Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 31 de mayo de 2026
EL OCASO DE LOS MEDIOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE MAYO)
domingo, 18 de diciembre de 2022
SORDERA E INSENSATEZ (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 18 DE DICIEMBRE)
Este año tuvimos la visita de
Rafael Dumett con quien conversamos sobre su notable novela El espía del Inca. En
su libro y en la conversación que tuvimos por su obra se fue pelando una serie
de mitos y creencias que se han ido construyendo en nuestra sociedad oficial
que dista mucho de la real, un discurso que ha alejado una verdad cruda y
engañosa, esa que se está agitando violentamente por estos días para sorpresa e
incomodidad de muchos. El discurso que hemos aprendido en escuelas y medios de
comunicación, aferrándose a estos y defenestrando a aquellos que lo rechazaban
imputándoseles automáticamente la categoría inexorable de “terruco”, se ha
resquebrajado violentamente y se han soltado muchos demonios contenidos histórico,
cultural y políticamente hablando; como una suerte de Caja de Pandora. Después de que PCT iniciara una aventura golpista, las secuelas de
esta acción se hubieran podido cortar rápidamente de no haberse cometido los
gruesos errores por parte de la presidente reemplazante, así como el del
nefasto Congreso, el espacio que concentra a las sordas fuerzas políticas de
nuestro país.
En una entrevista radial comentaba del peligro que significaba el estado de emergencia en nuestro territorio; antes de que entrara en vigor, hice los comentarios de las posibles graves consecuencias de la implementación de este sin tener la capacidad de haber leído el malestar social y de no haber actuado con serenidad; todo lo contrario, reaccionaron con un triunfalismo que ha exacerbado e indignado a muchos sectores de la sociedad. Carente de una buena de respuesta, se permitió que PCT realice diversos comentarios proselitistas y demagogos contando con el apoyo de algunos gobiernos latinoamericanos; y que la presidente haya confirmado inicialmente su permanencia en el poder hasta el 2026 con la venia y aplausos congresales, lo que provocó que mucha gente se haya volcado a las calles indignada por la percepción de burla por parte del poder político. Nula capacidad de lectura social. Mientras muchos aplauden la paz de los cementerios, al momento de escribir este artículo hay 18 muertos (¿terrucos?), un gabinete que se tambalea, el juego sucio de adelantar elecciones sin cambios en la estructura de los principales culpables del panorama desastroso: los partidos políticos. El bucle degradado de nuestra política recae en ellos, en esas congregaciones civiles cuestionadas que se rehúsan a aceptar el válido rechazo ciudadano. Salvo excepciones, estos partidos congregan personajes nada cívicos, carentes de empatía y un denigrante egoísmo. ¿Podrán proponerse a hacer los cambios políticos para enderezar las cosas? ¿podrán los otorongos dejar de serlo en esta ocasión antes de que nos derrumbemos como sociedad? ¿Estarán a la altura estos personajes? Desesperados, muchos añoran tener alguien con botas en el poder, dudando del desempeño civil: un eterno estado de sitio. ¿Eso queremos para nosotros?
domingo, 11 de diciembre de 2022
¿COLAPSO POLÍTICO? ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 11 DE DICIEMBRE 2022)
Una semana demasiado movida e interesante la que se va. El miércoles 7 de diciembre pasará a la historia como una intentona de asonada de un expresidente que se sentía acorralado y un legislativo ávido de sangre con la intención de entornillarse como la autoridad máxima del poder político y ética de nuestro país: seguimos, pues, salpicadas como siempre, con acciones ridículas del inefable poder político que nos intenta gobernar. La caída del gobierno de PCT comenzó desde su juramento el 28 de julio del 2021. Entre tumbos, se rodeó con personajes de dudosa calaña (práctica hecha por todos los gobiernos previos), pasando su primer año con diversos casos de corrupción. Por otro lado, la principal función del Congreso, desde el inicio, fue la de vacar a PCT a como dé lugar, cosa que en ningún momento lograron, pese al decidido apoyo de casi todos los medios de comunicación televisiva, radial o escrita, acción criticada por el informe de la OEA. Mientras ellos realizaban diversos intentos forzados de vacancia, planteaban ciertas propuestas de ley de manera subrepticia, pues sabían que eran totalmente impopulares o, simplemente, retrasaban o ignoraban otras con el fin de poder beneficiar a sus intereses personales o grupales como, por ejemplo, el debilitamiento de la SUNEDU o el manejo del material plástico de un solo uso. Castillo, como parece indicar, trató de hacer una pantomima que le costó caro, aunque hay una serie de situaciones legales que, como muchos de nuestros expresidentes y otros políticos han sabido aprovechar, pueden terminar de salvarlo. Pero, en el historial de este año y medio se han ido descubriendo a personajes como diversos empresarios, sobre todo de la construcción, y periodistas de diversos medios de comunicación masiva involucrados en diversos actos de corrupción, como lo recientemente acontecido. ¿Nos olvidaremos de estos o los van a convertir en adalides de la democracia?
Por otro lado, la ineficiencia congresal y el evidente interés económico de casi todos los ocupantes de las 130 curules tratan ahora de ser revertidas vociferando a los cuatro vientos de ser la “reserva moral” peruana. ¿Reserva moral de un puñado de personas que tiene baja aceptación entre la población? ¿Personajes como Maricarmen Alva, los Cerrón, Patricia Chirinos, Rosangella Barbarán, el violador Freddy Díaz, el agresor Luis Cordero, el misógino Guido Bellido, el presidente congresal José Williams, vinculado a la masacre de Accomarca, entre otros que reclamaban golpe y otras acciones antidemocráticas; pueden denominarse los abanderados de la moralidad y el correcto ethos de nuestro país? Sordos, como lo son, no leen la creciente incomodidad social. Ahora todos hablan de democracia sin cumplirla en ninguno de sus acápites. Como leía en un meme: “todo es posible en el multiverso peruano”. En el momento que escribo este texto, aún estamos en el limbo. Muerto el perro, ¿se acabó la rabia? Tienen una papa ardiente en las manos. Veamos qué nos espera.
domingo, 27 de noviembre de 2022
¿PUNTADAS SIN HILO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 27 DE NOVIEMBRE)
Semanas tensas las que estamos
viviendo. En medio de acciones ridículas de todo el inefable poder político que
nos gobierna (ejecutivo, legislativo y judicial), tanto a nivel nacional como
local, recibimos la visita de una delegación de la OEA para que sean testigos
de lucha visceral entre los poderes del Estado peculiar en el que nos hemos
convertido. La ridícula acusación de traición a la patria pareciera que surge
en un aparente tinglado que está hecho más para la escena que por otra
motivación, salvo que los abogados promotores de este fantoche hayan perdido su
capacidad de ubicación. Y por otro lado, un escenario montado por Castillo y su
pléyade de personajes mediocres que buscan confrontar a un errático Congreso,
creador de cientos de mociones de vacancia, algo así como “a ver si me liga
una”. Con una nueva premier bastante cuestionada y vinculada a la corrupción,
la “cuestión de confianza” se ha vuelto una metralleta en manos de gorilas. Los
pasos que se darán van por camino minado. Bomba de tiempo en la que alguien
saldrá ganancioso.
Por otro lado, Trujillo ha sido sumergido en la basura. Por casi una semana, residuos de todo tipo inundaban las calles, avenidas, bermas y parques de la ciudad. Una población poco habituada al reciclaje desecha muchas cosas que podrían ser reutilizables para beneficios de otros y de la comunidad en general. Y desde otro punto, tenemos al SEGATT. Este ha sido un centro de acopio de pagos electorales. El saliente alcalde, defenestrado del APP, se vio abordado por las deudas y salarios pendientes con el personal de esa oficina. Cierto es que hay una alta morosidad vecinal en cuestión de pagos (muchos vociferan exigiendo los servicios gratis), pero también está la mala gestión de la administración saliente encabezada por el equipo del actual burgomaestre, quien ocupa el puesto gracias a extrañas movidas proselitistas para reemplazar al verdadero alcalde electo, Daniel Marcelo. Interesante, se le ha revocado la orden de captura. Piezas que se van acomodando. Esta huelga es bastante estratégica. Sucede ad-portas del cambio de mando con un personaje bastante populista como Arturo Fernández. Llama la atención el hecho de que una ciudad como Trujillo no cuente con un verdadero relleno sanitario; los residuos han generado toda una maquinaria de intereses tras los cuales se mueve mucho dinero. Hablando con una persona conocedora de estos procesos aplicados en otras partes, es fácil inferir que los intereses políticos individuales corruptos son los que nos permiten entender por qué no se quiere este necesario cambio. El botadero moviliza mafias con las cuales se mueven intereses electorales, por ejemplo. A pesar de haber campañas de reutilización de residuos, es indignante que estos terminen en un único botadero donde se mezclan plásticos, residuos orgánicos y otros. Lo que nos ha pasado en estos días es sólo la punta de un iceberg de oscuros intereses. Suspicacia total.
domingo, 13 de noviembre de 2022
DESENCANTO Y ESCEPTICISMO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 13 DE NOVIEMBRE)
Hemos sido testigos de dos marchas
relativamente pacíficas en la semana. La primera, a favor de la vacancia de
Pedro Castillo; la segunda, en apoyo de este. Ambas marchas, anunciadas como
masivas y exitosas en diversos medios que eligieron difundirlas, no convocaron
la cantidad de gente que pudiera haberse esperado. La primera marcha, sábado
05, tuvo una fuerte difusión de medios y las redes reventaron con una profusa
difusión de afiches virtuales y mensajes directos a la población sobre su
participación, la cual tenía un fuerte contenido conminatorio contra el lector,
casi llamándolo de cómplice o traidor. La segunda marcha, jueves 10 y a todas
luces maquinada por el círculo cercano al gobierno, tuvo otras vías y formas de
comunicación, pues los grandes diarios o cadenas de difusión sólo hablaron de
ella cuando surgieron los incidentes que involucraron a varios periodistas.
Ante tal situación, cabe preguntarse qué está pasando con nuestra sociedad en general que ya no sale a las calles a protestar en las diversas marchas promovidas, a expresar su disconformidad de lo que está ocurriendo en nuestro país con toda la clase política. La respuesta cae por su peso: es la misma clase política, desprestigiada y degradada por décadas, la que trata de organizar reuniones proselitistas para objetivos que pueden tener un buen propósito, pero cae en el descrédito a causa de sus organizadores, muchos de los cuales han estado vinculados con escándalos de corrupción y son directa e indirectamente causantes de la debacle política de la última década. Con un gobierno insostenible, el éxito de una oposición masiva y contundente estaría más que asegurado. Pero las numerosas y costosas convocatorias de ambos “frentes” en los últimos meses no han sido las esperadas. Nacen fallidas desde ya. Ninguno de los organizadores y promotores tienen la talla moral para liderar un reclamo que es el sentir de la ciudadanía: extirpar la corrupción gubernamental. La percepción de muchos es ver cómo mueven sus “fichas” para ver cuánto puede afectar positiva o negativamente a sus intereses, ya ni siquiera partidarios. Lo vemos en la cantidad de tránsfugas que pueblan este Congreso, por ejemplo. También es el crudo reflejo del deterioro de esas organizaciones que dicen llamarse partidos políticos, instituciones que colocan a estos personajes en los poderes de Estado, desde la Presidencia hasta el último congresista que ocupa una curul. Todo juego político entre ellos no obedece al sentir social. La sociedad les otorga un bajo puntaje de aceptación a ambos poderes (peor, el Congreso). En caso de que Castillo sea vacado, viene una incertidumbre como nunca se ha vivido en la sociedad peruana: ningún líder emerge en nuestra actual historia bicentenaria. Vemos con mucho escepticismo un gobierno y un congreso lleno de aprendices de ladrones, un violador, misóginos, corruptos, fanáticos. ¿Poner las manos al fuego por esos personajes?
domingo, 31 de julio de 2022
MUERTES LENTAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE JULIO 2022)
Fiestas Patrias. Deslucidas por la malcriadez, la irrealidad y la confrontación. Acentuación de la anomia política que venimos sufriendo ya por décadas y que pareciera que todavía no se ha tocado fondo.
Todo este
despelote de los últimos días nos ha permitido ver la clase política que nos
gobierna, desgracia que tratar de ser “protegida”, si cabe el término, por
personas que inundan nuestros medios de comunicación masiva virtual con memes y
mensajes tergiversados de uno u otro bando, si también cabe el término. Y los
medios de comunicación no han hecho nada más que jugar una suerte de caja de
resonancia torcida con noticias alejadas de la verdad. El lamentable caso de la
supuesta fuga de la hijastra del presidente ahonda todo el escepticismo válido
que todo ciudadano puede tener sobre dichos medios. Las elecciones de la nueva
presidencia del Congreso es otra muestra de negocios turbios en los que caen
cabezas y se empodera a personas de dudosa reputación. La política peruana es
el espacio de acomodos y de intereses, sobre todo personales, creado por el
debilitamiento de los partidos políticos. Son estos últimos los responsables de
haber puesto al presidente que, hipotéticamente, nos dirige y al congreso que,
supuestamente, debe velar el bien común. Ni uno ni lo otro. La habilidad y
muñeca de las movidas políticas son las suficientes como para dirigir todos los
dardos de la opinión pública hacia la medrada presidencia que tenemos, mientras
los otros también juegan a espaldas de la ciudadanía. El discreto aumento de
sueldo al personal del Congreso es una sutileza que poco ha preocupado a los
masivos medios de comunicación, salvo algunos. Triste realidad.
Se habla de vacancia de una manera u otra. Se habla de que el Congreso también debe de irse (¿lo harían?). Elecciones generales. ¿Con qué candidatos? ¿Los mismos personajes que han causado todo este desmadre y haber polarizado el país al nivel en que estamos? ¿Nos polarizaremos más? ¿López Aliaga, cuyo partido se ha desmoronado y ha quedado circunscrito a Lima? ¿De Soto, ya desaparecido del mapa político mientras su partido es un neo vientre de alquiler? ¿Keiko, quien afrenta problemas con la justicia y tiene un partido plagado de tránsfugas? ¿La izquierda, llena de partiduchos y de cacicazgos provincianos que llevan su modus operandi a palacio? ¿Acuña, cuyo liderazgo ha sido fortalecido en estas elecciones del Congreso y cabeza de un partido con personajes muy cuestionables? ¿Querrán los líderes de estas agrupaciones políticas reformular la Ley de Partidos para evitar ser vientres de alquiler y acoger cada vivaracho, estafador o violador como ahora tenemos? A mi modo de ver, la función del control mediático que se ha hecho al inepto Pedro Castillo debe de ser el mismo para todos los políticos, pues debemos ser conscientes que, si sale Castillo, uno de los que lideran esos fantoches gremiales del congreso será el nuevo presidente de nuestra nación.
domingo, 17 de julio de 2022
LA CAVERNA (ARTÍCULO DE OPINIÓN) TRUJILLO 17 DE JULIO 2022
Había escrito hace tres semanas sobre varios personajes de nuestro decadente mundillo político; enumeré a varios congresistas como Valdemar Cerrón, Guido Bellido, Patricia Chirinos, José Luna, Patricia Juárez, Jorge Montoya, Enrique Wong, entre otros; los que representan a diversos partidos políticos, supuestamente adversos ideológicamente, pero tan símiles en sus acciones que demuelen diariamente la escasa pizca de credibilidad que les queda (¿alguien a estas alturas les cree literalmente?) y vemos con qué impunidad cometen atropello tras atropello en sus propuestas, acciones y negaciones. Con un gobierno tan mediocre como el que tenemos y que negocia abiertamente para poder subsistir, el poder legislativo y el poder ejecutivo conviven en una suerte de insano contubernio; arreglos que permiten que muchos cuestionados ministros, como el ahora prófugo y cuestionado Juan Silva jamás censurado por el actual Congreso pese a las escandalosas evidencias; y, por otro lado, los avances de propuestas legislativas contra la Constitución, esa que querían defender hasta con los dientes. Vemos a un presidente enredado en sus mentiras y anuncios absurdos, y un círculo parental que se comporta como los círculos cercanos de presidentes anteriores, pero con un accionar más burdo y con un seguimiento a muerte de muchos medios de comunicación como no lo hubo con tanta intensidad anteriormente. Tenemos un gabinete ministerial poblado por algunos personajes con currículo bastante preocupante. Y, por último, pero no peor, la pléyade de congresistas ansiosos de buscar cómo “jalar agua para su molino”. Para ello no dudan en actuar con todo desparpajo para justificar sus acciones totalmente reñidas en desmedro de nuestra sociedad: el ataque abierto contra la SUNEDU es una de las tantas perlas que estamos viendo. Pese a que un congresista gana poco (Enrique Wong dixit) y tengan que trabajar atentando contra la integridad familiar como lo explicó Nano Guerra García, estos inefables personajes quieren aferrarse a algún organismo del Estado (Congreso), al que tanto defenestran y boicotean; la promoción intensa del retorno a la Bicameralidad con la posibilidad de reelección fue rechazada abrumadoramente en el referéndum del diciembre del 2018. Obstinados varios de ellos, con la fujimorista Patricia Juárez a la cabeza, no cejan en su propuesta; pero todo parece que no prosperará sino, de tratar de serlo, tendría que ser sometido a nuevo referéndum. Y para cerrar la mediocridad de la casta política que nos desgobierna, un baño neutro ha sido motivo de que nuestro país le haya podido darle las espaldas a realizar la asamblea de la OEA en Lima. Tan ridícula ha sido la argumentación para justificar esta negativa que esta noticia ha sido expuesta en la prensa internacional que desnuda la mediocridad de las personas que tienen en sus manos la política de nuestra nación. En octubre hay elecciones, ¿con lo que que estamos presenciando, saldremos de las profundidades?
domingo, 12 de junio de 2022
NUEVO ESPECTRO DEL COJUDIGNISMO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE JUNIO)
Sorprendente,
pero también esperable. La política peruana ha entrado en una fase de anomia
que está arrastrando a toda nuestra sociedad. El debilitamiento y pudrimiento
de la clase política, a través de sus partidos, en las últimas décadas está
dando sus decepcionantes frutos delante de toda la ciudadanía. Y el adjetivo
acuñado tras las recientes elecciones presidenciales, “cojudigno”, está ampliándose
a un gran sector (por no decir todos) de electores y simpatizantes que
esgrimieron la idea de no cambiar ni modificar la Constitución de 1993. Muchas
personas y varios partidos políticos apoyaron con firmas, propaganda, marchas y
obviamente dinero para realizar toda la actividad hecha por la cual miles de
peruanos simpatizaban y simpatizan.
El mar
de contradicciones en el que sumergieron a toda la ciudadanía encierra la idea
de que esa Constitución, a la larga, no sirve a los intereses de muchos
políticos. Esgrimieron la idea de reducir la participación del Estado al
máximo, pero inauditamente quieren vivir de él: bicameralidad, reelección...
nuevos Gargantúas. Desde el inicio de este débil Gobierno, con un presidente vapuleado
por todos los frentes, el Ejecutivo y su cabeza han hecho los méritos para
captar la atención de la ciudadanía por los numerosos desaciertos realizados y
la situación crítica que les ha tocado vivir. Mientras los reflectores caían sobre
Pedro Castillo y sus prontuariados ministros, otras bandas, disfrazadas de
partido político, comenzaron a hacer de las suyas. El hemiciclo se volvió el
espacio de turbias negociaciones sorprendentes que han permitido que otras
sutiles o grotescas formas de corrupción al caballazo vayan ganando terreno.
Los grandes medios de comunicación han jugado también ese papel, medios que
clamaban el no cambio de constitución hacen la vista gorda ante los atropellos
de un empoderado corro de congresistas hambrientos del poder y lo que este
significa para detentarlo a su manera y gusto. Para esto, lentamente han ido
acaparando todos los poderes autónomos del Estado en complicidad de los mismos
medios y juristas a la medida. Ahora quieren irse sobre los pocos que restan
modificando el cuerpo legal constitucional a su antojo. La ciudadanía, hastiada
por las marchas insulsas casi semanales, no reacciona por cansancio ante
semejante atropello. Todo indica que estas marchas debilitaron el sentido del reclamo. Pareciera que todo se hizo a la medida: un gobierno débil,
un puñado de congresistas arteros hábiles en festinar procesos y leyes y, de
pronto, ¡otra constitución! El poder político en su conjunto está, a estas
alturas, en manos de una suerte de hampa organizada que busca legitimarse en el
poder. Estrategias que recuerdan los tiempos oscuros de los 90 o las hábiles
movidas de AGP en su segundo gobierno. ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es el
Frankenstein que estos oscuros personajes están gestando para su provecho en
abierto daño a toda la institucionalidad que nos queda? Sombras se ciernen
sobre nuestro país.
domingo, 10 de abril de 2022
FATÍDICOS CINCOS DE ABRIL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 10 DE ABRIL)
“¡Disolver!” 05 de abril 1992.
Un discurso pronunciado por el entonces presidente, Alberto Fujimori, a las 10
de la noche por diversas cadenas televisivas cambió la historia de nuestro
país. Una carta blanca que hizo cambios en todos los planos, sobre todo en la
economía, la justicia y la política de nuestro país. 30 años después, las
consecuencias de esa ruptura se han ido evidenciando en una fuerte anomia
social, cultural y política en la que se ha convertido nuestra sociedad y
permite entender lo sucedido el reciente martes, el 05 de abril de 2022. Lo
maquinado por la dupla Fujimori-Montesinos ha dado el engredo que tenemos ahora
en todos los niveles de la sociedad peruana. En su momento, todos los que
alzaron sus voces fueron acallados con discursos avasallantes que etiquetaban
negativamente a políticos y sus partidos, a gestores y defensores sociales, a
entidades judiciales; un sonsonete que ha permanecido hasta nuestros días y que
hace que muchas personas “terruqueen” sin ton ni son a cualquier persona o
manifestación de protesta. Demolieron toda actividad política hasta convertir
esta actividad en el circo de baja estofa en el que ha devenido. Castillo, su
pantomima de gabinete y el congreso circense que tenemos son, pues, productos
de ese detrimento que ha afectado a nuestra sociedad en todos los campos. Las
pérdidas de un liderazgo positivo en lo político han sido paulatinas,
acumuladas por el deterioro de los líderes electos en todos los niveles tras la
caída de Fujimori en el 2000. La creación de organizaciones políticas ligadas a
intereses, varios muy oscuros, ha sido el campo de la informalidad y el descaro,
desde el narcotráfico hasta las universidades bambas y la minería ilegal. Lo estamos
sufriendo en cada elección edil o regional. Tenemos gobernadores y exalcaldes
en prisión o prófugos, personajes puestos por diversos partidos políticos. Sólo
basta ver nuestra ciudad para saber que sobre tres exalcaldes pende orden de captura.
Castillo es la suma de todas las mediocridades electas en municipios, ciudades
y regiones con autoridades cuestionadas por diversos tipos de corrupción. El
reclamo de los 04 y 05 de abril era un conjunto de pedidos justos mezclados con
propuestas de empresas y personas informales, incluso bordeando con lo
delincuencial. Ningún político o partido ha asumido el liderazgo de esta
protesta sea por el marcado deterioro de estos, sea por el desborde de los
petitorios. Es el poder de la informalidad incrementada por décadas de
populismo y demagogia, la que heredará cualquier nueva plana política de
adelantarse elecciones; muchos líderes tuvieron bajo perfil o dieron
declaraciones desastrosas que pasan factura a su organización. También hubo los
azuzadores, aquellos que quieren ganar réditos en toda esa miasma lumpenesca
que ha sido esa marcha del 05 por las calles limeñas, reminiscencias de un actuar
oscuro durante la recordada Marcha de los Cuatro Suyos. Algo siniestro recorre nuestro país.
domingo, 13 de febrero de 2022
REPLANTEANDO NUESTRA SOCIEDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 13 DE FEBRERO)
En la interesante novela Las
orillas del aire de Karina Pacheco, el padre de la protagonista rememora las
narraciones crueles de un tirano gamonal, padre suyo y abuelo de la protagonista, que daba de latigazos sin
piedad a niños que trabajaban de pongos en su hacienda para demostrar su poder
y enseñar a los demás un tipo de respeto muy usual y al cual muchos acuden. Esa
visión hizo que el padre de la narradora tome una decisión contraria ante tal
injusticia. La visión de opresión y sumisión establecía una turbia reciprocidad
tolerada y justificada de manera abierta por varios actores sociales en la que
los roles eran definidos e, incluso, aceptados por las partes involucradas. Un
statu quo inamovible. A lo largo de la historia de la humanidad, en general, y
la nuestra, en particular, vemos ejemplos diversos en nuestras acciones,
percepciones y juicios de valor que hacemos del otro, como una forma de ubicar
a las personas en diversos círculos y en diversos momentos.
Durante las recientes semanas,
hemos visto dos comportamientos de cabezas de nuestro Estado, explicados,
quizás, por una situación histórica que nos permite entender, pero no
justificar. Es más, urge cambiarlos: la prepotencia mostrada a través de actos
y gestos encarnados en la Presidente del Congreso y el comportamiento errático
del Presidente de la República con decisiones muy cuestionables sobre ciertos
procesos vitales de nuestra sociedad. En lo económico, todo apunta que no habrá
repercusión alguna notable (ya está visto); sin embargo, por satisfacer
obligaciones serviles partidarias con la mediocridad, la selección ministerial
en Salud, Transporte o Cultura no hace sino mostrar una debilidad y sumisión a
intereses partidarios u otros que se mueven en la sombra. Mientras una decide
que las cosas se manejan como en su chacra, el otro se acomoda servilmente manipulando
la palabra “pueblo” de manera gaseosa y vacua. Esos comportamientos reflejan
nuestra sociedad: impunidad y mediocridad. Estos también permiten entender el
mensaje abyecto de Beto Ortiz, vejando a una mujer por defenestrar a una
autoridad. Uso de las personas como objetos, como peones, como pongos. La sociedad
peruana, 200 años después.
Leyendo un número sobre las
epidemias en una revista de historia, se describía el desastre que fue la peste
negra, la cual significó el fin del sistema feudal; pero esta permitió que las
personas sean más conscientes de su fuerza laboral y, con el tiempo, del valor
de su individualidad asentando las bases del Renacimiento hasta llegar a la
Revolución Francesa y la Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano.
Se pensaba que para las celebraciones del Bicentenario tendríamos a las
personas idóneas de este momento crucial para una sociedad afectada por una
pandemia. Pero no es así. Las evidencias nos dan un derrotero a los cuales
debemos de apuntar a cambiar; doscientos años después debemos exigirnos algo
mucho mejor para nosotros mismos.
domingo, 6 de febrero de 2022
DE MAFIA EN MAFIA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 06 DE FEBRERO)
Una semana para el olvido. Al
momento de escribir este artículo, un nubarrón se cierne sobre la sociedad
peruana. Hay un presidente que representa a los grupos más oscuros de ciertas
mafias políticas; un congreso que vota a favor de desarticular las formas de
control de calidad para que otras mafias poderosas logren sus turbios
propósitos; y un conato de gabinete ministerial con un rosario de ministros en
los que la palabra corrupción aparece por todos lados: el nuevo ministro del Interior
arrastra ciertos vínculos con el narcotráfico, más abuso de autoridad, y cuya
designación precipitó la caída del anterior gabinete; un aprendiz de ministro
de Medio Ambiente con nula experiencia en momentos que atravesamos una de las
crisis ecológicas más graves de nuestra historia; una reo contumaz que trata de
ceñir la banda de ministra de la Mujer, portadora de uno de los discursos más retrógrados dichos por parte de una persona que ocupa este cargo; el ministro de Cultura, racista, xenófobo,
quien tendría a su cargo velar por la diversidad de uno de los países más ricos
desde esa perspectiva; o la permanencia del de Transporte, ligado a mafias de
transportistas. La cereza de la torta: un premier que representa la visión arcaica
de las relaciones humanas legitimando la violencia física, el dolo y un
extremismo religioso que justifica, quizás, su insana misantropía. Las alarmas
han saltado por todos lados: varios de estos políticos han sido elegidos en las
últimas elecciones presidenciales. Esta fue la “oferta” política que los
actuales partidos políticos ofrecieron y ofrecerán a una población electoral
que tiene que ir a las urnas para votar por lo que se tiene. Sólo con tomar los
casos de Castillo y Valer bastan para llamar poderosamente la atención de lo
que hacen estas agrupaciones políticas: Castillo postuló por Perú Libre sin ser
miembro; mientras que Valer del APRA y otros partidos postuló por Renovación
Popular. Vientres de alquiler que engendran anomias políticas. Este gabinete se
acerca a los extremos: populistas, fanáticos religiosos, conservadores a
ultranza. Castillo, culpable de sus erráticas decisiones, promovió el ascenso
de Valer, el que parece quedará trunco debido al rechazo que está generando en
la ciudadanía por tener toda esa retahíla de acusaciones de toda índole. Pero estos
personajes se volverán a metamorfosear, pues saben utilizar un discurso populista
o conservador a ultranza que, como en el caso de Valer, le ha permitido una
curul en este cuestionado Congreso.
Se pide el rechazo formal de
este alucinante gabinete y la vacancia del inefable Castillo. Una vez fuera
este gobierno, ¿qué nos viene después? ¿Qué panorama tenemos por delante si
vemos que estas organizaciones políticas son, a la larga, causantes de la desgracia
que estamos viviendo? ¿Habría algún candidato que contenga la corrupción y
anomia generada en las últimas décadas o qué mafia nos tocaría ahora? Estamos
viviendo nuestra soledad.
PD. A estas alturas, Valer ya ha anunciado su renuncia y se abre una nueva incógnita. La pregunta ahora es qué hará este anodino presidente que se dedica a oír a unos consejeros que han salido de ultratumba de la corrupción.
miércoles, 5 de enero de 2022
¿BICENTENARIO PARA EL OLVIDO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 02 DE ENERO)
Y así se acabó el 2021. El segundo año de nuestro Bicentenario. Una celebración que sirvió para saber qué somos como sociedad o si, en realidad, merecemos serlo.
Las celebraciones del
Bicentenario se deslucieron, primero con la inestabilidad política del gobierno
anterior en el que tuvimos, cual república bananera, varios presidentes en una
semana; todo esto en medio del estallido de la pandemia, el confinamiento forzado
y, luego, con el deplorable comportamiento de muchos ciudadanos de todos los
estamentos sociales y económicos de nuestra sociedad. Hasta ese entonces
pensábamos ser todavía uno de los “pumas” de América, tener una sólida
identidad manifiesta por cantar con más ganas el himno nacional en Rusia 2018 y
tener una de las mejores gastronomías del mundo. Pese a todo, hubo algunas
preparaciones para tan magnas fechas: desde lo académico hasta las edificaciones
simbólicas que, como decía Gilles Lipovetsky sirven para que “celebremos lo que
ya no queremos tomar como ejemplo”. Nuestra nación intentó preparar un programa
interesante, pero en el camino ya vimos lo que nos pasó. Aún recuerdo las
conmemoraciones del sesquicentenario (1971 al 1974) con inauguraciones de
monumentos desde el del desembarco de San Martín en Pisco hasta el obelisco de
la pampa de Ayacucho, actividades artísticas y la impecable edición de la
Colección Documental de la Independencia del Perú de ¡86 volúmenes! (https://sesquicentenario.bnp.gob.pe/#), además
de la producción académica de universidades o institutos. Una intensa actividad
académica de todas las ciencias para la construcción de un sentido de nación. Nuestro
bicentenario iba a ser el derrotero con el que entrábamos a una hipotética
madurez como nación. Pero lo que tenemos es una clase política deslucida presente
en todos los poderes del Estado (Ejecutivo y Legislativo) que nos muestra,
quizás, la anomia social que somos. Con partidos políticos, sin ideología o una
visión de Estado para los cincuenta años, estos han sido el espacio para la
corrupción, decadencia y aprovechamiento personal de cuestionados personajes
que hablan de moral y ética descaradamente. Esto es lo que tenemos en la
actualidad. Leía el prólogo de Carmen Mc Evoy, Valentín Paniagua: el presidente
historiador. Es la introducción para el libro publicado por Paniagua quien hizo
la transición tras la renuncia de Fujimori; este sumió a la sociedad en la
frustración y escepticismo, entre el nihilismo y el cinismo. Tan descolocada
dejó a la sociedad en cuanto a valores democráticos que aún se toma a Alberto Fujimori como un
modelo de presidente: cuatro décadas de deterioro moral, social, institucional;
ese con el que llegamos a nuestras conmemoraciones. El texto de Mc Evoy,
esperanzador, habla del político que piensa en el bien común y proyecta una
nación para todos. 2022 será año de elecciones municipales y regionales. La
brecha es grande y no creo que se esté a las alturas de las circunstancias.
domingo, 12 de diciembre de 2021
PÉRDIDAS Y PERDIDOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 12 DICIEMBRE)
¡Vaya la semana que hemos pasado! Entre votaciones diversas, la sociedad peruana ha visto desconcertada el comportamiento de una clase política cada vez más desacreditada, la que arrastra, por su díscolo comportamiento, a todas las actividades e instituciones de nuestra nación: desde los medios de comunicación hasta la economía en general sufren estos duros vaivenes que nos causan zozobra, inestabilidad y desconfianza.
Las visitas cuestionadas de personas habituadas a traficar con el poder nos hicieron recordar las frecuentes prácticas de estos neo lobbies que pueblan la política peruana. Karelim López es una habitúe en muchos círculos de poder de gobiernos anteriores y es una versión chicha arribista que no tiene el “caché” de empresas como Odebrecht o el “holding” del Club de la Construcción; sin embargo, sus prácticas son las mismas. Este gobierno no iba a ser, pues, la excepción. El poder y el dinero. El seguimiento a este gobierno es implacable y el torpe accionar de la suerte de aprendiz a gobernante da pie para ahondar las críticas. Las visitas a Breña por estos cuestionados personajes lobistas daban visos de que la suerte del Gobierno estaba echada. El domingo pasado todos esperaban la estocada final; Cuarto Poder iba a dar la primicia y el parte de defunción. Sin embargo, cual campaña mediocre de intriga, los peruanos asistimos a la muerte de un dominical, de una campaña pro-vacancia y la escasa credibilidad de estos lamentables medios de comunicación. El lunes fue un día sombrío para muchos políticos, pues vieron perdida su causa ante tamaño descalabro. Para ahondar la situación del órgano gestor de la vacancia, la Comisión de Ética decidió literalmente blindar a Luis Cordero Jon Tay de Fuerza Popular, quien había golpeado y amenazado a su expareja. Las justificaciones de la presidente de esa comisión, Karol Paredes, rayan con el ridículo y son ofensivas viniendo de una comisión que, precisamente, trata de preservar el prestigio del Congreso, tan venido a menos; en un alarde de ignorancia y humillante argumentación, trató de sostener lo insostenible. Ahora quieren enmendar su craso error. Daño hecho. Para un gobernante tan poco comunicativo y de lenta reacción, su situación estaba echada; pero muy torpes parecen ser las personas que promovieron su vacancia. Tras la fracasada asonada el jueves último, el ruido causado generó muchas pérdidas y varios perdidos. Una entrevista televisiva y un encuentro con autoridades españolas han sido las cerecitas de una torta deforme. En medio de esta pantomima, hay como siempre ganadores, pero muchos perdedores. La sociedad ha perdido mucho, siendo mudo testigo de las luchas entre poderes del Estado; muchas necesidades no son atendidas de manera rápida y eficiente. Pero, en momentos turbulentos, a río revuelto siempre hay ganancias de pescadores. Y qué pescadores. La sociedad civil debe de estar en alerta, pues vemos acciones bastante preocupantes, como atentar contra la reforma universitaria.
domingo, 14 de noviembre de 2021
100 DÍAS: URGENTE, UN LÍDER (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 14 DE NOVIEMBRE)
Quiero empezar con una frase atribuida a Simone de Beauvoir: “Nadie es un monstruo, si lo somos todos”; esta frase se encuentra en un libro de Iván Degregori, en el que se nos detalla cómo se fue destruyendo el sistema político hasta haber llegado a la situación que estamos viviendo. Deteriorada por décadas, el extenso periodo de Alberto Fujimori (iba por la re-reelección) destrozó la vida política y sus organizaciones, lo que nos dio una suerte de tugurización del poder posteriormente. Partidos tradicionales como el APRA, AP y PPC entraron en franco deterioro desapareciendo del mapa electoral; la izquierda siguió con su cantaleta de atomizarse emitiendo un discurso desfasado; y nuevos partidos políticos aparecieron más parecidos a gavillas de delincuentes de corbata que se legitiman para arranchar el poder. Desde municipalidades distritales hasta la presidencia de la República, estos puestos son ocupados por personajes cada vez más lejanos de lo que debe de ser un líder político. El Congreso de la República sintetiza todo ese incontenible deterioro.
¿Qué es un líder político? Me
presto la descripción de Diego Almeida del Diario El Comercio de Ecuador: “Hablar
de liderazgo es referirse a la capacidad de un ser humano de orientar y guiar a
un conglomerado social. Max Weber, cuyas tesis afianzaron el desarrollo de una
nueva aproximación a la sociología política, clasifica a los líderes en
autocráticos, participativos o democráticos, y liberales.” Esta es una
descripción y clasificación bastante sencillas del liderazgo. El experto en
Liderazgo Auténtico, Sergio Edú Valsania, agrega lo siguiente: “[..] El
desarrollo del auténtico liderazgo implica un cambio en el que los candidatos incrementan
su autoconsciencia, reducen sus sesgos y establecen relaciones éticas y
genuinas con sus colaboradores. Los líderes políticos son “aquellas personas
elegidas por la ciudadanía (o pretenden serlo) para actuar como sus
representantes y tomar decisiones beneficiosas para el funcionamiento de la
sociedad en temas como salud, educación, seguridad, calidad de vida,
legislación, medioambiente y economía [..]”. Del planteamiento de Weber,
tomemos al líder participativo/democrático: este “[..] sin complejos ni
temores, consulta con su pueblo, pero no delega el derecho consubstancial que
como tal (líder) tiene a adoptar la decisión final. Es el liderazgo más difícil
de encontrar, demanda de capacidad y voluntad en asumir la responsabilidad de
sus actos, ejercidos con reflexión y sabiduría, las cuales no las proporciona
solo su formación letrada sino principalmente su sentido común [..]”. Evaluando
a nuestro mundo político, el panorama es estéril. Entre actos corruptos, caprichos
individualistas, evasores natos e inauguraciones ególatras de bustos de sí
mismo, la situación es alarmante. Una vacancia es posible, pero nos preguntamos
después a quién pondríamos los peruanos para que dirija nuestro destino.
martes, 31 de agosto de 2021
LA SEGREGACIÓN NUESTRA DE CADA DÍA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 29 DE AGOSTO)
El filme Figuras ocultas (Hidden figures, 2017) nos narra la historia de tres mujeres negras que ayudaron a que USA gane la carrera espacial. Un grupo de matemáticas negras recorrió un duro camino luchando contra adversidad racial y de género tan en boga en los Estados Unidos de entonces con congresistas racistas y un conjunto de leyes denominadas Jim Crow, las que promovían la segregación racial. La supremacía blanca usaba como argumentos que la belleza, la cultura e inteligencia eran de exclusividad aria. Cuando el año pasado se reactivó la etiqueta #Blacklivesmatter en los medios virtuales tras la muerte de George Floyd, muchas personas se sumaron indignadas al movimiento uniéndose a la causa. Incluso muchas de nuestra comunidad que han sido promotoras, irónicamente, de la situación que voy a detallar.
En nuestro país, las formas de marginación son muchas: algunas abiertas, otras sutiles. Las hay de las más diversas y viscerales: racial, lingüística, geográfica, de clase y género; estas son las más frecuentes. Estas no tienen asidero científico, salvo creencias surgidas a través de la historia como la supremacía racial y un raro concepto de civilización. Sin embargo, son argumentos permanentes y muy manidos en diversos círculos sociales, amicales y familiares, y que se extienden, incluso, en medios de comunicación y en espacios de formación, ambos responsables en la creación de valores positivos o, lastimosamente, negativos en cualquier sociedad. La pobreza intelectual que hemos tenido en el desarrollo de ideas políticas para la sociedad ha dado pie a que muchos ciudadanos hayan creado pseudo argumentos lesivos a grandes grupos humanos por su condición de ser. Así comentarios como “estudiantes color puerta” hasta el lesivo “indio de mierda”, pertenecen a un vasto abanico de una sociedad que ha creado términos despectivos de toda índole, y se emplean ante la debilidad argumentativa para rebatir ideas o planteamientos políticos, sociales o culturales. Algo así como el que más grita, gana. En los últimos meses, a raíz de la candidatura y triunfo de Pedro Castillo, el rebrote de la discriminación ha salido a flor de piel. Para muchos su condición de ser un hombre de la sierra y provinciano son más que razones para afirmar la sentencia: “él no me representa”. Otros elementos más han salido a flote en este contexto que afecta a otros, como el de no ser hablante oriundo de castellano. Imagino qué hubiera pasado si le hubiéramos sumado el hecho de ser mujer. Sus condiciones personales, incluso, levantan observaciones peculiares como el hecho de que no pueda utilizar cierto tipo de ropa, ir a ciertos restaurantes o frecuentar ciertos lugares. Construir una oposición con estas enclenques observaciones debilitan cualquier debate y son fácilmente rebatibles por su naturaleza deleznable y ruin, a la vez. Además, a la larga lo fortalecen en un país que no ha cerrado estas brechas absurdas.
domingo, 1 de agosto de 2021
¿QUO VADIS, PERÚ? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 01 DE AGOSTO)
El 28 de julio, Pedro Castillo dio el discurso presidencial de orden en el marco de dos grandes festividades nacionales: día de la independencia política y el Bicentenario de esa fecha que tiene un significado relevante no solo para los peruanos como nación, sino a toda la América hispana que contemplaba el inicio de la caída del último bastión de la presencia de la corona española en este lado del continente. La ceremonia y discurso estuvieron llenos de símbolos, gestos y buenas intenciones, este último centrado en preocupaciones de corte social, además de algunas propuestas un poco trasnochadas para estos tiempos. Quizás esas anticuadas ideas nos daban una idea de lo que estaba por venir. El nombramiento de Guido Bellido en la PCM generó muchas justificadas inquietudes: personaje machista, homofóbico y con problemas judiciales. La juramentación de sólo dos mujeres en gabinete ahondó la decepción. Así como veíamos muchos ministros improvisados en el cargo con poca o nula experiencia en algunos sectores en plena crisis económica y sanitaria, no teníamos ministros de Economía y Justicia; cerrando el día, dos hombres que apoyaron a Pedro Castillo en la tormenta de Fuerza Popular como Aníbal Torres o Pedro Francke dieron un paso al costado. Cundieron sensaciones de obstinación, manipulación, humillación. A estas alturas el Gabinete está completo. Pero un velo de incertidumbre cubre la presidencia de Castillo.
Leyendo el interesante ensayo “Una canción de fuego: Daenerys y sus nombres” de Gabriela Camacho, (en Pandemia, Dragones y Muertos vivientes de la autora y Farid Kahhat), inspirado en la serie Juego de Tronos, ella hace un estudio descriptivo y comparativo del poder aplicando teorías de Max Weber y politólogos contemporáneos. Pareciera que W. Cerrón, usando su poder a través de P. Castillo, acude a una serie de estrategias con el fin de legitimar un poder contrario al otorgado a PC vía democracia formal durante las últimas elecciones. El accionar de todos los personajes, incluido nuestro actual Presidente, durante esta campaña electoral se entienden mucho más al leer algunos capítulos de la compilación Ciudadanos sin república de Alberto Vergara, sobre todo su artículo Muñeca brava en el que hace una radiografía de las últimas elecciones en nuestro país y que puede ser extensiva a esta por lo que estamos viviendo. Vergara es muy claro al indicar que muchos de los factores a los que hemos llegado, pese a que habla a los periodos de Humala y PPK, no han sido promovidos por el electorado, sino por clases dirigentes ciegas e incapaces de entender la diferencia entre crecimiento y desarrollo, y haber confiado que sólo el mercado iba a crear una conciencia democrática para evitar caer en los extremos que, ahora, estamos viviendo. Los remedos de partidos políticos nos pusieron en frente a sus “dueños” o líderes que buscan evadir de la justicia (ya sabemos quiénes) o ven sus apetitos personales. De ahí podemos entender el alto número de ausentismo, votos nulos y viciados en las últimas elecciones.
martes, 27 de julio de 2021
BICENTENARIO A LA PERUANA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 25 DE JULIO)
Los países hispanoamericanos comenzaron a festejar sus bicentenarios independistas desde 2010. Desde México hasta Argentina y Chile, sus festejos fueron accidentados, pues eran momentos históricos en los que una nación se veía “el ombligo”. Recuerdo que en Chile se hizo una ceremonia un poco accidentada para revalorar a sus pueblos indígenas, en especial los mapuches, como un saldo histórico de olvidos y vejámenes.
Nuestro Bicentenario viene muy
cargado. La pandemia asoló a la sociedad peruana y desnudó las profundas
brechas que se pensaban que habían sido acortadas: sueños de opio. Y se han
ahondado más en la reciente campaña electoral bastante accidentada y lamentable
en la que los extremos han sido alimentados por odios y miedos. Las sorpresas
venían de uno y otro partido en la contienda final, cada uno de ellos envueltos
en diversos tipos de corrupción y el consiguiente escándalo. Los candidatos de
la segunda vuelta, para asombro de muchos peruanos, arrastraban muchos pasivos,
aún con la posibilidad de que una de ellos termine en la cárcel de donde había
salido el año pasado por la urgencia sanitaria.
El Bicentenario ya está aquí. Hay
temas prioritarios como la salud, educación y empleo; pero hay asuntos que han
salido a flote en este histórico contexto que están horadando a la sociedad:
abierto y descarnado racismo, tendencias totalitarias, proyectos trasnochados
que han circulado en toda forma de comunicación terminando por dañar el tejido
social en estas celebraciones: la fiesta que pudo haber servido para regocijarnos
y sentirnos integrados se ha convertido en una suerte de pesadilla. Pero queda
este aprendizaje duro y triste que ya no está en manos de un gobernante al cual
se le da cinco años para dirigir (aunque con lo que hemos vivido hay una gran incertidumbre);
sino en manos de su propia ciudadanía para seguir como nación a futuro: son
cambios urgentes que involucra a cada uno de los ciudadanos de nuestro país,
sin excepción. Y con ello van muchas cosas más que nos erosionan todos los
días: corrupción, narcotráfico, ilegalidad, exclusión, graves daños ambientales,
seguridad; temas que no tienen tintes ideológicos, pero son abordados intencionalmente
de manera errónea para su manipulación como bandera de exclusividad. Los otros
puntos son equidad laboral y servicios básicos de calidad, álgidas
problemáticas también estigmatizadas. Los derechos son inalienables y van más
allá de los partidos políticos. Son temas obligatorios. Y tres puntos
importantes para nuestro bien vivir políticamente hablando: institucionalidad,
descentralización efectiva y partidos políticos. Como ya lo venía advirtiendo
Alberto Vergara: “la aparición de partidos que ordenen la participación
política”. Así evitaremos estar siempre en el dilema de escoger el “mal menor”,
desgracia que nos atormenta varias décadas.
Sólo queda desearle lo mejor para nuestro presidente, pues su suerte es también la nuestra.
domingo, 4 de julio de 2021
TRABAJANDO PARA OTROS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 04 DE JULIO)
Reza el refrán popular: “nadie sabe para quién trabajar”. La campaña electoral que hemos vivido en lo que va del año ha sido una muestra de ello. Una vez iniciada la contienda electoral, hemos visto diversas campañas poco imaginativas y sí muy directas para despotricar al o a los contrincantes en ciernes, y campañas de desgaste contra los que iban ocupando los primeros puestos de las encuestas que reventaban en las portadas de todos los diarios, las redes sociales y los diversos canales de TV tanto de señal abierta como cable. La clásica fragmentación de la izquierda también la ha heredado la derecha y el centro por lo que tuvimos un alucinante número de candidatos; esto también hizo su labor, pues todo prometía que los votos iban a estar bastante dispersos. La accidentada campaña tuvo a Forsyth, López Aliaga, De Soto y Lescano como candidatos ganadores turnándose el pináculo de la fama y todos auguraban una segunda vuelta con la posibilidad de la participación de Verónica Mendoza en dicha competencia, todo esto en medio de una feroz segunda ola de la pandemia en la cual cayeron muchas personas conocidas y buenos amigos míos. Eso puede haber influido en la marcada ausencia de electores. Para sorpresa de muchos, nos quedamos con dos candidatos impensables para ciertos círculos de personas: Pedro Castillo y Keiko. Es el juego de la democracia.
La segunda vuelta fue un viaje
más turbulento: el electorado fue expuesto a todo tipo de información, entre
veraz y falsa, entre completa y parcial, que aún nos inunda de diferentes
maneras. Los medios no jugaron honestamente, y las noticias del miedo y la
incertidumbre aún pueblan portadas y nuestros celulares. Se fragmentó más la
sociedad con argumentos (si se les puede llamar como tales) racistas y
clasistas de ambos lados. Los resultados dieron pie a situaciones cada vez más
cuestionables y tomaron un cariz bastante peligroso, violento bajo el manto de
la palabra fraude. Los ataques iban y venían: ambos aglutinaron diversos
partidos y personajes para hacer campaña de mutuo desprestigio. La reaparición
interesante de Montesinos y el respaldo de la comunidad internacional a los
resultados dieron un giro con la situación de Keiko. El escenario ahora es otro
y los apoyos “incondicionales” toman otro rumbo. Lo que podría haber sido una
posibilidad de triunfo para ella se cierra y sus antiguos socios “zafan cuerpo”.
Tras últimos papelones internacionales, alea jacta est.
Por otro lado, Cerrón, reo fundador del partido ganador, busca un espacio posible para legitimarse. A cerrarle puertas. Político peligroso y corrupto, comportamiento de cabecilla. Al final, insólita verdad de nuestra vida pública: ambos líderes y muchos seguidores de los partidos finalistas quizás tengan un punto de confluencia: la cárcel. Ironías de nuestra increíble política. Así, Keiko y Cerrón verían toda ceremonia política futura desde los barrotes de una prisión. Simpático escenario.
domingo, 6 de junio de 2021
AGRIETÁNDONOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 06 DE JUNIO)
Momento decisivo. El Perú va a las urnas. Tras los resultados de la primera vuelta, la sociedad peruana se ha visto envuelta en uno de los procesos más conflictivos y dolorosos de los que yo recuerde. El lunes 07, Día de la Bandera, dos medios Perú estarán en posiciones encontradas. Ad-portas de nuestro Bicentenario.
Las condiciones para estos
enfrentamientos incluso familiares no han sido generadas en estos últimos días;
en las últimas elecciones el desarrollo de los medios virtuales de información
y comunicación ha permitido la expansión de un uso inadecuado de estos para
difundir sentimientos, emociones y posiciones. Adjetivos de todo calibre han
circulado por las redes para acallar a la persona que no concordaba con las
ideas de uno u otro candidato. Todavía está fresco el recuerdo de los PPKausas
que generaron todo un discurso de odio racial y cultural tras la pérdida de su
candidato, PPK, en la contienda en la que salió presidente Ollanta Humala.
Lejos de haber abordado este sensible tema con el fin de moderar mensajes subjetivos,
la técnica ha ido prosperando como lo hemos en las versiones electorales
restantes, incluida esta. Esta pesada situación ha ido invadiendo todos los
campos de nuestra vida cotidiana; no se ha modulado nuestra comunicación, sino
que se ha visto invadida por mensajes amenazantes de uno y de otro lado,
forzando a todos a tomar partido por alguno de los candidatos que, a decir
verdad, no tuvieron una aceptación política de resaltar. Ha invadido nuestros
trabajos, nuestra conversación por chat, las reuniones familiares. Vemos a
personajes famosos tomando partido, algunos con posturas humillantes y
vergonzosas. Los mismos medios de comunicación, lejos de actuar con neutralidad
informativa, han tomado una actitud oprobiosa que ha ahondado más el desasosiego
de la sociedad nuestra. Con mensajes nada claros, apuntando a los sentimientos,
los medios en general han generado desconcierto y contribuido a una mayor
ignorancia cívica, la cual arrastramos por décadas. Muchos de nuestros mensajes
fueron construidos por otros y replicados sin ningún tipo de cuestionamiento;
pero al replicarlos, les dábamos nuestros sentimientos negativos.
Estas elecciones están enmarcadas en una terrible pandemia, esa que nos ha mostrado la peor cara de la sociedad, pero también actos que han trascendido a la miseria. Todos anhelamos una recuperación económica, pero también debemos de ser conscientes que esta sólo se logrará cuando haya un crecimiento mundial (somos dependientes) y esto no será posible por un buen tiempo. Fuertes demandas sociales han sido destapadas con tantas promesas y eso sí da mucho miedo, pues se ha apuntado a una vena sensible social: la desesperación. No cumplir con estas pueden abrir una espiral de violencia que será difícil contener; eso debe ser claramente leído por cualquier de los dos que suba al sillón presidencial. Hay que trabajar en cerrar grietas urgentemente.















