Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 1 de febrero de 2026
MALOS SÍNTOMAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 01 DE FEBRERO)
lunes, 8 de agosto de 2022
AL LÍMITE (DIARIO CORREO ARTÍCULO DE OPINIÓN TRUJILLO 07 DE AGOSTO)
En una semana llena de pantomimas y
desplantes en el mundo político peruano, y un avance alarmante y descarado de
la corrupción en el Poder Judicial, una triste noticia nos estremeció y nos
debe de invitar a una profunda reflexión, esa que los partiduchos que nos
gobiernan en los poderes legislativo y ejecutivo no nos permiten abordar por
ocuparse estos más en cubrir sus veleidades y trafas que en preocuparse por la
ciudadanía.
El fin de semana pasado vi una obra
teatral puesta en escena por jóvenes actores trujillanos. El tema: el suicidio.
Dos jóvenes entablaron un diálogo, cínico y desesperante, sobre la realidad que
los empujaba a tomar tan drástica respuesta a un pesado morral cargado de
frustraciones, rechazos y derrotas; esas que agobian a miles de personas. Las
procesiones van por dentro. Pese al acercamiento entre ambos, toman la fatal
decisión de saltar al vacío. Tras dos años de pandemia (que parece rebrotar
galopantemente), todos nos sumimos en el silencio de nuestras casas, en un
aislamiento cargado de temor e incertidumbre. Cuando reviso los textos de
entonces, asombra saber que llegamos hasta aquí. Pero no llegamos íntegros. En
el camino muchas heridas mentales se abrieron; pero hubo la esperanza de que en
algún momento las íbamos a abordar para reconstruir nuestra psique, nuestras
emociones, nuestro mundo interior. Algo de esperanza. Mis textos escritos a
inicio de este año invitaban a la reflexión y diálogo, luego de conversaciones
sostenidas con profesores y psicólogos durante los primeros meses de retorno a
la presencialidad estudiantil. Olas diversas de emociones recorrían las aulas y
patios de diversos colegios; niños y jóvenes volvían a verse; pero, en el
trayecto fueron emergiendo grandes carencias en infantes y adolescentes. Duelos
truncos, miedo a la socialización, reclamos no oídos, miedos y tics iban
surgiendo entre ellos. Capacidades motrices truncas entre los más niños y
dificultades de trabajar en equipo. Quizás otras carencias vayan a surgir en
las aulas universitarias, fuera del deterioro académico. En la absurda creencia
de que los adultos pueden ser más capaces de controlar sus frustraciones, he ido
teniendo algunos amigos quienes partieron por sus manos sin habernos preocupado
por sus silencios. Decidieron saltar al vacío al no tener las respuestas que
necesitaban. La sociedad nuestra enfrenta estos nuevos vacíos que agobian a
muchos profesionales de la salud mental, profesores, padres de familia. A la
sociedad en general. Los puentes están débiles y muchas veces son muchos
elementos externos los que empujan a tan fatal decisión.
Además, muchas personas son víctimas de vejaciones por inescrupulosos abusivos y, también, por medios escandalosos; algunas personas aprovechan para sacar ganancia del escándalo público; de eso viven: del morbo de la chusma. Estos inescrupulosos son culpables de esta situación justificando su accionar lesivo para satisfacer a “su público”.
domingo, 7 de marzo de 2021
SALUD MENTAL Y SOCIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 07 DE MARZO)
En poco más de una semana, los peruanos recordaremos el inicio de un confinamiento riguroso acatado por varios ciudadanos, temerosos del avance de una pandemia incontenible. Este aislamiento forzado desnudó muchas fallas de un sistema que se pensaba ideal para lograr el ansiado desarrollo económico. Todo esto se comenzó a desmoronar en menos de una semana desde ese 16 de marzo. Desde inicios del 2020, las noticias que llegaban desde Asia y Europa eran cada vez más alarmantes; era cuestión de días o semanas que América Latina tomara medidas para enfrentar este mal que comenzaba a cobrar vidas rápidamente. Cada país trató de sortear la pandemia a su manera: algunos de manera drástica, como nosotros, pero con saldos terribles; otros relajados, como USA, Brasil, Suecia o México, también con saldos de espanto. El caso brasileño vive una situación extrema y se torna una amenaza para los países vecinos por su nueva temida cepa. Solo dos países latinoamericanos han salido de manera airosa frente a este drama mortal: Uruguay y Cuba. Al ver sus cifras de contagios y de fallecidos son bastantes bajas a moderadas. Incluso Cuba ya apunta hacia su propia vacuna.
Desde el momento del encierro,
el miedo y la pérdida del trabajo, más nuestra alta tasa de informalidad,
comenzaron a mellar la salud mental de la población. Las redes se volvieron un
medio para acrecentar la incertidumbre ante esta nueva situación: negacionismo,
atentado global, recetas y respuestas erráticas, exacerbación del aislamiento
fueron los primeros mensajes virtuales. Muchos negaron la existencia del virus:
una creación mediática de círculos de poder. Recuerdo una pregunta hecha por
una persona, en tono de burla, en redes de si conocíamos a alguien quien haya
muerto por este virus. A estas alturas, incluido yo, hay muchísimos que podrían
responderle con mucha tristeza que sí. Hubo personajes mediáticos que se
burlaban de las medidas y, de pronto, se vieron infectados del mal; algunos,
incluso, abusaron de privilegios, los cuales ellos mismos critican. Vino la
retahíla de recetas para el tratamiento, sugiriendo todo tipo de medicamento. Queda
en nuestra memoria el consejo de Trump que casi llevó a la muerte a varios de sus
seguidores. Luego la vacuna, el rechazo a esta, las teorías desopilantes sobre
las mismas que llevaron a situaciones tan ridículas como la destrucción de
torres de comunicación. Surgieron los antivacunas sembrando más dudas y alarma
entre la gente cada día más deprimida. Ahora que las vacunas llegaron a nuestra
nación, vemos a personas que, inicialmente críticas, exigen celeridad para su
aplicación e, incluso, muchos pierden la ecuanimidad y actúan del mismo modo
censurable como Vizcarra y sus ministros.
domingo, 3 de mayo de 2020
EN NUESTROS FRÍOS LABERINTOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 03 DE MAYO TRUJILLO)
Defendemos con garras nuestro último reducto.
Urge crear espacios de alivio social.



