Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 20 de septiembre de 2026
LA CIUDAD Y LOS PERROS 2026 (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 20 DE SEPTIEMBRE)
domingo, 10 de marzo de 2024
DE VUELTA AL COLE ( ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 10 DE MARZO)
Mañana 11 de marzo, millones de estudiantes vuelven al colegio. Aunque ya hay varias instituciones privadas que han retornado a las aulas, la cantidad de niños y adolescentes no es significativa al grueso de la población escolar peruana. A lo largo del casi millón trescientos mil km2 de territorio, más de nueve millones de escolares poblarán las aulas de varios colegios con problemas de infraestructura, débil conectividad y apuros urbanos en torno a estas construcciones. La Libertad tiene más de 500 mil almas que irán a sus colegios a lo largo de sus 12 provincias y 83 distritos. Es un gran movimiento humano que moviliza a casi toda la población peruana, tanto en lo social como en lo económico. Perú es uno de los pocos países grandes de Latinoamérica que tiene un bajo gasto público frente a otros países en el área educativa: 3,9% del presupuesto frente al 5,3 de Colombia o 5,6% de Chile. Aunque la carrera docente ha ido mejorando paulatinamente, hay todavía un gran trecho por recorrer. Todavía hay muchos puntos débiles en la formación universitaria en la carrera de pedagogía, pero hay avances. Muchas veces nos encontramos con docentes que manejan criterios procedimentales que exige la burocratización de esta labor, pero tienen falencias en el manejo de contenidos de sus cursos: he conocido docentes de lengua que habían leído un libro en su vida o tienen grandes vacíos en conocimientos de ciencias u otras áreas. La capacitación para docentes en cuanto al manejo de contenidos debe ser activa. Pero sí hay que reconocer que muchos docentes se desalientan por los numerosos documentos que se exigen que hacen pesada su labor. Además, la débil posición de un docente frente a problemas, incluso judiciales, ha desalentado a no muchas personas que ya no hallan atractivo enseñar por las múltiples barreras y relajaciones que repercuten en la autoridad del docente en el aula y fuera de ella. Muchas personas han encontrado una forma de lucro a través de quejas insólitas contra docentes y colegios. Las normativas relajan la exigencia académica debilitando los logros que, a la larga, repercuten negativamente contra la sociedad. Para colofón, el docente debe enseñar valores a sus alumnos; sin embargo, el mundo adulto que lo rodea ve a políticos inescrupulosos que atentan contra el medio ambiente y se pide conciencia ecológica. Ser honesto y vemos a nuevos ricos surgidos de la ilegalidad que corrompen a la sociedad en su conjunto. Apreciar y respetar el arte y cultura, y vemos la millonada que se gasta en personajes nada edificantes para la niñez manipulados por conveniencia política. Ser responsables de su ciudad y vemos la actitud de sus ciudadanos que actúan de manera egoísta e individualista como lo vemos en el tráfico de nuestra ciudad. Amar a su patria y son los jóvenes quienes quieren irse lo más pronto del país. Una obra titánica por delante, pero no imposible con un camino por trazar gracias al trabajo silencioso de miles de docentes y padres de familia que quieren un país mejor. Una luz de esperanza en el camino.
domingo, 3 de abril de 2022
¿ADAPTÁNDONOS A GOLPES? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 03 DE ABRIL)
En medio de la latente amenaza
del COVID que está enviando al encierro a millones de personas en otras
latitudes y de los tambores de guerra cuyas consecuencias nos está pasando una
dura factura que son parte del grave problema de una huelga de transporte que
tiende a agravarse; el retorno a aulas sigue siendo un reto en el que todos
debemos de hilar fino. La naturaleza de las clases virtuales del mundo escolar
de estos dos últimos años ha generado cambios actitudinales que aparecen como
una suerte de fractura insospechada que se está manifestando en las nuevas
relaciones. El “restablecimiento” de estas relaciones de niños y adolescentes
en sus salones de clases ha provocado ciertos comportamientos que hay que
observar atentamente. El ansiado momento presencial está generando algo de
desencanto y un complicado reacomodo entre todos los actores de la tríada
educativa: alumnos, profesores y padres de familia. Siendo una de las pocas
sociedades sin clases presenciales por dos años, los peruanos estamos en un
lento proceso de aprendizaje en el que vemos muchos bemoles por los cuales
debemos de estar alerta. Tanto la educación pública como privada están, pues, aprendiendo
en el camino y con pautas que iremos entiendo, pues no existen referentes en
otras sociedades.
Durante la primera semana en
la que empezaron las clases presenciales en muchos colegios públicos, una niña
declaró, muy sincera ella, a un entrevistador televisivo su desasosiego por
retornar a aulas: el hecho de tener que lidiar con compañeros de clases que no
“le caen bien” o estar en una clase aburrida se volvían momentos desagradables
para esta alumna que añora la virtualidad. Me contaban diversos amigos que
trabajan o tienen hijos en educación inicial ese duro proceso de socialización
para niños que habían vivido prácticamente aislados o con escaso contacto con
otros niños de su edad, pese a haber estado regularmente en sus momentos
virtuales. Compartir un juguete u otro objeto para estos niños no es de su
agrado y estos reaccionan negativamente a la socialización; esto exige a muchos
docentes creatividad y perseverancia para crear en el niño la necesidad de compartir
y aprender a convivir con los demás. Interesante panorama que para muchas
personas ha pasado desapercibido. Y esta evolución no está exenta de varios
momentos reactivos que generan malestar y frustración no sólo a los niños, sino
a los profesores y a muchos padres desconcertados. Los colegios están viviendo
toda una ebullición social en la que se ven muchas reglas quebrantadas,
conflictos de convivencia y cuestionamientos ante el nuevo contexto. El retorno
es para muchos también un espacio de expresión de tensiones vividas en sus
hogares y en el mundo familiar, algunos incluso arrastrando duelos de personas
queridas que partieron a la distancia. Es, pues, una realidad que exige la colaboración
de todos para restañar las brechas emocionales, mentales y sociales.
domingo, 13 de marzo de 2022
PROCESIONES SILENCIOSAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 13 DE MARZO)
Marzo, retorno a aula tras 2
años de encierro y alejamiento escolar y universitario de los claustros
académicos. Salvo excepciones contadas en el mundo escolar, toda la vida estudiantil
se fue a lo virtual por la situación crítica sanitaria que expuso la triste
realidad que viven nuestros sistemas básicos sociales: la salud y la educación.
Las medidas adoptadas por la virtualidad pusieron en jaque a muchos colegios
pequeños y medianos tanto privados como públicos, y desnudó las grandes
falencias de la implementación de procesos virtuales en el mundo
universitarios. En este artículo, abordaré un tema de manera descriptiva y
reflexiva el mundo escolar y observaré algunos puntos vinculantes con el mundo
universitario.
Para muchos colegios del
sistema privado, las clases presenciales comenzaron desde el 01 de marzo, la
mayoría de manera híbrida. Los casi 8 millones de estudiantes de educación
básica, y los padres y profesores de estos (una gran masa de nuestra población)
comienzan a desaprender y reaprender protocolos. Salvo una mínima población
estudiantil del 2.6 % del total que llevó clases semipresenciales el 2021, el
resto tiene delante de sí nuevos desafíos desde lo sanitario hasta lo
pedagógico en sí. Todos hemos sido testigos del duro proceso que ha sido para
docentes, sobre todo, de saltar abruptamente a la virtualidad. En el 2020,
muchos colegios particulares pequeños y medianos cerraron, pues no tenían los
medios para implementar esta modalidad. Muchos profesores fueron a la calle, difícilmente
absorbidos por el sistema; algunos cambiaron de rumbos. Los alumnos fueron a
diversos colegios, la mayoría nacionales. El surgimiento de colegios virtuales (sin
ningún tipo de instalaciones) pudieron haber surgido en este proceso de
reacomodo. Esta migración por parte de los docentes fue todo un reto y
evidenció hondas brechas generacionales; además de otras brechas entre los
colegios con recursos (privados o nacionales) frente a aquellos que recurrieron
al celular o la laptop compartida con hijos o parejas que realizaban trabajo
remoto. En otros casos fue peor el panorama. Fisuras latentes que deben
reducirse urgentemente.
Por otro lado, se tomaron medidas transitorias como la de aprobación escolar automática en estos dos años, medida que debe ser descartada, salvo alguna otra emergencia. La exigencia académica debe retomarse paulatinamente para ayudar no sólo al alumno, sino a la sociedad en sí, pues su futuro depende de los estándares académicos. Esta situación abre, también, grandes preguntas al sistema universitario que recibe a esta población en sus aulas. Conociendo la política de muchas universidades privadas preocupadas por la rentabilidad y el reclutamiento de alumnos- clientes, cabe preguntarse las estrategias que estas emplearán para suplir las deficiencias de muchos estudiantes graduados durante el 2020/21. ¿Habrán tomado precauciones? Pero, hay más pendientes por discutir.
