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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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domingo, 30 de marzo de 2025

LA MISMA CANTALETA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 30 DE MARZO)

 


Mientras escribo este artículo, va saliendo el sol para mostrar a todos los trujillanos los estragos de la lluvia que ha caído por unas tres horas. Y como suele siempre suceder, desnuda todas las debilidades y carencias que la ciudad afronta por décadas. Lo peor es que Trujillo sigue creciendo caóticamente, acentuando las falencias que debieron ser abordar frontalmente desde el Niño del 82-83. En ese entonces, aún no existía Chavimochic, proyecto agrícola que ha cambiado toda la realidad climática y geográfica de nuestra ciudad, volviéndola más húmeda y con cierta regularidad pluvial en los veranos; cada vez es más raro que en la última década no hayamos tenido alguna lluvia de regular intensidad. Todos los ciudadanos se han visto forzados en los últimos años en reforzar techos y habilitar formas de evacuación de agua; se espera que las últimas edificaciones residenciales cuenten con todo un sistema adecuado de evacuación de aguas pluviales. Ya es una realidad. La lluvia que cayó ayer sábado no se ubica en el cuadro de un nuevo Niño. Seguirán incrementándose, sea por el cambio climático, sea por los efectos Chavimochic. Fuera de los dramas individuales o familiares, están los problemas por la escasa o nula planificación adecuada de las autoridades de turno. No existe un plan concreto y global de alcantarillado y drenaje en nuestra ciudad; las calles siguen presentando reparaciones que no contemplan una implementación adecuada, peor aún por el uso frecuente de usos disuasivos para el tráfico, como los rompemuelles que, tras una lluvia, presentan grandes charcos de agua acumulada por horas o días, con toda la molestia que esto causa y con el sostenido deterioro de la capa asfáltica; por eso, es frecuente ver grandes huecos al costado de estos artificios, gracias a la erosión de las aguas estancadas. La preocupación de las autoridades ha sido la de abordar un control de las quebradas, pero la situación de la ciudad en sí deja mucho que desear. Viendo las imágenes que se han difundido a través de las redes sociales, los lugares afectados son casi siempre los mismos. Por ejemplo, desde el Niño del 82 y luego en todas las demás lluvias torrenciales (otros Niños, Yaku, lluvias anticiclón), lugares como la Piscina Olímpica y la Av. Jesús de Nazaret son los “caseritos” del anegamiento y colapso de infraestructura. Es como si las imágenes se fueran replicando. Hay zonas residenciales, como la Urb. Primavera, en la que se prometió un cambio de redes de agua y desagüe, así como una obra de alcantarillado; eso se comentó al vecindario a inicios del año pasado; se preveía la instalación de alcantarillado a inicios de este 2025. Y aún no terminan con las obras iniciales. Lenta agonía. Estas lluvias llegan en mal momento para las campañas electorales de la ciudad y región. Es posible que tengan un fuerte coste político. Aunque en el país de las maravillas en que nos hemos convertido, todo puede pasar.


domingo, 23 de febrero de 2025

UNA FERIA DEL LIBRO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 23 DE FEBRERO)

 

En las últimas semanas he leído una discusión interesante sobre la posibilidad de realizar una feria del libro en nuestra ciudad. Ideas van, ideas vienen, la viabilidad de su realización en la Plaza de Armas parece remotas. En momentos en que la cultura se ve confrontada por movimientos contrarios al desarrollo de las artes libres y el intelecto, sean conservadores o extremistas; los espacios en los que se realizan actividades culturales deben ser cuidados, sino serán maltratados o cerrados como está sucediendo con el Lugar de la Memoria (LUM) de Lima o la postergación indefinida de la premiación a Rafael Dumett por su obra. Vemos cómo cada día diversas formas culturales son cerradas, postergadas o maltratadas por diversas razones; muchas veces por razones políticas, pero la mayoría de los casos por razones de desconocimiento de un público potencial; por eso, se extinguen económicamente. Esta razón última ha hecho que muchas manifestaciones se hayan deteriorado con el fin de retener o atraer un público para sus actividades afectando la calidad de esos eventos. Veamos el caso de una nueva feria. Recuerdo las primeras en las que hubo una gran variedad de invitados, tanto nacionales como internacionales. Nos visitaron artistas y académicos, autores de diversos libros como sus obras finales. Las versiones hechas por las diversas gestiones que ocuparon la alcaldía provincial tuvieron sus propuestas buenas como deficientes. Hubo una con un país invitado que tuvo muy buena repercusión a nivel internacional; además, se logró crear un Fondo Editorial con una determinada línea de trabajo. Pero la sensación (y evidencia) de que la feria trujillana no levanta vuelo es más que evidente. En vez de tener invitados nacionales y extranjeros de peso de todas las áreas, las versiones últimas han sido limitadas y pobres; en muchos casos, más parecía una venta de textos de una campaña escolar con escasas novedades. Por eso es necesario un trabajo en conjunto del sector privado y municipal para tener un evento de calidad y cantidad apreciable con un gestor autónomo. Una feria es la vitrina de la producción artística y académica de una ciudad o país. Historiadores, economistas, sociólogos, periodistas, educadores, psicólogos, matemáticos, biólogos, etc. son también las personas que deben poblar su programación. Es el momento que las universidades y colegios profesionales muestren sus logros a la comunidad. Las programaciones de los últimos años casi ha sido un 90 % vinculada a la literatura, postergando temas que deben ser prioritarios para la sociedad trujillana. Anteriormente vimos colectivos sociales que se hicieron presentes para mostrar sus avances y preocupaciones, como todo tejido social complejo que es Trujillo, una ciudad con muchos problemas y oportunidades que tiene mucho que decir. La feria sería ese ambiente que podría convocar a buen número de ciudadanos de un espacio con más allá del millón de habitantes.


domingo, 12 de enero de 2025

MICHAEL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE ENERO 2025)

 


Quería hablar de temas pendientes, muchos graves, sobre el mundo político nacional e internacional. Pero algunas noticias, de pronto, hacen detener el entorno de uno y nos invita a reflexionar: el deceso de Michael Exley. Michael fue una gran persona con sus amigos, sus profesores y estudiantes. Llegó a Trujillo en la última década del siglo pasado a revolucionar la educación escolar de nuestra ciudad; la sacudió de sus paradigmas para poner unos nuevos que siguen vigentes a través de los profesores que formó permanentemente y los entonces alumnos que graduó en nuestra ciudad, así como lo hizo en su breve paso por Cajamarca. Siempre se preocupó por sus docentes, su personal administrativo y de mantenimiento de manera activa. Era todo un ser humano. Un raro inglés católico que se enamoró de nuestra ciudad aquella vez que sentado frente al entonces Hotel de Turistas en nuestra Plaza de Armas enunció que iba a venir a vivir aquí abriendo un colegio. Y así fue. Recuerdo en los primeros años cuando trabajábamos en el Fleming College, colegio creado gracias a la iniciativa del promotor Daniel Rodríguez, Michael me pidió buscar la canción “Qué importa” para una charla con sus padres de familia; iba a comenzar con ellos con el estribillo “un fracaso más, qué importa” para cuestionar su determinismo y fatalidad y cambiar la percepción que se tenía de la vida, del éxito, del esfuerzo, del manejo del conocimiento, de la libertad de palabra y pensamiento, de la confianza en uno mismo y del valor de la individualidad y la sociedad. Era un perfecto provocador. Era ese tipo de personas que se hacen necesarias para destruir moldes. En cuanto Michael llegó a instalarse entre nosotros, sus ideas resultaron muy novedosas y también incómodas para muchos. Para hacer una buena tortilla, tienes que romper muchos huevos. Amaba tanto Trujillo que aprendió marinera y, pese a su pésima pronunciación del castellano, se aprendió todos los modismos trujillanos. Como buen anfitrión, gustaba tener conversaciones serias delante de buena comida y bebida; así se iba cambiando el mundo intercambiando ideas y propuestas en buen ambiente. Gracias a su empeño y compromiso, los turbulentos primeros años pasaron y el colegio se fue fortaleciendo al haber trazado una línea de trabajo. Ahora es una sólida institución de la cual egresan alumnos con buena formación educativa en todos los campos. Al enterarse de su deceso ocurrido en su Inglaterra natal, cientos de sus exalumnos y muchos padres de familia llenaron el obituario con mensajes que muestran cuán hondo este hombre pudo haber calado en ellos. Su obra se ve en hombres y mujeres, ya algunos padres de familia, que han ido alcanzando sus logros y muchos realizan labores notables fuera de nuestro país. Michael no tuvo hijos biológicos, pero sí cientos espirituales; esos que, a través de su trabajo y éxito, rememoran el pensamiento que él les ha legado para sus vidas. Michael, un buen viaje.


lunes, 21 de octubre de 2024

ESCUCHEN Y ACTÚEN (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 20 DE OCTUBRE)

 


El último viernes tuve una entrevista radial con Carlos Gonzales, destacado periodista de RPP, a propósito de la década de la publicación del libro Criminalidad y violencia juvenil en Trujillo, texto que explora el contexto social, cultural y económico, y estudia casos de jóvenes que tenían problemas con la ley. Todo esto ubicado en el distrito de El Porvenir. El libro fue publicado en mayo del 2014 durante mi jefatura del Dpto. de Humanidades de la UPN, el SENAJU y el MINEDU. La información levantada gracias a datos proporcionados por los diversos actores involucrados en este álgido tema (municipalidad, sector justicia, policía), más las entrevistas hechas por docentes del Dpto. permitió la elaboración de este texto de libre acceso. La investigación hecha permitió que los docentes, por ejemplo, hayan tenido relevantes conversaciones con jóvenes que habían delinquido o jefes de bandas con los cuales se pactaron entrevistas especiales. La dureza de esta situación nos impactó cuando supimos que uno de los entrevistados había sido asesinado. Esta condición generó una serie de estereotipos que alcanzaron al grueso de la población, sufriendo una estigmatización que es una rémora para todos los vínculos sociales que los jóvenes establecen en la comunidad no permitiéndoles avanzar para alcanzar sus objetivos personales en diversos campos como el laboral, por ejemplo. También funciona como suerte de pesada ancla que contribuye a una autopercepción negativa. Se tiene que ser violento, porque esa es la imagen que represento. Estos son móviles, estigmas culturales lentos de erradicar. ¿Tras una década pasada, cuánto se ha cambiado y hecho para evitar esta situación? El libro, tras ofrecer toda esta información sustentada de manera cuantitativa y cualitativamente, plantea una serie de recomendaciones preventivas que deberían haberse convertido en políticas públicas municipales y regionales, sin importar el color político partidario. Son medidas anticipatorias, centradas en lo educativo, recreativo, laboral y planificación urbana; medidas que se propusieron a los candidatos a la alcaldía de Trujillo en ese entonces; durante un debate de los postulantes en Los Tallanes, me encargué personalmente de entregar un texto a cada uno de ellos. Teniendo un sentido preventivo, esto debe ir acompañado, en paralelo, de una campaña intensa de comunicación para que llegue al mayor número de ciudadanos y hagan suyas estas estrategias y que, incluso, deben ser reclamadas a cuanto candidato tengamos en las siguientes campañas, pues muchas de estas medidas siguen vigentes una década después. Se anuncia un paro general, pues la población está harta de la violencia cotidiana. De haberse trabajado con antelación, mucho de lo que estamos viviendo se hubiera evitado. En vez de terruquear a los ciudadanos, es hora de oír y atenderlos. La sociedad no es enemiga de los actores políticos; por el contrario, propone soluciones.  

He aquí el libro para su descarga.

(https://juventud.gob.pe/wp-content/uploads/2017/12/Criminalidad-y-violencia-juvenil-en-Trujillo.pdf)



domingo, 13 de octubre de 2024

UNDÉCIMO FESTIVAL DE CINE PERUANO DE TRUJILLO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 13 DE OCTUBRE)

 



Contra viento y marea, y en medio de situaciones tensas que vive nuestra ciudad y país, pese a todas estas circunstancias adversas; el lunes 14 de octubre comienza nuestra undécima versión del Festival de Cine Peruano de Trujillo (FECIT) en la Dirección Desconcentrade de Cultura (DDC). Hace 11 años, un grupo de amigos se reunió con el fin de crear un festival de cine que tenga una identidad de la cual no se ha cambiado un ápice: difundir el cine peruano en todas sus variedades y hacer conocer al mayor número de personas dedicadas a esta actividad artística sobre todo de las numerosas regiones de nuestro país, esas que se han visto afectadas con las desafortunadas leyes promovidas por un congreso que desconoce la realidad cultural del país en su conjunto: no sólo Lima es el Perú. En versiones anteriores se ha difundido cine regional de Pucallpa, Lambayeque y otras producciones cuyas proyecciones son imposibles de hacerse en circuitos comerciales. En diversas ocasiones se vieron propuestas cinematográficas interesantes por lo osado de su contendido y realización como el caso de Bullying Maldito del director ayacuchano Mélinton Eusebio; o la novena versión en la que tuvimos dos filmes chiclayanos de ficción, corto y largo, que resultaron ganadores. Destacamos que el corto Checoslovaquia ha tenido una excelente difusión internacional. Esta undécima versión permitirá proyectar más de 50 filmes (cortos y largos, de ficción o documental) para el público trujillano y el que esté de visita por nuestra ciudad por una semana. Un potencial turístico que podría reafirmar el eslogan de “Trujillo, capital de la cultura”. Hay que agregar, además, que cada vez más hay artistas peruanas que incursionan en la cinematografía, algunas de ellas son trujillanas; pero no sólo en la dirección, sino también en la fotografía, guion, escenografía; todo aquello que involucre la industria del cine. Para esta nueva versión vendrán personalidades como Sonaly Tuesta, César Ritter, Josué Méndez (quien presentará su reciente filme, El caso Monroy), entre otros; y se verá también ese semillero cinematográfico de jóvenes que se convertirán en los seguidores de esta pujante, pero amenazada industria de nuestra nación. Cada versión el FECIT ha reconocido a gente de cine que han tenido una destacada trayectoria. Tatiana Astengo, Pancho Adrianzén, Gustavo Bueno, Nora de Izcue y otros más han recibido un destacado reconocimiento por la labor de estas personas en favor de nuestro acervo cinematográfico. Este año recae sobre el más destacado actor trujillano: Fernando Bacilio. Su trayectoria en las pantallas es destacada y recibió numerosos premios como mejor actor en su actuación en el filme El mudo. Su última participación fue en la extraordinaria película peruana La pampa, que ganó nuestra novena versión como el mejor largo de ficción. Es un justo reconocimiento a Fernando. La fiesta empieza mañana. Vayan.



domingo, 16 de junio de 2024

UNA CIUDAD Y UN PAÍS EN DEGRADACIÓN (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 16 DE JUNIO)

 


Hay muchas cosas por las cuales podemos escribir un artículo de opinión, pero este está centrado en la jungla salvaje en la que nos hemos convertido con acciones por las cuales cualquiera puede poner en tela de juicio el concepto de ciudad, espacio que refleja a la sociedad, los ciudadanos que la habitan. Y para eso tenemos como claro ejemplo de ello, nuestro tráfico diario. Iba manejando mi auto por una vía de un único sentido, cuando al voltear en una esquina me encuentro con otro auto particular que iba a ingresar a la calle en sentido contrario contraviniendo la regla. Casi causando un choque pues el conductor venía a velocidad, le increpo su acción y por única respuesta escucho un insulto y luego una grosería, y se fue campante. Una acción que retrató en un microcosmos el cosmos peruano: yo hago lo que me da la gana y te aguantas. Estas acciones ocurren cotidianamente por el escaso o nulo respeto por las normas y las leyes; pero también vemos a autoridades locales, regionales y nacionales hacer lo que les da la gana saltándose cualquier normativa o ley con el fin de lograr sus ambiciones, muchas de las cuales se hacen torciendo o rompiendo toda norma de una sociedad que se está acostumbrado a evitar el bienestar común. Creo que a eso no apuntamos todos los que integramos un espacio urbano; se pide reglamentar precisamente para lograr ese orden deseado por sensatez y actuar coercitivamente contra aquellos que lo rompan o alteren. Nuestra ciudad es casi un campo de batalla diaria en la que peatones sobreviven como puedan y choferes abusivos, tanto del sector privado como público, actúan salvajemente. Las entidades responsables de velar por que la vida sea lo más digna posible, permanecen inertes ante el desorden e impunidad; pareciera que los fomentasen. No basta la delincuencia diaria; también hay que soportar el comportamiento díscolo, disruptivo y matonesco de muchas personas que actúan sin ningún temor a sanción. Lo que vemos es el fiel reflejo de la degradación de lo que estamos viviendo en nuestro país con el acentuado deterior de la autoridad debido a los desaciertos del mundo político, responsable de su promoción. La prioridad de los políticos dista mucho de la preocupación ciudadana; hay una suerte de desamparo social y la población, desprotegida, busca formas, muchas veces, extremas que pueden ser muy peligrosas. La actual anomia que vivimos en el micro y macrocosmos peruano puede devenir en algo peor de lo que estamos viviendo, pues cada vez más gente abraza causas extremas, algunas de cuales no podrán ser contenidas con ilusas leyes que este inefable Congreso pueda gestar. Ante esta indiferencia, es momento que las universidades, colegios profesionales y asociaciones civiles comprometidas tomen un rol más protagónico, ya que el individuo por sí solo no podrá enfrentar esta realidad en la que ganan pocos y pierden muchos, muchísimos (así, en superlativo).


domingo, 2 de junio de 2024

ANTICIUDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 02 DE JUNIO

 


Conversaba el otro día con una amiga que está usando una silla de ruedas para su recuperación. Me comentaba con bastante desasosiego todas las vicisitudes que tiene que pasar para desplazarse por una ciudad que es hostil no sólo para las personas que tienen una discapacidad, sino para el ciudadano en general. Personalmente tuve una vez la necesidad de usar una banda yeso en un pie con un calzado especial para poder desplazarme y hacer mis labores cotidianas, y fue una dura experiencia. Pero, cuando uno está en esas condiciones, identifica rápidamente a una gran cantidad de personas que están pasando la misma experiencia de recuperación cuya movilidad era muy penosa. La empatía, palabra clave, aparece en uno cuando vive una experiencia radical. Para mi amiga, desplazarse por instalaciones internas (casa, oficinas, tiendas) es penoso, uno puede imaginarse el calvario que es desplazarse por la ciudad. Con las veredas rotas, calles con huecos, escasa señalización y choferes salvajes que no tienen el menor respeto por el peatón; salir a la calle en esas condiciones se convierte en un acto temerario. Recientemente vi a una mujer con una pierna amputada acompañada de su pequeño hijo sorteando huecos de aceras y calles: un verdadero drama al cual le era indiferente a la mayoría de peatones. Un triste ejemplo es el ingreso al Hospital de Alta Complejidad al que iba con frecuencia para el tratamiento oncológico de mi madre. Nuestra ciudad se ha vuelto lentamente en un lugar agreste para sus habitantes. Y pareciera que sus autoridades son enemigos contumaces que se esfuerzan por hacerla cada vez más hostil y desagradable. Hace dos semanas escribí sobre el problema que se ha generado en el cambio del sistema de agua y desagüe por una mala comunicación y algunos ejemplos de intervenciones en otras partes de la ciudad que son como pesadillas que podrían ocurrir, caso Huerta Grande. Como comenté en ese artículo, es bueno y necesario hacer mantenimientos de redes tan vitales como el de agua potable; pero, los anuncios y monitoreos no han sido los adecuados y un ciudadano con muletas comentó que esa situación era una verdadera pesadilla personal. Y también están los malos ciudadanos que invaden espacios públicos de tránsito peatonal que entorpecen el desplazamiento seguro de las personas. Hay zonas en el centro en las que se puede ver aceras ocupadas por muebles u objetos que obligan al peatón a tener que bajar al pavimento con el riesgo de ser atropellado, conociendo la vesania de algunos conductores, públicos y privados, para manejar sus vehículos. ¿Existen políticas claras, consensuadas y coercitivas del manejo de una ciudad caótica como Trujillo? Todo apunta a que no, pues lo que vemos diariamente es un caos; cada uno sobrevive como puede. Hace años, Marcela García organizaba eventos para proyectar una ciudad vivible. No sería una mala idea volver a convocar a diversos actores relevantes de la ciudad para velar por ella.


domingo, 25 de febrero de 2024

CIUDAD MARGINAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 25 DE FEBRERO)

 



Acabada la telenovela de Paolo Guerrero, UCV y el clan Acuña; es necesario volver a los asuntos que son importantes y urgentes para la ciudad, como lo son la seguridad ciudadana y la erosión costera. Pero también hay que abordar temas que, aunque para muchos no son tan relevantes, sí coadyuvan a que la violencia e inseguridad se hayan tornado elementos cotidianos que comienzan a ser aceptados sin tanto remordimiento por las autoridades o asombro por la población. El deterioro de la planificación urbana de nuestra ciudad es una historia vieja, ahora agravada con el caos arquitectónico que ha convertido a muchas residenciales o el centro histórico es lugares desagradables y lesivos contra la calidad de vida en general. Es sabido que mucha gente construye de acuerdo con sus propios intereses, trasgrediendo muchas veces los espacios de los vecinos o de la comunidad en general; la construcción en nuestras urbes es una muestra de lo caótico que es la vida cotidiana sumándose a ello el tráfico de terrenos y el cuestionado otorgamiento de licencias de construcción en zonas restringidas. Hay que resaltar que muchos de estos factores son generadores de violencia, pues hay bandas organizadas tras ello. Pero hay otros que incrementan el deterioro de la estabilidad social de determinado vecindario. En el experimento psicológico de las Ventanas Rotas, hecho por el psicólogo social estadounidense Philip Zimbardo se explica cómo ciertas condiciones permiten la germinación de la violencia en diferentes entornos sociales (https://psicologiaymente.com/social/teoria-de-ventanas-rotas). Este experimento, aplicado en diferentes espacios urbanos socioeconómicos, dio resultados interesantes de cómo una condición especial podía generar reacciones insospechadas en núcleos sociales disímiles. Con dos autos abandonados, se comenzó el experimento; con el hecho de haber roto un vidrio de uno de los autos abandonados en un barrio acomodado, una sutil violencia comenzó a generarse y, de pronto, la calidad de vida de esos ciudadanos se deterioró. Esta experiencia tiene repercusiones psicológicas, sociológicas, culturales y económicas. El resultado de este experimento de las ventanas rotas puede extrapolarse con otros elementos que puedan generar el deterioro de un vecindario. Y esta decadencia se manifiesta en diversos grados de violencia que afectan a los residentes. ¿Es Trujillo una realidad socioeconómica que va en camino a ello? Basta ver diversas urbanizaciones para observar cómo han ido afectando, por ejemplo, el patrimonio de las familias que residen en los mismos. Sólo con revisar la variación de costos de los terrenos y casas a lo largo de los años comprobaremos cómo esta silenciosa situación causa estragos en el tejido social y económico de nuestra ciudad. Muchos arguyen que eso es el progreso y que es inevitable. Entonces cabe preguntarse cómo estamos entiendo el progreso nosotros, así como nuestras autoridades.


domingo, 18 de febrero de 2024

GRUESO FAVOR (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 18 DE FEBRERO)

 


Muchos hinchas ya se imaginaban ver a Paolo Guerrero corriendo por la cancha del Mansiche. Trujillo, desde el punto de vista deportivo, saltó a la palestra de los medios, pues personaje tan mediático como este futbolista había concitado la atención de los aficionados como de los que no lo son tanto. En medio del reforzamiento del eslogan “Trujillo, la ciudad de la eterna balacera”, un poco de aire fresco y alegría deportiva corría por diferentes hogares y era la expectativa positiva de muchos niños y adolescentes, así como de los no tanto. Un aire tibio recorría la ciudad, incluso entre algunos escépticos que dudaban de la veracidad de la noticia; pero esos incrédulos acertaron, pero no en cuanto al motivo de la deserción. Cuando PG salió a declarar las razones de su alejamiento; muchas personas, descreídas ellas, argüían que era por motivos de edad y bajo rendimiento. No; eran razones de seguridad. La situación se tornó más oscura cuando César Acuña sale a declarar que la razón expuesta por PG era correcta. Un franco disparo a los pies de quien ha gobernado, sea él o su partido político, la ciudad y región por décadas. Tal declaratoria justifica la incapacidad de su gobernatura para poder controlar la crisis de inseguridad que estamos viviendo desde fines del siglo pasado e inicios de este. Recuerdo que la primera década del XXI los secuestros se incrementaban exponencialmente e íbamos llenando primeras planas de diversos diarios. En esos años, amigos míos me llamaban para ver si era seguro venir con reloj o celular y si podían caminar por las calles. No quiero preguntar a mis amistades cómo ven a nuestra ciudad en estos días; peor ahora que figura tan mediática como PG haya dado un anuncio corroborado por CAP. Qué daños colaterales habrá: alejamiento de inversiones, reducción del turismo, complicaciones de contratación de personal de alto nivel. ¿Quién se arriesgaría a venir a una ciudad en la que sus mismas autoridades se muestran incapaces de poder controlar el crimen organizado? Este está enquistado en diversos centros laborales e instituciones; promueve la informalidad gracias a la débil presencia del Estado lo que les permite actuar de manera descarada o en colusión con autoridades regionales corruptas; por eso, se permiten diversos tipos de delincuencia como minería ilegal, tráfico de terrenos y narcotráfico; todo esto ha puesto a nuestra ciudad entre las urbes con alto índice de asesinatos por cada cierta cantidad de personas. Trujillo está, pues, desamparada y muchos ciudadanos optan por aislarse, encerrar sus espacios o migrar, otro gran daño para el capital humano con que debe contar una ciudad que necesita personas con conocimiento y experiencia para resolver problemas que nos afligen en todos los campos. Trujillo está viviendo una franca pesadilla y las autoridades no están en capacidad para despertarnos de la pesadumbre que vivimos endilgándonos, además, un par de padres putativos no deseados.


domingo, 4 de febrero de 2024

Y SI ARDIERA LA CIUDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 04 DE FEBRERO)

 


Comentaba con varios amigos sobre lo inclemente que se ha tornado el clima en nuestra ciudad en las últimas décadas. Con temperaturas cada vez más extremas, fenómenos climáticos que se vuelven cada vez más frecuentes y con políticas erradas con las que se maneja no sólo la ciudad, sino casi el país entero que incrementan estas situaciones intensas que vivimos cada día; Trujillo ha ido perdiendo su condición de “ciudad primaveral” para ir convirtiéndose en “ciudad infernal” en verano y una suerte de “ciudad glacial” en invierno. Y no hay visos de que esto cambie para bien, salvo que haya acciones por parte nuestra de contener esta realidad (¿alguien la niega?) y de ir atenuando puntos críticos para mejorar la calidad de vida de todos los trujillanos. Debemos comenzar por reconocer que los dramáticos cambios que vivimos en nuestros días son dados por grandes obras hechas por la mano del hombre: Chavimochic y el molón de Salaverry. El primero ha influido dramáticamente en toda la región: mayor humedad que incrementa los extremos de sensación climática, así como una actividad pluviosa más frecuente anualmente; napa freática alta en muchas regiones que daña las bases de diversas construcciones y terrenos de cultivo, y con algunas consecuencias peligrosas como la propagación de enfermedades y pestes volviéndose algunas endémicas. En el caso del segundo, para todos es sabido que dicho molón es el principal causante del problema de la erosión costera que afecta desde Las Delicias hasta Huanchaco. Lo justo sería tener representantes de estas entidades con roles muy activos en las mesas técnicas que ven estos problemas que afectan a más de un millón de personas. Además, está el problema de la planificación urbana: muchos arquitectos son conscientes de la escasez de áreas verdes en una ciudad que bordea el millón de habitantes; más dramático lo es en barrios más populosos. La corrupción y el tráfico de terrenos han generado un grave problema al haber “habilitado” zonas de áreas verdes para convertirlos en espacios de construcción de viviendas. Las áreas verdes no son meramente decorativas; son áreas de integración social y mitigación climática, tan urgente en momentos que Trujillo va a tener fuertes olas de calor. Como áreas de integración, las áreas verdes integran más a diversos grupos etarios que una losa deportiva, centros que lastimosamente se han convertido en espacios de pandillaje y violencia verbal. En el caso de mitigación climática, las grandes ciudades del primer mundo han comenzado a reducir la presencia de autopistas para dar más cabida a áreas verdes, grandes árboles y jardines temáticos. Trujillo necesita, por lo menos, 10 jardines botánicos en sus barrios y un gran parque de la ciudad por el que los ciudadanos podamos disfrutar de grandes áreas verdes. Cada vez hay más ciudadanos que no tienen espacios vivos en sus casas. ¿Nuestras autoridades estarán a nivel de promover estos cambios?


domingo, 17 de diciembre de 2023

ENEMIGOS SOCIALES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 17 DE DICIEMBRE)

 



La semana que termina nos ha permitido identificar enemigos fácilmente reconocibles y los ocultos que surgen en momentos críticos como los que estamos viviendo. Tanto a nivel local como nacional, estamos siendo testigos de ataques contra los ciudadanos de manera directa.

Tras la caída de la cuestionada Fiscal de la Nación, muchos de los congresistas involucrados en las fechorías de Patricia Benavides buscan argumentos para detener la acentuada apertura de la caja de Pandora en el que se volviendo este caso: las redes simpatizantes de los congresistas de todas las bancadas lanzan ideas tratando de desprestigiar a la JNJ. Una campaña de mostrar los sueldos de la Junta se volvió en un búmeran al anunciarse la desorbitante ganancia que van a tener estos congresistas, cínicos, que tratan de sacar provecho de su puesto poniendo en entredicho sus funciones: representar a la sociedad para buscar su bienestar legislando adecuadamente en pro del bien común. Estos individuos atentan contra la calidad universitaria, la institucionalidad de los partidos políticos, la promoción de justicia y la independencia institucional de organismos del Estado. Es verdaderamente lumpen lo que hallamos en estos personajes. Sin embargo, ahora podemos ver a algunos medios que solían defender a estos personajes que comienzan a resquebrajarse ante tamaño despropósito.

Por otro lado, el Centro Histórico de Trujillo y varias vías de tránsito masivo han sido cerrados de manera casi sorpresiva e intempestiva sin ningún plan de contención. El desconcierto y malestar de la ciudadanía no se hizo esperar. Hubo cancelaciones que afectaron a varios negocios, fuera del número de horas-hombre perdidas ante un tráfico insoportable, generando mayor contaminación gracias al viejo parque automotor que tenemos (veamos la cantidad de unidades de transporte público de gran antigüedad que circula), estrés entre las personas y las pérdidas causadas a establecimientos formales en plena campaña navideña. Cierto es que las calles y avenidas nuestras necesitan una urgente reparación. Pero, ¿será esta reparación lo suficientemente buena para soportar las lluvias habida cuenta de que no contamos con ningún sistema de drenaje, por ejemplo? ¿Coordinó con el área respectiva para ver la reducción de cables aéreos que según la autoridad edil serán erradicados? ¿Hubo alguna planificación y aviso a los residentes y negocios establecidos en el centro para que tomasen las medidas necesarias? ¿Se diseñó un plan alternativo para que el tránsito fuese desviado adecuadamente? ¿Qué pasa si los bomberos y las ambulancias en emergencia se encuentran con este atolladero y no cumplen con sus debidas funciones? ¿Quién asume esa responsabilidad en caso de haber pérdidas humanas? Tal como sucede en ese impopular congreso nacional, las autoridades locales actúan a espaldas de la ciudadanía, pues saben que tendrán la inacción por respuesta. ¿En eso hemos quedado como ciudadanos?


domingo, 12 de noviembre de 2023

CIUDAD DECADENTE (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE NOVIEMBRE)

 


Noticias van, noticias vienen. Acontecimientos que identifican a nuestra vecindad, a nuestra ciudad, a nuestra sociedad. Tiburones, ferias placeras, vallas descuajadas de murallas antiguas, calles y avenidas plagadas de huecos y sus antípodas, los rompemuelles, Tren de Aragua intimidante, incendios que huelen a cupos; y, para rematar, un Niño amenazante con lluvias que podrían lavar las nuevas estatuas de roqueros nacionales que estarán, imagino, en nuestra Plaza principal. Dicen que las comparaciones son odiosas; pero son necesarias, algunas veces, para poder tomar algunos puntos de referencias. Estuve en Arequipa que sufre en su estructura urbana una verdadera pesadilla: el tráfico. Esa ciudad tiene viaductos, varios puentes a desnivel, menos calles con huecos y rompemuelles, pero el caos vial es patente por la presencia de una gran cantidad de transporte público de pequeñas y medianas unidades; custer, por ejemplo. No tienen las pesadillas que son los mototaxis o los ticos. Aún así, el tráfico es imposible. Hay planes para hacer, como Bogotá, un servicio de grandes buses que erradique todo ese parque automotor antiguo y contaminante; pero eso va a generar un gran problema social por la débil regulación que existe en la otorgación de licencias y permisos de uso de rutas. Fuerte corrupción como lo vemos en todas las ciudades de nuestro país. Y las autoridades no ayudan mucho por esa viciosa simbiosis que se ha generado entre los dirigentes de líneas de servicio público, propietarios de estas unidades y las autoridades políticas que les deben “favores”, entiéndase votos. Esta pesadilla tiene muchas décadas y terminó de hacerse un cáncer cuando el Fujimorato permitió la libre importación de ticos, autos de segunda y otras unidades que son, en realidad, chatarra. Metástasis total. Pero Arequipa, pese a todo, no se ha degradado como está pasando con nuestra ciudad. También hay enemigos de patrimonios, invasores de tierras en zonas intangibles. Pero la ciudad es Patrimonio de la Humanidad y debe mantener ese estatus que le trae réditos a la sociedad arequipeña en su conjunto. Intervenir su Centro Histórico no puede estar sujeto a caprichos de una autoridad que le permita demostrar sus devaneos mentales o sus crisis de megalomanía. Aún recuerdo el mural externo que se encuentra en el cementerio de Pacasmayo en el que un alcalde de los inicios de este siglo decidió ponerse como la cúspide de la evolución del planeta Tierra. Nuestra ciudad está a merced de autoridades y sus exhibiciones, y sus rivales y los contraataques relativos que la van deteriorando cada vez más. Creo que, a estas alturas, ya es necesario expresar con severidad nuestra disconformidad contra estas decisiones despojándonos del prejuicio inculcado en las últimas décadas sobre nuestro derecho a manifestar nuestro malestar; peor aún sabiendo que nuestras autoridades no han sido efectivas en las prevenciones necesarias para el Niño que se nos viene.


domingo, 20 de agosto de 2023

INFRACIUDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 20 DE AGOSTO)

 


En los clásicos filmes de western, veíamos ciudades empolvadas en las que el viento arrastraba arena, polvo y arbustos (aún no había las benditas bolsas de plástico) en las que imperaba la ley del más fuerte, del bravucón. Calles polvorientas por las que circulaban carretas y caballos que establecían ciertas reglas de desplazamiento colectivo en ese momento. Una ciudad del siglo XIX. Las calles no conocían el asfalto y eran pobladas por vehículos de diversas dimensiones que se desplazaban por la fuerza de caballos. Esa era la imagen de una ciudad del Lejano Oeste norteamericano. Dos siglos después, a muchos kilómetros al sur del mismo continente, hay varias ciudades peruanas que se asemejan a esta descripción con algunas variantes y con una conglomeración humana más grande y una presencia vehicular mayor. Pero la descripción calza en muchos aspectos: sucias, con afirmado (carente de pavimentación) y con un comportamiento de jungla de sus habitantes que conducen los vehículos. En este conjunto de ciudades está Trujillo incluida.

Fuera del problema del comportamiento de la población que se desplaza en cualquier vehículo, las condiciones del sistema vial en las que se encuentran casi todas las calles, avenidas y pasajes de nuestra ciudad son deplorables. Una ciudad en decadencia en muchos aspectos. Ya se ha denunciado muchas veces la cuantiosa pérdida que provoca el estado del “pavimento” empleado. Tras la última lluvia de marzo de este año que duró casi tres horas desnudó la calidad (y corrupción) del material empleado en reparaciones que se hicieron apresuradamente como parte del cierre de la campaña electoral de la anterior gestión edil. Calles y avenidas con asfalto novísimo quedaron con grietas y cráteres que son la pesadilla de conductores de todo tipo de vehículos. Lo más indignante es que los usuarios están aceptando esta realidad y afirmación: después de cada lluvia las calles deben quedar dañadas. Es casi una tautología irrefutable: lluvias = huecos. Así vehículos, conductores y pasajeros experimentan una verdad irrefutable en la realidad trujillana. No es una evidencia que no cuestionamos y que esperamos. Como el mito de Sísifo, los trujillanos sabemos que la lluvia debe destruir el asfalto. Y los elementos corruptos involucrados, públicos y privados, alimentan esta idea, pues es negocio lucrativo para ellos. Carentes de drenajes, se construyen rompemuelles en los que las aguas se acumulan que generan más deterioro del ralo pavimento de la calle o avenida que lo tiene. Nuestro sistema vial es totalmente ilógico. La “Autopista” del Sol tiene la aberración de contener rompemuelles: ¡una autopista con rompemuelles! De lo más insano como sistema vial. Cuando comento esto con amigos que nos visitan me explican que, por estas condiciones, esa vía no es una autopista. Trujillo es una ciudad que va perdiendo su calidad de urbe rápidamente. Una ciudad que es cada vez menos atractiva para vivir.



domingo, 9 de julio de 2023

LA CIUDAD Y EL NIÑO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 09 DE JULIO)

 



Parece que se nos viene con fuerza El Niño. Y por partida doble, tal como anuncian los servicios meteorológicos nacional e internacionales. Y todo parece indicar que volveremos a lamentarnos y comentando, posteriormente, de las medidas que debemos tomar para prevenir. Una cultura de la prevención tan asimilada en nuestra cultura, así como la de la puntualidad. Desde que mi familia se asentó en esta ciudad en 1974, he sido testigo de varios Niños que han azotado a la ciudad y que generalmente destruyen los mismos lugares o afectan sectores que luego son poblados de manera irregular hasta que alguna autoridad municipal otorga títulos de propiedad a cientos de familias que ocuparon estos territorios considerados no aptos para viviendas. Hay dos factores que entran en juego y que son causa de la rampante corrupción que corroe el sistema peruano de la construcción: tráfico de terrenos y autorizaciones o licencias a construcciones reñidas con el sentido común. El reciente caso de corrupción de alto nivel que involucra a ciudadanos trujillanos del campo de la construcción es reflejo de ello. Recuerdo en una conversación informal con un arquitecto que me comentaba que había autorizado el uso destinado a áreas públicas (por ejemplo, parques) para la construcción de viviendas; por esa razón, no es raro ver ciertas casas que están construidas cercanas a postes de alumbrado e, incluso, es parte del territorio hogareño. Simpático. El caos urbano que muestra Trujillo en sus trazados de manzanas, calles, avenidas y parques es una muestra de ello. Algunas soluciones propuestas por expertos para mitigar los efectos de El Niño han sido rechazadas por otras que recurren a otras que pueden agravar los daños. Viendo todo de manera holística tenemos soluciones peligrosas. El fallecido arquitecto Jorge Saito proponía soluciones naturales como la arborización masiva y la hechura de grandes parques mitigantes en la ciudad que podrían atenuar los efectos. Recuerdo que en los 70, el Parque Industrial tenía un cerco vivo de árboles que detenía el avance de la arena sobre la ciudad hasta que los migrantes informales comenzaron a talar estos árboles para conseguir leña y el desierto comenzó a avanzar sobre la ciudad. Ahora tenemos la presencia de Chavimochic, proyecto que ha generado grandes cambios en la ciudad como el clima y la napa freática, incrementando la humedad. Y esto agravado con el problema generado por el molón de Salaverry que exigió la construcción de una barrera rocosa en Buenos Aires. Recordemos lo que pasó en esta zona en el Niño Costero del 2017. Sin comentarios. Hay silencios que han sido nocivos para nosotros, silencios que favorecen a oscuros intereses. ¿Nuestras autoridades estarán al nivel de poder exigir a sus ciudadanos un orden urbano necesario, fiscalizar las construcciones, erradicar y reubicar lugares poblados en zonas de alto riesgo como las quebradas? ¿O serán simples cómplices y acentuarán el deterioro en el que está sumido Trujillo desde hace décadas? Ojalá tengamos autoridades que den la talla.



domingo, 18 de junio de 2023

QUO VADIS, TRUJILLO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 18 DE JUNIO)

 Ilustración de Amorim para La Sonrisa Inca Cusco 2018




Asemejándose a la execrable y deteriorada política central, plagada de turbios y corruptos congresistas mochasueldos o con actitudes de gamonales, y personajes del poder ejecutivo ambiciosos de poder, encabezados por una lamentable presidenta; la ciudad de Trujillo va dando tumbos en espiral hacia un foso que se hace cada vez más profundo. El estilo de gobernanza de Arturo Fernández ha ido encontrando en el camino muchos detractores y poca buena voluntad de enfrentar los problemas de nuestra ciudad. La primera semana de julio, nuestra máxima autoridad edil estará cumpliendo medio año de gestión y lo que tiene en creces es el número de funcionarios renunciantes de diversos puestos del organismo municipal. Al borde de llegar al medio centenar de renuncias, esto está tornando caótica la gestión en general al descabezar procesos que se están ejecutando en momentos tan urgentes como el del enfrentar el venidero fenómeno de El Niño anunciado para inicios del año entrante. Las pocas lluvias que nos afectaron en marzo fueron un verdadero campanazo que debería servir para tener claro los objetivos y la ruta de trabajo para atenuar las consecuencias de este. No olvidar que el desastre lo hacemos nosotros por nuestra incompetencia o por las acciones dolosas hechas, productos de la corrupción (que es mucha). 

El estilo confrontacional de Fernández atrajo a muchos votantes que se sienten atraídos con posturas provocativas y altisonantes, cercanas al circo y a la gestualidad grandilocuente que cautiva a muchos. Estilos peligrosos ligados a la demagogia y que se impone cada vez en diversas partes del mundo; somos parte de este fenómeno que implica un desgaste de las clases políticas tradicionales que permiten el ascenso de personajes marginales y hasta cierto punto pintoresco, y llegan al poder. Desde Fujimori, hemos visto la desaparición de partidos como el APRA, PPC y otros y han surgido “partidos políticos” de clanes familiares u otras motivaciones usando en “pantalla” candidatos que fluctúan de acuerdo con las emociones de un electorado hastiado y muchas veces irresponsable con su voto; incluso Pedro Castillo encaja en este circuito que ha permitido que tengamos personajes insólitos en sillones municipales y regionales de muchas partes de nuestro país. Aunque en el caso regional seguimos en las mismas letanías, el sillón edil no escapa de ello. Fernández ha recibido una papa caliente, una municipalidad plagada de corrupción e ineficiencia en sectores que son una pesadilla como transporte público, seguridad, planificación urbana (¿existe?) y otros. Su actitud de desnudar la ineficiencia de sus trabajadores es, también, a la larga un reconocimiento de su incapacidad de poder haber seleccionado un personal más idóneo para su gestión. Está escupiendo al cielo. Y la posibilidad de poder contar con nuevos cuadros que reemplacen a los renunciantes se van reduciendo al ir ganando enemigos y detractores entre varios profesionales.



domingo, 19 de marzo de 2023

CIUDAD CANGREJO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJLLO 19 DE MARZO)



Exactamente,
como hace seis años, Trujillo ha vuelto a dar un buen salto hacia atrás. Nadie lo puede negar. Varias fotos del paso de numerosos huaicos en marzo del 2017 pueden ser utilizadas para describir gráficamente la situación en la que se encuentran muchos sectores de nuestra ciudad. Las mascarillas, olvidadas en un rincón de nuestras casas tras levantar las restricciones sanitarias a fines del año pasado, vuelven a ser usadas para evitar inhalar el denso polvo que dejaron las innumerables activaciones de las quebradas y las riadas de agua que recorrieron calles y avenidas de diversos sectores de la ciudad. Y, como hace seis años, todo el sistema de baja policía comienza a colapsar por cerros de basura al lado de bolsas de arena, material de construcción desechado, y podas de ramas y troncos de parques y avenidas de la ciudad. Como hace seis años.  

Los fenómenos naturales pueden convertirse en una fuerte amenaza hasta ser un desastre, si estos crecen más de lo previsto o, como es en nuestro caso, los espacios afectados no estaban preparados para enfrentarlos. A diferencia de otras circunstancias, terremotos y Niños han sido registrados a través de la historia lo que da un referente necesario para que las personas de las zonas potencialmente afectadas deban, ojo, deban tomar las medidas necesarias. No es un aerolito el que nos afecta; son fenómenos que, aunque tengan sus diferencias específicas, por lo general tienen las mismas manifestaciones. Ergo, el ser humano, ser racional e inteligente, tiene todas las oportunidades de enfrentar algunos de estos embates de manera victoriosa reduciendo las condiciones para un desastre. Crónicas, informes, estudios han dado bastante información de lugares de alto riesgo y los hechos que ocurren. Las quebradas y Mampuesto están registrados por siglos. Sabemos lo que va a ocurrir. Pero las respuestas políticas y sociales, generalmente antitécnicas, parecen ser siempre las que causan los desastres. Para el Niño costero del 2017, el gobierno de Humala destinó recursos a los gobiernos de las áreas regionales posiblemente afectadas. Se lo esperaba en el 2016, por eso las clases escolares del 2015 se clausuraron en noviembre. Los gobiernos regionales informaron que habían hecho las obras de prevención necesarias. Ese marzo del 2017 retrocedimos una década como ciudad. Posteriormente, hubo medidas exigidas a los gobiernos regionales de reubicar a pobladores de zonas vulnerables; no fueron atendidas. Por las elecciones municipales del 2018, se priorizó el criterio político. Recuperar la Municipalidad Provincial era prioridad y había la posibilidad de perderla por una medida tan impopular, pero necesaria. Fuera de la incompetencia, desidia y burocracia de la reconstrucción con cambios (vergonzoso), la responsabilidad gubernamental regional es también relevante. Tenemos, parece ser, un nuevo Niño. Como hace seis años, las aguas recuperarán lo que les pertenece.

domingo, 19 de febrero de 2023

NUBARRONES OSCUROS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 19 DE FEBRERO)

 


El informe final de Amnistía Internacional ha sido, a todas luces, bastante demoledor. Un informe, silenciado o ninguneado por muchos medios, que ha tenido repercusiones internacionales que le pasarán dura factura de este gobierno que se decanta en la ilegalidad. Un documento que debilita la posición de este gobierno ante la sociedad que, lejos de ser protegida por las fuerzas del orden, se pueden convertir en su asesino legítimo. Previamente hubo una marcha de fuerzas policiales el jueves 9 en Lima realizada en el Paseo de la República evocando la obra 1984 de Orwell o imágenes de filmes distópicos inspirados en este libro y el sábado 11 ocurrió un sangriento y coyuntural ataque del narcotráfico. Y para coronar la cereza, Otárola anuncia un bono de “efectividad” a las fuerzas policiales haciendo un juego sucio contra el sentido de servicio de esta institución generando malestar en la ciudadanía. Divide y reinarás. Además, Boluarte recibe la visita de Keiko Fujimori, personaje causante de la inestabilidad política desde el triunfo de PPK y promotora de la narrativa del fraude tras el triunfo de Castillo. Turbia reunión. El gobierno de Dina Boluarte juega en pared con el Congreso, entidad que ha demostrado un cinismo ramplón y chabacano para justificar su nuevo estatus por los ingresos que se han acrecentado exponencialmente a costa de la estabilidad de nuestra sociedad. Mientras que ni el MINJU ni el MINCUL son capaces de solucionar una absurda acusación contra Ruth Shady, directora del Proyecto Caral, amenazada por traficantes de tierras y otras alimañas; para cerrar la semana, el Congreso atentó contra la estabilidad de la SUNEDU, institución que trata de adecentar la mediocre educación superior de nuestro país. A nivel internacional, ya con problemas con muchos vecinos, la imagen del Perú está entrando en niveles negativos y vemos el retorno alarmante del narcotráfico en nuestro país y toda la secuela de corrupción que este trae.

Por otro lado, en nuestra ciudad el panorama tampoco es alentador por las amenazas climáticas que causan mucha mortificación a toda la comunidad trujillana. La posibilidad de un nuevo escenario como el del verano del 2017 se da en una coyuntura en que nuestras autoridades están enfrascadas en discusiones de poder. La lenta reconstrucción después del Niño de 2017 va a tener que enfrentar un duro escenario, quizás. Una ciudad amante del cemento ha desechado estrategias naturales para mitigar fenómenos naturales como el Niño. Varios urbanistas alertaron sobre esta situación, pero los traficantes de tierras y algunas constructoras corruptas usaron áreas destinadas a parques y jardines para construir viviendas. Esas zonas son colchones de mitigación, no sólo para las lluvias, sino para las olas de calor que estamos sufriendo ¿Las autoridades harán toda una red de parques necesarios para una ciudad carente de áreas verdes suficientes? Espero ver mi escepticismo derrotado.


domingo, 1 de enero de 2023

2023, NUEVA GESTIÓN EDIL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 01 DE ENERO 2023)



La gestión edil saliente está cerrando su periodo entre el ridículo y la incompetencia. Es el pequeño universo que encierra la política peruana en general: movidas subrepticias, palabras fatuas y silencios cómplices y fatales para la sociedad en su conjunto. Además, Daniel Marcelo, como despedida, hizo algunos cambios que han lanzado a la calle a varios trabajadores de diversas áreas con el consiguiente descontento social ad portas del nuevo año. APP colocó a estos dos políticos que han terminado en un abierto enfrentamiento para beneplácito de pocos y pesadilla de muchos. Pero nunca hay puntada sin hilo, y esta oscura situación puede ser una gran rémora para la nueva gestión que recibe el gobierno municipal hoy 1 de enero.

La ciudad arrastra algunos problemas puntuales desde décadas: tratamiento de desechos, colapso del sistema vial y seguridad ciudadana. Hay que agregar sistema sanitario y educación que colapsaron durante la pandemia. La última caótica gestión no ha hecho sino agravarlos. Y todos tienen que ser vistos de manera holística para no atacar los problemas de manera parcial o unilateral: por eso, hay que trabajar con la vecindad, el mundo académico, cultural, educativo y empresarial; y rodearse de un equipo de comunicación asertivo y verdaderamente multidisciplinario. Muchos de los problemas que la ciudad tiene son de corte cultural-educativo por lo que se hace necesario abrir canales de comunicación con la ciudadanía en el manejo de desechos sólidos y reciclaje, y el trabajo colaborativo en seguridad ciudadana. Asesoría y coordinación con otras ciudades que han desarrollado planes globales para el tratamiento de la violencia y ornato serán pertinentes y las medidas adoptadas deben ser coercitivas como política ciudadana, difundidas a todos los niveles (importante trabajo articulado con actores culturales y educativos). Hay ciudades que han tenido muchos logros macro: Medellín, Cuenca, Guayaquil y algunos planes desarrollados por Arequipa o Piura, sin ir muy lejos. Un ejemplo: Trujillo todavía carece de un plan en conjunto de mantenimiento de calles: sistema eléctrico, telefónico, agua y desagüe y reparación de calles deberían coordinar permanentemente y de manera expeditiva para intervenir en reparación de calles y avenidas de nuestra deteriorada ciudad.

Esta nueva gestión podría pasar a la historia de planificar un sistema de drenaje y un completo tratamiento de residuos sólidos y líquidos para una ciudad que ve incrementar lluvias que afectan el endeble asfalto, y que arroja 400 toneladas diarias de basura, muchas de las cuales pueden ser recicladas efectivamente. Pero hay un fantasma que recorre toda gestión municipal: la corrupción. El ejemplo del corrupto clan Becerril en Chiclayo deshizo todo un plan de manejo global de residuos con la Cooperación Suiza. La corrupción a todo nivel puede, eso sí, acelerar la corrosión edil en desmedro de la ciudad. ¿Podrán contra ese cáncer?


domingo, 30 de octubre de 2022

¿RECICLAJE O DESCARTE? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 30 DE OCTUBRE)

 


Mientras todos estamos atentos a lo que va sucediendo en la pantomima Casa de Gobierno (con su ruleta rusa ministerial) /oposición (Poder Judicial y el anómalo Congreso que tenemos), en nuestra Región ha sucedido una serie de movidas que deberían invitarnos a la reflexión. Nuestra visión centralista hace ver la periferia y no el meollo del problema de una ciudad cercana al millón y de la segunda región electoral más grande del país, luego de Lima. Una plaza interesante.

Tras la “recuperación” de la alcaldía trujillana por parte de APP en el 2019, se esperaba una consolidación de este partido en la Región con actores políticos renovados y con un mejor compromiso con la ciudadanía tras las cuestionables gestiones municipal (de oposición) y regional durante los desastres del Niño costero del 2017: El primero por inacción y el segundo por la actitud irrespetuosa del entonces presidente regional con la ciudadanía. Hasta ahora queda el recuerdo del ridículo video de rescate que fue un escándalo a nivel nacional. Pero César Acuña (CAP) se aferró a sus delfines para continuar con su labor de consolidarse en esta región, otrora bastión aprista, al cual quiere convertir en su sólido bastión apepista. Pero el nombramiento y luego separación y fuga de Daniel Marcelo (2020) comenzó una debacle cantada; pues, ante el asombro de muchos de sus militantes, CAP decidió nombrar a otro delfín: José Ruiz Vega como el sucesor de la alcaldía provincial. El actual renunciante/expulsado alcalde de Trujillo es de triste recordación para Huanchaco, donde su gestión fue altamente cuestionada y se le vincula con diversos actos de corrupción como tráfico de terrenos, por ejemplo. Con ese pesado bagaje y muchas denuncias a cuesta, CAP se arriesgó a ponerlo como alcalde de una ciudad con muchos problemas y una creciente anomia social. La gestión municipal fue blanco de críticas durante las últimas elecciones; CAP hizo una fuerte campaña para consolidar su candidatura sacrificando las otras como la de su otrora delfín. Acuña sabía que se la estaba jugando para que su partido no tenga el mismo descenso catastrófico del APRA, partido que le enseñó los trucos y todo el “saber hacer” del antes, durante y después de cada campaña electoral que le permitió ascender hasta la frenada de las últimas elecciones tanto presidenciales, regionales y municipales en las que APP se redujo considerablemente en muchas regiones y ciudades. CAP prefirió invertir su crédito político en su candidatura dejando caer a JRV. A este le espera una complicada situación una vez concluida su gestión, si Acuña haya decidido bajarle el dedo; quizás pase a la lista de desaparecidos por fuga del APP. Imagino que CAP recordó a Alan García cuando dijo que este había llorado el día que perdió Trujillo prometiendo lanzarse como, él mismo, candidato a alcalde para recuperar el Sólido Norte y salvar al partido. Conocemos la historia. ¿Cuál será la suerte de JVR?