Datos personales

Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
Mostrando entradas con la etiqueta arquetipos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arquetipos. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2026

INVENTANDO MONSTRUOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 8 DE MARZO)

 

Los tambores de guerra resuenan por todas partes. Los ciudadanos de pie, como siempre, se rodean de temor y odios en momentos de zozobra como los que estamos ahora viviendo, peor aún al saber que cosas tan sensibles como la economía de cada uno se va a ver fuertemente afectada por esa lejana guerra. La subida especulativa de los dos principales motores de la economía diaria, petróleo y gas, va a dar un golpe certero a todos nuestros bolsillos y nuestra primera reacción va a ser buscar culpables en todo este embrollo causado por un díscolo presidente que crea cuanto conflicto pueda para lograr sus objetivos y tratar de ocultar los problemas internos que lo amenazan. Ahora varias noticias tergiversadas o bulos circulan por todas las redes y medios de comunicación tratando de acusar a personas que han sido demonizadas a lo largo del tiempo, sea como propaganda, sea en construcciones falsas de hechos que se convierten creíbles ante la opinión pública gracias a la insistencia. En el libro “Chilenos expulsados del Perú con ocasión de la Guerra del Pacífico” del historiador Sergio Riquelme, este nos detalla cómo se fue construyendo una narrativa especial sobre los ciudadanos de los países contrincantes, sobre todo en los medios periodísticos peruanos y chilenos. Una actitud maniqueísta que rebaja a la calidad de subhumano o animal irracional al contrincante; esta es la primera arma que se utiliza para preparar psicológicamente a la población: “ellos son los malos; nosotros, no”. Ese es el origen de algunos dibujos animados y cómics, por ejemplo, en la sociedad norteamericana como fue el caso de Popeye y la “amenaza amarilla” (Japón), Pasmarote y el terror comunista, Capitán América (lleva todos los signos de la bandera estadounidense); entre otros muchos más. Volviendo al libro de Riquelme, es interesante leer las descripciones que corresponden a la persona enemiga “ideal”; no hay términos medios, la adjetivación negativa es contundente. Las páginas de los diarios, así como las redes hoy en día, están plagadas de arengas y pedidos a sus respectivos gobernantes de actuar implacablemente con el enemigo, esa persona que fue tu vecino, tu pareja o amigo, gracias a ese odio vesánico que brota entre la gente cuando está pasando momentos críticos. Esto sucede entre nosotros con la migración venezolana que recibe una carga negativa por parte de muchos ciudadanos culpándolos de toda la violencia que estamos viviendo. Para esta ahora no tan lejana guerra se busca culpables, monstruos distractores que han hecho que la gasolina suba, que tenga que pagar más por mi pasaje, que mi balón de gas haya subido más y mi presupuesto no alcance. Cabe preguntarse, a la larga, a quién beneficia esta guerra, fuera de las pingües ganancias que tendrán los comerciantes de armas, qué moviliza a estas personas crear tantos conflictos y qué problemas quiere ocultar. Estamos, pues, a merced de locos y parece que nadie los va a parar.