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Trujillo, La Libertad, Peru
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domingo, 9 de agosto de 2026

EXPLOSIÓN ARQUEOLÓGICA (CRÓNICA DE VIAJE LAMBAYEQUE)

 



Domingo 02 de agosto. Luego de una buena dormida para descansar nuestros cuerpos cansados por la caminata y el calor, nos levantamos temprano para tomar desayuno y hacer una buena jornada en Sipán y Lambayeque. La idea era ir temprano a la plaza principal para tratar de obtener el mayor número de imágenes o retratos del Papa, pues su imagen ha inundado Chiclayo. Hay efigies en la Municipalidad, la Catedral, restaurantes. Al salir del hotel (en la calle Lapoint), luego de un buen duchazo, nos fuimos caminando hacia la plaza que se hallaba a sólo tres cuadras de donde estábamos. En el camino entramos momentáneamente en el Mercado Central que tiene una pequeña entrada/salida en esta calle: vimos un sector de venta de jugos y sánguches en buena condición de limpieza. Bien. Así decidimos tomar un desayuno ligero (un jugo surtido y un sánguche de palta y pollo). Al salir nos encontramos un negocio familiar, una heladería en el que un banner en el que se al Papa comiendo los helados que vendían ahí: muy ingeniosos. 


En nuestro camino, no muy lejos del Mercado, nos detuvimos un rato para ver un detalle y venía una señora con la que nos íbamos a cruzar; de pronto, cayó un pedazo de ladrillo que se había desprendido, porque se había posado un gallinazo que hay un montón en los cielos de Chiclayo. El trozo, de habernos caído, nos hubiera por lo menos causado una fuerte lesión. Salvados por la campana. Nos dirigimos a toda velocidad a la plaza. El día anterior habíamos dicho para estar en la plaza a las 6 am; ya eran las 7:15 am. Contra el tiempo. Llegamos a nuestro primer objetivo: tomé cuanta foto pude, mientras que Alfredo grababa. La Catedral de Chiclayo es bastante interesante (https://www.diocesischiclayo.org/catedral.html). Había culminado un servicio y la gente estaba saliendo, pues iba a haber una parada dominical. En la misma plaza están los restos del convento de San Francisco: una pena (https://www.smart-guide.org/destinations/es/chiclayo/?tour=Explorando+el+Centro+Hist%C3%B3rico&place=Ex+Convento+de+los+Padres+Franciscanos), el que fuera demolido erróneamente en los años 60. Qué fatalidad. Luego de visitar la catedral por adentro, salimos para que Alfredo pueda volar el dron y tener vistas aéreas de la zona. Tuvo que pedir un permiso especial a la empresa del dron para que este pueda volar en un espacio que está restringido por hallarse cerca el aeropuerto de la ciudad. Medidas de control. Logró subirlo y por el espacio de 20 minutos se tuvo bellas tomas de la plaza, los edificios aledaños y la catedral. Había intentado visitar la Municipalidad, pero por ser domingo no había acceso al mismo. 






Una vez culminado el primer objetivo, decidimos ir a la terminal Epsel para ir a Huaca Rajada/Sipán. Caminamos hasta la calle Ízaga para tomar un taxi, pues el tránsito en la plaza estaba restringido. En el trayecto pudimos constatar que muchas calles de la ciudad estaban como en Trujillo: llenas de huecos. Al llegar al terminal nos percatamos que los domingos no hay servicio público para allá. Decidimos tomar un taxi que nos deje en el Museo de Sitio de Huaca Rajada (https://www.google.com/maps/dir/Terminal+Epsel,+Tarapac%C3%A1+113,+Jos%C3%A9+Leonardo+Ortiz+14002/Museo+de+Sitio+Huaca+Rajada-Sip%C3%A1n,+692X%2B3VP,+Museo,+Sipan+14710/@-6.7686435,-79.7834341,4111m/data=!3m1!1e3!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x904cef22061b8045:0x76c1cd5e85ac239b!2m2!1d-79.8315638!2d-6.7631521!1m5!1m1!1s0x904cc528d0093d3b:0x18ff775ef7c3d6c7!2m2!1d-79.6002881!2d-6.7997795!3e0?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDgwNS4xIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). Hay un tramo que está en reparación hasta llegar a la iglesia de Pomalca. Es una preocupación poco abordada por la población en cuanto a lo del Fenómeno del Niño que se nos viene. Hay muchas calles maltratadas o en construcción que se hace a paso de tortuga. Como en Trujillo. Y otro de los grandes problemas que nos pasa a ambas ciudades es la carencia de un buen sistema de alcantarillado, sobre todo para Chiclayo que suele inundarse, puesto que casi no tiene una inclinación como sucede en Trujillo. Por eso, las aguas se acumulan y no hay desfogue necesario. Un buen ejemplo de ello en Guayaquil que lo ha hecho bastante bien y no fue tan afectado por el Niño Costero del 2017.  Volvamos a nuestra gira. Una vez que ingresas a la altura de la iglesia, la ruta está muy bien pavimentada y provoca correr; esta sensación de seguridad y ganas de correr le costó, quizás, una buena volcadura a un auto que vimos en la ruta. Espero que no haya habido víctimas mortales. Llegamos a nuestro destino. Parece ser que el chofer había entendido que queríamos ir a un restaurante que se llama Casa Sipán que está en la entrada/ salida de Pucalá. Cuando nos llevaba por unos senderos de caña (nunca había estado ahí) comencé a dudar, había conducido varias veces hasta Huaca Rajada, pero este camino me resultaba extraño. Pues sí, el chofer estaba bastante creído que nos íbamos a ese restaurante que se veía muy bonito. Ya en el museo, confirmamos lo que siempre sucede con todos los museos del país: es de libre acceso para todos los peruanos, menos los extranjeros. El calor apretaba, hablamos con la boletera del museo y nos dijo que podía llamar a un conocido en mototaxi para que nos lleve a Pucalá donde sí había transporte. Para Alfredo, esta visita fue todo un descubrimiento, pues no conocía este interesante museo, el cual, aunque no tiene el patrimonio y el esplendor del Tumbas Reales, sí tiene una buena museografía y colección de objetos que enriquecen todo ese envidiable parque museístico de Lambayeque (https://museos.cultura.pe/museos/museo-de-sitio-huaca-rajada-sip%C3%A1n). 



La visita nos tomó casi una hora, pues siempre encuentras detalles y objetos que no apreciaste en tu visita anterior. Al salir nos fuimos a la Huaca Rajada, el sitio donde se hizo el hallazgo más impresionante de la arqueología peruana en el siglo pasado y que recibió una gran cobertura mundial por el bello patrimonio y el estado de la tumba hallada que ha permitido reescribir la historia desde muchos aspectos (https://www.peru.travel/es/atractivos/huaca-rajada). La historia prehispánica tiene varios vacíos y varios replanteamientos que hacen que los textos de historia tengan que ser actualizados cada tanto. Recuerdo el hallazgo de la Dama de Cao por parte de Régulo Franco y su equipo; ese descubrimiento cambió toda la idea que se tenía sobre el manejo del Perú prehispánico. Al llegar a la huaca, el vigilante nos indicó que la sección que permitía al visitante poder acceder a varios sectores de la huaca que aún no ha sido intervenidas han sido restringidas por malos comportamientos de algunos viajeros y por el deterioro del mismo. En las ruinas de Zaña y esta huaca (como lo he visto en las huacas trujillanas), se han estado tomando medidas de seguridad contra las lluvias. El Niño, como repito, viene con fuerza y espero que estos monumentos resistan. En el 2017, fuimos a Chiclayo y constatamos que ese Niño costero sí afectó a varios sitios arqueológicos como Chotuna o Túcume. ¿Qué irá a pasar ahora? Hay cuidarlas con esmero, pues son una fuente de ingreso turístico para la zona. 



Una vez terminada nuestra visita a la huaca en sí, nos dirigimos hacia el museo para pedir a la señora de la boletería que haga el contacto. Llamó y nos vino a recoger. En el trayecto a Pucalá, nos detuvimos en la Plaza La Pampa de Sipán para que Alfredo use su dron para sobrevolar este sitio. Las vistas son maravillosas. Este es el trayecto a Pucalá (https://www.google.com/maps/dir/Pucal%C3%A1/Museo+de+Sitio+Huaca+Rajada-Sip%C3%A1n,+692X%2B3VP,+Museo,+Sipan+14710/@-6.7969487,-79.6106216,4113m/data=!3m1!1e3!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x904cc4e392e54a4b:0xbfb92b6e7e993831!2m2!1d-79.6095008!2d-6.7807732!1m5!1m1!1s0x904cc528d0093d3b:0x18ff775ef7c3d6c7!2m2!1d-79.6002881!2d-6.7997795!3e0?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDgwNS4xIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). Pucalá es un ex hacienda que ha perdido su capacidad de moler la caña, el ingenio que se ve a la distancia es un recuerdo de su pasado glorioso. Aquí un documento interesante (https://abdaperu.com/pucala-reforma-agraria-y-crisis/). En paradero de la zona, un chofer nos dijo que nos podía cobrar barato para llevarnos de ahí a nuestro siguiente objetivo: Lambayeque. El chofer nos contó sobre la situación de esta empresa y los problemas de violencia que se vivieron en este lugar. Tanto Cayaltí como esta empresa azucarera se vieron envueltas de ataques contra dirigentes y trabajadores por gente de mal vivir que eran contratadas para amedrentar a personas de la zona. Por ahí surgió el nombre de un turbio personaje ligado a la política del actual partido gobernante: Héctor Becerril. Los hermanos de este fueron unos personajes ligados a diversos actos de corrupción en la región (https://rpp.pe/peru/lambayeque/los-hermanos-de-hector-becerril-quienes-son-y-por-que-tienen-orden-de-detencion-preliminar-noticia-1169696). Cosas que nos vamos olvidando con el pasar del tiempo. Nos detuvimos un rato para ver detalles de la iglesia del lugar. Según contaba nuestro chofer, el cura de la iglesia se había encaprichado para ubicar la puerta principal de esta iglesia en un lugar no adecuado. Por eso la extraña construcción de la misma. 



Ahora sí, nos íbamos a Lambayeque. Nos fuimos por una ruta en la cual había muchos pueblos que recordaba por lo que me contaban nuestros padres como Picsi. Si mal no recuerdo, en este mi madre, siendo una niña de unos 6 a 7 años, vio morir a una señora anciana a la que estaba acompañando en esos momentos. Pensaba que la señora se había quedado dormida. Inocencia total. Esta es la ruta: https://www.google.com/maps/dir/Pucal%C3%A1/Museo+Arqueol%C3%B3gico+Nacional+Br%C3%BCning,+Huamachuco,+Lambayeque+14013/@-6.7572129,-79.8359599,27675m/data=!3m1!1e3!4m15!4m14!1m5!1m1!1s0x904cc4e392e54a4b:0xbfb92b6e7e993831!2m2!1d-79.6095008!2d-6.7807732!1m5!1m1!1s0x904ced93de01e7cf:0xb7e305bca9a0f756!2m2!1d-79.9038377!2d-6.7041974!3e0!5i2?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDgwNS4xIKXMDSoASAFQAw%3D%3D. Al casi llegar a Chiclayo, por el distrito de Leonardo Ortiz ingresamos a la Av. Chiclayo, un verdadero monumento a la desidia y al descuido, un terrible manejo de desechos y residuos que dan un aspecto deplorable. Lo que debería ser una avenida de alta velocidad (con la que no cuenta Trujillo, por ejemplo) se ha convertido en un espacio abandonado. Recuerdo una visita que hice en 2021, tras liberalizarse los controles de la pandemia, usé esta vía cuando venía desde Pampa Grande para ir a Lambayeque. Terrible: había restos de construcción, muebles, artefactos eléctricos, miles de bolsas de plástico (creo que es un ícono de nuestras ciudades). Es algo humillante para una ciudad. Y encima se denomina Av. Chiclayo. Creo que los chiclayanos deben unirse y hacer una operación de rescate y embellecimiento de esta avenida que es una vía alternativa para las personas que evitan entrar al centro. ¿Alguien le pondrá el cascabel al gato? Aquí mi crónica de viaje de ese entonces donde nombro a esta avenida: https://elrincondeschultz.blogspot.com/2021/07/chiclayo-pampa-grande-la-punta-un-nuevo.html. Sigamos con nuestro periplo. Llegamos a Lambayeque ya para almorzar. El hambre apretaba. Fuimos a un restaurante recomendado por un amigo de Alfredo: Mi Estrellita (https://www.google.com/maps/place/Restaurant+Mi+Estrellita/@-6.706157,-79.9039756,110a,53.9y,3.14t/data=!3m1!1e3!4m6!3m5!1s0x904ced1719fcf9ef:0xfb98109c24bee747!8m2!3d-6.7060536!4d-79.904176!16s%2Fg%2F11pv5xq_cx?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDgwNS4xIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). El lugar estaba tranquilo, pero amenazaba una pronta invasión familiar, pues habían preparado muchas mesas juntas para un buen grupo. El día anterior en la pollería fuimos testigos del desborde acústico (mariachis incluidos) que te rompen el tímpano. Somos una sociedad ruidosa (televisor y radio prendidos a todo volumen, es frecuente ver esto en casas. Felizmente este restaurante no tenía televisor y se venía un show en vivo. Lo más singular es que llegó el grupo y, felizmente, no fue ruidoso. Almorzamos con cierta tranquilidad, pagamos y nos fuimos caminando a nuestro siguiente objetivo: Museo de Tumbas Reales. Escribir sobre este sitio ya es redundancia, pero me di con un dato que no supe explotar: ya se pueden tomar fotos y hacer grabaciones caseras del lugar. Sólo utilicé mi celular lastimosamente. Habíamos dejado las mochilas en la custodia e ingresamos al museo libremente (primer domingo de mes). El museo estaba lleno. Bien, es un buen síntoma que la gente retorne a los museos en familia (eran muchas familias jóvenes con sus hijos que veían extasiados el rico patrimonio que tiene este museo. Como no hay mucha luz por razones obvias, eso hace que los más niños corran desaforadamente en grupo. Una buena estrategia descubierta por accidente. A este museo he ido unas diez veces, pero siempre hay tantas cosas para revisar o conocer. Si uno quiere ver todo lo que este sitio contiene, te tomaría un par de días para verlo con calma, leer toda la información que hay y ver las propuestas itinerantes. En la sala temporal, ahora, por ejemplo, hay una muy buena exposición de la religiosidad de la región, desde la Cruz de Motupe hasta el Divino Niño de Eten. 






Me hubiera gustado ver con más detenimiento esta exposición, pues pronto la desmontarán. Es que teníamos que ir a nuestro último objetivo: Museo Brüning. Nos fuimos caminando, pues el museo no está lejos. Este museo ha acogido en los 90 al Señor de Sipán mientras se hacía el museo; ahora le toca a la Dama de Chornancap, que se quedará hasta que hagan su respectivo museo en Chotuna. Este sitio siempre está cambiando su exposición y en la sala libre está una buena exhibición de las fotos de Enrique (Heinrich) Brüning. Han cambiado la distribución de las salas y todo el tesoro de oro y plata ya no están en la bóveda, ahora se exhibe en las salas de los segundo y tercer pisos. En el cuarto piso está todo el patrimonio de la Dama de Chornancap que antes se hallaba mucho de este en la bóveda. Es una pena que se haya hecho estos cambios, pues han tenido que guardar la rica muestra de textiles precolombinos que hay en este museo. Ni modo.



Aquí les dejo tres entradas mías en la que hablo del museo, su patrimonio y la Dama de Chornancap: https://elrincondeschultz.blogspot.com/2019/12/bruning-y-el-buen-comer-dos-almas-de.html, https://elrincondeschultz.blogspot.com/2017/12/mas-tesoros-ocultos-lambayecanos.html, https://elrincondeschultz.blogspot.com/2017/08/ciudad-de-lambayeque-joyita-para-el.html. Después de revisar de cabo a rabo el museo, nos fuimos a la Plaza de Armas para que Alfredo, desde ahí, pueda usar su dron para hacer una vista aérea de la ciudad y sus museos. Una vez culminada esta acción, tomamos un taxi para irnos a Chiclayo, pues ya eran casi las 5 pm y nuestro bus salía a las 8:30. Arreglar maletas, una buena ducha, tomar algunas fotos de algunos murales del Papa y cenar. 



Llegamos a la agencia a las 8:15 luego de cenar un rica pizza en el Chez Maggy (https://www.google.com/maps/place/Chez+Maggy/@-6.7744104,-79.8389088,128m/data=!3m1!1e3!4m6!3m5!1s0x904cef28f9ec5367:0xa3c850e49f039037!8m2!3d-6.7740182!4d-79.8388714!16s%2Fg%2F11bxc754g9?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MDgwNS4xIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). Llegamos a Trujillo casi a medianoche. Fin de nuestro viaje.




domingo, 19 de enero de 2020

AISLADOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 19 DE ENERO TRUJILLO)


En un reciente artículo informativo difundido por las redes este último 13 de enero, da cuenta del buen número de turistas que visitaron el museo Tumbas Reales de Lambayeque. Datos varios que se dan en esta noticia deben llamarnos poderosamente a la reflexión.
Comencemos por la información de que dicho museo se considera entre los diez mejores del mundo; imagino en el ámbito de su especialidad, la arqueología. Veamos números: el Museo Egipcio de El Cairo recibió cinco millones; Museo de Antropología de México, un poco más de un millón; el Museo del Oro de Colombia, un poco más de setecientos mil. Museo Tumbas Reales, 176,337. Otro dato que preocupa es el hecho de que los siguientes museos que captaron buen número de visitantes no son de la zona ni de las regiones colindantes como La Libertad. Por ejemplo, los museos importantes de nuestra zona (Museo Cao, Museo de Sitio de Chan Chan y Museo Huacas de Moche) no figuran en la lista. Otro dato: del número de turistas visitantes a dicho museo, solo el 6 % son foráneos.
De los datos anteriores, podemos inferir muchas cosas. Primero, la necesidad de trabajar con los datos para partir de principios correctos y verídicos; la exaltación es buena por un momento, pero puede terminar por tergiversar los proyectos de un país que debe de apostar por el turismo. El segundo sí es grave, pues denota una falta de coordinación de todos los actores que trabajan en la aún incipiente industria sin chimeneas de la Región Norte. Las empresas y organismos estatales y regionales deben focalizar su trabajo en la coordinación y comunicación para poder hacer de esta una industria cuyos efectos se expandan por nuestras regiones. El último punto. Tomemos la cifra del museo, ancla para otros sitios turísticos: según los datos, solo 10,580 turistas foráneos llegaron al Museo citado. Si en agosto del año pasado, se daba la noticia de que Perú había recibido 2´177,142 (se recibió más de 4 millones); los datos del museo no representan ni el 1% de la cifra captada a nivel internacional.
La situación puede revertirse con un trabajo en equipo. La remodelación del aeropuerto de Chiclayo es una gran ventaja para no desperdiciarse. Kuelap, pese a sus limitaciones, es otra estrella que generará cada vez más valor a nuestras regiones. Por eso, la reparación de la infraestructura de nuestras ciudades es vital para no dar la imagen de ciudad arruinada que tiene Trujillo (por ejemplo) por el estado lamentable de sus calles. O la culminación de vías rápidas que permitan a viajeros terrestres ir a nuestras ciudades; pero la insufrible Autopista del Sol, plagada de desvíos y accidentes, aleja a los que gustan conocer al país de esa manera. Y la coordinación de todos los que trabajan directa e indirectamente en esta industria es necesario. Sector público y privado (hoteles, restaurantes, servicios, transporte) deben de articularse para un real trabajo en equipo. Sino esos magros porcentajes permanecerán.

domingo, 31 de diciembre de 2017

MÁS TESOROS OCULTOS LAMBAYECANOS: MÓRROPE Y BRÜNING (MÁS JOYAS OCULTAS EN EL PERÚ)


El domingo 05 iba a ser un día corto de visitas. El día anterior habíamos devuelto la camioneta en el aeropuerto. Ena nos dijo que podíamos usar su amplia camioneta, pues ella iba a estar en sus clases universitarias. Ante tan grato ofrecimiento, nos arreglamos todos en ella, una vez que habíamos arreglado las cuentas en el hotel y haber preparado nuestras cosas. Ena y su esposo nos iban a dar el alcance a Lambayeque para almorzar. Así que llevamos  nuestros maletines con cámaras para ir a conocer un espacio que en julio se nos había negado: las iglesias de Mórrope.
En julio fuimos Orietta, María, Carmen y yo para conocer el lugar, pero llegamos tarde; ahora venía nuestra revancha. Enfilamos nuestro rumbo y raudos partimos para ir a conocer el lugar y luego ir a Lambayeque a ver dos museos: Tumbas Reales de Sipán y Brüning. Para suerte nuestra (depende como lo veamos también) era primer domingo de mes por lo que las visitas a ambos museos era gratis. Fuimos a Mórrope como primer objetivo. Ya es camino conocido por nosotros. Al llegar a la ciudad, fuimos directamente a la plaza de armas para ubicar nuestros objetivos. Había una ceremonia (mucha gente vestida para ello) y pregunté a un grupo de fotógrafos por la llave de la iglesia de indios que se halla al lado de la española. El conjunto arquitectónico es interesante, más la iglesia de indios sobre la cual he escrito en anteriores visitas. Pero este viaje nos permitió ver, lastimosamente, el daño causado por las recientes lluvias de febrero-marzo que causaron mucho daño a todo el Norte peruano. En la secretaría, un joven amable nos alcanzó la gran llave que se usa para abrir la puerta (le tomé una foto para que quede la evidencia) e ingresamos a ver el estado de esta interesante iglesia que fue popularizada por National Geographic en los 80, cuando se hizo el gran hallazgo de las tumbas de Sipán. Aquí les alcanzo los numerosos datos de una crónica anterior  de hace un año (https://elrincondeschultz.blogspot.pe/2015/12/cronicas-de-lambayeque-1.html). Lo que sí me parece impresionante es la rapidez con la que cambian el color de la iglesia virreinal. Antes tenía un rojo ocre simpático, ahora tiene un color casi celeste. El que estaba muy interesado por la técnica de construcción era Christian, pues como técnico le interesaba ver el tramado y la estructura empleada. Un gesto simpático fue el ver la lista de futuros esposos y sus respectivas fotos avisando a la comunidad su pronto matrimonio.









Luego de concluida nuestra breve visita a Mórrope, nos dirigimos a Lambayeque. Primero nos fuimos al Museo Tumbas Reales, recién ahí nos percatamos que el ingreso era gratuito. Dejamos la camioneta en el estacionamiento y María decidió quedarse para seguir avanzando con su trabajo. La visita a este museo siempre es grata y es una de las joyas del turismo peruano. Estaba repleto y fuimos avanzando a nuestro ritmo, pues ya era una marea humana. Una vez concluida la visita, nos dio tiempo para ir a Brüning, la otra joya de la ciudad de Lambayeque: esta vez no estaba abierta la exposición de la Dama de Chornancap, pero la sección de tejidos siempre es un gusto volver a ella. La visita de julio fue una agradable sorpresa que siempre tendremos presente y que registré en la siguiente crónica: https://elrincondeschultz.blogspot.pe/2017/08/ciudad-de-lambayeque-joyita-para-el.html. Una vez concluida la visita, nos dirigimos a la Casa Descalzi que es un restaurante simpático en una bella casa como las que hay en Lambayeque y que urge rescatar para convertir a Lambayeque en un verdadero polo turístico. Ena nos dio el alcance y almorzamos como se debía. Delicioso. 






Pero faltaba algo más: un postre y un café. Eso lo íbamos a lograr en nuestro retorno a Chiclayo. En las rutas había visto una heladería,  tomamos el camino al hotel y nos topamos con el Mapache Frío. Bajamos todos ansiosos para comer un delicioso helado y un café express como se merece. Una combinación de una bola de chocolate belga y otra de cereza y arándanos fue perfecta, toda rociada con un café amargo como se debe. Nos dirigimos al hotel para recoger nuestras cosas. Orietta y Lorena regresaban con Ena y su hija en la camioneta; los demás, en bus. Fin de nuestra corta jornada lambayecana.




TESOROS OCULTOS LAMBAYECANOS (VIAJE AL VIEJO TÚCUME)



Una rápida visita a Chiclayo siempre depara sorpresas. Esta vez fue la primera semana de noviembre con la visita de Isabelle Lemoal, quien vino desde Francia con un amigo suyo, Christian Mage, a apoyar el proyecto que tienen en Río Seco. Quedamos en salir el viernes 03 por la tarde para llegar a cenar a Chiclayo. Orietta y Lorena vendrían al día siguiente. Compré los pasajes en EMTRAFESA para salir a las 4:30 pm y llegar a las 8 pm e instalarnos en el hotel Embajador. Lo malo del hotel, aunque simpático, es la ubicación; este se halla en la calle 7 de Enero, el cual está plagado de restaurantes y al lado de una galería comercial. Felizmente, pese a ser fin de semana, el lugar no era ruidoso. Habíamos quedado alquilar una camioneta por un día (el sábado 04) pues el domingo pensábamos ir a Lambayeque y regresar a una hora moderada para estar en Trujillo temprano. Esos eran nuestros planes iniciales.
Salimos casi puntuales de Trujillo en dirección a Chiclayo. La gente del hotel nos estaba esperando para recogernos. Nos subieron en dos taxis muy pequeños con las  maletas; es un problema en Chiclayo hallar taxis grandes debido a la estrechez de las calles. Ya acomodados en nuestras habitaciones, acordamos salir a cenar a un lugar de carnes: La Parra. Nos fuimos caminando al lugar, pues no estábamos tan lejos de la Plaza de Armas y el restaurante tampoco lo estaba sobre la Balta en dirección a Santa Victoria. Cenamos bien, los platos eran generosos, todo rociado de buen vino. Retornamos al hotel para dormir temprano, pues el sábado 04 teníamos varios planes por cumplir. Íbamos a ir a Túcume y visitar, inesperadamente, Eten por la tarde. Teníamos que estar atentos, pues Orietta venía al día siguiente. Eso también cambiaría algo nuestros planes iniciales.
El sábado 04 nos levantamos temprano con el fin de ir a recoger la camioneta. Tomamos desayuno en el hotel y acomodamos nuestras cosas para ir al aeropuerto a recoger una camioneta 4X4. Las condiciones han cambiado, pues antes te dejaban el vehículo en el hotel; ahora debes de recogerlo en el aeropuerto. Fuimos a hacer la gestión para recoger el vehículo que estaba bastante usado. Luego nos fuimos a hacer compras en un supermercado como las ocasiones anteriores para comprar nuestro almuerzo: frutas, pan, huevos duros, atún. De ahí nos dirigimos raudos a Túcume para ganar tiempo y conocer algo nuevo. El museo ya lo había visitado en julio reciente, pero en el mismo había un detalle que me interesaba: la antigua iglesia de Túcume viejo.




La salida por carretera a Túcume fue toda una experiencia fascinante para Christian; había viajado en el panorámico de Emtrafesa y había visto cada cosa, impensables en Francia. Estaba viviendo la peruanidad. La carretera a Túcume fue una experiencia alucinante, exorbitante. Cada maniobra de buses o combis eran para él motivo de acercamiento a la divinidad en su más pura esencia o a los avatares, dioses hindúes que esperaban su ascenso a la inmortalidad. Nada de eso ocurrió; llegamos a Túcume y gracias a su experiencia como hombre práctico, nos ayudó muchísimo en apuros que pasamos por diversas razones. Una plantada de auto no era más que un truco del encendido; un espejo casi descolgado era solo una pequeña maniobra suya para que todo quede OK. Pese a todo, llegamos al museo de sitio que abarca ahora todas las pirámides y los otros espacios que han sido arreglados a modo de circuitos. La zona es extensa y por razones de tiempo teníamos que priorizar. Tanto María como Isabelle habían estado aquí (incluso juntas) así que con Christian fuimos a ver los lugares interesantes como ascender al cerro Purgatorio y ver una panorámica de la zona. Desde arriba tiene una visión bastante interesante de la zona. Además ahora muchas huacas están siendo intervenidas para salvarlas del deterioro natural y humano. Nunca hay pierde. Lo malo fue que al descender nos salimos del sendero y fuimos a parar a una suerte de hoya por la que bajamos de manera accidentada. Llegamos a nuestra meta. Isabelle y María no habían subido, pasamos por ellas y nos dirigimos al museo; pero en el camino para grata sorpresa nuestra había una reunión muestra de varios chamanes venidos de diversas partes del Perú, cada uno con su rito y estilo, haciendo limpias a la gente que se acercaba a ellos. Un poco incrédulos, nos aproximamos a ellos y vimos parte de los ritos; pero estábamos un poco apurados, pues tanto Orietta como Lorena estaban que llegar y no sabíamos la hora de su arribo, pues venían en el auto de otra amiga: Ena Obando. Decidimos ir al museo no sin antes haber visto el vivero. Al museo entramos con relativa calma viendo detalles que en visitas anteriores había pasado por alto.  Y esos datos pasados por alto era precisamente la vieja iglesia de Túcume, muchos de cuyos detalles son parte de la exhibición. Así que una vez concluida nuestra visita al museo, indagamos sobre esta iglesia, la cual se ubica en el pequeño caserío Túcume Viejo; este no es muy visitado por la gente. Es una iglesia de buen tamaño. Quiero tomar el texto de Fernando Vela Cossío, quien escribió un ensayo al respecto, llamado La construcción de la iglesia de Túcume Viejo. Algunos aspectos constructivos de la arquitectura religiosa virreinal de la Costa Norte del Perú. El extracto que tomo dice así: “Estas ruinas constituyen posiblemente uno de los ejemplos más interesantes de arquitectura religiosa que puede verse en toda la región norte peruana. Se trata de un templo presumiblemente de tres naves, divididas quizá por soportes intermedios de madera, sin capillas, de unos 164 pies, 8 de longitud por 52 pies de anchura, con una cabecera sencilla de 21 pies de ancho y 32 de largo, con remate recto tras el que se sitúan una serie de estancias de difícil interpretación mientras no se lleve a cabo la excavación arqueológica del conjunto, pero de uso muy probable como sacristías y espacios auxiliares. Esta clase de templo, de gran desarrollo longitudinal, es corriente como hemos visto en la arquitectura peruana de época virreinal, pudiendo encontrarse ejemplos del mismo por toda la geografía de este extenso y diverso país andino”. Felizmente el conjunto religioso se ha incluido en el programa de prevención de monumentos históricos por lo que en la actualidad hay toda una instalación que cubre el monumento. Además indagando encontré el blog de un bachiller de arquitectura, Piero Benites, quien alcanza una propuesta de preservación: http://pieroaq92.blogspot.pe/2013/06/templo-colonial-de-tucume-viejo-tema-y.html





Esta visita fue fructífera, pero tuvimos que apretar nuestros tiempos pues los demás viajeros estaban por llegar. Así que regresamos a Chiclayo.
En el hotel nos encontramos con las recién llegadas y almorzamos lo que habíamos comprado temprano. Todo lo regamos con cerveza. Por la tarde nos fuimos un grupo pequeño en la camioneta a Eten para que vean el muelle que aún queda en pie y conocer con un poco más de paciencia la capilla colonial del Divino Niño Jesús, en torno al cual hay varias leyendas (milagros) que se ven graficados en varios murales en la nueva capilla erigida no muy lejos de ahí. Es una pena que tan bella edificación colonial haya quedado en el olvido, como bien comenta el ensayo arriba nombrado y el libro de Juan Castañeda Murga, Templos virreinales de los valles de Lambayeque. Esos descuidos terminan matando la identidad de la zona, así como una posible ingente fuente de riqueza que atrae a turistas especializados que tienen gustos más precisos y que gozan de buen patrimonio personal.





Por la noche nos fuimos a cenar y, para cerrar mi ciclo de decepción, decidí que vayamos a Vichayo. El lugar estaba abierto. Había llamado y, ciertamente, había atención regular. Al sentarnos y recibir las cartas hicimos la consabida pregunta: el tipo de pescado que usaban para la preparación. Cuando el mozo nos dijo que era tollo, mi estómago se revolvió. Pregunté si había otros pescados, y nos dijo unos dos o tres más, los cuales variaban de precio y, sin embargo, esa información no estaba en la carta. Decepcionante. Última definitiva visita a este lugar que alguna vez fue bueno y ahora va de mal en peor. Nos fuimos a Casa Andina para cenar en el lugar.

Así cerramos nuestro primer día.