O nos seguimos hundiendo más, o levantamos un poco la cabeza para salir de la miasma en la que hemos vivido más de una década. O nos deslizamos más en la corrupción y la violencia organizada motivadas por todos los partidos políticos presentes en el actual inefable Congreso; o decidimos cambiar de rumbo para mejorar la credibilidad de un Estado debilitado por la podredumbre que hemos vivido, sobre todo, en el último lustro. Un momento decisivo que está en nuestras manos, en nuestros votos. Los temas cruciales vistos en el primer y segundo debates han sido claves para mostrar los verdaderos rostros de aquellos que han permitido, a través de sus leyes, deteriorar la seguridad social y desarrollar la corrupción política, social y económica en nuestro país; y justificar el debilitamiento de la educación, pilar de toda sociedad, y el crecimiento de la informalidad laboral. En la primera vuelta, fuimos testigos del cinismo mostrado por los líderes de los actuales congresistas del hemiciclo actual negando o defendiendo con contraargumentos risibles e insostenibles el hecho de no haber provocado el crecimiento del crecimiento de la violencia y el crimen organizado (¡Qué descaro!), la informalidad, la decadencia de la educación peruana en todos sus niveles (salvo honrosas excepciones). Es por ellos, también, que tenemos el debilitamiento del aparato del Estado en espacios sensibles en la lucha contra la delincuencia organizada (famosos Cuellos Blancos), la desastrosa gestión de la salud pública que mata lentamente a millones de peruanos, la amenaza de la tala y minería ilegales en reservas ecológicas de nuestro vasto país que ve cada año cómo se reduce el área de bosques, mientras otros países desarrollan políticas para su incremento. Así de desamparada ha quedado la sociedad peruana a mano de personas que proclamaban a voz en cuello no cambiar la Constitución del 93 y la han modificado para adecuarla sus intereses siendo el caso más escandaloso la Bicameralidad, la cual fue rechazada por la mayoría de la población en el referendo de diciembre del 2018. Así de cínicos y desfachatados han sido todos estos personajes que pugnan regresar ahora como senadores y diputados para seguir haciendo fechorías y cambiar presidentes a su antojo, una locura que nos han hecho el hazmerreír en el entorno internacional. Además, hay una pesadilla que nos está dejando este congreso: una verdadera farra fiscal que nos heredará un hoyo presupuestal, fuera del crecimiento que tendrá el impopular congreso al tener más personal para apoyar la inutilidad de estos personajes que piden nuestros votos. Estamos, pues, ante la situación de volver y ahondar el problema, o la oportunidad de tener nuevos vientos que tratarán de frenar la debacle que estamos viviendo. Pena por amigos que postulan por partidos lesivos contra nuestra sociedad. Pero, creo que es el momento de tomar una decisión por el bienestar común que por el individual.
Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 5 de abril de 2026
domingo, 10 de marzo de 2024
DE VUELTA AL COLE ( ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 10 DE MARZO)
Mañana 11 de marzo, millones de estudiantes vuelven al colegio. Aunque ya hay varias instituciones privadas que han retornado a las aulas, la cantidad de niños y adolescentes no es significativa al grueso de la población escolar peruana. A lo largo del casi millón trescientos mil km2 de territorio, más de nueve millones de escolares poblarán las aulas de varios colegios con problemas de infraestructura, débil conectividad y apuros urbanos en torno a estas construcciones. La Libertad tiene más de 500 mil almas que irán a sus colegios a lo largo de sus 12 provincias y 83 distritos. Es un gran movimiento humano que moviliza a casi toda la población peruana, tanto en lo social como en lo económico. Perú es uno de los pocos países grandes de Latinoamérica que tiene un bajo gasto público frente a otros países en el área educativa: 3,9% del presupuesto frente al 5,3 de Colombia o 5,6% de Chile. Aunque la carrera docente ha ido mejorando paulatinamente, hay todavía un gran trecho por recorrer. Todavía hay muchos puntos débiles en la formación universitaria en la carrera de pedagogía, pero hay avances. Muchas veces nos encontramos con docentes que manejan criterios procedimentales que exige la burocratización de esta labor, pero tienen falencias en el manejo de contenidos de sus cursos: he conocido docentes de lengua que habían leído un libro en su vida o tienen grandes vacíos en conocimientos de ciencias u otras áreas. La capacitación para docentes en cuanto al manejo de contenidos debe ser activa. Pero sí hay que reconocer que muchos docentes se desalientan por los numerosos documentos que se exigen que hacen pesada su labor. Además, la débil posición de un docente frente a problemas, incluso judiciales, ha desalentado a no muchas personas que ya no hallan atractivo enseñar por las múltiples barreras y relajaciones que repercuten en la autoridad del docente en el aula y fuera de ella. Muchas personas han encontrado una forma de lucro a través de quejas insólitas contra docentes y colegios. Las normativas relajan la exigencia académica debilitando los logros que, a la larga, repercuten negativamente contra la sociedad. Para colofón, el docente debe enseñar valores a sus alumnos; sin embargo, el mundo adulto que lo rodea ve a políticos inescrupulosos que atentan contra el medio ambiente y se pide conciencia ecológica. Ser honesto y vemos a nuevos ricos surgidos de la ilegalidad que corrompen a la sociedad en su conjunto. Apreciar y respetar el arte y cultura, y vemos la millonada que se gasta en personajes nada edificantes para la niñez manipulados por conveniencia política. Ser responsables de su ciudad y vemos la actitud de sus ciudadanos que actúan de manera egoísta e individualista como lo vemos en el tráfico de nuestra ciudad. Amar a su patria y son los jóvenes quienes quieren irse lo más pronto del país. Una obra titánica por delante, pero no imposible con un camino por trazar gracias al trabajo silencioso de miles de docentes y padres de familia que quieren un país mejor. Una luz de esperanza en el camino.
sábado, 12 de agosto de 2023
SOCIEDAD DE NIÑOS VS. LOS ADULTOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 23 DE JULIO)
Por
estos días, millones de niños de jóvenes han celebrado las próximas Fiestas
Patrias o lo están haciendo. A lo largo y ancho de nuestra nación, y contra todas las
dificultades, miles de docentes y padres de familia se aúnan para que los niños
y adolescentes en edad escolar conmemoren un aniversario más de nuestras
fiestas que nos recuerdan la oficialización de la ruptura con la Metrópoli. De
manera puntual, se ha tomado la declaración de la Independencia en Lima como el
corolario del largo proceso que, en realidad, culmina en la Batalla de Ayacucho
en 1824. Como decía un amigo historiador, detalles sutiles del centralismo
peruano.
Pero centrémonos en estas conmemoraciones que movilizan a todo nuestro país para celebrarlas. Los niños, sobre todo, asumen estas festividades con mucho entusiasmo: ellos reciben mensajes a través de sus profesores, publicidad y propaganda de todos los medios que celebramos la libertad, la diversidad, la justicia, el honor, el orgullo de pertenencia, la identidad, la verdad, el civismo, un largo etcétera de cualidades y valores que se van a destacar a través de discursos, pancartas, folletos, maquetas, un sinfín de material visual que veremos pegado en las aulas o exhibidos en las ferias de fin de segundo bimestre escolar. Los entusiastas niños aprenden bailes, hacen dibujos y recitan poemas que hablan de héroes, de una patria ideal, de una sociedad justa, inclusiva y llena de derechos, de personas cívicas que respetan a los demás ciudadanos, que asumen una mayor conciencia ecológica y que vela por el bienestar de los demás. Sin embargo, los rostros de jóvenes de años superiores distan mucho de ese entusiasmo que vemos insuflado en los niños. Escépticos, dudan de las palabras que escriben, pronuncian o leen. Están orgullosos de su país, pero quieren irse lo más lejos posible de este; aman a su patria, pero no es un lugar en el que esperan vivir; hablan de la inclusión y justicia, pero el choleo y racismo son parte esencial de su vocabulario. Cierto es que la adolescencia, periodo crítico en el desarrollo personal, es confrontacional; pero, ¿qué los hace tan escépticos de nuestras palabras, de nuestros actos y nuestras propuestas? Pues, nosotros, los adultos. Desde el mundo político hasta nuestro accionar cotidiano, creamos en nuestros jóvenes un doble discurso en el que nuestras acciones y comentarios deterioran la credibilidad de un orden, seguridad y las bases de una estabilidad tanto personal como social. Los docentes se hallan, muchas veces, en una franca desventaja frente a estas situaciones; la palabra justicia tiene tan poco sentido para muchos jóvenes que ven hechos y planteamientos basados en el abuso del poder, así como el facilismo; y en nuestra sociedad, el escaso respeto a la ley y la impunidad, espacios en los que la corrupción es la moneda de todos los días, ingrediente clave. Los chicos crecen en una triste disyuntiva creada por nosotros. Para reflexionar.
domingo, 23 de abril de 2023
EDUCACIÓN EN PICADA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 23 DE ABRIL)
La
educación peruana está de capa caída. Tanto la superior como la básica, ambas están
sufriendo un acelerado deterioro que nos va a pasar una pésima factura a toda
la ciudadanía, gracias a personajes que han perdido toda vergüenza.
El
asalto a la dirección de uno de los pilares de cualquier sociedad ha sido
motivo de algunas conversaciones con personas académicas que miran con asombro
y decepción el rumbo que ha ido tomando este rubro vital. La toma de la SUNEDU
acentuará el deterioro de la educación pública y una sostenida amenaza contra
la educación privada de calidad, rodeados de universidades de “medio pelo”,
fábrica de títulos y con fachadas pintadas para engañar al “cliente”. Y, por
otro lado, las declaraciones lamentables y matonescas por parte del “ministro
de educación” (si se puede llamar como tal) describen el sombrío futuro que se
nos viene. Por ejemplo; el incidente que involucra a Patricia Benavides, “Fiscal
de la Nación”, y la Universidad Alas Peruanas ya raya con la desfachatez. En
cualquier otra sociedad respetuosa de la ley (como dice defender tan taimado
personaje), esta ya hubiera renunciado a su puesto, peor aún cuando UAP negó
que hubiera estudiado en su institución. De haber existido los controles universitarios
necesarios, la embarazosa situación que se vive con Benavides no hubiera
existido y no hubiera puesto en grave entredicho el sistema judicial. La nueva
cabeza de la SUNEDU, Manuel Castillo, tiene un pasado oscuro en la Universidad
Nacional de Piura, donde se lo acusó de corrupción en el manejo de concurso
para la docencia. Como un regalo para la UNP, puso como rector a su excliente contencioso,
Santos Montaño, acusado de haber ganado gracias a unas elecciones fraudulentas
para el rectorado. Escandalosa decisión. La permisividad para acreditar
universidades de medio pelo hará que la calidad universitaria decaiga, las
posibilidades de aceptación de títulos profesionales se circunscriban a sólo un
puñado de serias casas de estudio y ahuyente al talento nacional a emigrar,
pues el mediocre panorama plagado de seudo universidades forzará a un buen
estudiante a buscar horizontes fuera del espacio nacional. Las buenas
universidades deben buscar, exigir seriedad en los procesos de acreditación para
poder ubicarlas en el circuito internacional, fomentar el intercambio
estudiantil y docente, y la investigación.
Por otro lado, las declaraciones de Manuel Becerra atentan contra una sociedad que busca la conciliación, integración e inclusión. Cada vez hay más colegios que asumen estrategias pedagógicas y conductuales de manera positiva y constructiva para la sana convivencia; pero las actitudes y comentarios de la cabeza de la educación peruana tiran al tacho el esfuerzo de miles de educadores peruanos que tratan de cambiar el chip de que sólo con violencia se modula la violencia, como el caso de la pena de muerte. Puentes tendidos, rotos por la intransigencia de este personaje.
domingo, 4 de diciembre de 2022
¿OSCURO PANORAMA? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO 04 DICIEMBRE 2022)
Estamos ya terminando un año académico tanto a nivel escolar como el universitario con sus respectivos semestres; un año en que se volvió a la presencialidad, parcial o total, dependiendo las condiciones de cada centro educativo. En un año con muchas marchas y contramarchas por la latente crisis sanitaria y una zozobra política gracias a la inoperancia de toda la casta política peruana, vamos culminando un año de aprendizajes y reaprendizajes en todos los niveles. Un año que debe poner en alerta a todos los sectores de la sociedad peruana, pues las repercusiones de este sector se verán en todos los campos de las diversas actividades productivas, académicas, sanitarias, culturales e, incluso, recreativas. La educación es un pilar básico para cualquier sociedad y su cuidado o el descuido de esta pasa una pesada factura.
domingo, 23 de octubre de 2022
TAPANDO EL SOL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 23 DE OCTUBRE)
Mientras la sociedad peruana es sacudida por un extraño caso hipotético de rapto y secuestro de una mujer e hija, y vemos escépticos el circo en el que se ha convertido la mediocre clase política que puebla el Ejecutivo y Legislativo, decidí escribir este artículo en respuesta a unas observaciones hechas por algunas personas sobre un evento que muestra el deterioro paulatino de nuestra sociedad: el descalabro del deporte peruano en los últimos Juegos Suramericanos en Asunción, Paraguay. Para nadie es un secreto que el detrimento de los deportes individuales y colectivos va amarrado con los problemas educativos en general. Las canteras que alimentan los futuros deportistas en modalidades individuales (atletismo, por ejemplo) o colectivos (básquet, béisbol, fútbol, entre otros) son los colegios. De ahí el gran valor de los “Semilleros escolares”. Desde hace décadas, con el fin de “optimizar recursos humanos”, diversos gobiernos permitieron que plazas docentes de Educación Física (como también el curso de Arte, por ejemplo) hayan sido ocupadas por docentes de otras áreas, como matemáticas o lengua. Fatal error que nos está pasando una aplastante factura en la actualidad. Los dorados años 60 o 70 con atletas, nadadores, voleibolistas, boxeadores e, incluso, basquetbolistas que iban a Olimpiadas o acumulaban medallas en Panamericanos, Sudamericanos o Bolivarianos van quedando en la memoria de los que vivimos esos años. Los logros de las fondistas (sí, mujeres) de los últimos años es más la muestra de coraje, asombro y también abandono, que el hecho de haber surgido dentro de un plan de trabajo sistemático, ese que carecemos hace años. Son casi un milagro. Veamos cifras comparativas. Odiosas, pero contundentes. En nuestros Panamericanos, los de Lima 2019, Perú quedó en 9º lugar con 39 medallas (https://www.lima2019.pe/medallero-panamericanos). Tres años después, Sudamericanos de Asunción (sin USA, Cuba, Canadá, México o República Dominicana) Perú obtuvo 74 medallas (19 de oro) y quedamos en 7º lugar, nuevamente desplazados por Venezuela y Ecuador (https://olympics.com/es/noticias/medallero-juegos-suramericanos-asuncion-2022), que en los Panamericanos estuvieron por debajo de nosotros. En líneas generales, el deporte peruano ha tenido un retroceso mortificante. En los diarios, sólo mencionaron el triunfo del vóley femenino por la de oro y una que otra esporádica nota por los 19 oros obtenidos. En los Suramericanos de Cochabamba del 2018, Perú obtuvo 92 medallas, 22 de oro (https://www.futbolperuano.com/mas-deportes/portada/cochabamba-2018-asi-quedo-el-medallero-oficial-de-las-14-delegaciones-193496). El abandono hacia las demás disciplinas deportivas es más que evidente, no sólo por parte del Estado, sino de las empresas y medios de comunicación. Las secciones deportivas, por ejemplo, llenan sus páginas con notas insulsas sobre futbolistas hasta de clubes de segunda que focalizarse en resaltar a deportistas que pugnan por participar en un Mundial o Panamericano; sólo se narra la anécdota cuando las familias de algunos seleccionados organizan polladas con el fin de recabar dinero para cubrir los pasajes o estadía. Prioridades perversas en un país necesitado de modelos positivos juveniles.
domingo, 19 de junio de 2022
CAMBIANDO EL CHIP (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 19 DE JUNIO 2022)
Uno se mueve por percepciones y modas, muchas de las cuales terminan sesgando nuestras decisiones o las que empleamos como argumentos válidos para influir sobre otro u otros. Estas percepciones no permiten ver un entorno completo de una situación, objeto o idea; y condicionan decisiones que, incluso, competen a nuestra integridad e ideamos proyecciones que no se acercan en nada a nuestra real capacidad o la de otros. Este texto es una reflexión, producto de una experiencia construida a través de décadas al estar ligado en sectores “puente” entre el mundo escolar y el universitario.
En las últimas décadas, la invasión comercial en el mundo educativo ha terminado por sobrevalorar ciertas instituciones en desmedro de otras entre los estudiantes y los padres de estos, que pasan de un nivel educativo a otro. Fuera de haber convertido a dichas instituciones (la universidad) en francos negocios, esta invasión también ya hace un buen tiempo ha transformado al simple estudiante en cliente; esta percepción ha hecho que las estrategias empleadas por dichas instituciones hacia esos “clientes” desestimen una serie de requerimientos que la vida universitaria en sí exige, lo que ha generado todo ese acelerado deterioro del sistema educativo superior peruano. Varias veces he conversado con personas que estudiaron o dirigieron instituciones como institutos técnicos o escuelas de estudios superiores sobre esta situación que aleja a muchos jóvenes de la posibilidad de hacer estudios superiores con mejor desempeño, pues están adecuados a sus propias capacidades. La percepción errada en las últimas décadas sobre el estatus profesional ha hecho que muchas actividades que necesitan personas bastante calificadas hayan sido pasadas por alto como una buena posibilidad para cualquier joven egresado de aulas escolares. El bombardeo incisivo de las casas universitarias por este reclutamiento genera desasosiego y frustración a adolescentes que se ven forzados a seguir una carrera para la cual no tienen aptitud alguna. Algunos modelos educativos escolares tratan de trabajar más en el estudiante en la búsqueda de su felicidad que se manifiesta en una verdadera elección que se adecue a su integridad y sus capacidades. Hay que “cambiar el chip” que se tiene sobre ambos tipos de estudios superiores para acercarnos a lo veraz: se quiere hacer correr a un joven una carrera de fondo y sólo tiene medio pulmón. Además, hay que tener en cuenta que bajo toda la publicidad y propaganda social subyace una palabra perniciosa llamada “éxito”. Aún seguimos siendo uno de esos países que tiene una población en la que hay, sin menospreciar la labor, cajeros de ventanillas de banco con maestría o taxistas con diplomas universitario; y con una acentuada escasez de personas que podrían realizar actividades prácticas con mayor efectividad y que la podrían dirigir hacia ese éxito, en cuanto satisfacción personal y buen desempeño en la colectividad.
domingo, 8 de mayo de 2022
UN VERDADERO SALTO AL VACÍO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 08 DE MAYO)
Hasta los años 90, ingresar a la universidad era todo un reto. Implicaba una fuerte inversión en academias preuniversitarias, amanecidas y frustraciones. Además, nuestro país mantiene un defecto en el sistema educativo escolar: el de graduar alumnos muy jóvenes, con grandes escaseces de herramientas académicas y habilidades blandas. Desde ese entonces, se liberalizaron varios campos de la vida cotidiana de los peruanos; entre ellas, la educación. Así fueron surgiendo varios proyectos educativos de todo nivel en diversas partes del país para suplir las carencias educativas de calidad por un lado e incrementar, por el otro, la oferta que podría generar una sana competencia en un rubro que presentaba serias limitaciones por no ser cubiertas correctamente por el Estado. El Fujimorismo debilitó el Estado hasta donde pudo y dejó un “laissez- faire” a la iniciativa privada para suplir estas necesidades. Así fueron surgiendo centros educativos en todos los niveles, pues la creación de estos contaba con beneficios tributarios y otras facilidades para la inversión. El boom educativo devino prontamente en un franco desorden que permitió, incluso, la apertura de numerosas instituciones en situación precaria no sólo en sus planes curriculares, sino en sus mismas instalaciones. Además, esta insana proliferación se tornó en un evidente deterioro de la calidad educativa, pues ante un mercado que se iba reduciendo de postulantes y el abaratamiento de costos, muchas universidades privadas comenzaron a bajar todos sus niveles en pro de la rentabilidad, palabra que resultó toda una amenaza contra la educación en sí. La retención de estudiantes a toda costa y el relajado control de las instituciones educativas superiores permitieron que gente inescrupulosa abriese aulas, incluso, en cocheras de casas particulares. La creación de la SUNEDU obedece, precisamente, a detener esta incontrolable orgía de las máquinas de títulos en las que se han convertido casi todas las universidades. Desde entonces, ha habido una confrontación abierta contra esta y muchos oscuros lobbies se convirtieron en partidos políticos. Así vemos cómo diversos personajes han ido ascendiendo a nuestro lamentable congreso para buscar sólo los intereses más torcidos contra la calidad educativa. La exigencia de estándares mínimos las obligó a tener que adecuarse a un perfil básico de lo que es una universidad. Pero un perfil básico, con el que no se aspira a estar entre las mejores de Latinoamérica, ni de lejos. El objetivo es evitar el mayor número de situaciones irregulares como la creación de carreras sin ningún plan de estudios, ni una idea de la proyección sobre la comunidad: se las creaba puesto que los nombres de dichas carreras eran bastante “marketeros”. Y hay muchos puntos más de observación. De debilitarse la SUNEDU, la espiral de descenso de la universidad peruana será inevitable; nuestro sistema será un paria en el mundo académico mundial.
domingo, 1 de mayo de 2022
DESAFÍOS PARA UNA SOCIEDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 01 DE MAYO)
Trujillo es una ciudad que fluctúa en el millón de habitantes. Una ciudad que ha crecido caóticamente, pese a algunos intentos loables de poder ordenarla en muchos de los rubros importantes de movilización urbana. El Gobierno Central ha dispuesto el retorno al cien por ciento de la presencialidad, situación que ha generado problemas no sólo en las instituciones educativas por cuestiones logísticas, sino por todo el problema vial que se genera por el desplazamiento de estos miles de estudiantes sea por movilidad particular o pública privada. Trujillo tiene registrados, desde motos y mototaxis hasta camiones y remolques más de ciento veinte mil unidades, de las cuales entran “en actividad” temprano de lunes a viernes unos cien mil vehículos (motos hasta buses), una realidad vial estresante que se apiña en avenidas o calles en las que están ubicados centros educativos, grandes y pequeños, privados o públicos. El retorno de miles de estudiantes escolares a aulas ha generado grandes malestares en hogares (en lo microsocial) como en las instituciones educativas (macrosocial). Aún no regresan los estudiantes de universidades privadas o la única pública. La UNT cuenta con más de quince mil estudiantes, solamente. Con la escasa educación vial que hay en nuestra ciudad por parte de muchos conductores, los estudiantes están en alto riesgo. Muchos sectores de la ciudad tienen calles deterioradas y algunas fueron intervenidas "gracias" a la campaña electoral del próximo octubre. Una intervención que pudo haberse hecho el año pasado cuando todo el sistema educativo estaba en la virtualidad. Por otro lado, nuestra ciudad cuenta con un servicio público (que es privado) caótico; tienen muchas unidades en deterioro crítico y son altamente contaminantes; deberían de estar fuera de circulación desde hace muchos años. Los ticos, por ejemplo, ya tienen más de ¡30 años de circulación!; además, al no haber una regulación en este campo y al igual que el comercio ambulante, hay mucha informalidad en estos servicios, pues vemos escaso control de muchas empresas al contar con personal no idóneo y, lo más alucinante de todo, con un prontuario de papeletas e infracciones que ahora quieren que se las condonen o eliminen. Cinismo o delincuencia. La informalidad se ve en la sobreoferta de rutas (arreglos políticos) y en la insana competencia que surge entre los conductores de unidades de trasporte a los cuales vemos en carreras por calles y avenidas de nuestra ciudad para captar clientes. Cuatro o cinco micros o custer ofreciendo la misma ruta. Un raro sentido de competencia empresarial. Esas son las unidades las cuales usan muchos estudiantes exponiéndose a un riesgo total que espero no termine en un accidente fatal como ya hemos visto anteriormente. En Lima circulan unas unidades de transporte público completamente informales y que causaron accidentes fatales. Se hizo el seguimiento de ellas, incluso reportajes; pero las autoridades no respondían. ¿Y aquí?
domingo, 17 de abril de 2022
ENSEÑAR TRAS EL AISLAMIENTO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 17 DE ABRIL)
El COVID, el aislamiento, la
crisis económica y sus consecuencias han resquebrajado las relaciones sociales
de todo grupo humano, sus organizaciones y los vínculos interpersonales. Han
puesto al límite nuestros niveles de tolerancia, resiliencia y modos de
interrelacionarnos. El proceso es lento y tiene muchos altibajos, y es
precisamente en el campo educativo donde se están sintiendo estas anomalías y
cambios.
Hagamos un recuento de lo que
ha sido la vida del profesor en tiempos de pandemia. Como todos los peruanos,
tuvieron que ir al encierro forzoso con los temores de la pérdida de trabajo y
el contagio latente que los rodeaba. Fuera del haber convertido sus hogares en
centros de trabajo con todas las incomodidades que esto supuso, muchos docentes
se enfrentaron con una realidad a la cual se les había ido preparando con
cierta regularidad: el uso de las TIC al 100 %: un salto cualitativo al cual
muchos de ellos no estaban del todo preparados; ni qué decir de aquellos
docentes que tenían que dictar clases con escasos recursos y, peor aún, hacer
el seguimiento académico a miles de estudiantes cuyas realidades
socioeconómicas les imposibilitaba contar con aparatos adecuados e, incluso,
internet. La educación pública debe de tener como objetivo la expansión y abaratamiento
de la Internet y proveer al mayor número; esta estrategia permitirá implementar
la educación híbrida en muchos niveles y como una interesante alternativa ante
situaciones complejas. Por ejemplo, el reciente paro de transporte hizo que
muchos colegios no hayan suspendido sus labores educativas que en otras
situaciones hubieran significado un retroceso en el desarrollo académico. Una
experiencia que abre muchas posibilidades. Además, significan a la larga una
reducción de momentos tensos y gastos (transporte, horarios, alimentación) que
hemos experimentado con el retorno de la presencialidad, fuera de atenuar la
fuerte contaminación ambiental generada por el viejo parque automotor que tenemos
como sociedad.
Además, el retorno a la
presencialidad ha desatado una serie de situaciones que están desbordándose. Periódicos
en el mundo alertan sobre la agresividad verbal frecuente entre los alumnos,
con intercambios sexistas muy hirientes. En nuestra sociedad, nuestros jóvenes
se han estado reuniendo en diversos espacios en los que sus relaciones no fueron
moduladas por el contexto: mall, fiestas y lugares públicos eran los sitios de
sus encuentros en los que las reglas han sido laxas y con una permisibilidad
cómplice de muchos de los integrantes de diversos grupos; esa violencia la han
estado trasladando a zonas de recreo, canchas de fútbol, básquet o vóley y
también en las aulas. Es una violencia que fluye en los medios virtuales, en
las redes juveniles y que también impregnan la niñez. Los PPFF, muchas veces,
no tienen las herramientas para enfrentar esta situación y la derivan al
colegio. Ahora toca trabajar en conjunto.
domingo, 3 de abril de 2022
¿ADAPTÁNDONOS A GOLPES? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 03 DE ABRIL)
En medio de la latente amenaza
del COVID que está enviando al encierro a millones de personas en otras
latitudes y de los tambores de guerra cuyas consecuencias nos está pasando una
dura factura que son parte del grave problema de una huelga de transporte que
tiende a agravarse; el retorno a aulas sigue siendo un reto en el que todos
debemos de hilar fino. La naturaleza de las clases virtuales del mundo escolar
de estos dos últimos años ha generado cambios actitudinales que aparecen como
una suerte de fractura insospechada que se está manifestando en las nuevas
relaciones. El “restablecimiento” de estas relaciones de niños y adolescentes
en sus salones de clases ha provocado ciertos comportamientos que hay que
observar atentamente. El ansiado momento presencial está generando algo de
desencanto y un complicado reacomodo entre todos los actores de la tríada
educativa: alumnos, profesores y padres de familia. Siendo una de las pocas
sociedades sin clases presenciales por dos años, los peruanos estamos en un
lento proceso de aprendizaje en el que vemos muchos bemoles por los cuales
debemos de estar alerta. Tanto la educación pública como privada están, pues, aprendiendo
en el camino y con pautas que iremos entiendo, pues no existen referentes en
otras sociedades.
Durante la primera semana en
la que empezaron las clases presenciales en muchos colegios públicos, una niña
declaró, muy sincera ella, a un entrevistador televisivo su desasosiego por
retornar a aulas: el hecho de tener que lidiar con compañeros de clases que no
“le caen bien” o estar en una clase aburrida se volvían momentos desagradables
para esta alumna que añora la virtualidad. Me contaban diversos amigos que
trabajan o tienen hijos en educación inicial ese duro proceso de socialización
para niños que habían vivido prácticamente aislados o con escaso contacto con
otros niños de su edad, pese a haber estado regularmente en sus momentos
virtuales. Compartir un juguete u otro objeto para estos niños no es de su
agrado y estos reaccionan negativamente a la socialización; esto exige a muchos
docentes creatividad y perseverancia para crear en el niño la necesidad de compartir
y aprender a convivir con los demás. Interesante panorama que para muchas
personas ha pasado desapercibido. Y esta evolución no está exenta de varios
momentos reactivos que generan malestar y frustración no sólo a los niños, sino
a los profesores y a muchos padres desconcertados. Los colegios están viviendo
toda una ebullición social en la que se ven muchas reglas quebrantadas,
conflictos de convivencia y cuestionamientos ante el nuevo contexto. El retorno
es para muchos también un espacio de expresión de tensiones vividas en sus
hogares y en el mundo familiar, algunos incluso arrastrando duelos de personas
queridas que partieron a la distancia. Es, pues, una realidad que exige la colaboración
de todos para restañar las brechas emocionales, mentales y sociales.
domingo, 13 de marzo de 2022
PROCESIONES SILENCIOSAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 13 DE MARZO)
Marzo, retorno a aula tras 2
años de encierro y alejamiento escolar y universitario de los claustros
académicos. Salvo excepciones contadas en el mundo escolar, toda la vida estudiantil
se fue a lo virtual por la situación crítica sanitaria que expuso la triste
realidad que viven nuestros sistemas básicos sociales: la salud y la educación.
Las medidas adoptadas por la virtualidad pusieron en jaque a muchos colegios
pequeños y medianos tanto privados como públicos, y desnudó las grandes
falencias de la implementación de procesos virtuales en el mundo
universitarios. En este artículo, abordaré un tema de manera descriptiva y
reflexiva el mundo escolar y observaré algunos puntos vinculantes con el mundo
universitario.
Para muchos colegios del
sistema privado, las clases presenciales comenzaron desde el 01 de marzo, la
mayoría de manera híbrida. Los casi 8 millones de estudiantes de educación
básica, y los padres y profesores de estos (una gran masa de nuestra población)
comienzan a desaprender y reaprender protocolos. Salvo una mínima población
estudiantil del 2.6 % del total que llevó clases semipresenciales el 2021, el
resto tiene delante de sí nuevos desafíos desde lo sanitario hasta lo
pedagógico en sí. Todos hemos sido testigos del duro proceso que ha sido para
docentes, sobre todo, de saltar abruptamente a la virtualidad. En el 2020,
muchos colegios particulares pequeños y medianos cerraron, pues no tenían los
medios para implementar esta modalidad. Muchos profesores fueron a la calle, difícilmente
absorbidos por el sistema; algunos cambiaron de rumbos. Los alumnos fueron a
diversos colegios, la mayoría nacionales. El surgimiento de colegios virtuales (sin
ningún tipo de instalaciones) pudieron haber surgido en este proceso de
reacomodo. Esta migración por parte de los docentes fue todo un reto y
evidenció hondas brechas generacionales; además de otras brechas entre los
colegios con recursos (privados o nacionales) frente a aquellos que recurrieron
al celular o la laptop compartida con hijos o parejas que realizaban trabajo
remoto. En otros casos fue peor el panorama. Fisuras latentes que deben
reducirse urgentemente.
Por otro lado, se tomaron medidas transitorias como la de aprobación escolar automática en estos dos años, medida que debe ser descartada, salvo alguna otra emergencia. La exigencia académica debe retomarse paulatinamente para ayudar no sólo al alumno, sino a la sociedad en sí, pues su futuro depende de los estándares académicos. Esta situación abre, también, grandes preguntas al sistema universitario que recibe a esta población en sus aulas. Conociendo la política de muchas universidades privadas preocupadas por la rentabilidad y el reclutamiento de alumnos- clientes, cabe preguntarse las estrategias que estas emplearán para suplir las deficiencias de muchos estudiantes graduados durante el 2020/21. ¿Habrán tomado precauciones? Pero, hay más pendientes por discutir.
domingo, 27 de febrero de 2022
RETORNO A AULAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 27 DE FEBRERO)
El último día del año pasado,
un amigo me invitó a una entrevista radial sobre el retorno a aulas de manera semipresencial.
En la entrevista le comentaba mis inquietudes, ya no sólo las logísticas (que
son muchas) o sociopolíticas (incertidumbre política, clima de guerra), sino
las nuevas relaciones que vamos a establecer dentro de nuevos escenarios con
diversas coyunturas que generan dudas, temores y esperanzas. Uno de los
principales aspectos a tomar en cuenta es el paulatino cambio de hábitos que
vamos a tener como sociedad dentro de aquellos centros que retornen a la
semipresencialidad. Previamente, todos nosotros hemos tenido una serie de
modificaciones de conducta empujadas por el ambiente de pandemia y la mortalidad
que asoló a muchas familias. Muy difícil que a estas alturas no haya hogar
peruano que no haya tenido casos de contagio o, más extremo, de mortalidad. El
temor nos encerró y muchas personas se vieron forzadas a convivir en espacios
reducidos no sólo por horas, sino por meses. Varios hogares forzaron una
convivencia que, en algunos casos, terminaron en disputas. Padres e hijos
vivieron esta situación anómala como pudieron, fuera del permanente temor
económico y sanitario. La casa se volvió el lugar de trabajo y el salón de
clases. La intimidad se vio reducida buscando lugares dónde no ser invadido por
la virtualidad laboral o estudiantil, u otras circunstancias.
Pero veamos qué pasará ya en
el meollo de la educación en sí. Fuera del hecho de que nuestro país fue uno de
los pocos que aisló a la mayoría de sus alumnos en sus hogares, hay que tomar
en cuenta algunas cosas muy puntuales leídas en el artículo El sueño de
la razón de Juan Villoro el cual destaca el libro Los siete saberes
necesarios para la educación del futuro del sociólogo francés Edgar
Morin; en este artículo, Villoro destaca la necesidad de desarrollar el
pensamiento crítico no como una pose, sino como urgencia. Ante un mundo virtual
construido por una rapidez informativa y acentuado en estos dos últimos años,
casi no hay tiempo para reflexionar y se construye una verdad que viene de
afuera nada tamizada y en la cual nuestra parte emotiva juega un rol importante;
construimos una verdad en base a emociones que contornean nuestra percepción. A
esto hay que agregar el hecho de que los humanos nos hemos vuelto dependientes
de aparatos que almacenan nuestra memoria; estos determinan nuestra vida,
literalmente. El texto es muy interesante; con una investigación cuantitativa enuncia
que la capacidad de raciocinio de la humanidad ha descendido a partir de los 70
cuando irrumpen las máquinas en proceso más íntimos entre los hombres. Es una
realidad latente en nuestros estudiantes para tomarse en cuenta en el marco del
retorno gradual a aulas. Algunas decisiones tomadas en los últimos años para
salvar la situación educativa en pandemia deberán ser motivo de otros artículos
pertinentes de un antes y un después desde marzo.
domingo, 25 de octubre de 2020
VACUIDAD SOCIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 25 OCTUBRE 2020)
El domingo último, cinco chicos violaron a una joven en Surco tras una fiesta. El reencuentro de amigos se convirtió en un acto de violación y, posteriormente, vejación cometido por jóvenes que tienen una peculiar y lamentable percepción de los ciudadanos y de la sociedad; esta percepción es compartida por muchos a tal grado que el abogado de uno de estos mozalbetes, Paúl Muñoz, se permita insinuar observaciones que reflejan el mismo pensar compartido por varios hombres y mujeres en muchas sociedades; este patrón es con el que se mide y regula las relaciones con los demás. Este hecho sintetiza, lastimosamente, la misma carga social que sufren cientos de mujeres y niños vejados a lo largo de nuestro territorio y en todo nuestro espectro social. Las declaraciones del abogado en cuestión a los medios, fuera de desatar la indignación de muchas personas, derivan la culpa burdamente sobre la víctima con el fin de tocar las fibras de la moral pacata de muchos ciudadanos y victimizar a los agresores por haberse visto sometidos a la tentación generada por la joven debido a su condición de mujer: reflexión de un hombre anclado en el medioevo pecador o ultraísta moralistas que pueblan las redes como, incluso, líderes de opinión. El paradigma de Eva/ Lilith está enquistado en la visión y construcción de argumentos y justificaciones de todo tipo de personas. La frasecita “le gusta la vida social” y el término “eufemismo” evidencian un total desprecio por la condición humana a tal grado que puede justificarse la agresión e, incluso, el aniquilamiento. Todavía queda en pleno siglo XXI la idea de que la sanción física contra la mujer adúltera es correcta por haberse atrevido a romper los cánones sociales que toda mujer “proba” debe de seguir. Nuestro mundo ofrece diversas formas de lapidación: desde una piedra física mortal hasta la sanción social con la que se condena a la mujer violada con nuestro famoso qué dirán.
Los jóvenes actuaron con una
total carencia de empatía y uso de poder. Durante esta pandemia, las
violaciones se incrementaron y obligaron a muchas mujeres y otros violentados a
seguir viviendo bajo el mismo techo con individuos ya totalmente desalmados.
Peor aún, muchas veces por motivos religiosos se prohíbe proteger a menores
víctimas de estupro y son forzadas a seguir un proceso de embarazo que las
niñas o adolescentes nunca desearon tener. Son meros envoltorios cuyas dignidad
y esperanza no son relevantes en momentos de tomar decisiones. La prensa internacional
nombra a estos 5 jóvenes como la manada peruana, en alusión a ese grupo jóvenes
españoles que violaron a una chica durante las fiestas de San Fermín. Se espera
que la justicia siga el correcto proceder velando por la víctima, cosa que no
sucedió en el caso español en un primer momento por lo que hubo muchas
reacciones contra el sistema judicial hispano. La evolución de este caso mostrará
los avances y retrocesos de nuestra sociedad a todo nivel.
domingo, 11 de octubre de 2020
FECIT, HABEMUS FESTIVAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 11 DE OCTUBRE)
Contra viento y marea, el Sétimo Festival de Cine Peruano de Trujillo sale al aire este lunes 12 de octubre.
Hace 7 años, en una reunión
huanchaquera un grupo de amigos tomó la iniciativa de hacer un festival cinematográfico
en el que se muestre la producción hecha por peruanos residentes en el país o
en el exterior. Así nuestra primera versión contó con filmes y personalidades,
entre directores y actores, que llegaron a compartir sus experiencias y
conocimientos en la cinematografía a un público conocedor y neófito en la
materia. Esta primera versión tuvo varios escenarios en los cuales no solo se
exhibieron filmes como Sigo Siendo o Viaje a Tombuctú, sino que hubo talleres,
exposiciones y mesas de diálogos en las que se discutieron temas sensibles
ligados al desarrollo cinematográfico en nuestro país. Un tema importante y permanente
en nuestro Festival es el cine provinciano, una realidad que ha ido creciendo
para beneplácito de las regiones y para el crecimiento cultural de un país tan
vasto, rico y desarticulado como el nuestro. Este espacio cultural significó
para Trujillo y, también, para el país una excelente oportunidad para descubrir
una rica y variada producción que no se ve en los cines comerciales e, incluso,
es esquivo para los pocos cines clubes que existen en nuestra ciudad: cine de
Ayacucho, Cuzco, Pucallpa, Lambayeque o Arequipa han llegado a nuestras
pantallas en diversas versiones hasta el último festival del año pasado que se
difundió el cine selvático.
La séptima versión viene en un
contexto especial. Por la pandemia, lo que pudo haber sido un motivo para cancelarla,
la virtualidad ha sido la respuesta a esta coyuntura; y, también
indudablemente, el apoyo de diversos medios de comunicación masivos y
plataformas virtuales que han permitido que nuestra fiesta siga adelante. Un
canal regional de alcance nacional será nuestro gran aliado, así como las redes
que permitirán tener un alcance inusitado que una versión presencial. Un desafío,
una oportunidad. 10 filmes largos y otro tanto de cortos, tanto de ficción como
largometraje, serán difundidos por las redes o llegando a las pantallas chicas
para beneplácito del público trujillano como peruano. Además, temas
interesantes y coyunturales como la presencia de la mujer en el séptimo arte
peruano o los riesgos y nuevos protocolos para evitar el acoso serán abordados
por diversos panelistas con el fin de buscar respuestas a esta problemática.
Podemos decir, con bastante certeza, que el Festival ha contribuido al
incremento sostenido de buenas producciones trujillanas en cortos e,
indirectamente, contribuir al mayor número de hombres y, sobre todo, mujeres
jóvenes en la búsqueda de su propia identidad. Y la presencia juvenil en
nuestro Semillero es otro gran aliciente para todos aquellos que comienzan a
incursionar en el cine. Esto nos asegurará la presencia de un mejor cine regional
de calidad.
Están cordialmente invitados.
domingo, 20 de septiembre de 2020
CULTURA, PESE A TODO
6 meses de pandemia declarada en nuestro país. Crisis sanitaria y caos económico a consecuencia de las medidas de aislamiento obligatorio para la mayoría de la población peruana. Medidas estrictas que afectaron a todos los sectores de nuestra sociedad que comenzó a buscar formas de cómo salir adelante. Ayudas más, ayudas menos del aparato estatal no ha sido suficiente para paliar la crisis de muchos hogares que súbitamente vieron sus ingresos recortados o sus trabajos cancelados. Como en todo el mundo, hombres y mujeres comenzaron a buscar nuevas propuestas para poder paliar en algo esta hecatombe.
En medio de esta desgracia
surgen algunas respuestas que, obviamente, no deben de ser pasajeras. La
informalidad y el trabajo individual han sido los primeros estilos laborales
que han entrado en total crisis. El surgimiento del espíritu gremial y la
efectividad de este han sido casi una respuesta automática no solo en el mundo
artístico, sino en otros campos laborales. Estos sistemas, de pronto, se han
visto como un modo efectivo tanto de protección, seguridad y proyección que
puede permitir a artistas, artesanos y otras profesiones poder plantear
respuestas y suplir carencias que no se hallan en otros sistemas, el estatal
incluido. Las asociaciones y gremios existentes han sido expuestos de manera
activa y están funcionando como puentes entre entidades de apoyo y sus
asociados. Además, la necesidad de trabajar de manera sinérgica y colaborativa
es otra modalidad que debe de ir incorporándose en las estrategias que queramos
desarrollar en el futuro. Es por eso por lo que, mientras el mundo político
vive lamentables realidades circenses absurdas que ofenden a la sociedad
peruana (lo que hemos visto esta semana es una muestra de ello), artistas y
gestores culturales se han movilizado para dar respuestas no solo para ellos
mismos, sino a la sociedad en su conjunto. Se espera que los puentes tendidos
con el MINCUL sean efectivos para las personas involucradas; pero estas últimas
han seguido en la búsqueda de más opciones con otros sectores para generar más
oportunidades. Alianzas y nuevos espacios han comenzado a surgir que puedan
idear proyectos que involucren al mayor número de artistas. Pero, también es
necesario que todo esto se difunda con el fin de que esas propuestas múltiples
se conviertan en potenciales servicios de sectores vitales de nuestra sociedad
como lo son la Educación y la Salud por el momento. El arte es potente paliativo
para miles de peruanos que viven bajo un estrés sin igual. Algunas empresas
privadas se suman tímidamente a estas causas que, son a la larga, soluciones
que estarán en la recordación de muchas personas. Se las identificará como
solidarias en momentos tensos que nos tocó vivir.
Festivales, conciertos y
performances llenan las pantallas y escenarios nuevos surgen. Contra todo
pronóstico, la cultura sigue viva y hay que apoyar toda iniciativa por el
bienestar común.
domingo, 16 de agosto de 2020
LO MISMO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 16 DE AGOSTO)
Cuarentena. ¿Inesperada? No. ¿Injusta? Quizás para muchos que viven el día a día en la burbuja en la que hemos vivido por años y que nos estalló de pronto. El modelo de país apoyado por muchos se nos vino abajo. Las críticas hacia otros llueven para zafarnos de la responsabilidad política que tenemos como sociedad. Pese a los llamados de atención de diversas personas que reclamaban por los errores ahora desnudados descarnadamente y con una virulencia que han afectado a muchas personas cercanas a muchos ciudadanos, volteamos el dedo acusador a la cabeza máxima de un estado debilitado por nuestras propias decisiones. Veamos nuestra historia electoral y veamos la lista de autoridades que hemos puesto en alcaldías, gobiernos regionales y gobiernos centrales. La democracia nos exige también que asumamos nuestra responsabilidad histórica.
En marzo cuando se entró en la
primera cuarentena, la reacción de todo el mundo era obvio: pánico. No solo por
la pandemia, sino por el cáncer enquistado en nosotros. Es tan grande la
informalidad que cualquier plan de ayuda de directa o indirecta será
insuficiente para poder asistir a ciudadanos o familias. Otro factor: la
actividad bancaria es un servicio caro y, como se ha visto ahora en muchos
casos, ineficiente que deja secuelas lamentables. Los bonos no funcionarán no
porque sea una mala intención del Gobierno actual, sino por la escasa
bancarización de una sociedad que desconfía de cualquier banco por los costos
de sus servicios. Y también está el gusto de la informalidad de muchas personas
que prefieren estar fuera del sistema para evitar tributar, por ejemplo. Costo
y evasión son variables de un mismo drama.
También están los
negacionistas y anti reglas de toda índole que surgieron desde que empezó la
pandemia. Recuerdo a aquellos comentaristas que se burlaban del COVID-19 y las
medidas adoptadas; y que, al final, resultaron infectados quedando en el mayor
de los ridículos. Pero, lejos de aprender esa lección, vemos una nueva oleada
de comunicadores, líderes religiosos (abrir los templos para el culto, por
ejemplo), políticos (“todo está bien en mi ciudad”), empresarios (la actividad
minera es un foco infeccioso del que poco se está hablando) y muchas personas
que con sus actitudes han permitido que la pandemia se haya expandido más en
las últimas semanas. Haber levantado la cuarentena fue motivo para que mucha
gente haya hecho locuras. Me comentó una amiga de Huanchaco que el primer
domingo libre de las restricciones, el conocido balneario recibió una visita apabullante
de gente tal que la distancia social no era para nada respetada. La celebración
del aniversario de un equipo de fútbol con fuegos artificiales y marchas fue
una muestra infeliz en momentos como estos. El desequilibrio emocional puede
ser una causante, pero la irresponsabilidad es también un factor que nos indica
cuán miserable ha sido nuestra formación social por velar nuestra persona y su
entorno.




