Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 31 de mayo de 2026
EL OCASO DE LOS MEDIOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE MAYO)
sábado, 23 de mayo de 2026
CULTURA Y TURISMO: DUPLA IDEAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 24 DE MAYO)
domingo, 17 de mayo de 2026
TURISMO EN RIESGO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 17 DE MAYO)
El domingo pasado en mi columna semanal había escrito sobre las reacciones generadas en Huanchaco ante las propuestas de renovación del centenario muelle huanchaquero, el que forma parte de la identidad de nuestra ciudad: un visitante aprecia esta antigua villa marina no sólo por su gastronomía, sino por esa identidad espacial ganada con el tiempo, en la cual su muelle actual juega un rol importante. Además, fui invitado a un conversatorio sobre los museos trujillanos y regionales, y la contribución de estos para la sociedad en la que se ubican. Un punto neurálgico que unía ambas situaciones era el turismo, la famosa industria sin chimeneas. El turismo como actividad muy productiva y de largo alcance (involucra muchos actores sociales de una ciudad o región) se ha visto mermado ostensiblemente en Trujillo por diversas razones. Una es la inseguridad que ha ido creciendo y que afecta, incluso, sectores de entretenimiento como discotecas, bares y restaurante, servicios que son claves para una mejor oferta a viajeros de diversos grupos etarios. La extorsión medra también a muchos sectores como hoteles u otros servicios claves que se ven forzados a disminuir su oferta o, en el peor de los casos, cerrar su negocio. El lucro de unos pocos es la ruina de muchos de manera directa o indirecta. Pero, hay otro factor que genera un gran malestar al visitante, tanto nacional como extranjero: la infraestructura vial, su sistema de transporte urbano y las medidas que se toman para enfrentar este problema. Para el turista, pasear por nuestra ciudad visitando sus principales sitios arqueológicos es la constatación de la pesadilla que todos los residentes sufrimos cotidianamente: maltrato físico, de las unidades de transporte público y privado, y riesgo de enfermedades (sobre en el tramo Trujillo – Huanchaco) por la cantidad de polvo que se genera ante el desplazamiento de los vehículos. Si uno ve esta polvareda, uno pone a prueba la salubridad de los numerosos restaurantes que están en la ruta. Pérdidas graves. La situación de las vías en reparación no difiera mucho de lo que encontramos en cientos de calles y avenidas de diversos distritos y urbanizaciones trujillanos. La nula formación cívica de muchos conductores agrava la situación al generar cuellos de botellas ante la ausencia de policías de tránsito que convierten una verdadera odisea la visita a las Huacas del Sol y de la Luna. La presencia de estos policías en determinadas zonas en horas claves mitigaría este problema. El viernes fui prácticamente agredido por un microbusero que abusivamente se metió contra el tráfico en un sector de la Av. América Oeste. Lejos de reconocer su falta, actuó de manera agresiva obstaculizando el tránsito de todos los demás. Peor aún, incitó a otros vehículos a seguir con inconducta. Ese desorden es provocado por nuestra misma actitud individualista, observada por un visitante que nos ve como una ciudad caótica, desorganizada, agresiva.
domingo, 10 de mayo de 2026
DEFENDIENDO NUESTRO PATRIMONIO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 10 DE MAYO)
Cada ciudad, región y nación posee un patrimonio material e inmaterial que es parte de su acervo cultural, motivo de orgullo social, elemento esencial para la construcción de identidad y que, bien dirigido, puede ser una fuente interesante de ingreso económico para una comunidad, pequeña o grande, al atraer a una buena cantidad de personas que quieren conocer ese patrimonio, mucho más aún cuando este logra un reconocimiento mundial. Contamos con 13 sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad, espacios en los que destaca lo cultural, natural o ambos, como el caso de Machu Picchu. Tenemos tres ciudades patrimonio: Cusco, Arequipa y Lima. Trujillo ha aspirado más de una vez en lograr esa denominación, pero la situación en la que se encuentra el Centro Histórico, las intervenciones desafortunadas, las edificaciones inadecuadas y la presencia de un acentuado ruido visual y sonoro han hecho que nuestra candidatura se haya caído más de una vez. Expedientes acuciosos se levantaron con el fin de rescatar el patrimonio monumental, pero fueron en vano. Las evidencias se ven por todo lado: edificaciones derruidas, construcciones inadecuadas que atentan contra el ornato y el sentido común, hacinamiento comercial, tráfico invasivo, un largo etcétera. Hubo intentos de rescatar algunas cuadras de algunas calles; pero el desinterés de las autoridades de turno y la falta de rigor en el otorgamiento de licencias de construcción o de autorización de diversas empresas de diversos rubros tiran por los suelos cualquier plan de intervención para rescatar un centro que es apreciado más por los foráneos que por los locales. Fuera de la zona arqueológica de Chan Chan, Patrimonio Cultural de la Humanidad en riesgo de perder la denominación por todo el entorno nocivo a este espacio (basura, desechos de construcción); hay otra zona que marca la identidad de nuestra ciudad: Huanchaco, milenaria villa marina. Huanchaco es, sin lugar a dudas, un espacio de mayor identidad de toda la provincia de Trujillo. Cuenta con elementos icónicos que permiten fijar una recordación en el visitante como son los caballitos de totora, su iglesia y su muelle. Este antiguo conjunto refuerza la personalidad social no sólo de sus habitantes, sino de todos los trujillanos. Tras el colapso del muelle por su antigüedad han surgido dos propuestas para su renovación. Una respeta vagamente ese sello ganado en el tiempo; un distintivo visual que ha logrado consenso entre todos sus pobladores; la otra plantea un cambio radical en su hechura, la que presenta al muelle como una entidad aislada del conjunto rompiendo el conjunto armónico del lugar de forma estridente y que, a la larga, no será beneficioso para Huanchaco como tal. El visitante aprecia Huanchaco no sólo por su gastronomía, sino por esa identidad espacial ganada con el tiempo, en la cual el muelle actual juega un rol importante. La modernidad forzada puede ser contraproducente.
domingo, 3 de mayo de 2026
AGUDA ANOMIA POLÍTICA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 03 DE MAYO)



