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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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domingo, 2 de marzo de 2025

RADIOGRAFÍA DE UN DESASTRE (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 02 DE MARZO)

 


Viernes 21 de febrero. 8:45 pm. El techo del patio de comidas del Real Plaza Trujillo se desploma sobre varios comensales. Una tragedia que tiene varios momentos previos, durante y después del luctuoso suceso que sumió a la colectividad trujillana y peruana en la zozobra y el asombro. Nadie quedó incólume ante tan catastrófico evento y sus repercusiones fueron más severas que las causadas, días previos, cuando un bus interprovincial había caído ante el colapso de otra estructura; en este caso, un puente en Chancay. Ahora está en manos de los expertos hacer un detallado análisis sobre este incidente y se espera la mayor imparcialidad con la mira de que se sancione al o a los responsables para resarcir a una sociedad que conoce de sobremanera los privilegios y la fuerte corrupción de unos en desmedro de otros, generalmente la mayoría y los menos poderosos. Pero veamos otras acciones que dan esa radiografía que describe a la sociedad en sus instituciones, empresas y organizaciones. Una vez colapsado el techo, comenzó una serie de situaciones que evidenciaron lo mal preparada que está nuestra sociedad frente a estos desastres, tanto en lo privado como en lo público, tanto en lo individual como en lo colectivo. Veamos sólo dos hechos: la comunicación institucional y el sistema de salud, dos puntas de un iceberg de la anomia social que es Trujillo y todo el Perú. La lenta y escasa respuesta de la entidad dueña del local fue una falla organizacional. Cientos de personas se dedicaban a grabar el accidente para después subirlo a las rede; esa fue la primera información que llegó a todos. Cierto es que esa información fue importante para la rápida acción de otros organismos como los bomberos; empero también ha mostrado a cientos de peruanos más preocupados de grabar a un herido que a intentar ayudarlo. Loable fue la reacción de varios venezolanos que ayudaron a los rescatistas a llegar al lugar; imaginar que son objeto de una xenofobia injustificada. Algunas de las grabaciones eran alarmistas informando de varias decenas de muertos; ese era el mensaje que circulaba por las redes, mientras que la empresa responsable del local no era capaz de alcanzar información de lo que iba sucediendo: sus canales de comunicación fueron lentos y, por lo tanto, generaban todas las sospechas de los usuarios. Esa reacción fue la que propició toda una serie de sospechas de lo hecho posteriormente. Para la sociedad en general, se estaba creando una narrativa en la cual la empresa trataba de despercudirse del hecho. Comenzó un tiro y afloja que incluyó a autoridades municipales y otras instituciones responsables de la prevención y seguridad. Otro punto fue la respuesta sanitaria: hospitales y clínicas recibieron heridos, pero hubo algunos que no lo hicieron, ¿la razón? Por el desorden visto se generan dudas: un caso que involucró a un centenar de personas generó caos, ¿qué pasaría en una catástrofe mayor? Preocupante.


domingo, 1 de diciembre de 2024

¿TRUJILLO, CIUDAD MINERA? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 01 DE DICIEMBRE)

 


Este artículo surge tras varias conversaciones en diversos círculos de amigos, preocupados por el deterioro acelerado de nuestra ciudad. Concluimos coincidentemente que este deterioro tiene sus orígenes en ciertas condiciones que se han ido acentuando en las últimas décadas y que son, también, el reflejo de nuestro país que tiene su máxima expresión en el congreso actual. Hace varios años se hablaba de La Rinconada, una suerte de ciudad ubicada en Puno, y que es considerada la ciudad más alta del mundo, pese a las condiciones infrahumanas de todo tipo en las que se vive por la minería ilegal. Por un momento, esta clasificación se volvió motivo de orgullo e, incluso, se hacían videos comparativos para ubicar a este lugar contra otras ciudades de China, Bolivia o el mismo Perú. Pero, luego, tras varias visitas de viajeros, comunicadores y personas de todas las ramas sociales y del derecho, esta fama se “despintó” para mostrarnos el nuevo rostro que invade todas las ciudades, regiones, espacios geográficos de nuestra nación (https://www.youtube.com/watch?v=azDeltdy9-E, https://www.youtube.com/watch?v=WSXAlyYmJ6k). El modus vivendi (ley de la selva) lleva consigo lacras sociales y ambientales como se ven en los videos. Ese estilo de trabajo y vida, más las abundantes ganancias obtenidas han cambiado el panorama social de nuestras ciudades y generan grandes amenazas no sólo por la violencia que la acompaña (sicariato, por ejemplo), sino por las distorsiones generadas en la vida económica de cualquier ciudad como Trujillo. En las conversaciones sostenidas con mis amigos, me comentaban que Trujillo tiene algunos centros en los cuales el consumo de licores de alta gama es el más alto en todo el país; pero en los cuadros de desarrollo social, La Libertad tiene regiones con alto índice de analfabetismo y riesgo alimenticio. Estas distorsiones en el consumo han hecho que nuestra ciudad se haya convertido en una de las más caras de la nación, encareciendo servicios y la adquisición de bienes, así como el manejo nada transparente de dinero que ingresa al mercado sin bancarización. Cada vez más escucho historias sobre adquisición de inmuebles con el dinero en efectivo en maletas o bolsas. La apertura de diversos tipos de locales y la oferta de cierto tipo de espectáculos con escaso público (a la pérdida) es una competencia desleal contra los negocios formalmente establecidos que se ven en la necesidad de limitar sus servicios o, en el peor de los casos, cerrarlos. Las personas involucradas en ese tipo de actividades ilícitas han logrado colocar a muchos congresistas gracias a los partidos políticos que han surgido con ese veleidoso propósito en procura de leyes a favor de ellos y abiertamente en contra de la ciudadanía. En situaciones tan complejas que han deteriorado a nuestra ciudad plagada de informalidad y violencia, el eslogan “Perú, país minero”, a la larga, es una pesadilla más que un bien para nuestro bienestar. Lástima.


domingo, 17 de noviembre de 2024

RIDICULEZ (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 17 DE NOVIEMBRE)

 


La agitada semana que ha pasado nos mostrado cómo se construyen inconsistentes argumentos con el fin de justificar medidas torpes tomadas por algunos ministros impopulares del gobierno actual. Con el claro propósito de evitar la convulsión ciudadana en diversos rincones de nuestro país durante las reuniones de la APEC, las medidas extremas tomadas para soslayar las manifestaciones en Lima y en otras ciudades y regiones del país han sido rechazadas por muchos sectores de la sociedad peruana, sobre todo las relacionadas con la educación. Estas medidas no hacen, sino, incrementar más el rechazo a la casta política. Mandar a miles de estudiantes de todos los niveles a la educación remota generó un comprensible malestar a padres de familias, estudiantes y profesores por las decisiones tomadas sin ninguna consulta habida cuenta de la realidad que viven muchos hogares peruanos forzando a millones de padres y madres a tomar acciones no previstas durante una semana en varias ciudades; sobre todo, Lima. Pese a que se dispuso el trabajo remoto, la incomodidad ha calado en muchos sufridos padres a quienes les cambiaron, súbitamente, las reglas del juego por una semana. Los profesores, ad portas de la finalización del año académico, se vieron forzados a cambiar estrategias, evaluaciones, trabajos asignados y planes de clases previstos para este último bimestre. Y para los alumnos, sobre todo de los años iniciales, la afectación en su educación. La experiencia del encierro COVID-19 por dos años significó un deterioro notable en el desarrollo del aprendizaje de todos los estudiantes sin excepción: basta recordar el retroceso en el desarrollo de las capacidades fino y grueso motoras en el periodo inicial, retroceso que ha sido claramente identificado por los docentes y que no ha sido del todo correctamente atendido en las políticas educativas posteriores para enfrentar esta amarga realidad. Esto va a tener fuertes repercusiones en ese grupo de 4 a 6 años que tuvo esta forma de aprendizaje y se verán cuando este grupo etario ingrese a las casas superiores de estudio. Todos los que pasamos esta situación identifican más desventajas que cosas positivas en esta modalidad de enseñanza que, incluso, estuvo acompañada de medidas terribles como la promoción inmediata al nivel superior, medida que ha perfilado a un gran grupo de estudiantes quienes han ingresado a las numerosas universidades peruanas, muchas de las cuales no cuentan con filtros adecuados para sus futuros estudiantes universitarios. Con toda esta pesada experiencia vivida por nosotros, las visitas de Morgan Quero y otros ministros en diversos medios para justificar las medidas han sido lamentables y ridículas. Lo interesante es haber visto algunas de estas lamentables entrevistas ser objetadas por valientes periodistas y muchos ciudadanos descontentos que no se tragan el insostenible discurso oficial, tan lleno de contradicciones y de desprecio hacia la ciudadanía.


domingo, 1 de septiembre de 2024

LA ESENCIA DEL CAOS

 


Nuestro sistema vial es conocido en el mundo como uno de los peores por muchos factores: pobre interconectividad entre ciudades y regiones del país, estado de las vías, un buen número de vehículos obsoletos y altamente contaminantes del parque automotor, y una pésima cultura vial tanto en el sector público como privado. A esto hay que agregar la incorporación de ciertos vehículos en el sistema de manera inadecuada, como los mototaxis y los ticos; y, por supuesto, la informalidad. Es una fama que ha sido descrita y compartida por muchos amigos míos visitantes, tanto extranjeros como peruanos que viven fuera del país hace buen tiempo. Incluso, recuerdo la visita de una aterrada invitada extranjera a dar una charla en una universidad local al ver la forma de conducir en nuestras ciudades; tanto fue su temor que pidió retornar ese mismo día a su país sin querer salir del aeropuerto internacional. La forma de manejar de muchos choferes, tanto del sector privado como público, por lo general es avezada, trasgresora y bravucona; se porta así tanto un conductor de una lujosa camioneta como una destartalada combi. En ciudades como la nuestra, el panorama se complica por el lamentable estado en el que se encuentra el pavimento de calles, avenidas y carreteras. La corrupción voceada sotto voce y la poca preparación de equipos responsables, más la falta de autoridad para la prevención y sanción (la que a veces es intencional) hace que nuestro sistema vial sea una franca pesadilla para cualquier tipo de usuario, sea a pie o en una movilidad. Centrándonos en Trujillo, hemos visto el paulatino deterioro de calles y avenidas por diversas razones: calidad del pavimento o cemento, humedad creciente en muchas partes de nuestra ciudad, el uso indebido de pistas por parte de unidades inadecuadas de transporte. El tardío reconocimiento de la nueva realidad climática de nuestra ciudad en las últimas décadas ha hecho que no se haya comenzado un agresivo plan de alcantarillado que ayudaría a mitigar muchas zonas críticas en las cuales se acumula el agua causando un sostenido estropicio de la capa asfáltica. También está la inaudita descoordinación entre entidades que suelen romper el pavimento para realizar sus obras. Sumemos la gravedad del ineficiente transporte urbano que cuenta con muchas unidades deterioradas y que se amontonan en zonas consideradas rentables creando una presión vehicular insoportable. Sobresaturan calles y avenidas, las que suelen convertirse en espacio de carreras para captar clientes, contraviniendo toda norma de tráfico. Una salvajada. La errada liberalización del transporte público ha creado una verdadera hidra de mil cabezas, puesto que es un problema múltiple: ambiental, de seguridad, social y, por lo tanto, político. Así, vemos, pues, mafias que terminan colocando a regidores y políticos en diversos estamentos del poder, cuidando sus intereses, esos que atentan contra la ciudadanía en general.

domingo, 30 de junio de 2024

CIRCO LETAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 30 DE JUNIO)

 


Mientras los políticos peruanos hacen toda una actuación circense bastante nociva e inútil, sólo con la intención de su beneficio y sus oscuros intereses; la ciudadanía sigue desprotegida y en cierto estado de abandono en momentos en los que proliferan manifestaciones cada vez más violentas contra personas e instituciones que luchan por salir adelante. Pareciera que las autoridades nacionales y locales han ido perdiendo el rumbo de la seguridad y ordenamiento, o existiera una complicidad tácita entre el mundo hampón y varios políticos; y una anomia social crece incontenible contra la cual juzgamos que ya no hay solución. Casos penosos y violentos han sido difundidos en las últimas semanas generados por la presencia cada más vez más apabullante de la ilegalidad, sobre todo de la minería, la tala y el narcotráfico. La semana pasada había escrito sobre las llamadas de atención de diversos organismos internacionales a causa de la burda injerencia que los congresistas han hecho con la colaboración eficaz y la permisividad para que diversas personas y pseudo empresas fomenten la explotación en lugares protegidos o de alto riesgo con todo lo que esto conlleva, desde contaminación ambiental hasta la trata de personas y lavado de dinero. Se lee y oye en las noticias que las empresas formales instaladas en Pataz han sido amenazadas nuevamente. El año pasado se atacó las instalaciones de la Minería Poderosa y 9 empleados fueron asesinados a mansalva, acción que generó una declaratoria de emergencia que no está dando los resultados esperados, pues los ataques y amenazas siguen viento en popa. Estamos culminando medio año y ante las situaciones críticas no ha habido una respuesta asertiva por parte del aparato político, más preocupado en sus contubernios que en velar por la sociedad en su conjunto. Se habla de inversión formal potencial en la minería, pero el sólo hecho de ver cómo prospera impunemente las diversas modalidades ilegales no hacen sino desalentar un capital que urge para la estabilidad del país y del conjunto de sus habitantes, y no para una gavilla de personajes cuestionables que lucran de la marginalidad. Escuchaba un podcast de una conversación entre un periodista y un especialista en seguridad sobre la urgencia de tener planes de contención extrema con el novísimo puerto de Chancay, el cual debe estar en la mira de las fuerzas delincuenciales en nuestro país. Ya estamos cerca de nuestras fiestas patrias, esperando como de costumbre ver qué mensaje tendremos a nuestra nación; quizás la dignataria se refiera a refritos que están pronto a inaugurarse como el mencionado puerto y el nuevo aeropuerto de Lima, obras gestionadas en gobiernos anteriores, y que quieren ser mostradas como logros de esta gestión. Espero que no haya tanto cinismo.  Esperamos, eso sí, que haya planes concretos y agresivos para mejorar la seguridad, punto clave para la economía y el bienestar general. ¿Habrá algo positivo?


domingo, 16 de junio de 2024

UNA CIUDAD Y UN PAÍS EN DEGRADACIÓN (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 16 DE JUNIO)

 


Hay muchas cosas por las cuales podemos escribir un artículo de opinión, pero este está centrado en la jungla salvaje en la que nos hemos convertido con acciones por las cuales cualquiera puede poner en tela de juicio el concepto de ciudad, espacio que refleja a la sociedad, los ciudadanos que la habitan. Y para eso tenemos como claro ejemplo de ello, nuestro tráfico diario. Iba manejando mi auto por una vía de un único sentido, cuando al voltear en una esquina me encuentro con otro auto particular que iba a ingresar a la calle en sentido contrario contraviniendo la regla. Casi causando un choque pues el conductor venía a velocidad, le increpo su acción y por única respuesta escucho un insulto y luego una grosería, y se fue campante. Una acción que retrató en un microcosmos el cosmos peruano: yo hago lo que me da la gana y te aguantas. Estas acciones ocurren cotidianamente por el escaso o nulo respeto por las normas y las leyes; pero también vemos a autoridades locales, regionales y nacionales hacer lo que les da la gana saltándose cualquier normativa o ley con el fin de lograr sus ambiciones, muchas de las cuales se hacen torciendo o rompiendo toda norma de una sociedad que se está acostumbrado a evitar el bienestar común. Creo que a eso no apuntamos todos los que integramos un espacio urbano; se pide reglamentar precisamente para lograr ese orden deseado por sensatez y actuar coercitivamente contra aquellos que lo rompan o alteren. Nuestra ciudad es casi un campo de batalla diaria en la que peatones sobreviven como puedan y choferes abusivos, tanto del sector privado como público, actúan salvajemente. Las entidades responsables de velar por que la vida sea lo más digna posible, permanecen inertes ante el desorden e impunidad; pareciera que los fomentasen. No basta la delincuencia diaria; también hay que soportar el comportamiento díscolo, disruptivo y matonesco de muchas personas que actúan sin ningún temor a sanción. Lo que vemos es el fiel reflejo de la degradación de lo que estamos viviendo en nuestro país con el acentuado deterior de la autoridad debido a los desaciertos del mundo político, responsable de su promoción. La prioridad de los políticos dista mucho de la preocupación ciudadana; hay una suerte de desamparo social y la población, desprotegida, busca formas, muchas veces, extremas que pueden ser muy peligrosas. La actual anomia que vivimos en el micro y macrocosmos peruano puede devenir en algo peor de lo que estamos viviendo, pues cada vez más gente abraza causas extremas, algunas de cuales no podrán ser contenidas con ilusas leyes que este inefable Congreso pueda gestar. Ante esta indiferencia, es momento que las universidades, colegios profesionales y asociaciones civiles comprometidas tomen un rol más protagónico, ya que el individuo por sí solo no podrá enfrentar esta realidad en la que ganan pocos y pierden muchos, muchísimos (así, en superlativo).


domingo, 17 de marzo de 2024

TRÁFICO: RADIOGRAFÍA SOCIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 18 DE MARZO)

 


Quizás podría ser una noticia más en los medios, una que pueda pasar rápidamente al olvido. Pero es una síntesis de lo que es la sociedad peruana en su conjunto. El estudio realizado por la empresa Compare the market (https://www.comparethemarket.com/) de seguros vehiculares nos ha retratado de cuerpo entero y explicado, de paso, el porqué de los altos costos de seguros en nuestro país para todo tipo de vehículo con alto índice de siniestralidad. Estamos segundos en el ranking negativo. El análisis tiene parámetros en los cuales vamos bastante mal: el estado de las carreteras y calles, la velocidad, y la forma de conducir de los choferes peruanos, tanto de transporte público como privado. En este último rubro, se infiere el respeto por las normas de tránsito, por lo que se desprende la rigurosidad con la que dichas leyes son acatadas por los conductores en general; de ahí viene el análisis de los grados de alcoholemia altos que se presentan en el mundo de los conductores peruanos (https://lpderecho.pe/tabla-alcoholemia-ley-27753/). El Estado, en todas sus manifestaciones, tiene faltas en la infraestructura vial. Nuestra famosa Autopista del Sol no la es por las numerosas carencias que presenta. Muchas regiones de La Libertad aún presentan problemas de conectividad y, en varios casos, el estado de muchas carreteras es mediocre. Ni qué decir de pistas y calzadas de nuestra ciudad en la que hay muchos sectores críticos, incluso cerca del Centro Histórico. Y luego está el tránsito público y privado de nuestro país. Veamos sólo Trujillo. La presencia de numerosas empresas de micros y combis que saturan avenidas y calles principales es un índice del deterioro de la normatividad y el sentido común. Se sabe que hay regidores que hacen lobby a favor del funcionamiento de estas empresas, algunas de las cuales tienen unidades con más de ¡30 años de antigüedad! Hay ciudades en las que los ticos han sido retirados del transporte público (taxis). Estos fueron importados en los 90, o sea hace 30 años. En el sector privado, una vez se entrevistó a un dirigente de transporte pesado y desconoció el propósito de los óvalos. Interesante. A veces observamos camiones destartalados llevando ladrillos sin medidas de seguridad y ensuciando las calles. Circulan ante la vista y paciencia de las autoridades responsables de la aplicación de normas al respecto. Además, cada vez vemos más nuevos vehículos grandes que entran al parque automotor de la ciudad y que los conductores siguen sus propias reglas, no las que son necesarias para el buen convivir. Unas verdaderas amenazas. Recientemente, no es nada raro ver cada vez más vehículos nuevos con abolladuras o sin espejos laterales. A veces daños por otros, o muchas veces por imprudencia. Hay otros puntos más que pueden agregarse como lo es el problema de motos y mototaxis. Escuché hoy sobre los problemas por afrontar en los Panamericanos 2027: seguridad y transporte. Si vemos la radiografía, vamos mal en ambos rubros. ¿Real imagen de nuestro país?



lunes, 22 de enero de 2024

“PARTIDOS POLÍTICOS” (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 21 DE ENERO)

 



Leyendo el libro ¡Usted fue aprista! de Nelson Manrique, el autor analiza el documento presentado por la CIA en mayo de 1963 en el que se describe los otrora partidos políticos de la débil democracia peruana que buscaban la presidencia durante las accidentadas elecciones presidenciales de ese año, tras el golpe de estado de 1962 dado por la junta militar presidida por Ricardo Pérez Godoy (Nelson Manrique, 2009, págs. 256 – 263). En la descripción que se hace de cada uno de los partidos en contienda, hay que resaltar la explicación hecha del partido Unión Nacional Odriísta del exdictador Manuel Odría: “[..] era una organización puramente personalista. Su apoyo provenía de diversos sectores de la sociedad peruana [..]. Las clases bajas [..] fueron beneficiadas por los programas de obras públicas [..] y las clases altas confiaban en su habilidad para controlar los sindicatos [..]” (págs. 258-259) (subrayado mío). A lo largo del siglo XX también hemos tenido casos patéticos como el cacicazgo del Cacerismo en el Sur peruano, sobre todo en Puno. Pero, tras el Fujimorato, la destrucción de partidos formales con una ideología guía y ese raro sentido “empresarial” de las nuevas organizaciones políticas han permitido el surgimiento de las anomalías amorfas que tenemos ahora. Así pues, 51 años después aquella descripción selectiva hecha por la CIA es el común denominador de casi todos los organismos políticos actuales, salvo alguna que otra excepción. Manejados a su antojo por los líderes de esas organizaciones, la reciente promulgación de la Ley de Reforma Electoral propuesta por este congreso prácticamente les autoriza a que manejen, en cierta forma, estas organizaciones a su antojo. El gobierno actual ha permitido esta irregularidad atentatoria contra nuestra enclenque democracia, validando los intereses expuestos por los inefables congresistas, los que tratan de eliminar cualquier tipo de control para esta suerte de vientres de alquiler en los que se han convertido para tener peores candidatos para los dos principales poderes del estado, el legislativo (congreso) y el ejecutivo (presidente y gabinete). La reciente promulgación no va a ser nada positiva, salvo para aquellos que buscan el poder para su beneficio personal o la posibilidad de que la corrupción representada por el narcotráfico y las actividades ilícitas (tráfico de terrenos, minería y tala ilegales) pongan cada vez más personajes tenebrosos que velen por los intereses de esas fuerzas oscuras proponiendo leyes específicas que atenten contra la sociedad en su conjunto. El deterioro que venimos sufriendo se va a acentuar incontrolablemente con candidatos inadecuados que poblarán las listas electorales propuestas al electorado a quien le cantarán promesas imposibles. Sólo basta ver todos los destrozos generados por este congreso coludido con el actual gobierno para ver lo que viene, lo que generará mayor inestabilidad en todos los campos.


domingo, 19 de noviembre de 2023

¿DEPORTE COLECTIVOS, RADIOGRAFÍA SOCIAL? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 19 DE NOVIEMBRE)

 


Nuevamente cayó el equipo nacional de fútbol. Una crónica con un final ya previsto, ya anunciado: otro fracaso. El comportamiento errático y espasmódico de los dos grandes deportes colectivos, el fútbol de varones y el vóley femenino, pareciera que estuvieran retratando la crisis de la sociedad peruana en su conjunto. Gracias a los medios, la publicidad, la propaganda y a otros factores promovidos por la educación, los deportes colectivos son actividades muy integradas a la sociedad con muchos fines; no sólo sirven como entretenimiento, sino como una fuente poderosa de ingresos, así como una forma atractiva y estimulante de creación de identidad; también son una construcción de una marca y formas útiles de distracción de gobiernos para sus pueblos: pan y circo. Por eso, muchos estados son benefactores directos o indirectos de la formación de equipos acompañados de intensas campañas distractoras o fomentadoras de un chauvinismo a ultranza en la que los jugadores reúnen todas las cualidades y valores del buen ciudadano. Y en medio de los grandes eventos deportivos los gobiernos hacen sus fechorías en medio de la euforia popular. Ejemplos varios tenemos: durante la campaña clasificatoria del equipo peruano para el Mundial de Argentina 78 y mientras un ebrio Morales Bermúdez abrazaba a un sudado Julio Meléndez, en los diarios en un recuadro lateral salían discretamente al día siguiente una nueva alza de gasolina; o, cuando se caía frente a Bolivia en esta magra campaña del actual seleccionado, la reciente jugada del inefable congreso para lograr la bicameralidad y la reelección no sólo automática, sino a perpetuidad si lo desean los dilectos padres de la patria. El microcosmos que se arma en un seleccionado nacional, sea de fútbol o vóley, o las otras modalidades relegadas en nuestro pobre panorama deportivo, muestran un poco cómo es la sociedad de la cual “extraen” los jugadores que las conforman. Con sus bondades y defectos, juntos tratan de construir un objetivo decisivo: goles o puntos. Y una cabeza fría, exigente y preparada para la idiosincrasia de los connacionales: los DT. Pero no está funcionando. Ambos equipos a nivel sudamericano están en la cola: esa es la radiografía actual. En el Sudamericano de Vóley Femenino de este año, Perú quedó último; en este torneo sudamericano de fútbol, clasificatorio, también estamos últimos. En el reciente Panamericano, las medallas peruanas casi todas son individuales. Para nosotros, agobiados por nuestros políticos, delincuentes, recesiones e inflaciones; pareciera que la única forma para lograr nuestras medallas de resistencia va a tener que ser una lucha en solitario. Cuando escribo este texto, me viene a la mente ese vals que dice: “un fracaso más, qué importa, si en la vida nunca fui feliz”; mientras los DT y sus equipos técnicos, tanto del deporte como de la sociedad, siguen viviendo su vida en paralelo: todo en paz.


domingo, 29 de octubre de 2023

RADIOGRAFÍAS DE NUESTRA SOCIEDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 29 DE OCTUBRE)

 


A veces algunos elementos, aunque parecieran irrelevantes (para muchos lo son), retratan a una sociedad diseccionándola implacablemente en sus errores y faltas; así también como sus logros y planificación. En este caso, el deporte es ese elemento social que está desnudando las crisis que hemos estado acumulando como sociedad en las últimas décadas. Para comentar sobre el deporte que genera actividad física, identidad, contención en sociedades de riesgo, diversión, trabajo en equipo, disciplina, un largo etcétera, no hablaremos sobre una única manifestación bastante mediocre en nuestro país como lo es el fútbol, sino del deporte de manera global que exhibe sus logros en eventos masivos como lo son los Bolivarianos, Panamericanos y, su versión mayor, las Olimpiadas. En este caso nos centraremos en los Panamericanos de Santiago de Chile 2023. Los Juegos Panamericanos son una vitrina para mostrar los avances en el campo deportivo y se aprovecha, también, para poner en vitrina a una ciudad y a un país; por eso, atrae no sólo a deportistas y cultores de los diversos deportes que se muestran en cada versión, sino los viajeros que quieren visitar un lugar que te ofrece una gran variedad de atractivos. Pero, se debe tener presente que estas justas son deportivas, no gastronómicas, arqueológicas, discotequeras o de cualquier otra rama que puede aprovechar las circunstancias: en otras palabras, es para mostrar al mundo cómo una sociedad y su gobierno están desarrollando en su colectividad, entre sus niños, adolescentes y jóvenes la actividad deportiva en todas sus variables. Además, es ver cuánto las políticas públicas al respecto han funcionado o, por lo menos, muestran que hay políticas vinculantes exitosas. Es, pues, una prueba que nosotros asumimos como sociedad. Cuando Lima fue sede, la expectativa no estaba en el show, sino cuánto nuestra sociedad había dado el espacio y los tiempos correctos, semilleros efectivos, diversificación deportiva a todos los cultores del deporte. Perú tuvo una triste actuación en los Panamericanos de Guadalajara 2011 con 2 medallas de plata y 5 de bronce; mejoró en Toronto 2015, con 3 de oro, 3 de plata y 6 de bronce; Lima, 2019, fue mejor con 11 de oro, 7 de plata y 21 de bronce. Cuando escribo este artículo, el cuadro medallero peruano en Santiago no se ha movido en tres días: mal síntoma. Tras haber organizado los últimos Panamericanos uno espera que el deporte peruano tenga un mejor nivel en toda modalidad. Pero si el vóley femenino quedó en último puesto en el reciente Sudamericano y el vicecampeón de Maratón al llegar a Lima tuvo que tomar un taxi, pues nadie de su Federación (¡Campeón Panamericano!) lo fue a recoger; los resultados del deporte peruano van a ser lamentables. Colombia, Chile, Ecuador y hasta el grupo de Atletas Independientes (Guatemala) han sacado una buena distancia de nosotros; nosotros, rezagados. Radiografía de nuestra sociedad.


domingo, 10 de septiembre de 2023

LA CAJAMARCA DE PEPE CHÁVEZ TEJADA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 10 DE SEPTIEMBRE)

 


El sábado pasado tuve la oportunidad de asistir, parcialmente, a la presentación del libro de fotografías Cajamarca. Belleza, soledad y coraje del autor José Luis Chávez Tejada con quien tuve una conversación interesante sobre el origen y gestión de este libro que muestra a una ciudad de bellas construcciones que conforman un patrimonio monumental notable, que es la atracción e interés de arquitectos, historiadores, promotores culturales y operadores turísticos; y que genera una gran cadena de servicios de la que los peruanos y, sobre todo, sus autoridades no somos todavía conscientes del gran potencial que tenemos a mano. Pepe me comentó cómo logró obtener todo ese corpus fotográfico, logrados en la soledad y enclaustramiento de la pandemia, cuando las ciudades de casi todo el mundo parecían espacios fantasmales. Además, contó todo el tortuoso camino recorrido, entre burocracia e indiferencia de muchos actores decisivos, para tener el libro en sus manos. Hacer cultura en nuestro país es apasionante, pero también frustrante al no haber una respuesta efectiva no sólo por parte de las autoridades, sino de la población en general, sea por desinterés, desconocimiento y, las más de las veces, prejuicio. Hay todavía en el ambiente esa idea de que la cultura es aburrida o inaccesible al entendimiento. Tema para discutir en otros ámbitos. Este artículo se centra en la preocupación de Pepe y la de muchos ciudadanos que habitan en ciudades con rico patrimonio histórico cultural, pero que ven día a día su lenta desaparición. En agosto estuve de visita en su ciudad y muchas de la periferia; aunque Cajamarca y Cajabamba tratan de preservar su centro histórico evitando construcciones inapropiadas, no ocurre lo mismo con ciudades como Chota, Bambamarca, San Marcos, entre otras. Sus bellas plazas de armas dejaron de ser un espacio equilibrado para ser ahora un muestrario de edificios de mal gusto, sin enlucir, como una muestra equivocada del “crecimiento”. Esa desgracia es la que vemos en nuestra ciudad. Pese a todas las gestiones en Trujillo para convertir a Trujillo en Patrimonio Cultural de la Unesco convocando a vecinos, empresas e instituciones para ese objetivo; no se va a poder lograr, pues el espacio propuesto está tan deteriorado, tugurizado o derruido que se hace difícil lograrlo. Quizás una o dos calles. Actualmente Arequipa, una de las pocas ciudades que tiene ese estatus, se encuentra en riesgo de perderlo debido a la inadecuada intervención de constructoras en zonas intangibles. José Chávez se propone con este libro lograr convertir a Cajamarca en Patrimonio Cultural. Este objetivo debe interesar a todos, incluido el mundo empresarial. Los réditos serán beneficiosos para la ciudad y sus habitantes logrando una actividad alternativa y limpia que mejore su calidad de vida. Esperemos que los cajamarquinos asuman un rol más proactivo en el manejo de su ciudad evitando el mal ejemplo de nuestra indiferencia.



domingo, 13 de agosto de 2023

DESTRUYENDO CIUDADES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 13 DE AGOSTO)

 



Salir de la rutina para conocer nuevos lugares hace ver con criterios más amplios el lugar en el que se vive: la infraestructura, el tejido social y sus manifestaciones, la historia de sus habitantes y sus proyecciones hacia el futuro. Estas vacaciones me permitieron visitar varios lugares de la Región Cajamarca.

Esta visita fue una buena oportunidad de ver lo bueno y también los males que acogen a todas las ciudades peruanas, en unas más que en otras, incluida Trujillo. Viajar con amigos que saben de arquitectura y la historia de la región me dio más luces. El centro histórico de la ciudad de Cajamarca lo ha salvado la acción tanto de historiadores y arquitectos, como de operadores turísticos; sin embargo, se ve un acelerado deterioro de varias bellas casonas (como en Trujillo) que son carcomidas por el interior para convertirse en cocheras o tugurios comerciales. Los alrededores de la ciudad sí son clara evidencia del desorden y peligro de cientos de edificaciones que surgen sin ningún criterio técnico producto de invasiones, tráfico de terrenos y corrupción rampante que corroen nuestra sociedad. Ya no sólo es criterio estético, es la seguridad de cada uno de las personas que las habitan y el de la ciudadanía en general. Además, el boom de la construcción en zonas en las que hay poca regulación municipal y profesional hace permisible la construcción en zonas de alto riesgo (faldas de colinas y cerros), tala indiscriminada y ocupación de áreas verdes que son el sustento y, a la larga, la sostenibilidad de cualquier ciudad. Estuve, también, en Bambamarca, Chota (con un inmenso coso de toros), Hualgayoc, Cajabamba, Namora, San Marcos, entre otros lugares. Salvo excepciones como Cajabamba y Namora que tratan de cuidar su centro histórico a duras penas, las demás ciudades ven su antiguo centro sometido a un estrés de construcciones de cemento y ladrillo desafortunadas y riesgosas, cuyas medidas de seguridad deben ser dudosas. Algunas edificaciones con numerosos pisos y vidrios multicolores rompen la armonía de lo que solían ser las plazas cajamarquinas de antaño; y para acentuar la crisis estética, estos monstruos tienen sólo la fachada enlucida. Un mal hábito arraigado en todos los estamentos de la construcción. Comentábamos que, por suerte, no se generaban tantos incendios provocados como suele suceder en otros países; pero la explicación fue triste: como hay tanta permisividad en la invasión de tierras (veamos el ejemplo de Trujillo sin ir muy lejos) no es necesario recurrir a “medidas extremas”. La corrupción lo permite. La proliferación de nuevos barrios residenciales en zonas de cultivo es, como ya he resaltado, una cuestionable decisión que afecta la seguridad alimentaria de la zona, concepto que parece no ser muy relevante para muchas personas, fuera del hecho de que muchas áreas verdes son afectadas por la minería formal (lo vimos en el camino a San Pablo) y, peor aún, la informal.


sábado, 12 de agosto de 2023

SOCIEDAD DE NIÑOS VS. LOS ADULTOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 23 DE JULIO)

 


Por estos días, millones de niños de jóvenes han celebrado las próximas Fiestas Patrias o lo están haciendo. A lo largo y ancho de nuestra nación, y contra todas las dificultades, miles de docentes y padres de familia se aúnan para que los niños y adolescentes en edad escolar conmemoren un aniversario más de nuestras fiestas que nos recuerdan la oficialización de la ruptura con la Metrópoli. De manera puntual, se ha tomado la declaración de la Independencia en Lima como el corolario del largo proceso que, en realidad, culmina en la Batalla de Ayacucho en 1824. Como decía un amigo historiador, detalles sutiles del centralismo peruano.

Pero centrémonos en estas conmemoraciones que movilizan a todo nuestro país para celebrarlas. Los niños, sobre todo, asumen estas festividades con mucho entusiasmo: ellos reciben mensajes a través de sus profesores, publicidad y propaganda de todos los medios que celebramos la libertad, la diversidad, la justicia, el honor, el orgullo de pertenencia, la identidad, la verdad, el civismo, un largo etcétera de cualidades y valores que se van a destacar a través de discursos, pancartas, folletos, maquetas, un sinfín de material visual que veremos pegado en las aulas o exhibidos en las ferias de fin de segundo bimestre escolar. Los entusiastas niños aprenden bailes, hacen dibujos y recitan poemas que hablan de héroes, de una patria ideal, de una sociedad justa, inclusiva y llena de derechos, de personas cívicas que respetan a los demás ciudadanos, que asumen una mayor conciencia ecológica y que vela por el bienestar de los demás. Sin embargo, los rostros de jóvenes de años superiores distan mucho de ese entusiasmo que vemos insuflado en los niños. Escépticos, dudan de las palabras que escriben, pronuncian o leen. Están orgullosos de su país, pero quieren irse lo más lejos posible de este; aman a su patria, pero no es un lugar en el que esperan vivir; hablan de la inclusión y justicia, pero el choleo y racismo son parte esencial de su vocabulario. Cierto es que la adolescencia, periodo crítico en el desarrollo personal, es confrontacional; pero, ¿qué los hace tan escépticos de nuestras palabras, de nuestros actos y nuestras propuestas? Pues, nosotros, los adultos. Desde el mundo político hasta nuestro accionar cotidiano, creamos en nuestros jóvenes un doble discurso en el que nuestras acciones y comentarios deterioran la credibilidad de un orden, seguridad y las bases de una estabilidad tanto personal como social. Los docentes se hallan, muchas veces, en una franca desventaja frente a estas situaciones; la palabra justicia tiene tan poco sentido para muchos jóvenes que ven hechos y planteamientos basados en el abuso del poder, así como el facilismo; y en nuestra sociedad, el escaso respeto a la ley y la impunidad, espacios en los que la corrupción es la moneda de todos los días, ingrediente clave. Los chicos crecen en una triste disyuntiva creada por nosotros. Para reflexionar.



domingo, 16 de julio de 2023

PETARDEANDO LA DEMOCRACIA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 16 DE JULIO)

 



Las acciones que uno realiza traen consecuencias. Siguiendo el principio sartriano, una persona siempre es responsable de los actos que realice o deje de hacerlos. Son los actos que acometemos los que nos describen ante los demás como entidades sociales que somos. Las palabras son también actos en potencia como lo son, por ejemplo, las promesas electorales, tan venidas a menos. En los últimos días, hemos visto acciones y anuncios que son un verdadero detrimento de las bases de la débil democracia peruana. ¿Qué es la democracia? Es un “sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho de este a elegir y controlar a sus gobernantes”. Es un sistema político imperfecto, pero que destaca sobre las otras formas, por ser de carácter participativo e inclusivo. Esa debe ser su naturaleza y no desligarse de donde emana su fuerza: la voluntad popular. Esta última se ve reflejada por una serie de medios sociales desde encuestas hasta mítines de apoyo o en contra. Lo que hemos estado viendo en estos últimos días es alarmante, pues son acciones que vienen desde el mismo gobierno en todos sus poderes, bastante impopulares y que viven en un mundo paralelo a la sociedad peruana. Ante el descontento social por el descaro evidente del poder central y el congreso, recurren a medidas peligrosas que dinamitan nuestro sistema democrático y acentúan la peligrosa vorágine de confrontamiento que estamos viviendo ya hace casi una década. En momentos como estos, las medidas extremas deben ser controladas para evitar acentuar esa brecha sociopolítica en la que la sociedad peruana se está hundiendo. El haber recibido al grupo denominado La Resistencia (o La Pestilencia), por parte de la gestión de la cuestionable ministra de Cultura es inaceptable; bajo esa perspectiva, movimientos de extrema izquierda entrarían también en esa promoción de “diálogo” con grupos lumpen en cuya naturaleza el concepto diálogo les es desconocido. Las renuncias y detracciones posteriores son una clara evidencia de la gruesa metida de pata que calza con la impopularidad gubernamental. Pero es lamentable que muchos medios de comunicación no hayan hecho comentarios al respecto. Era urgente parar esto. Los medios alemanes hablan, alarmados, de la elección a la alcaldía de Hannes Loth, candidato del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), xenófobo, nacionalista y cuyos objetivos explícitos ocultos son "eliminar el orden básico democrático libre" y "abolir la garantía de la dignidad humana". La democracia como tal debe crear “candados políticos” para evitar estos juegos peligrosos que permitieron en diversos momentos de la historia que personajes cuestionables como Hitler y varios de los que hemos visto en este siglo hayan subido al poder por su populismo, violencia y bravuconería. Eso debió entender la ¿irresponsable? ministra de Cultura al autorizar tan grueso error que empodera a violentistas y legitima sus trasnochadas ideas. El puesto le quedó grande. Pero sus acciones dejan muchas dudas, muchísimas.


domingo, 18 de junio de 2023

QUO VADIS, TRUJILLO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 18 DE JUNIO)

 Ilustración de Amorim para La Sonrisa Inca Cusco 2018




Asemejándose a la execrable y deteriorada política central, plagada de turbios y corruptos congresistas mochasueldos o con actitudes de gamonales, y personajes del poder ejecutivo ambiciosos de poder, encabezados por una lamentable presidenta; la ciudad de Trujillo va dando tumbos en espiral hacia un foso que se hace cada vez más profundo. El estilo de gobernanza de Arturo Fernández ha ido encontrando en el camino muchos detractores y poca buena voluntad de enfrentar los problemas de nuestra ciudad. La primera semana de julio, nuestra máxima autoridad edil estará cumpliendo medio año de gestión y lo que tiene en creces es el número de funcionarios renunciantes de diversos puestos del organismo municipal. Al borde de llegar al medio centenar de renuncias, esto está tornando caótica la gestión en general al descabezar procesos que se están ejecutando en momentos tan urgentes como el del enfrentar el venidero fenómeno de El Niño anunciado para inicios del año entrante. Las pocas lluvias que nos afectaron en marzo fueron un verdadero campanazo que debería servir para tener claro los objetivos y la ruta de trabajo para atenuar las consecuencias de este. No olvidar que el desastre lo hacemos nosotros por nuestra incompetencia o por las acciones dolosas hechas, productos de la corrupción (que es mucha). 

El estilo confrontacional de Fernández atrajo a muchos votantes que se sienten atraídos con posturas provocativas y altisonantes, cercanas al circo y a la gestualidad grandilocuente que cautiva a muchos. Estilos peligrosos ligados a la demagogia y que se impone cada vez en diversas partes del mundo; somos parte de este fenómeno que implica un desgaste de las clases políticas tradicionales que permiten el ascenso de personajes marginales y hasta cierto punto pintoresco, y llegan al poder. Desde Fujimori, hemos visto la desaparición de partidos como el APRA, PPC y otros y han surgido “partidos políticos” de clanes familiares u otras motivaciones usando en “pantalla” candidatos que fluctúan de acuerdo con las emociones de un electorado hastiado y muchas veces irresponsable con su voto; incluso Pedro Castillo encaja en este circuito que ha permitido que tengamos personajes insólitos en sillones municipales y regionales de muchas partes de nuestro país. Aunque en el caso regional seguimos en las mismas letanías, el sillón edil no escapa de ello. Fernández ha recibido una papa caliente, una municipalidad plagada de corrupción e ineficiencia en sectores que son una pesadilla como transporte público, seguridad, planificación urbana (¿existe?) y otros. Su actitud de desnudar la ineficiencia de sus trabajadores es, también, a la larga un reconocimiento de su incapacidad de poder haber seleccionado un personal más idóneo para su gestión. Está escupiendo al cielo. Y la posibilidad de poder contar con nuevos cuadros que reemplacen a los renunciantes se van reduciendo al ir ganando enemigos y detractores entre varios profesionales.



domingo, 26 de febrero de 2023

DESPRECIABLES REALIDADES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 26 DE FEBRERO)

 


Vaya semana la que hemos pasado. Declaraciones y hechos que han venido de cavernas oscuras del pensamiento humano. Lo más retrógrado está circulando en todos los ambientes de cualquier sociedad, quizás dado por efectos postpandemia que nos permita entender la poca empatía y la nula comprensión de los demás, de la sociedad en la que uno vive. Cargados de un clasismo y misoginia rampantes, algunas declaraciones rompieron puentes de comunicación en una sociedad que se encuentra carente de líderes que asuman ese rol conciliador; por el contrario, sus comentarios, burdos y chabacanos, han golpeado a vastos sectores de la sociedad y esperemos que sean correctamente sancionados como ya está sucediendo en las redes sociales; lastimosamente, esos resortes políticos y sociales que hubieran saltado automáticamente para corregir esas graves faltas no van a reaccionar,  parece, con el fin de contener ese desborde de trasgresiones como las que estamos viendo por diversos medios.

Dos ejemplos son mortificantes. Aparte de los muchos disparates dichos para justificar el menú del escándalo por parte de diversos congresistas de diversas bancadas, las declaraciones irrespetuosas del congresista Montoya han calado hondo en una nación en la que muchos ciudadanos tratan de terminar el día habiendo ingerido algo decente para sobrevivir. Lejos de haber censurado sus comentarios, diversas personas han justificado su accionar indicando que era correcto “cuadrar” a los periodistas por las incómodas preguntas que le estaban formulando. Así, a rajatabla. Lamentable posición y espero que tal situación haga comprender a muchos ciudadanos sobre el errado camino confrontacional que varios personajes han ido tomando en esta sociedad demasiado polarizada.  La segunda son las declaraciones bastante misóginas del actual burgomaestre trujillano. Quizás sus comentarios los haya querido hacer con burla e ironía, pero estos fueron totalmente fuera de foco. Y en la evidencia, quien realizaba dicha grabación se echó a reír festejando la broma de mal gusto que lanzó. El mismo camarógrafo se volvió cómplice al festejar con su risa burlona el lamentable hecho. Personajes hambrientos de cámaras como los son muchas autoridades encuentran colusión con una ciudadanía educada televisivamente tras las numerosas décadas de Laura Bozzo, Esto es Guerra, Los Cómicos Ambulantes, entre otros personajes y “programas” que invadieron e invaden nuestras pantallas para embrutecer a una masa electoral que decide votar por el que más se contornea de manera ridícula, profiere groserías, “tiene calle”, adopta posturas matonescas o es un macho a quien nadie le “pisa el poncho”. Es un mal mundial. Ahí tenemos a Trump y Bolsonaro. Tenemos muchos congresistas que actúan así y se protegen entre sí, sino no se entendería que un tipejo violador haya tenido tan poca sanción. Ellos son producto de todos esos años de descalabro. Son, a fin de cuentas, nuestro reflejo.


domingo, 22 de enero de 2023

¿AL FONDO HAY MÁS SITIO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 22 DE ENERO)

 


Más al fondo, mucho más. Más de media centena de muertos, muchos de ellos por balas. Estado de emergencia y toque de queda en muchas regiones del país. Carreteras bloqueadas en muchos tramos de la Panamericana y saqueo con destrucción de bienes en muchas ciudades y zonas de bloqueo, mientras el discurso de la presidente es que todo está “controlado”. Un verdadero diálogo de sordos en medio de un desprecio por la vida humana tal como lo expresa el lenguaje oficial, de manera subyacente, así como las expresiones de la gente en redes sociales: racismo, clasismo. Brechas y etiquetas socioeconómicas, lingüísticas y culturales han salido a flote para justificar acciones extremas observadas severamente por medios e instituciones nacionales e internacionales encargadas de los DDHH. Ya algunos gobiernos se han pronunciado para detener la creciente anomia y obituario diariamente. ¿A dónde vamos?

En una conversación sostenida entre varios gestores culturales el último viernes, se veía el camino largo pero necesario por recorrer en el campo de la cultura, artes y academia para ir cerrando las profundas zanjas que se han ido abriendo por siglos en nuestra sociedad construyendo una necesaria ciudadanía. El proceso exigirá que todas las partes aprendamos del otro, la otredad; no es un conocimiento que se le va a pedir al otro, es el de todos para conocernos más y tratar con respeto a todos los integrantes de nuestra sociedad, los peruanos. Por eso, es urgente cambiar el tono y discurso que sale desde el Palacio de Gobierno; se lo están diciendo a la presidente, la CM y Congreso en todos los idiomas posibles. O será que hay que llegar una cuota humana de decesos para que recién se module la comunicación: ¿cien, doscientos peruanos más? ¿mil? La adjetivación ofensiva de “terruco” contra muchos de los protestantes, algunos de ellos con parientes muertos por la policía, exacerba más los ánimos de una población desatendida por siglos, sin educación ni salud de calidad, con mecanismo de justicia adversos a ellos y con muestras de crecimiento desigual. Ojo, crecimiento no es igual que desarrollo, algo que no hemos vivido en nuestro país en las últimas décadas. La situación extrema le va a pasar pesada factura a Dina Boluarte y a todo su gabinete por lo que no sería raro que, de agravarse la situación, otros ministros “tiren la toalla”.

Otro papel es el que han jugado los grandes medios de comunicación, alimentando casi un lenguaje esquizofrénico. Por ejemplo, un titular de un diario local anuncia que el paro no prospera gracias a la gestión del gobernador regional y, de pronto, se suceden bloqueos e incendios; el siguiente titular aparece con un condicional: habría, serían, actuarían. No hay certeza de hechos y evidencias que corroboren lo dicho generando desconcierto, malestar y escepticismo entre los lectores. Por todo esto, sólo que decir que nos va a tocar un largo trecho para recuperar la verdad y confianza en nuestra sociedad.


domingo, 1 de enero de 2023

2023, NUEVA GESTIÓN EDIL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 01 DE ENERO 2023)



La gestión edil saliente está cerrando su periodo entre el ridículo y la incompetencia. Es el pequeño universo que encierra la política peruana en general: movidas subrepticias, palabras fatuas y silencios cómplices y fatales para la sociedad en su conjunto. Además, Daniel Marcelo, como despedida, hizo algunos cambios que han lanzado a la calle a varios trabajadores de diversas áreas con el consiguiente descontento social ad portas del nuevo año. APP colocó a estos dos políticos que han terminado en un abierto enfrentamiento para beneplácito de pocos y pesadilla de muchos. Pero nunca hay puntada sin hilo, y esta oscura situación puede ser una gran rémora para la nueva gestión que recibe el gobierno municipal hoy 1 de enero.

La ciudad arrastra algunos problemas puntuales desde décadas: tratamiento de desechos, colapso del sistema vial y seguridad ciudadana. Hay que agregar sistema sanitario y educación que colapsaron durante la pandemia. La última caótica gestión no ha hecho sino agravarlos. Y todos tienen que ser vistos de manera holística para no atacar los problemas de manera parcial o unilateral: por eso, hay que trabajar con la vecindad, el mundo académico, cultural, educativo y empresarial; y rodearse de un equipo de comunicación asertivo y verdaderamente multidisciplinario. Muchos de los problemas que la ciudad tiene son de corte cultural-educativo por lo que se hace necesario abrir canales de comunicación con la ciudadanía en el manejo de desechos sólidos y reciclaje, y el trabajo colaborativo en seguridad ciudadana. Asesoría y coordinación con otras ciudades que han desarrollado planes globales para el tratamiento de la violencia y ornato serán pertinentes y las medidas adoptadas deben ser coercitivas como política ciudadana, difundidas a todos los niveles (importante trabajo articulado con actores culturales y educativos). Hay ciudades que han tenido muchos logros macro: Medellín, Cuenca, Guayaquil y algunos planes desarrollados por Arequipa o Piura, sin ir muy lejos. Un ejemplo: Trujillo todavía carece de un plan en conjunto de mantenimiento de calles: sistema eléctrico, telefónico, agua y desagüe y reparación de calles deberían coordinar permanentemente y de manera expeditiva para intervenir en reparación de calles y avenidas de nuestra deteriorada ciudad.

Esta nueva gestión podría pasar a la historia de planificar un sistema de drenaje y un completo tratamiento de residuos sólidos y líquidos para una ciudad que ve incrementar lluvias que afectan el endeble asfalto, y que arroja 400 toneladas diarias de basura, muchas de las cuales pueden ser recicladas efectivamente. Pero hay un fantasma que recorre toda gestión municipal: la corrupción. El ejemplo del corrupto clan Becerril en Chiclayo deshizo todo un plan de manejo global de residuos con la Cooperación Suiza. La corrupción a todo nivel puede, eso sí, acelerar la corrosión edil en desmedro de la ciudad. ¿Podrán contra ese cáncer?


domingo, 25 de diciembre de 2022

TRISTES NAVIDADES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 25 DE DICIEMBRE 2022)

 


Un poco más de dos decenas de familias peruanas pasarán una de las más tristes navidades de sus vidas, pues tendrán la ausencia de alguno de sus integrantes (hijo, esposo, tío, abuelo), muchos de ellos bastante jóvenes. Además, habrá hogares en los que otros ciudadanos, civiles o policías, pasarán estas fiestas en clínicas, hospitales o postrados en sus casas. En una de las principales fiestas cristianas signadas por el amor y la fraternidad, estamos viviendo un duro momento en que estas palabras no tienen validez alguna.

Los pasos dados por los actores políticos han sido erráticos y poco atentos al termómetro social en ebullición. Se echa la culpa a una población cansada de ver la rampante corrupción e indiferencia de la clase política que tenemos desde hace décadas; incluso se la anatematiza con términos despectivos acuñados en las últimas décadas, “terruco”, con el que ponen en el mismo cajón a hombres y mujeres hartos del comportamiento del grupo gobernante. Para una mayoría cargada de escepticismo, los últimos gestos “correctivos” son insuficientes, pese a que puedan estar en los tiempos adecuados para su realización. Los voceros gubernamentales y las cajas de resonancia que han encontrado en diversos políticos y medios de comunicación han puesto más gasolina al fuego. El desaparecido Guillermo Thorndike, zorro viejo en manejo de medios de comunicación, alertaba cómo estos ayudan a transformar al culpable en un ciudadano probo y al inocente en todo un diablo pervertido ante la opinión pública. Las portadas de diarios que priorizaban cifras económicas en vez de vidas dicen mucho de los intereses de las personas que encabezan los mismos; insensibilizando a la población tomando distancia del drama humano que millones de compatriotas viven. Sus reclamos se vuelven acciones casi terroristas por el solo hecho de cuestionar la indiferencia de congresistas y del ejecutivo. Varios organismos internacionales han llamado la atención sobre el actuar de nuestras fuerzas del orden, obligadas a ejecutar órdenes. Veía la entrevista entre el congresista Carlos Anderson y el periodista Carlos Cornejo; el primero, durante la acalorada conversación, sostenía, parafraseando, que las FFAA respondían frente al clima de guerra actual. Dura aseveración: ¿una guerra civil? Lastimosamente, esta situación es aprovechada por inescrupulosos revoltosos, el lumpen e, incluso, personas interesadas en radicalizar el uso de la fuerza ante los reclamos reforzando la idea del terror. Uno puede estar en desacuerdo con esta situación, no concordar con la clase política que nos ha gobernado en las últimas décadas; pero eso no hace calificar al rival de terrorista. Como líderes políticos, deben moderar sus mensajes, escuchar a la ciudadanía, ser más empáticos con sus reclamos dirigidos a mejorar la calidad de vida de cada uno de los habitantes de nuestra nación tal como figuran en los artículos 1, 2 y 3 de la Constitución.