En la comodidad del estudio de la obra humana, se tiende siempre a “encasillar” el trabajo hecho por hombres y mujeres para su mayor comprensión. Pero, y felizmente, siempre hay personas que escapan a estos corsés que parametran; esos son los genios.
En los años 50, el cine mundial dominado por Hollywood consumía cine con grandes recursos técnicos (panavisión, tecnicolor, etc.), actores y actrices creados por la Traummaschine y directores que producían sus obras en serie. Cada film llevaba uno o dos actores “soñados” por el público y eran acompañados por miles de extras. Recordemos obras como BEN HUR, EL MANTO SAGRADO, CLEOPATRA. Otro camino han de tomar las películas con categoría B, pero esa es otra historia. Por el lado europeo, los escenarios que van a tener van a ser sus ciudades bombardeadas o escenarios cerrados. Ante la situación dramática que pasó Europa, el cine va a tener un desarrollo interesante e independiente a las presiones que pudieran surgir en contra de esta arte, sobre todo los económicos y políticos. Va a aparecer en los 60, con una Europa más cuajada económicamente, el cine de autor. Sería necio no reconocer que hubo escuelas en torno a la cual muchos directores, actores, guionistas estaban (como el Neorrealismo, por ejemplo). Pero esa suerte de libertad de creación con grandes fundamentos que acompañan a un director culto y con historia permitió este boom creativo. Así cada país europeo relevante en producción cinematográfica, por las diversas razones en las que les tocó vivir, ve aparecer jóvenes creadores que abrazaron un ideal, una causa.
Pero hubo algunos que siguieron su carrera, pese a vicisitudes y tendencias. Este es el caso de los tres directores que conforman este ciclo de cine. Buñuel hizo cine surrealista en Francia desde que se instaló allí en 1925. Trabajó con Jean Epstein en la Caída de la Casa Usher y con su amigo Dalí filmó la película surrealista por antonomasia: EL PERRO ANDALUZ. Buñuel tuvo muchos acercamientos con la España republicana, pero se aleja de su patria ante el triunfo de la falange. Esto lo obliga a errar por Estados Unidos, México y recala definitivamente en Francia, donde filmará sus últimas obras. Buñuel siempre fue un autor independiente y fiel a la idea de hace una obra filmográfica como una suerte de poema hecho por escritura automática, promovida por los poetas surrealistas y sus famosos cadáveres exquisitos. En el caso de Fellini, muchos lo identifican con el Neorrealismo italiano, pero la obra de él no puede ser encasillada en el mismo y los orígenes de este movimiento fueron perdiéndose en la obra posterior de Federico Fellini: fue una obra de autor. Los orígenes populares de Fellini se ven a lo largo de su obra, a ello se debe y fue la fuente más confiable de su creación. Y Bergman sigue la tradición del cine nórdico, una suerte de heredero del maestro danés Carl Dreyer. Como Fellini, pregunta a su historia para dilucidar sus demonios; pero el patrimonio de Bergman está en haber tenido un padre religioso y esa perspectiva es la que se va a translucir en su cinematografía.
Es escaso el sitio y abusiva la selección de estos tres maestros; quedan los maestros franceses de la Nouvelle Vague, con Godard y Truffaut a la cabeza; del Free Cinema, con Tony Richardson; el Neues Kino alemán con Herzog y Fassbinder; el cine soviético de Tarkovsky; los españoles Trueba y Almodóvar; los húngaros Jancsó y Szabó; el danés Lars Von Trier, etc. Muchos están pendientes y forman la pléyade de genios que han ido más allá de los sistemas que les tocó vivir.
Algunos de sus mejores filmes

EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESÍA (LE CHARME DISCRET DE LA BOURGEOISIE) 1972 Sólo la visión tan aguda e irónica como la de Buñuel podía dar como resultado este desestabilizador film. La crítica social bajo lo surreal permite jugar con símbolos y paradigmas para desnudarlos en su desfachatez; una visión demoledora de la burguesía en sus actos y comportamiento, así como su moral y visión de la vida; no es concesivo y nos va ridiculizándolos a través de las acciones de tres parejas. Cruel reflexión del mundo moderno de entonces (no dista mucho del actual).

GRITOS Y SUSURROS (VISKNINGAR OCH ROP) 1973 Bergman hace un film doloroso de estudio sobre el comportamiento de cuatro mujeres, tres hermanas y una sirvienta, en torno al proceso agónico de una de ellas, Agnès, quien tiene un cáncer terminal. Sus otras dos hermanas, lejos de ayudarla en su lenta agonía, actúan dolorosamente enfrentando sus demonios, sobre todo Karin, quien decide mutilarse con el fin de frustrar sus encuentros sexuales con su esposo. Sólo la sirvienta, Anna, quien había perdido un hijo, comprende la dimensión de la situación y decide ayudarla. Todo en un entorno estético bello que disimula el sentido trágico de la enfermedad, la frustración y la muerte.
8 Y ½ (OTTO E MEZZO) 1963 Obra indiscutible de Fellini, es una reflexión sobre el cine; pero en 8 Y MEDIO la lectura es meta cinematográfica, el límite entre el pensar y el hacer. Reflexión sobre las angustias y dilemas de un director: Fellini construye su alter ego en Marcello Mastroianni, lo hace hablar, vivir, reconstruir para llegar al momento de la creación. El hurgar su pasado con una inquietante cámara, errabunda, siguiendo a nuestro actor en el recuento de espacios y momentos, de sentimientos y conflictos, de amores y engaños. Casi no hay límite, en algunas escenas, entre lo onírico y la realidad. La consecución final será plenamente entendida por todo aquel que crea y ve fluir su obra como un parto violento, pero feliz.

AMARCORD 1973 Aunque la palabra signifique “recuerdo” en dialecto romano, Fellini no quiso que este filme fuese encasillado como una obra de remembranzas y nostalgias. Reuniendo a una buena cantidad de personajes simpáticos y más de uno extravagante, nos reconstruye la historia de un pequeño pueblo durante los años del fascismo de preguerra. Pero es cierto que hay muchos elementos muy fellinianos, como el espíritu colectivo circense y festivo de los habitantes del pueblo, con un sentido del humor ácido que nos remite a las diferencia de clases, todos estos evocados en las memorias de nuestro Director, reunidas en LA MIA RIMIMI. Ganó el Oscar al mejor filme extranjero.
FANNY Y ALEXANDER (FANNY OCH ALEXANDER) 1983 historia de hermanos, en la que el niño, Alexander, se acerca a una autobiografía de Ingman Bergman; es, según él, una forma sincera de rendir homenaje al teatro, arte al cual ama mucho. Fue concebido para la televisión, por lo que tiene una extensión poco usual para el cine (3 horas). La historia transcurre en 1910, diecisiete años antes de su propia niñez, pero todos los elementos y circunstancias son propios de Bergman, quien tuvo una hermana mayor y otra menor.
EL FANTASMA DE LA LIBERTAD (LE FANTÔME DE LA LIBERTÉ) 1974 Es un film de muchas historias, creadas por los narradores que van apareciendo en escena. Estas escenas discurren creando mosaicos de absurdidad como lo creado por ciertas clases sociales para mantener un estatus que le conviene. La vida puede ser tan absurda como el tener algunas leyes que tienen cierta lógica en contexto creado específicamente para ello y esto se vuelve una prisión de la cual no puedes huir. El film inicia con un fusilamiento durante la ocupación napoleónica a España y que Goya supo retratar como Los Fusilamientos del 3 de Mayo.
ENSAYO DE ORQUESTA (PROVA D´ORCHESTA) 1978 Fellini hizo esta película con uno de los elementos cinematográficos apasionantes: la música. Pero la música hecha por una orquesta. Esta orquesta está conformada por seres humanos, que conforman un peculiar y extraño círculo con sus simpatías y antipatías, sus odios y amores; y este poco uniforme grupo humano que llega hasta intentar destruirse y autodestruirse en capaz de arrancar bellas melodías en una rara armonía en la que se funden todos aquellos que previamente se odiaron. Es crear, a partir del desorden, el orden.
PERSONA 1966 Este es un film de profunda reflexión de Bergman. Dos personas que van mimetizándose, una enfermera y su paciente. Se establece una relación de confidentes y pronto se abre una serie de elementos de horror en acciones y deseos. Se van develando los misterios que cada una de ellas oculta y una extraña relación entre ambas. Es una de las obras cumbres del director y un verdadero acto reflexivo del hombre actual y los horrores internos que cargamos. Bergman la consideraba como su obra más íntima y en cierta forma lo rescató de un estado de convalecencia que lo deprimió mucho.
LA VÍA LÁCTEA (LA VOIE LACTÉE) 1968 Buñuel uno vez dijo: “Gracias a Dios, soy ateo”. Rabioso confeso comunista, veía a la iglesia como una institución perniciosa contra la sociedad. Muchas de las obras de Buñuel, sobre todo Viridiana, fueron anatematizadas por la curia católica; pero eso no quiere decir que Buñuel no se haya preocupado por lo místico. Tuvo una férrea educación jesuita y amaba la tradición de su pueblo; como alguna vez lo dijo García Lorca en su poema La Saeta, Buñuel también amaba al Cristo que anduvo por la mar, no el del madero crucificado. Indagó mucho estas ancestrales costumbres de las peregrinaciones, siendo el motivo de este film, la peregrinación a Santiago de Compostela (Campo de Estrellas/ Vía láctea) y todos los elementos surrealistas en torno a ello. Buñuel hizo otro film de corte religioso (SIMÓN DEL DESIERTO) y siempre vemos algo de ello (lo religioso) a lo largo de toda su filmografía.