El Niño está de vuelta. Y se está manifestando de manera violenta en muchas zonas del país. Este fenómeno que era cíclicamente más distanciado, ahora se hace cada vez más recurrente. Esta situación puede tener diversas explicaciones, algunas de ellas negadas como el caso del cambio climático; pero, es una realidad contundente, peligrosa y costosa. La intensidad de este fenómeno es cada vez mayor y sus incidencias son desastrosas para la sociedad en su conjunto, pero en mayor incidencia en personas más desvalidas y de escasos recursos. Esta realidad climática ya está con nosotros y, como de costumbre, la ciudad no está para nada preparada. Y lo que hemos visto tanto en Arequipa (terrible) como Máncora y otras ciudades del Norte peruano nos debe de alertar sobremanera. El fenómeno es sí es inevitable, pero sus consecuencias sí se pueden atenuar de tomarse las medidas correctas y que deben ser política de la ciudad y región. Tras el desastre del 2017, se conformó un grupo de ciudadanos con el fin de alcanzar a las autoridades propuestas concretas para poder enfrentar con el tiempo los futuros desastres (por ejemplo, el del 2023 fue leve frente al 2017). Recuerdo que el fallecido arquitecto Jorge Saito propuso una serie de medidas que significaban decisiones políticas drásticas e impopulares, pero necesarias. Medidas como desalojar espacios intangibles ahora ocupados con viviendas, edificios, calles y todos los sistemas básicos (agua, desagüe y luz) era un primer paso; esta medida choca con las políticas de uso de terrenos, titulación y, obviamente, contra los traficantes de terrenos. Para nadie es un secreto que muchas zonas peligrosas están ocupadas y, por el populismo de autoridades ediles, los ocupantes han recibido título de propiedad y tienen todos los servicios básicos como alumbrado público y redes de agua potable que son dañados como sucedió en 1998 y 2017. Una verdadera planificación urbana hubiera restringido obligatoriamente el uso de dichos espacios. Como lo visto en Arequipa, las torrenteras (o lloqllas) fueron obstruidas por casas, avenidas, calles, edificios; las consecuencias han sido lamentables. Otra propuesta, vinculada al bienestar social en la lucha contra la delincuencia, es la construcción de grandes parques, grandes zonas de áreas verdes que se ubiquen en diversas partes estratégicas de la ciudad. Trujillo se ha llenado de losas deportivas, las que no tienen un uso adecuado e integrador; en vez de crear grandes parques zonales, áreas verdes vitales que permitan una mejor integración social, reduzcan el calor en las zonas aledañas y funcionen como una zona de amortiguamiento frente a las inundaciones o huaycos como los del 2017. Por último, la tropicalización de nuestra ciudad obliga a tomar estrictas medidas en la construcción de viviendas y la planificación vial. Son decisiones políticas y económicas que, obviamente, no serán tomadas. Sólo queda esperar.
Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
lunes, 2 de marzo de 2026
domingo, 30 de marzo de 2025
LA MISMA CANTALETA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 30 DE MARZO)
Mientras escribo este artículo, va saliendo el sol para mostrar a todos los trujillanos los estragos de la lluvia que ha caído por unas tres horas. Y como suele siempre suceder, desnuda todas las debilidades y carencias que la ciudad afronta por décadas. Lo peor es que Trujillo sigue creciendo caóticamente, acentuando las falencias que debieron ser abordar frontalmente desde el Niño del 82-83. En ese entonces, aún no existía Chavimochic, proyecto agrícola que ha cambiado toda la realidad climática y geográfica de nuestra ciudad, volviéndola más húmeda y con cierta regularidad pluvial en los veranos; cada vez es más raro que en la última década no hayamos tenido alguna lluvia de regular intensidad. Todos los ciudadanos se han visto forzados en los últimos años en reforzar techos y habilitar formas de evacuación de agua; se espera que las últimas edificaciones residenciales cuenten con todo un sistema adecuado de evacuación de aguas pluviales. Ya es una realidad. La lluvia que cayó ayer sábado no se ubica en el cuadro de un nuevo Niño. Seguirán incrementándose, sea por el cambio climático, sea por los efectos Chavimochic. Fuera de los dramas individuales o familiares, están los problemas por la escasa o nula planificación adecuada de las autoridades de turno. No existe un plan concreto y global de alcantarillado y drenaje en nuestra ciudad; las calles siguen presentando reparaciones que no contemplan una implementación adecuada, peor aún por el uso frecuente de usos disuasivos para el tráfico, como los rompemuelles que, tras una lluvia, presentan grandes charcos de agua acumulada por horas o días, con toda la molestia que esto causa y con el sostenido deterioro de la capa asfáltica; por eso, es frecuente ver grandes huecos al costado de estos artificios, gracias a la erosión de las aguas estancadas. La preocupación de las autoridades ha sido la de abordar un control de las quebradas, pero la situación de la ciudad en sí deja mucho que desear. Viendo las imágenes que se han difundido a través de las redes sociales, los lugares afectados son casi siempre los mismos. Por ejemplo, desde el Niño del 82 y luego en todas las demás lluvias torrenciales (otros Niños, Yaku, lluvias anticiclón), lugares como la Piscina Olímpica y la Av. Jesús de Nazaret son los “caseritos” del anegamiento y colapso de infraestructura. Es como si las imágenes se fueran replicando. Hay zonas residenciales, como la Urb. Primavera, en la que se prometió un cambio de redes de agua y desagüe, así como una obra de alcantarillado; eso se comentó al vecindario a inicios del año pasado; se preveía la instalación de alcantarillado a inicios de este 2025. Y aún no terminan con las obras iniciales. Lenta agonía. Estas lluvias llegan en mal momento para las campañas electorales de la ciudad y región. Es posible que tengan un fuerte coste político. Aunque en el país de las maravillas en que nos hemos convertido, todo puede pasar.
domingo, 22 de octubre de 2023
DELINCUENCIA RAMPANTE (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 23 DE OCTUBRE)
Mientras el mundo se horroriza por la tragedia humanitaria que estamos viendo en el conflicto interminable del Medio Oriente (y otras zonas más, pero que han pasado a un segundo y lejano plano como la desgracia armenia o la guerra en Ucrania) y nuestros vecinos inauguran a todo vapor sus Juegos Panamericanos Santiago 2023 en el que ninguno de los deportes colectivos tradicionales en nuestra sociedad, como el vóley y el fútbol, estará presente (grave síntoma); los avezados personajes que se cubren con la investidura de congresista continúan haciendo de las suyas. Nos lamentamos de que la delincuencia crece entre nosotros, pero esta se expande sobre nosotros y se cubre de legitimidad a la cual se prestan una serie de medios de difusión, con opinólogos y juristas con el fin de lograr el objetivo: copar todos los poderes del Estado que deben por naturaleza ser independientes para equilibrar el poder. Y el descaro ya es tan evidente que en su accionar no van creando los elementos necesarios para justificar su proceder (argumentos), sino que los van construyendo de acuerdo con lo que va surgiendo y creando los Frankenstein con los que justificarán sus asaltos al poder, mientras la economía peruana entra en una fuerte recesión y que generará, a no dudar, un fuerte malestar social este año. Los actuales líderes de los partidos políticos están midiendo las consecuencias de esto y es, precisamente, el acelerado deterioro económico y social de estos últimos meses los que pueden reventar en sus manos por lo que buscan mecanismos kafkianos chuscos que les permitan salir airosos en el problema actuando descaradamente con el fin de aferrarse a sus feudos y permanecer en ellos a como dé lugar. La anunciada recesión y la escasa respuesta al Fenómeno de El Niño (sequía en el Sur y en la zona amazónica; lluvias torrenciales en el Norte) van a ahondar el descrédito de esta casta política unida para engendrar más daño a la sociedad y acentuar la anomia social, política y económica que hemos estado viviendo en las últimas décadas: es el apetito del poder los que los hace acentuar su cinismo ante evidentes torceduras de la ley como su atención alevosa contra el JNJ y la abierta intención de tomar el sistema electoral de nuestro país. Las acciones del Congreso han sido lamentables; pero, lejos de detener su irregular accionar, han vuelto a la carga con denuncias insostenibles. Pero para estos personajes, acostumbrados a vivir en la irregularidad, se adecua a su estilo de legislar: pareciera que es la forma de vida de varios de ellos, forma que trasladan al Hemiciclo. Quieren buscar legalidad en el contubernio. Quieren el poder para legitimar su sigilosa opresión contra la sociedad peruana disconforme con los resultados de una presidente y fiscal de la nación que mendigan reconocimiento, incluso cayendo en el ridículo; y la gestión de uno de los peores congresos que hemos tenido en nuestra vida republicana.
domingo, 9 de julio de 2023
LA CIUDAD Y EL NIÑO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 09 DE JULIO)
Parece que se nos viene con fuerza El Niño. Y por partida doble, tal como anuncian los servicios meteorológicos nacional e internacionales. Y todo parece indicar que volveremos a lamentarnos y comentando, posteriormente, de las medidas que debemos tomar para prevenir. Una cultura de la prevención tan asimilada en nuestra cultura, así como la de la puntualidad. Desde que mi familia se asentó en esta ciudad en 1974, he sido testigo de varios Niños que han azotado a la ciudad y que generalmente destruyen los mismos lugares o afectan sectores que luego son poblados de manera irregular hasta que alguna autoridad municipal otorga títulos de propiedad a cientos de familias que ocuparon estos territorios considerados no aptos para viviendas. Hay dos factores que entran en juego y que son causa de la rampante corrupción que corroe el sistema peruano de la construcción: tráfico de terrenos y autorizaciones o licencias a construcciones reñidas con el sentido común. El reciente caso de corrupción de alto nivel que involucra a ciudadanos trujillanos del campo de la construcción es reflejo de ello. Recuerdo en una conversación informal con un arquitecto que me comentaba que había autorizado el uso destinado a áreas públicas (por ejemplo, parques) para la construcción de viviendas; por esa razón, no es raro ver ciertas casas que están construidas cercanas a postes de alumbrado e, incluso, es parte del territorio hogareño. Simpático. El caos urbano que muestra Trujillo en sus trazados de manzanas, calles, avenidas y parques es una muestra de ello. Algunas soluciones propuestas por expertos para mitigar los efectos de El Niño han sido rechazadas por otras que recurren a otras que pueden agravar los daños. Viendo todo de manera holística tenemos soluciones peligrosas. El fallecido arquitecto Jorge Saito proponía soluciones naturales como la arborización masiva y la hechura de grandes parques mitigantes en la ciudad que podrían atenuar los efectos. Recuerdo que en los 70, el Parque Industrial tenía un cerco vivo de árboles que detenía el avance de la arena sobre la ciudad hasta que los migrantes informales comenzaron a talar estos árboles para conseguir leña y el desierto comenzó a avanzar sobre la ciudad. Ahora tenemos la presencia de Chavimochic, proyecto que ha generado grandes cambios en la ciudad como el clima y la napa freática, incrementando la humedad. Y esto agravado con el problema generado por el molón de Salaverry que exigió la construcción de una barrera rocosa en Buenos Aires. Recordemos lo que pasó en esta zona en el Niño Costero del 2017. Sin comentarios. Hay silencios que han sido nocivos para nosotros, silencios que favorecen a oscuros intereses. ¿Nuestras autoridades estarán al nivel de poder exigir a sus ciudadanos un orden urbano necesario, fiscalizar las construcciones, erradicar y reubicar lugares poblados en zonas de alto riesgo como las quebradas? ¿O serán simples cómplices y acentuarán el deterioro en el que está sumido Trujillo desde hace décadas? Ojalá tengamos autoridades que den la talla.
domingo, 18 de junio de 2023
QUO VADIS, TRUJILLO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 18 DE JUNIO)
Ilustración de Amorim para La Sonrisa Inca Cusco 2018
Asemejándose
a la execrable y deteriorada política central, plagada de turbios y corruptos
congresistas mochasueldos o con actitudes de gamonales, y personajes del poder ejecutivo
ambiciosos de poder, encabezados por una lamentable presidenta; la ciudad de Trujillo
va dando tumbos en espiral hacia un foso que se hace cada vez más profundo. El
estilo de gobernanza de Arturo Fernández ha ido encontrando en el camino muchos
detractores y poca buena voluntad de enfrentar los problemas de nuestra ciudad.
La primera semana de julio, nuestra máxima autoridad edil estará cumpliendo
medio año de gestión y lo que tiene en creces es el número de funcionarios
renunciantes de diversos puestos del organismo municipal. Al borde de llegar al
medio centenar de renuncias, esto está tornando caótica la gestión en general
al descabezar procesos que se están ejecutando en momentos tan urgentes como el
del enfrentar el venidero fenómeno de El Niño anunciado para inicios del año
entrante. Las pocas lluvias que nos afectaron en marzo fueron un verdadero
campanazo que debería servir para tener claro los objetivos y la ruta de
trabajo para atenuar las consecuencias de este. No olvidar que el desastre lo
hacemos nosotros por nuestra incompetencia o por las acciones dolosas hechas, productos
de la corrupción (que es mucha).
El estilo confrontacional de Fernández atrajo a muchos votantes que se sienten atraídos con posturas provocativas y altisonantes, cercanas al circo y a la gestualidad grandilocuente que cautiva a muchos. Estilos peligrosos ligados a la demagogia y que se impone cada vez en diversas partes del mundo; somos parte de este fenómeno que implica un desgaste de las clases políticas tradicionales que permiten el ascenso de personajes marginales y hasta cierto punto pintoresco, y llegan al poder. Desde Fujimori, hemos visto la desaparición de partidos como el APRA, PPC y otros y han surgido “partidos políticos” de clanes familiares u otras motivaciones usando en “pantalla” candidatos que fluctúan de acuerdo con las emociones de un electorado hastiado y muchas veces irresponsable con su voto; incluso Pedro Castillo encaja en este circuito que ha permitido que tengamos personajes insólitos en sillones municipales y regionales de muchas partes de nuestro país. Aunque en el caso regional seguimos en las mismas letanías, el sillón edil no escapa de ello. Fernández ha recibido una papa caliente, una municipalidad plagada de corrupción e ineficiencia en sectores que son una pesadilla como transporte público, seguridad, planificación urbana (¿existe?) y otros. Su actitud de desnudar la ineficiencia de sus trabajadores es, también, a la larga un reconocimiento de su incapacidad de poder haber seleccionado un personal más idóneo para su gestión. Está escupiendo al cielo. Y la posibilidad de poder contar con nuevos cuadros que reemplacen a los renunciantes se van reduciendo al ir ganando enemigos y detractores entre varios profesionales.
domingo, 9 de abril de 2023
REFLEXIONES SOBRE EL RANCIO CINISMO POLÍTICO PERUANO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 09 DE ABRIL 2023)
El
mundo político peruano es fascinante. Congresistas que hacen viajes inútiles
alrededor del mundo despilfarrando dinero en momentos que Boluarte anuncia que
no hay muchos recursos para apoyar a los damnificados del Norte. Arreglos de
oficinas con gustos exóticos que demandan cuantiosos gastos. Promoción y
participación en un evento de un partido de extrema derecha español cuya
esencia se basa en el racismo y la xenofobia. Una expresidenta del inefable
congreso comenta sobre las muertes de ciudadanos de manera despectiva, como
ella suele hacerlo. Congresistas elegidas de APP que roban el sueldo de sus
trabajadores, y cuyo líder ha dicho suelto de huesos en declaración sobre el
suceso del último escándalo que es por culpa del pueblo obligado al voto que
tiene escoger entre la miasma que nos pone cada uno de los partidos políticos
que están en carrera.
Un
amigo me enviaba un correo invitándome a la reflexión personal dando un mensaje
positivo por esta Semana Santa 2023, pero la realidad genera desasosiego, pues se
presenta totalmente convulsionada por el rechazo político, la ineficiencia de
todos los organismos públicos para enfrentar a los fenómenos naturales y la
casi segura presencia de un Mega Niño que azotará no sólo a nuestro país, sino
será uno a escala mundial. En pleno riesgo que podamos tener un escenario catastrófico
peor que el 2017, nuestro presidente regional ha pedido permiso para ausentarse
por dos semanas. Este es el contexto en el cual uno trata de buscar momentos de
perdón como lo sugiere el mensaje de esta conmemoración, pero creo que ya se ha
perdonado mucho la ineficiencia, corrupción y cinismo de estos individuos cuyo
accionar nos hunde más en el desastre social y preventivo de las últimas
décadas. La reflexión debería ser hecha por ellos, los políticos, un verdadero
mea culpa del crítico momento que se vive tanto en el Sur como el Norte y la
Amazonía peruanos. Su visión centralista, apañándose con buenas intenciones que
nunca se van a cumplir, y la escasa cultura cívica exigen un necesario análisis
honesto de la esencia de sus partidos y su organización. Lastimosamente, estos
organismos políticos están plagados de malos elementos corruptos y angurrientos
que aspiran a un cargo público, desde regidurías hasta la Presidencia de la
República, cargos que se obtienen gracias a los votos dados a los partidos
políticos. Estos no tienen sistemas de candado para evitar el acceso de tanto
indeseable, reglamento interno estricto y desechar el negociado que es el voto preferencial;
además, plantear su ideología que les permitan reducir tensiones absurdas entre
partidos que van a campañas electorales cada vez más virulentas y moderar, lo
más difícil, sus ansias de poder, como lo hemos visto en eternos candidatos
como el caso de Keiko, cuyo nocivo accionar ha creado todo el caos político que
vivimos los peruanos desde la caída de PPK. ¿Lo harán?
domingo, 19 de febrero de 2023
NUBARRONES OSCUROS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 19 DE FEBRERO)
El informe final de Amnistía Internacional ha sido, a todas
luces, bastante demoledor. Un informe, silenciado o ninguneado por muchos
medios, que ha tenido repercusiones internacionales que le pasarán dura factura
de este gobierno que se decanta en la ilegalidad. Un documento que debilita la
posición de este gobierno ante la sociedad que, lejos de ser protegida por las
fuerzas del orden, se pueden convertir en su asesino legítimo. Previamente hubo
una marcha de fuerzas policiales el jueves 9 en Lima realizada en el Paseo de la República
evocando la obra 1984 de Orwell o imágenes de filmes distópicos inspirados en
este libro y el sábado 11 ocurrió un sangriento y coyuntural ataque del
narcotráfico. Y para coronar la cereza, Otárola anuncia un bono de
“efectividad” a las fuerzas policiales haciendo un juego sucio contra el sentido
de servicio de esta institución generando malestar en la ciudadanía. Divide y
reinarás. Además, Boluarte recibe la visita de Keiko Fujimori, personaje
causante de la inestabilidad política desde el triunfo de PPK y promotora de la
narrativa del fraude tras el triunfo de Castillo. Turbia reunión. El gobierno
de Dina Boluarte juega en pared con el Congreso, entidad que ha demostrado un cinismo
ramplón y chabacano para justificar su nuevo estatus por los ingresos que se
han acrecentado exponencialmente a costa de la estabilidad de nuestra sociedad.
Mientras que ni el MINJU ni el MINCUL son capaces de solucionar una absurda
acusación contra Ruth Shady, directora del Proyecto Caral, amenazada por
traficantes de tierras y otras alimañas; para cerrar la semana, el Congreso atentó
contra la estabilidad de la SUNEDU, institución que trata de adecentar la
mediocre educación superior de nuestro país. A nivel internacional, ya con
problemas con muchos vecinos, la imagen del Perú está entrando en niveles negativos
y vemos el retorno alarmante del narcotráfico en nuestro país y toda la secuela
de corrupción que este trae.
Por otro lado, en nuestra ciudad el panorama tampoco es alentador por las amenazas climáticas que causan mucha mortificación a toda la comunidad trujillana. La posibilidad de un nuevo escenario como el del verano del 2017 se da en una coyuntura en que nuestras autoridades están enfrascadas en discusiones de poder. La lenta reconstrucción después del Niño de 2017 va a tener que enfrentar un duro escenario, quizás. Una ciudad amante del cemento ha desechado estrategias naturales para mitigar fenómenos naturales como el Niño. Varios urbanistas alertaron sobre esta situación, pero los traficantes de tierras y algunas constructoras corruptas usaron áreas destinadas a parques y jardines para construir viviendas. Esas zonas son colchones de mitigación, no sólo para las lluvias, sino para las olas de calor que estamos sufriendo ¿Las autoridades harán toda una red de parques necesarios para una ciudad carente de áreas verdes suficientes? Espero ver mi escepticismo derrotado.
domingo, 12 de febrero de 2023
ALERTA, PREVENCIÓN (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE FEBRERO)
Las escenas que nos han llegado desde Turquía y Siria son
terribles. Mientras en el Sur peruano, violentas lluvias causaron mortales
deslizamientos en zonas donde se asienta la minería ilegal. Y, por último, se
anuncia de manera alarmante un escenario de triste recordación para los
trujillanos: un posible Niño como el que tuvimos en 2017, aunque de baja
intensidad. Como suele suceder, estas noticias han comenzado a diluirse en los
medios de comunicación, tal como ha sucedido con la muerte de varios ciudadanos
hace ya un poco de un mes en Juliaca. Todo pasa al olvido de manera
intencional, quizás.
El caso del gran sismo turco está trayendo mucha cola. Las
dolorosas imágenes muestran grandes edificios colapsados con mucha gente en su
interior, mientras familiares impotentes tratan de rescatar entre los escombros
a sobrevivientes. Extraña mucho la cantidad de edificios de más de 4 pisos que
han colapsado. Son construcciones relativamente modernas que se han desplomado
llevando la vida de sus inquilinos. Y las alertas han saltado en esa nación:
corrupción en las licencias de edificación, promovida por los magnates turcos
de la construcción. Miles de personas han perdido sus propiedades y muchas de
ellas, sus vidas. Se genera automáticamente la duda para nosotros: ¿cómo
estamos aquí en ese rubro? Uno ve construcciones tan precarias de varias
plantas que uno se pregunta qué irá pasar con un verdadero sismo, ese que no se
ha tenido en nuestra ciudad desde aquel mayo de 1970. Hay edificaciones en
zonas de suelos no adecuados para construcciones de varios pisos, salvo que se
cuentan con un buen reforzamiento en las bases y, en algunos casos, de zapatas
en zonas pantanosas. Huelga decir dónde se hallan estas en Trujillo. Y esto va
amarrado con la posibilidad de volver a sufrir un nuevo Niño que “partió” a
nuestra ciudad de norte a sur aquel marzo del 2017. Tras la catástrofe, un
grupo de amigos hizo las investigaciones para ver cómo se puede prevenir otro
siniestro. Los resultados caían por su peso: licencias de construcción (algunas
veces, construcción clandestina), titulación de terrenos en zonas de alto
riesgo, un sinfín de errores que permitirán repetir el mismo escenario vivido
en ese fatídico marzo. Quizás, todas las edificaciones dañadas en 2017 ya estén
nuevamente “operativas” hasta el próximo desastre. Habrá que ver si se ha
cumplido con la prevención en las zonas siniestradas de Pataz y Chavín de Huántar,
colapsadas hace casi un año. El caso de los mineros ilegales en Secocha,
Arequipa, es una evidencia de no haber acatado las disposiciones planteadas en
su momento: más de 41 personas muertas por un huaico ya anunciado.
Acostumbrados a vivir en la cultura de la informalidad y la corrupción en todos los niveles de nuestra sociedad, la vida humana no es relevante para muchos inescrupulosos que prefieren lucrar ilegalmente en vez de velar por el bienestar de los demás. Dios nos coja confesados.
domingo, 25 de septiembre de 2022
LAS PESADILLAS TRUJILLANAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 25 DE SEPTIEMBRE
Desde que mi familia y,
posteriormente, yo nos instalásemos en esta ciudad para hacerla nuestra casa, he
sido testigo de varios grandes temas que han circulado por todos los medios
como oportunidades y convertidos paulatinamente en grandes amenazas (pesadillas
diría yo), estas ya confabuladas con uno que crece tenazmente día a día, año a
año: el cambio climático. Son temas parcialmente o escasamente abordados en los
planes de gobierno por candidatos a la alcaldía provincial, esa que tiene que
coordinar estos problemas que agravan las condiciones básicas de nuestra ciudad
afectando a todos los ciudadanos de una manera u otra.
El primero es la erosión
costera, esa que se ha ido agravando año a año. La principal causa, el molón de
Salaverry, es una realidad que no quiere ser tocada por ser ya una fuente de
intereses comerciales poderosos por lo que hay la necesidad de encontrar otras soluciones
coordinadas con los demás alcaldes de nuestro castigado litoral y la
gobernación regional. El problema es tan complejo y politizado que dudo haya
una intención de convertir una propuesta colectiva que involucre todas las
partes, Salaverry incluido, que se convierta en una política regional de largo
plazo. Hay que tomar en cuenta situaciones agravantes como el incremento
paulatino del nivel del mar, situación que parece cada vez más irreversible.
Trujillo pareciera ver a su mar no como una oportunidad y lo ve cada vez más como
una amenaza. Quizás sea por eso que cada día se lanzan una buena
cantidad de aguas servidas al mar. El segundo son los cambios generados por Chavimochic.
Esta obra cambió la fisonomía de nuestra ciudad, tanto en lo social como en lo
físico. En el último rubro está las condiciones climáticas como la pluviosidad
y la humedad. En los años 80, Trujillo era una ciudad de clima seco, con pocas
situaciones extremas. Ahora las lluvias veraniegas son cada vez más frecuentes.
Esta situación se agrava con la regularidad con la que ahora vienen los Niños.
Esta realidad pluvial no se toma en cuenta para el deficiente sistema vial que
tenemos, sin drenajes y con rompemuelles que acumulan aguas que terminan por
destruir la precaria pista inundada. El plan de desviación de aguas (ojalá
funcione) es para ciertas zonas, pero la lluvia cae para todos. Una lluvia como
la de ese fatídico marzo del 2017 que inundó diversos sectores de nuestra
ciudad debe servir como modelo de lo que podría pasar en nuestra ciudad con un
nuevo Niño, que ahora parecen ser cada vez más frecuentes. Hay otros temas
graves como la contaminación y el tratamiento de la basura, poco abordados
también.
Escuchaba comentarios de periodistas sobre la cantidad de candidatos que tienen diversos problemas judiciales y también haber visto un debate electoral en el que se dedicaron más a pullas y diatribas que planes concretos; ¿estarán los candidatos en la capacidad de ofrecer algo por el bien común? En fin, eso es lo que tenemos delante de nosotros. Sombrío panorama.
domingo, 5 de junio de 2022
¿CULTURA DE LA PREVENCIÓN? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 05 DE JUNIO)
El reciente
31 de mayo conmemoramos 52 años de un violento sismo que asoló muchas partes
del Norte peruano, sobre todo Áncash. Participé en el simulacro anunciado en el
colegio que estoy trabajando y, pese al escepticismo y poca seriedad de
algunos, fue muy bueno en cuanto a los protocolos, el desplazamiento y a las
acciones hechas por diversas personas que tomaron un rol muy activo durante
dicho simulacro. Sin embargo, hay muchas cosas pendientes por mejorar como todo
proceso que aún no ha pasado la verdadera prueba de fuego: un sismo de 7,8 o
más. Trujillo no ha pasado un verdadero sismo como el que arruinó a toda la
ciudad (y otras como Zaña y Lambayeque) el 14 de febrero de 1619 como según lo
describe Antonio de la Calancha y que casi provocó el desplazamiento de la
ciudad a otro espacio más seguro, según Miguel de Feijóo. Hay datos que deben
de tomarse en cuenta para tener un hipotético escenario con el fin de poder salvar
el mayor número de vidas posibles. Huanchaco tiene 13 metros sobre el nivel del
mar (msnm); Buenos Aires de Víctor Larco, 3; Trujillo, 34. Comparemos con la
altura de las olas promedio que arrasaron las costas de Japón, 40 metros; Chile
en 2010, 10 metros; Indonesia en 2004, 30 metros. Cifras que deben invitar necesariamente
a la reflexión de una población bastante desentendida de medidas preventivas
como en este caso. Recuerdo que México, en 2017, pocas horas después de haber realizado
un simulacro exitoso sufrió un fuerte sismo justo el mismo día que conmemoraban
un aniversario más del devastador terremoto de 1985 que mató a miles de
mexicanos por los derrumbes de edificios, torres, viviendas e iglesias. Tremenda
conmemoración.
Nuestro país y, en especial, nuestra región y ciudad es altamente vulnerable. No sólo los sismos nos lo hacen evidente. Los Niños también nos han mostrado esa realidad con la que tenemos que convivir. Pronto tendremos secuelas más fuertes por el cambio climático, el cual afecta de sobremanera a nuestra nación, señalada como una de las más vulnerables. Hay otra realidad en ciernes: estrés hídrico, ese que ha hecho que algunas grandes ciudades del mundo como El Cairo o El Cabo hayan tenido que tomar medidas drásticas en cuanto al uso del agua. Lima es la tercera ciudad ubicada en una región con escasez de agua; el mapa indica una franja en la que está, irremediablemente, Trujillo (https://www.sostenibilidad.com/agua/ranking-paises-mayor-estres-hidrico/?_adin=02021864894). Los antiguos moche trataban de hallar cierto equilibrio entre esos Niños y la escasez hídrica. ¿Hay planes de contingencia al respecto? Muchas personas están planteando soluciones unilateralmente obviando otras voces y otros factores relevantes para una solución más holística. Desde cómo hacer un plan ordenado de la caótica ciudad que somos hasta dar una propuesta más equilibrada frente a un futuro Niño u otra catástrofe. Soluciones de ahora; grandes problemas del mañana.
domingo, 28 de noviembre de 2021
¿TRUJILLO SIN REMEDIO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO 28 DE NOVIEMBRE)
Viernes por la madruga una lluvia cae sobre Trujillo. Una lluvia que desnuda cada vez más a una ciudad que se va hundiendo en una suerte de espiral de caos y abandono. Y una lluvia que reaviva muchos temores y que amenaza nuestra seguridad y, también, nuestros bolsillos. Y retornan palabras como “huaico” o “quebradas”.
Ya hace varios años (no sólo
desde 2017), se ha hablado de planes de protección para una ciudad que creció
en un espacio de ríos y quebradas secos, los que se activan ante una copiosa
actividad pluvial como lo es cualquier Fenómeno de El Niño. Pobladores previos
a su fundación española sufrieron duros embates e, incluso, fueron casi
extinguidos ante la intensidad de algunos de estos Niños. Si uno visita
espacios arqueológicos como la Huaca de la Luna, su historia encierra datos espeluznantes.
Posteriormente, cronistas de la colonia describen los estragos causados a lo
largo de este periodo histórico de nuestra ciudad. Cobra especial importancia
la de Miguel de Feijóo quien, con lujo de detalles, describe el Mega Niño de
1728. ¿Qué narra Feijóo? En su obra Relación descriptiva de la ciudad, y
provincia de Truxillo del Perú, reeditada en 1981, en el capítulo XII,
habla de Mampuesto que fue el origen de un desborde con terribles
consecuencias. Feijóo lo llama “Marapuesto” describiéndolo como un terraplén
hecho por los indios gentiles que “[..] cerraba un gran espacio de una
quebrada entre dos cerros, de lo que resultó se hiciese una profunda laguna; y
humedecidas sus vasas, y cimientos, derrumbándose por lo más débil, precipitada
la multitud de agua que se había recogido, corrió por los campos mediatos[..]”.
Para suerte de Trujillo en ese entonces, las aguas no se dirigieron sobre la
ciudad donde “[..] hubiera desbaratado parte de sus murallas [..]”, sino
que se dirigieron al río Moche. En 1998, las aguas de Mampuesto inundaron a
nuestra ciudad con cadáveres y ataúdes que flotaban por diversas calles y
avenidas. En 2017, no hubo cadáveres, pero sí mucha agua enlodada y
destrucción. La historia repite el mismo fenómeno. Con un grupo de amigos
arquitectos fuimos a ver el territorio y esta zona había sido concesionada a
una empresa para volver a hacer un cementerio. Este es uno de los tantos
ejemplos en los que la desidia y la angurria humanas, juntas, generan grandes
desastres, muy bien aprovechados por públicos y privados de manera criminal:
tráfico de terrenos. Esta actividad ha permitido grandes ganancias a empresas
de ventas de terrenos y construcción, así como votos a partidos políticos que
promueven la titulación. Algunas soluciones plantean derivar las aguas de las quebradas
hacia el río Moche, con la posibilidad de crear otro desastre. La ocupación
“legalizada” de estos espacios conlleva a que el Estado instale todos los
servicios básicos (electrificación, agua y desagüe), los que serán dañados en
otra riada pluvial. Política y plata parecen enemigos de nuestra ciudad.
PD. Al colgar este texto, un fuerte sismo ha asolado una parte de la selva alta de nuestro país. Las ondas nos levantaron a las 5:55 am. Y esta situación nos expone en nuestras pobrezas y también fortalezas como ciudadanía. Mucha fuerza para los amazoneses y todos los que hayan sido afectados por este desastre.
domingo, 26 de septiembre de 2021
PESADILLA VIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 26 DE SEPTIEMBRE)
Mensualmente debo llevar a mi madre al Hospital de Alta Complejidad para su respectivo chequeo. Estas visitas que llevo realizando en los últimos ocho meses me ha permitido verificar el estado de abandono paulatino que tiene todo el sistema vial de nuestra ciudad. En la última visita, el trayecto hacia dicho hospital se ha convertido en toda una verdadera odisea. La avenida José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru), anteriormente identificada como la Panamericana, se ha vuelto una verdadera pesadilla no sólo por su mantenimiento, sino también por el denso tráfico que soporta por el cual discurren camiones, micros, buses, combis, autos y camionetas de todo tamaño, y las infaltables mototaxis: hago destacar esto, pues no es el problema del número de vehículos que pueda llamar la atención, sino la forma de conducir dichas movilidades por personas habituadas, tanto de transporte privado como público, a un tráfico salvaje y con un mínimo de respeto por las normas, dizque, vigentes: ¿falta de autoridad?
El estado de calles y
carreteras en nuestra ciudad y región es bastante lamentable: vimos, por
ejemplo, toda la increíble demora de asfaltar (no sé si intencional) un
conjunto de calles en Huerta Grande, lo que fue toda una pesadilla para los residentes
del lugar: los vecinos buscaban desesperados una solución a este problema que traía
basura y moscas por haber dejado en abandono el asfaltado: un sector ubicado a
sólo media cuadra del Centro Histórico. Ahora hemos visto una “diligente”
reparación de calles en las que los huecos son rellenados, una reparación que
es verdadero maquillaje el cual será borrado (como todo maquillaje) en las
próximas lluvias. Trujillo se ha vuelto una ciudad bombardeada por diversas
razones; algunas de estas causas son “contribución” de los mismos ciudadanos al
emplear las calles como lavaderos de autos o el tránsito y estacionamiento de
vehículos pesados. Algunas calles y avenidas céntricas (San Martín y
Miraflores, por ejemplo) convertidas en ríos en cada Niño, aún no restañan sus daños.
Ver barrios periféricos a nuestro Centro nos da una idea del gran olvido en que
el que se halla nuestra ciudad. Volviendo a la avenida Túpac Amaru, imagino la
pesadilla que debe de ser para cualquier vehículo de emergencia (ambulancias)
que trasladen a enfermos críticos al destino que les urge. Quizás sea una
malévola forma de control poblacional.
Tal como indicamos la semana
pasada, en 2022 tendremos elecciones municipales y regionales. Muchas promesas se harán, varias de ellas
apostando por el cemento y construcciones aparatosas, quizás. Pero tener un
sistema vial decente para una ciudad que se jacta ser una de las más
importantes del país, debería de ser una prioridad tanto municipal como
regional. Habrá que ver qué propuestas coherentes tendrán para esta realidad,
puesto que el transporte es vital para atender urgencias e incrementar el
desarrollo de una zona tan poblada como la nuestra.




