las evidencias. Ni líderes ni partidos políticos han estado a la altura de las circunstancias. Negarlas es escindir más a la sociedad. Una dosis de humildad y sentido común serían puentes para nuestra dañada ciudadanía.
lunes, 8 de agosto de 2022
AL LÍMITE (DIARIO CORREO ARTÍCULO DE OPINIÓN TRUJILLO 07 DE AGOSTO)
En una semana llena de pantomimas y
desplantes en el mundo político peruano, y un avance alarmante y descarado de
la corrupción en el Poder Judicial, una triste noticia nos estremeció y nos
debe de invitar a una profunda reflexión, esa que los partiduchos que nos
gobiernan en los poderes legislativo y ejecutivo no nos permiten abordar por
ocuparse estos más en cubrir sus veleidades y trafas que en preocuparse por la
ciudadanía.
El fin de semana pasado vi una obra
teatral puesta en escena por jóvenes actores trujillanos. El tema: el suicidio.
Dos jóvenes entablaron un diálogo, cínico y desesperante, sobre la realidad que
los empujaba a tomar tan drástica respuesta a un pesado morral cargado de
frustraciones, rechazos y derrotas; esas que agobian a miles de personas. Las
procesiones van por dentro. Pese al acercamiento entre ambos, toman la fatal
decisión de saltar al vacío. Tras dos años de pandemia (que parece rebrotar
galopantemente), todos nos sumimos en el silencio de nuestras casas, en un
aislamiento cargado de temor e incertidumbre. Cuando reviso los textos de
entonces, asombra saber que llegamos hasta aquí. Pero no llegamos íntegros. En
el camino muchas heridas mentales se abrieron; pero hubo la esperanza de que en
algún momento las íbamos a abordar para reconstruir nuestra psique, nuestras
emociones, nuestro mundo interior. Algo de esperanza. Mis textos escritos a
inicio de este año invitaban a la reflexión y diálogo, luego de conversaciones
sostenidas con profesores y psicólogos durante los primeros meses de retorno a
la presencialidad estudiantil. Olas diversas de emociones recorrían las aulas y
patios de diversos colegios; niños y jóvenes volvían a verse; pero, en el
trayecto fueron emergiendo grandes carencias en infantes y adolescentes. Duelos
truncos, miedo a la socialización, reclamos no oídos, miedos y tics iban
surgiendo entre ellos. Capacidades motrices truncas entre los más niños y
dificultades de trabajar en equipo. Quizás otras carencias vayan a surgir en
las aulas universitarias, fuera del deterioro académico. En la absurda creencia
de que los adultos pueden ser más capaces de controlar sus frustraciones, he ido
teniendo algunos amigos quienes partieron por sus manos sin habernos preocupado
por sus silencios. Decidieron saltar al vacío al no tener las respuestas que
necesitaban. La sociedad nuestra enfrenta estos nuevos vacíos que agobian a
muchos profesionales de la salud mental, profesores, padres de familia. A la
sociedad en general. Los puentes están débiles y muchas veces son muchos
elementos externos los que empujan a tan fatal decisión.
Además, muchas personas son víctimas de vejaciones por inescrupulosos abusivos y, también, por medios escandalosos; algunas personas aprovechan para sacar ganancia del escándalo público; de eso viven: del morbo de la chusma. Estos inescrupulosos son culpables de esta situación justificando su accionar lesivo para satisfacer a “su público”.
domingo, 31 de julio de 2022
MUERTES LENTAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE JULIO 2022)
Fiestas Patrias. Deslucidas por la malcriadez, la irrealidad y la confrontación. Acentuación de la anomia política que venimos sufriendo ya por décadas y que pareciera que todavía no se ha tocado fondo.
Todo este
despelote de los últimos días nos ha permitido ver la clase política que nos
gobierna, desgracia que tratar de ser “protegida”, si cabe el término, por
personas que inundan nuestros medios de comunicación masiva virtual con memes y
mensajes tergiversados de uno u otro bando, si también cabe el término. Y los
medios de comunicación no han hecho nada más que jugar una suerte de caja de
resonancia torcida con noticias alejadas de la verdad. El lamentable caso de la
supuesta fuga de la hijastra del presidente ahonda todo el escepticismo válido
que todo ciudadano puede tener sobre dichos medios. Las elecciones de la nueva
presidencia del Congreso es otra muestra de negocios turbios en los que caen
cabezas y se empodera a personas de dudosa reputación. La política peruana es
el espacio de acomodos y de intereses, sobre todo personales, creado por el
debilitamiento de los partidos políticos. Son estos últimos los responsables de
haber puesto al presidente que, hipotéticamente, nos dirige y al congreso que,
supuestamente, debe velar el bien común. Ni uno ni lo otro. La habilidad y
muñeca de las movidas políticas son las suficientes como para dirigir todos los
dardos de la opinión pública hacia la medrada presidencia que tenemos, mientras
los otros también juegan a espaldas de la ciudadanía. El discreto aumento de
sueldo al personal del Congreso es una sutileza que poco ha preocupado a los
masivos medios de comunicación, salvo algunos. Triste realidad.
Se habla de vacancia de una manera u otra. Se habla de que el Congreso también debe de irse (¿lo harían?). Elecciones generales. ¿Con qué candidatos? ¿Los mismos personajes que han causado todo este desmadre y haber polarizado el país al nivel en que estamos? ¿Nos polarizaremos más? ¿López Aliaga, cuyo partido se ha desmoronado y ha quedado circunscrito a Lima? ¿De Soto, ya desaparecido del mapa político mientras su partido es un neo vientre de alquiler? ¿Keiko, quien afrenta problemas con la justicia y tiene un partido plagado de tránsfugas? ¿La izquierda, llena de partiduchos y de cacicazgos provincianos que llevan su modus operandi a palacio? ¿Acuña, cuyo liderazgo ha sido fortalecido en estas elecciones del Congreso y cabeza de un partido con personajes muy cuestionables? ¿Querrán los líderes de estas agrupaciones políticas reformular la Ley de Partidos para evitar ser vientres de alquiler y acoger cada vivaracho, estafador o violador como ahora tenemos? A mi modo de ver, la función del control mediático que se ha hecho al inepto Pedro Castillo debe de ser el mismo para todos los políticos, pues debemos ser conscientes que, si sale Castillo, uno de los que lideran esos fantoches gremiales del congreso será el nuevo presidente de nuestra nación.
domingo, 6 de marzo de 2022
LAS MUERTES DE LA VERDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 06 DE MARZO)
1. Cuando era muy joven, en
Arequipa, un día hablaba con el padre de un amigo que había salido de Alemania
entre guerras: el señor, bastante mayor, me comentaba que siempre le daba
cólera ver la serie televisiva norteamericana Combate con Vic Morrow, pues mostraba
a los alemanes como los malos y estos tenían que perder. Sin chistar e
incuestionable. 2. Al retorno de mi experiencia becaria en Dinamarca, tuve que
volar a Lima vía Madrid los primeros días de febrero de 1995. Perú estaba en
conflicto con Ecuador; el piloto y personal de la tripulación nos informaron
que el viaje iba a demorar un poco más, puesto que no podíamos sobrevolar
territorio ecuatoriano por tener nuestro vuelo como destino final a Lima:
inmediatamente mostraron el mapa de ambas naciones en las grandes pantallas
utilizadas para proyectar filmes durante el vuelo. El comentario de varios pasajeros no peruanos
era automático: David contra Goliat. Uno soltó una censura contra nosotros
aduciendo que éramos abusivos y ambiciosos. 3. A raíz de dicho conflicto, invité
a un amigo periodista que había estado con el presidente de entonces, Alberto
Fujimori, en la Cueva de los Tayos para que contara su experiencia a mis
alumnos en clases en la universidad que enseñaba; los comentarios del
periodista confirmaron el irresponsable actuar del entonces presidente,
afirmación totalmente opuesta a la que muchos medios difundían. 4. En
televisión por cable proyectaron el documental 11M que narra el atentado
terrorista de Al Qaeda contra varios trenes en Madrid; inmediatamente el
gobierno de entonces de José María Aznar persistió en la teoría que este ataque
había sido organizado por el grupo terrorista vasco ETA, teoría que fue
esgrimida permanentemente por todos los integrantes de su gobierno hasta que
las evidencias refutaron todo.
En mi artículo dominical de la
semana pasada escribía sobre el texto El sueño de la razón de
Juan Villoro, en el cual pedía con urgencia desarrollar el pensamiento crítico,
ese que Edgar Morin promovía de manera insistente. Ante un mundo virtual
avasallante construido por una rapidez informativa, el ciudadano no tiene tiempo
para reflexionar y construye una verdad sustentada en la parte emotiva del
lector o del televidente. Estamos construyendo una “verdad” en base a emociones
que contornean y terminan distorsionando nuestra percepción. El ciudadano no se
da el tiempo de pensar y cuestionar lo que los medios nos dan enlatado, obligándonos
a pensar de manera unilateral en un mundo multilateral; los envoltorios son tan
convincentes que los aceptamos sin chistar. El terrible conflicto bélico en
Ucrania es el espacio donde se van contorneando monstruos y lavando rostros de
otros para ser los “buenos de la película”. Peor; así como los nazis
prohibieron a los polacos oír a Chopin, ¿se llegará a prohibir ver filmes de
Tarkovski, leer a Tolstoi o Pushkin, u oír a Prokofiev o Tchaikovski? Absurda
guerra dolorosa.
domingo, 6 de junio de 2021
AGRIETÁNDONOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 06 DE JUNIO)
Momento decisivo. El Perú va a las urnas. Tras los resultados de la primera vuelta, la sociedad peruana se ha visto envuelta en uno de los procesos más conflictivos y dolorosos de los que yo recuerde. El lunes 07, Día de la Bandera, dos medios Perú estarán en posiciones encontradas. Ad-portas de nuestro Bicentenario.
Las condiciones para estos
enfrentamientos incluso familiares no han sido generadas en estos últimos días;
en las últimas elecciones el desarrollo de los medios virtuales de información
y comunicación ha permitido la expansión de un uso inadecuado de estos para
difundir sentimientos, emociones y posiciones. Adjetivos de todo calibre han
circulado por las redes para acallar a la persona que no concordaba con las
ideas de uno u otro candidato. Todavía está fresco el recuerdo de los PPKausas
que generaron todo un discurso de odio racial y cultural tras la pérdida de su
candidato, PPK, en la contienda en la que salió presidente Ollanta Humala.
Lejos de haber abordado este sensible tema con el fin de moderar mensajes subjetivos,
la técnica ha ido prosperando como lo hemos en las versiones electorales
restantes, incluida esta. Esta pesada situación ha ido invadiendo todos los
campos de nuestra vida cotidiana; no se ha modulado nuestra comunicación, sino
que se ha visto invadida por mensajes amenazantes de uno y de otro lado,
forzando a todos a tomar partido por alguno de los candidatos que, a decir
verdad, no tuvieron una aceptación política de resaltar. Ha invadido nuestros
trabajos, nuestra conversación por chat, las reuniones familiares. Vemos a
personajes famosos tomando partido, algunos con posturas humillantes y
vergonzosas. Los mismos medios de comunicación, lejos de actuar con neutralidad
informativa, han tomado una actitud oprobiosa que ha ahondado más el desasosiego
de la sociedad nuestra. Con mensajes nada claros, apuntando a los sentimientos,
los medios en general han generado desconcierto y contribuido a una mayor
ignorancia cívica, la cual arrastramos por décadas. Muchos de nuestros mensajes
fueron construidos por otros y replicados sin ningún tipo de cuestionamiento;
pero al replicarlos, les dábamos nuestros sentimientos negativos.
Estas elecciones están enmarcadas en una terrible pandemia, esa que nos ha mostrado la peor cara de la sociedad, pero también actos que han trascendido a la miseria. Todos anhelamos una recuperación económica, pero también debemos de ser conscientes que esta sólo se logrará cuando haya un crecimiento mundial (somos dependientes) y esto no será posible por un buen tiempo. Fuertes demandas sociales han sido destapadas con tantas promesas y eso sí da mucho miedo, pues se ha apuntado a una vena sensible social: la desesperación. No cumplir con estas pueden abrir una espiral de violencia que será difícil contener; eso debe ser claramente leído por cualquier de los dos que suba al sillón presidencial. Hay que trabajar en cerrar grietas urgentemente.
domingo, 30 de mayo de 2021
UNA FINAL TENEBROSA, ¿VALE TODO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 30 DE MAYO)
El viernes pasé mi primera vacuna. De manera ordenada y con poca gente, íbamos avanzando para ser inoculados; había pocas personas y pregunté a una doctora que nos atendió por qué había poca gente; ella nos comentó, apesadumbrada, que muchos ciudadanos no quieren vacunarse por temor a los efectos que estas puedan causar según habían oído. Cuando me comentaba eso, recordé ese programa en el que un periodista y un médico generaron tal desasosiego y dudas entre tantas personas mayores. El miedo funcionó; muchos compatriotas quizás hubieran podido evitar enfermarse e, incluso, salvar sus vidas; ese par de personajes siniestros sigue sus vidas sin remordimiento.
Sabemos que en toda campaña
electoral la verdad es la primera sacrificada en estas contiendas. La invención
o tergiversación de hechos personales, familiares o partidarios pasan por los
comentarios escritos u orales entre la gente; eso es lo usual. Lo malo es
cuando ya pasa a publicaciones reconocidas con sesgo tendencioso. El problema
se agrava cuando la manipulación de datos cruentos oculta la verdad en desmedro
de identificar y analizar el problema más profundo: narcotráfico; además, causa
un profundo agravio, como es en este caso, contra los familiares de las víctimas,
así como la grave situación en la que se deja a las personas comprometidas en
la investigación (jueces y otras autoridades): todo esto confluye en el
luctuoso evento acaecido en una pequeña localidad de la convulsa zona del VRAE.
Extrañamente, la difusión de este hecho no fue por canales oficiales y su
manipulación ha dejado desconcertada a mucha de la opinión pública que trata de
no contaminarse de la locura mediática de estos días. En vez de abordar ese
complejo tema que corroe la sociedad, los grandes medios de comunicación están
optando por realizar campaña con un descarado y escandaloso manejo subjetivo de
la información. Es sabido que nuestros medios informativos no son un dechado de
profesionalismo periodístico imparcial, pero un poco de decoro sería bueno para
evitar tocar fondo. La semana que resta será campo minado en el que la mentira
y medias verdades relucirán de diferentes formas, más de un bando que de otro,
obviamente. De uno solo escucharemos y leeremos sus propuestas; del otro, sus
“maldades”. Después de haber escuchado las insólitas preguntas que le hicieron
algunos reporteros a Richard Webb sobre su identidad y la temática que iban a
abordar, uno se pone a pensar en manos de quiénes está la información que nos
debe de llegar en momentos cruciales. Panorama incierto por venir.
PD. Juan Manuel Ochoa, Jaguar en el imaginario popular, ha muerto. Conversamos largo y tendido en su visita durante nuestra segunda versión del Festival de Cine Peruano de Trujillo. Hablamos de amigos comunes, cine y algunos proyectos que quería desarrollar en nuestra ciudad. Murió como ese villano entrañable que tenemos en nosotros: luchar por uno mismo. Buen viaje.
domingo, 23 de mayo de 2021
DESPEDAZÁNDONOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 23 DE MAYO)
domingo, 7 de marzo de 2021
SALUD MENTAL Y SOCIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 07 DE MARZO)
En poco más de una semana, los peruanos recordaremos el inicio de un confinamiento riguroso acatado por varios ciudadanos, temerosos del avance de una pandemia incontenible. Este aislamiento forzado desnudó muchas fallas de un sistema que se pensaba ideal para lograr el ansiado desarrollo económico. Todo esto se comenzó a desmoronar en menos de una semana desde ese 16 de marzo. Desde inicios del 2020, las noticias que llegaban desde Asia y Europa eran cada vez más alarmantes; era cuestión de días o semanas que América Latina tomara medidas para enfrentar este mal que comenzaba a cobrar vidas rápidamente. Cada país trató de sortear la pandemia a su manera: algunos de manera drástica, como nosotros, pero con saldos terribles; otros relajados, como USA, Brasil, Suecia o México, también con saldos de espanto. El caso brasileño vive una situación extrema y se torna una amenaza para los países vecinos por su nueva temida cepa. Solo dos países latinoamericanos han salido de manera airosa frente a este drama mortal: Uruguay y Cuba. Al ver sus cifras de contagios y de fallecidos son bastantes bajas a moderadas. Incluso Cuba ya apunta hacia su propia vacuna.
Desde el momento del encierro,
el miedo y la pérdida del trabajo, más nuestra alta tasa de informalidad,
comenzaron a mellar la salud mental de la población. Las redes se volvieron un
medio para acrecentar la incertidumbre ante esta nueva situación: negacionismo,
atentado global, recetas y respuestas erráticas, exacerbación del aislamiento
fueron los primeros mensajes virtuales. Muchos negaron la existencia del virus:
una creación mediática de círculos de poder. Recuerdo una pregunta hecha por
una persona, en tono de burla, en redes de si conocíamos a alguien quien haya
muerto por este virus. A estas alturas, incluido yo, hay muchísimos que podrían
responderle con mucha tristeza que sí. Hubo personajes mediáticos que se
burlaban de las medidas y, de pronto, se vieron infectados del mal; algunos,
incluso, abusaron de privilegios, los cuales ellos mismos critican. Vino la
retahíla de recetas para el tratamiento, sugiriendo todo tipo de medicamento. Queda
en nuestra memoria el consejo de Trump que casi llevó a la muerte a varios de sus
seguidores. Luego la vacuna, el rechazo a esta, las teorías desopilantes sobre
las mismas que llevaron a situaciones tan ridículas como la destrucción de
torres de comunicación. Surgieron los antivacunas sembrando más dudas y alarma
entre la gente cada día más deprimida. Ahora que las vacunas llegaron a nuestra
nación, vemos a personas que, inicialmente críticas, exigen celeridad para su
aplicación e, incluso, muchos pierden la ecuanimidad y actúan del mismo modo
censurable como Vizcarra y sus ministros.
domingo, 22 de noviembre de 2020
TERRUQUEO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 22 DE NOVIEMBRE)
Para empezar este artículo, tomo prestado un pequeño extracto del ensayo “Estética de la derecha peruana: una breve indagación sobre sus formas” de Mijail Mitrovic: “[..] El fujimorismo en el poder apostó por la cultura de masas como mecanismo de dominación y en ella la imagen documental operaba de dos modos: por un lado, atiborraba la prensa chicha del mórbido realismo de la catástrofe y el crimen, mientras la cuidadosa puesta en escena de las capturas de líderes de Sendero y el MRTA apuntaba no tanto a la lucha contra la subversión sino a desalentar cualquier disenso mediante el estigma del terruqueo [..]”. El resaltado y subrayado son míos.
Tenemos un nuevo presidente. Uno
nuevo surgido en el marco de una ola de descontento contra la clase política
vergonzosa y descarada. Los que recordamos los años 80 desde inicios de las
acciones sangrientas de SL, los gobiernos de entonces no fueron capaces de
enfrentar el crecimiento de este cáncer que prosperó por incapacidad de no ver
al monstruo que tenían delante de sí, por el crecimiento de una galopante
corrupción, una inflación desastrosa, escasez e ingobernabilidad como lo fue el
primer gobierno de Alan García. Los entonces partidos de izquierda, corroídos
por la inacción y el avance senderista abrumador, no trazaron una frontera con
los movimientos terroristas, salvo excepciones. El ascenso de Fujimori fue
acompañado de un aparato mediático que aplastaba sistemáticamente a opositores
sociales y políticos de manera escandalosa. Así surgió el término terruco y sus diversas variables como "terruqueo" o “terruquear”. Esta palabra sirvió para encasillar, como una
suerte de cajón de sastre, toda acción que implicaba reclamos por trasgresión
de los derechos sociales y humanos. Ejemplos sobran. Cualquier resquicio de
malestar contra el régimen o contra el modelo y las personas que sustentaban
ciegamente al gobierno de turno, era acallado no solo a través de los medios,
sino por la sociedad misma que vio con temor un posible rebrote de SL o
cualquier variante de terrorismo. Tres generaciones de peruanos hemos crecido y
reaccionado con el prejuicio que estigmatizaba personas y acciones. Esto
también, en cierta manera, desalentó a muchas personas que querían hacer
política, pues el fujimorato desmanteló toda forma de institucionalidad
política: los Vladiveos son las más claras evidencias de ello. Prensa,
farándula y algunos partidos políticos eran ignominiosos vasallos de una campaña
escandalosa. Pero el daño causado en la sociedad aún persiste en las
percepciones de la gente. Son respuestas automáticas, aprendidas por el
sonsonete reiterado no solo en esa década, sino en los gobiernos siguientes.
Una extensión a estas palabras es “caviar”, dada a aquellas personas que, pese
a su condición socioeconómica, se adhieren a reclamos sociales justos.
La gente - los “terrucos” - salió
a la calle a protestar. Una barrera ha comenzado a caer. Es tiempo de
desaprender prejuicios y poner las cosas en orden.
domingo, 3 de mayo de 2020
EN NUESTROS FRÍOS LABERINTOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 03 DE MAYO TRUJILLO)
Defendemos con garras nuestro último reducto.
Urge crear espacios de alivio social.








