Datos personales

Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal

sábado, 31 de octubre de 2026

SAINT PAUL, LA CORONA Y EL BRITISH MUSEUM (CRÓNICA DE VIAJE POR LONDRES)





29 de septiembre. Martes. Segundo día londinense. Ya más acomodado con el ritmo inglés en todo su sentido, decidí visitar cuatro objetivos en este día. Alfredo me había hecho un itinerario alucinante que quizás lo hubiera hecho de tener 20 años menos. Uno se va aburguesando en comodidades personales para disfrutar tus momentos, tus tiempos. Había comprado desde Trujillo el servicio Hop-On/ Hop-Off que se está haciendo cada vez más frecuentes en otras ciudades (lo iba a tomar en Liverpool, lo vi en Edimburgo y Madrid también); este servicio te permite planificar los sitios que quieres visitar con un servicio múltiple (buses o barcos) que te acercan a los sitios de interés en una ciudad tan grande y llena de atractivos como Londres (https://www.bigbustours.com). Una que había descargado la aplicación sólo faltaba activarla. Y el punto inicial iba a ser la impresionante iglesia de San Pablo (Saint Paul´s Cathedral). Una vez terminado mi frugal desayuno, me fui al paradero de la Switon Street que no se hallaba lejos de mi hostal hasta la catedral en un trayecto de no más de 15 minutos. Viéndolo bien, el hostal está estratégicamente ubicado cerca de todos los atractivos posibles. El bus tomó un poco más de 15 minutos hasta llegar al lugar. En verdad, es envidiable el tráfico inglés: no se oyen claxon ni gritos estridentes, los buses no ponen música a todo volumen y el transporte público no corre con otro, pues no hay la insana competencia que tenemos aquí. Imaginar que en Lima circulaba un micro que tenía más de ¡800 mil soles en multas! Uno de los tantos irresponsables que conducen; y no sólo transporte público, pues también hay muchos avezados que van en sus nuevas camionetas 4x4 o sus vehículos de alta gama trasgrediendo todas las reglas de tránsito (https://www.infobae.com/peru/2026/09/11/atu-interviene-colectivos-informales-un-vehiculo-tenia-multa-de-s-847-mil/). La interconectividad en el transporte público en Europa es envidiable. Volvamos a la visita: bajé en una estación frente a la catedral, la cual puedes apreciar en toda su dimensión. Su cúpula es uno de los símbolos visuales de la ciudad, como lo puede ser el Big Ben en la misma Londres o la Torre Eiffel en París. Llegué al lugar poco antes de la 8:30 am. hora que abren las instalaciones. Ya había una cola de regular extensión. Al haber descargado mi aplicación del servicio de Hop On (https://www.theoriginaltour.com/tours/), me ahorré la cola para los que van a comprar entradas. Al aceptar mi entrada en la puerta, iban activar mi boleto para todo el día. Pedí ayuda a un chico chino que estaba en la puerta y me dio las indicaciones con la ayuda de su App. Ver las instrucciones en chino me hizo recordar la importancia que este país tiene en el turismo mundial: las dos compras de chip para tarjetas las activaban con instrucciones que te llamaba la central: la de España en español y chino, y la de GB en inglés y chino. La cantidad de turistas chinos en la cola para entrar era, calculando grosso modo, 3 de cada 5 personas en la cola. Son los nuevos ricos y consumen a manos llenas, algo que iba a ver a lo largo de los días de visita. Al ingresar a estar lugar, entras a la historia británica. Este edificio sobrevivió a los intensos bombardeos de la SGII. Creo que Hitler toda la intención de demoler este gran edificio que es parte del orgullo inglés, pues en sus criptas y muros están enterrados varios personajes, hombres y mujeres, que le dan el gran brillo a esta nación (https://www.londres.es/catedral-de-san-pablo). Si amas la historia, la arquitectura, la música (sí, estaban ensayando músicos, un organista y luego un coro), los lugares tranquilos pero inmensos; este es el lugar. Con una audioguía, uno puede ir viendo los espacios notables del lugar. La gran historia está en su cripta: vemos una gran cantidad de edificaciones mortuorias de los diversos conflictos en los que estuvo involucrada GB. Su pasado fue bastante movido y su espíritu colonialista estuvo “justificado” por su afán de “civilizar”. Así vemos cenotafios o mausoleos en homenaje a los hombres que estuvieron involucrados en tal guerra en Sudáfrica, India, Malasia, un largo etcétera. Los homenajes más actuales de estas conmemoraciones están en los monumentos de los caídos en la IGM (verdaderas masacres como Verdún o Somme), la IIGM, las guerras de Irak, Afganistán o la ex Yugoslavia. Las tumbas de hombres notables, como la del almirante Nelson, no son sólo de hombres de guerra; también están las de Alexander Fleming (haber trabajado en un colegio inglés en Trujillo que lleva su nombre), el gran pintor Turner o el cenotafio de Florence Nightingale (https://londonpass.com/es/things-to-do/whos-buried-in-st-pauls-cathedral). Luego de haber visitado tanto la cripta y los altares de la base, me aventuré a subir los 257 escalones para ir hasta la primera parte de la cúpula: Galería de los Susurros (Whispering Gallery: https://www.atlasobscura.com/places/whispering-gallery-at-st-paul-s-cathedral).



Nuevamente bajé a la cripta para ya salir de esta renovada visita y fui a la librería del lugar: compré el libro de rigor y vi algo genial: estampillas alusivas a esta iglesia. Obviamente, ahora forman parte de mi colección filatélica. Al salir me fui al punto de recojo de los buses en el paradero 15 de la línea azul según mapa (https://www.doubledeckerlondon.com/post/big-bus-london-review). para ir a mi siguiente objetivo: la Torre de Londres (Tower of London). Había ido con una casaca grande que me había prestado Alfredo para la lluvia, la cual iba a usar poco. El clima estaba loco. Por el contrario, hacía calor, casi 22 grados. Me senté en la parte superior para ver algunas vistas más de la iglesia y nos dirigimos a nuestro siguiente objetivo al cual llegamos después de 25 minutos. El bus hace un periplo que nos permite cruzar el Puente de Londres, que sería mi siguiente visita. Llegamos a la Torre, lugar de mucha historia como veremos a continuación. El paradero nos deja a unos 6 minutos de caminata. El ingreso es rápido, gracias a tener el boleto comprado previamente. Este sitio, con casi mil años a cuestas, encierra entre sus muros historias turbias y sangrientas como la triste historia de Ana Bolena (https://www.hrp.org.uk/tower-of-london/history-and-stories/the-story-of-the-tower-of-london/). Pero no fue la única prisionera notable que estuvo recluida aquí (hasta su decapitación), sino también algunas celebridades una de las cuales estuvo vinculada con nuestro país y que fue el tema de la novela El sueño del Celta de MVLL: Roger Casement. Este hombre denunció las crueldades y crímenes de ese criminal que fue el rey belga Leopoldo II, quien destruyó vidas y generó mutilaciones entre miles de aborígenes en el Congo, entonces belga. No sé cómo puede ver gente aún que lo admire (https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46651813, https://www.hks.harvard.edu/faculty-research/library-research-services/collections/community-voices-perspectives/king-leopolds). Casement fue un hombre valiente que también denunció el crimen de Julio César Arana, quien hizo su gran fortuna con la explotación del caucho y los crímenes contra los aborígenes amazónicos (https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-60922508) (https://rtvcplay.co/competencias-ciudadanas-y-socioemocionales/respira-amazonia/historia-explotacion-casa-arana). Perú debería generar más investigación sobre este oscuro personaje. Volviendo a Casement, este apoyó la independencia de irlanda, acción que iba a ser el motivo por el cual se le iba a culpar de traidor o espía. Por esta razón, fue ahorcado por el gobierno británico (https://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/casement.htm). Para cerrar esta parte, cuando estuve en Nauta, tuvimos la suerte de ver una exposición sobre Casement en la Municipalidad de Nauta en una exposición promovida por el gobierno peruano. Las fotos eran terribles. Aquí está mi crónica de esa visita: https://elrincondeschultz.blogspot.com/2017/11/pacaya-samiria-un-intento-viaje-iquitos.html. Volvamos a la Torre. La visita está muy bien estructurada: han hecho interesantes propuestas turísticas muy didácticas que ayudan al visitante. Además, han instalado diversas facilidades para que cualquiera persona pueda bajar, subir o entrar a espacios que serían riesgosos; fuera de contar con una extraordinaria señalética, paneles y pantallas interactivas para el visitante y varios juegos para la delicia de los niños y jóvenes. Además, de la cantidad numerosa de turistas chinos y coreanos, había grupos numerosos de estudiantes escolares de todas las edades que iban con sus profesores. Algunos paneles, de ser vistos por algunas autoridades mojigatas peruanas (que ahora abundan) se desmayarían al ver tantos niños y adolescentes viéndolos, preguntando sobre ellos y anotando sobre su contenido lo que aquí sería tabú por los prejuicios que queremos instalar nuevamente en nuestra sociedad. Como el cangrejo. Uno de los principales regalos para la visita es un espacio especial: Las Joyas de la Corona. Este es uno de los pocos lugares en los que se prohíbe tomar fotos o grabar videos: https://www.hrp.org.uk/tower-of-london/whats-on/the-crown-jewels/. 




Una vez culminada la visita a este espacio excepcional, se visita la Torre Blanca que reúne una colección de armas, armaduras antiguas para deleite de un coleccionista. Una vez terminada mi visita me fui a pie hasta el Puente de la Torre (Tower Bridge) que está a sólo 10 minutos (https://maps.app.goo.gl/vVCNmSgsFgSxht7WA). Otro lugar espectacular. Asciendes por un ascensor para llegar a la parte superior. En esta tienes que vencer tu vértigo, pues hay algunas partes que caminas sobre un vidrio bastante transparente que da mucho temor a las personas que no toleran la altura; era muy gracioso ver a hombres con cara de rudos que no querían pasar viendo hacia abajo. De película (https://es.wikiarquitectura.com/edificio/puente-la-torre-londres/). 



Ya había logrado tres de mis cuatro objetivos: falta ir a la Abadía de Westminster. Para eso me iba caminando hasta el muelle que está sobre el Támesis para tomar una embarcación que me lleve hasta la Abadía (https://maps.app.goo.gl/YB8REfpporpjwo6S7). Esperamos un momento, pues este embarcadero distribuye barcos para diversos lugares. Nos tomó casi 25 minutos de espera, un poco más. El barco atraviesa el Támesis hasta el Westminster Pier en casi 30 minutos, en los que nos van dando indicaciones de los edificios que son fácilmente perceptibles desde el barco. Hubo un conato de lluvia, sólo conato. Llegué a mi destino y con el Google Maps me fui a toda velocidad, pero ya no se permitía el acceso. Me quedé con las ganas. Tomé fotos del exterior de esta bella abadía (https://www.westminster-abbey.org/es/visit-us), pero las visitas a las bellas catedrales a las cuales Peter y Juany me iban a llevar me iban a sacar la espina. Regresé a mi hotel y salí a comer por las cercanías. El día anterior había cenado mal. En esta oportunidad, iba a comer bien: me fui a cenar comida hindú en el Tajmahal Indian Cuisine, no muy lejos del hostal (https://tajmahalkingcross.co.uk/). Mi última noche en Londres.

 

30 de septiembre. Mi último día londinense. Ya no iba a volver a tocar esta ciudad en el resto de mi permanencia británica. Tomé un buen desayuno y empaqué todas mis chivas para salir. Mi objetivo: Museo Británico (The British Museum). Como se hallaba cerca del hostal, me fui a pie, tan sólo 22 a 25 minutos (https://maps.app.goo.gl/3BudYVhUTEZpC5G96)- Ya había hecho mi reserva desde Trujillo por lo que pensaba que la cola no iba a ser tan problemática. Pero no era así. Teníamos que pasar un control riguroso. Este día también había quedado con Patricia Cépeda, una amiga que se vino a Europa hace años y reside con su esposo e hijos cerca de Londres. Íbamos a vernos luego de mi visita al British para almorzar. Llegué al Museo con tranquilidad, pasé el control y, luego, tienes delante de ti cosas bellas y extraordinarias por ver. Ahora, en semejante museo y con el tiempo limitado, ¿qué tienes por ver entre las más de tres mil piezas que tiene esta institución? (https://www.britishmuseum.org/). De visión obligatoria son la Piedra Rosetta (felizmente no había mucha gente alrededor) y las bellas estatuas de Partenón, maravillas que están en pugna con el gobierno griego exigiendo su retorno (https://www.britishmuseum.org/blog/12-things-not-miss-british-museum). 







Pero significaba ir errando de un lugar a otro; así que seguí la guía que había comprado. Primero me dirigía a las salas donde iba a ver arte de Norteamérica y bellezas mejicanas, tanto mayas como aztecas. De ahí pasé a ver arte de China, Japón, India, Corea; de ahí, al Cercano Oriente, Grecia. Y el antiguo Egipto. Pocas son las piezas oriundas de Gran Bretaña. Hay una sección, Britania, donde encuentras piezas de todo tipo que muestran la influencia romana en este territorio. Ya casi a mediodía, comencé a apretar el paso para visitar las obras del Partenón y el Egipto antiguo, que tuve que hacer la visita a todo meter. Una de las secciones que vi detenimiento que la de la historia de la moneda. Grabé todo y lo compartí con el grupo de numismáticos de Trujillo. Iba a ver otra propuesta similar en el Museo de Arqueología de Madrid. Aquí hay otras lista de obras por ver en el museo: https://wahooart.com/es/articles/los-25-tesoros-del-museo-britanico-arte-historia-y-decoracion-excepcional-es/. Al salir por la calle Great Russell, pensé encontrarme con Patricia, pero no estaba. Había entendido que nos íbamos a ver el Museo de Historia Natural, por lo que me dirigí a tomar el metro de Tottenham Court para tomar dos líneas (tenía que hacer conexión). Primero iba en la Azul (Picadilly) hasta Embankment para tomar luego la Verde (Distric) hasta la estación South Kensington. Por fin nos encontramos, parloteamos un buen rato y de ahí nos fuimos a almorzar: Patricia había hecho la búsqueda para ir a un restaurante italiano cercano de la estación: el Pierino (https://pierino.has.restaurant/). Con la buena comida, tuvimos una buena charla, el vino nos soltó la lengua. Pero tenía que seguir, pues mi siguiente objetivo iba a ser el Museo de Historia Natural (Natural History Museum https://www.nhm.ac.uk/). Aunque el acceso a los museos es gratuito, en los últimos años la guardianía sí es pagada. En este lugar tuve que dejar tres mochilas y bolsas, pues Patricia me había llevado dos grandes bolsas con chocolates, panes y muchas cosas. Patricia pensaba que estaba en un grupo de viajeros y que les llevaba comida para apertrecharnos de comida. Dejé encargado todo para poder caminar rápidamente por las diversas salas del museo (es inmenso), pues lo cerraban en 40 minutos. 




Desde la entrada te recibe un fósil de una ballena. He estado en grandes museos naturales, como el de Viena (te recibe un tiranosaurio en actitud de ataque, sorprendente) o el de Berlín; todos inmensos, ricos en información, cada uno con algo valioso que mostrar (https://elrincondeschultz.blogspot.com/2023/06/berlin-con-dudamel-sans-souci-y.html). Lo poco que alcancé a ver es notable: didáctico, entretenido. La parte de los dinosaurios siempre atraen a niños y adultos; no hay pierde. Ya con el tiempo en contra, salí del lugar para dirigirme a la estación de South Kensington e irme a Marylebone. Mi tren salía a las 7:06 pm con destino a Warwick. Desde SK tomé la azul hasta Picadilly y de ahí la marrón (Metropolitan) que me dejaba en la misma estación. Llegué con mucha holgura de tiempo, pero sí cansado por las tres bolsas que llevaba. Al subir al tren, busqué un espacio donde dejar las cosas para descansar. El tren de retorno toma casi hora y media (https://maps.app.goo.gl/1j84SeEXgiFhKYt49) y su destino final es Birmingham. En la estación me esperaban Juany y Peter, quienes me ayudaron con mis cosas. Había concluido así mi visita londinense.








miércoles, 28 de octubre de 2026

SHAKESPEARE Y LONDRES (CRÓNICA DE VIAJE POR GRAN BRETAÑA)

  



27 de septiembre. Domingo. Día de descanso, día de salida. Juany y Peter habían preparado una bonita salida a una zona en la que había bellos paisajes campestres y pequeños poblados que han vivido y crecido gracias a la industria de la lana y el ganado criado en sus tierras. Además, íbamos a una pequeña ciudad que es, en cierta forma, el epicentro de la cultura inglesa: Straford- upon Avon, la tierra de William Shakespeare. La idea era salir temprano para ir cómodamente a los diversos lugares que Peter había planificado. Vimos la mañana un poco gris y tomamos precauciones ante cualquier repentino chubasco: Inglaterra tiene fama de un clima bastante temperamental. Juany había preparado una buena batería de sánguches, fuera de frutas secas, jugos y otras necesarias avituallas para una buena jornada. Nuestro primer objetivo: Bourton-on-the-Water (https://maps.app.goo.gl/Com8o3heAnCMCZ1A6). Iba a ver en mi travesía la belleza de la campiña inglesa, esa que ha sido retratada por grandes pintores como Constable o Turner, entre los más conocidos. Había momentos y lugares en los que pareciera que el tiempo se ha detenido para el placer de cualquier persona que ame el arte y el que no, también (https://wahooart.com/es/articles/john-constable-las-25-obras-maestras-del-paisaje-ingles-es/). O escuchar esa música de Elgar, ese interesante compositor inglés del siglo XX recorriendo los campos en los que destacan las grandes catedrales, añejas por el tiempo y la historia. Volvamos a nuestro periplo. Las rutas inglesas son de muy buena calidad (no vi cobro de peajes por ninguna autopista o camino), con una excelente señalización; hasta la más pequeña tiene toda la información necesaria para el viajero. Hay autopistas (M de Motorways), carreteras principales (A Roads), carreteras secundarias (B Roads) y carreteras menores y caminos; estos últimos íbamos a emplear con cierta regularidad (https://freakmaps.com/es/united-kingdom/motorways-and-expressways). Y pese a ser caminos no principales, estos están en excelente estado. Ahora que veo todo nuestro sistema vial y el sistema urbano de Trujillo, no te queda nada más que llorar. Lo que sí es penoso es la cantidad relativa de animales “salvajes” que son víctimas de atropellos en todo tipo de vía. Hay un denso tráfico a casi toda hora del día y muchos animalitos como ardillas, erizos y diferentes tipos de aves son atropellados por vehículos que pasan a regular velocidad. Vi muchos cuerpos de erizos en las carreteras, espacios que han sido invadidos por los humanos y sus vehículos. Las ardillas las ves por todas partes (como en Piura); incluso en casa de Juany se convirtió en una suerte de plaga, pues se instalaron en el ático e hicieron de las suyas. Pero el erizo es más extraño y está amenazado por la expansión urbana (https://www.wildlifeonline.me.uk/questions/answer/how-many-hedgehogs-are-there-in-the-uk). Indagando más sobre este bonito mamífero encontré esta triste información: https://www.infobae.com/espana/2026/10/22/ollie-el-erizo-sin-puas-rescatado-en-reino-unido-que-parece-una-patata-no-puede-volver-a-la-naturaleza-es-como-si-no-llevara-ropa/. Es un animalito bastante curioso: https://www.youtube.com/watch?v=0YPgU58iAHU. Da mucha pena ver tantos animales muertos en las carreteras; algunas carreteras rurales advierten a los conductores de poderse toparse con algunas vacas u ovejas en el camino; hay que ir con cuidado. Llegamos a nuestro destino y no me imaginaba que iba a encontrar uno de esos pueblos que hemos visto en tantas películas, leído en sus libros o visto en sus fotografías o pinturas: Bourton-on-the-Water (https://www.expedia.com/es/Bourton-On-The-Water.dx7621). La historia de este pueblo se remonta a tiempos romanos y antes aún (https://www.youtube.com/watch?v=Y0u6gaqhZMs). 



Caminamos por sus simpáticas calles uno puede apreciar toda la industria que ha creado el turismo en los pequeños pueblos como estos que dan vida a sus tiendas de antigüedades y recuerdos, museos pequeños (aquí había uno del ferrocarril), sus restaurantes, heladerías, pastelerías y otros: un domingo con mucho movimiento. Dejamos la camioneta en un lugar libre y de costo liberado por dos horas (todo estacionamiento cuesta aquí, hasta en las pequeñas ciudades) y nos fuimos a caminar. Vimos el museo de auto y juguetes relacionados, pero lo que iba a ver en Coventry era más impactante. Las casas que se han construido a lo largo de las orillas del pequeño río Windrush (High St.) están bien conservadas y me comentaban que son bastante caras para su compra y mantenimiento. En el camino de retorno, ingresamos por las calles laterales para ver más curiosidades: entramos a una pequeña industria de cerámica que tenía bonitas piezas, pero traer este delicado material iba a ser complicado (https://bourtoninfo.com/adverts/cotswold-pottery/). En nuestra caminata, llegamos a una tienda de antigüedades en la que había una interesante colección de monedas y medallas. Había una que compré para regalar a una persona especial, una medalla de 1945 en conmemoración de Rommel, el famoso Zorro del Desierto. Había tantas monedas y medallas, el vicio de un coleccionista. Decidimos salir, pues el tiempo se nos iba acortando y había más espacios para ver. Antes de retirarnos del lugar, me tomé una foto dentro de una clásica cabina telefónica (¡en funcionamiento!) y una foto grupal para rememorar esta bonita visita. Tomamos el camino de retorno para recoger la camioneta e ir a nuestro siguiente lugar, donde íbamos a merendar: Dover´s Hill (https://www.nationaltrust.org.uk/visit/gloucestershire-cotswolds/dovers-hill). El lugar está lleno de ovejas que pastan tranquilamente con los visitantes. Hay senderos trazados para los caminantes y también una suerte de mapa en piedra que permite ver los principales accidentes geográficos que rodean este lugar. 



Luego de habernos alimentado como corresponde, seguimos en nuestro periplo, ahora hacia un pueblo netamente ganadero y de comercio: Chipping Campdem (https://www.youtube.com/watch?v=oh1lMuDgEe0). Este es un pueblo que data del siglo XII y tiene monumentos antiguos, como su Salón del Mercado, aún en uso hasta nuestros días (https://www.expedia.com/es/Chipping-Campden.dx7542). Sus casas antiguas en piedra son toda una visión digna de conocer. Una repentina lluvia nos sorprendió. Juany se escondió en el antiguo salón, pues había olvidado su casaca. Peter y yo llevábamos una casaca por lo que nos molestó mucho. Entré a una tienda para ver recuerdos. El tiempo nos apretaba, pues nos quedaba aún Stratford-upon-Avon. 



Salimos, pues, a nuestro destino final. Habíamos pensado, inicialmente, ir a un concierto de música religiosa en la iglesia en la que habíamos estado el día anterior con Juany, habíamos visto un ensayo general fabuloso y bien valdría la pena verlo; esto nos marcaba el tiempo. Llegamos a nuestro destino para ver esta famosa ciudad. Pudimos apreciar poco, pues la lluvia tornaba cada cierto tiempo. Stratford era también una ciudad mercantil en el medioevo y el renacimiento inglés. Juany me comentaba que para ver una obra en el edificio especialmente construido en esta había que registrarse por lo menos un par de meses antes (https://www.rsc.org.uk/welcome/spanish). Hicimos una caminata con Peter por el museo y, tras esto, decidimos ir a ver la iglesia de la Santísima Trinidad (Holy Trinity) donde fue bautizado Shakespeare y en la que se hallan sus restos y los de su esposa Anne Hathaway (https://www.wshakespeare.com/biography/shakespeare-grave-epitaph/). 




Lastimosamente, la iglesia había cerrado, pues estaban en un ensayo y tenían un concierto a las 6 pm (al igual que en Warwick), hora en que se abría y se podía visitar las instalaciones. Para otra vez será. Sobre Shakespeare hay tantas especulaciones sobre su existencia y su verdadera obra. Había leído que era un personaje ficticio que “reunía” a otros que sí existieron en su época; leí otro texto que planteaba que el escritor era en realidad una mujer; otra historia habla de que era Marlowe con el cual, según otros, tenía una fuerte rivalidad. En un texto aparecido en 2023, la investigadora Emma Smith publica en la revista History Today (https://www.historytoday.com/) sobre la aparición del primer folio en 1623 que reúne una gran cantidad de obras (comedias, poemas) del autor, legitimando su existencia. Tema para larga discusión. Antes de retirarnos de la iglesia, dimos una vuelta por el cementerio que rodea a esta para ver la antigüedad de las lápidas. Cuando regresamos a la camioneta caí en cuenta de lo cansado que había sido la jornada y, con el fin de regresar apurados, desistimos de ir al concierto. Sí necesitaba descansar un poco. Además, preparar mis cosas ligeras, pues iba a Londres por tres días desde el lunes 28; o sea, al día siguiente. Cenamos tranquilos en casa con esas extraordinarias sopas que prepara Juany. Un vino y algo de postres para cerrar la noche eran inevitables.

28 de septiembre. Lunes, Londres. Tren al sur. Me iba en Chiltern Railways (https://www.chilternrailways.co.uk/) hasta la relativamente pequeña estación de Marylebone (https://www.visitlondon.com/traveller-information/place/284388-marylebone-railway-station-london). Marylebone es una de las 14 terminales de tren que tiene Londres, siendo la más importante Waterloo, Paddington El día anterior, Juany me daba instrucciones qué bus tomar hacia la estación (Saint Pancras) en cuyas cercanías se hallaba el hostal en el que me iba hospedar esos días. La puntualidad de su servicio ferroviario es imbatible: mi tren llegaba a las 9:14 y salía un minuto después. Llevaba mi maletín de la cámara en la que acomodé todo lo necesario (pesaba un poco). El tren demoraba casi una hora y media. (https://maps.app.goo.gl/asS4RMtsRDEH4nr99). Llegamos a las 10:45 y de ahí tomé esos buses de dos pisos (genial) para ir a la estación. El pago se hacía generalmente con la tarjeta de débito para agilizar. El servicio de trenes, metro y buses están todos interconectados: genial. La distancia en tiempo no es muy complicada. Una ciudad con tanto tráfico debería ser un pandemónium, pero los tiempos del transporte público es casi siempre el correcto (https://maps.app.goo.gl/h9PPbwfqDsekxvoAA) es una famosa y antigua estación de metro y terminal de trenes inmensa; su edificio es antiguo y bello, y se hizo muy conocido con las películas y libros de Harry Potter con el famoso andén de 9 ¾. La gente llega a buscar ese anden (https://www.historic-uk.com/HistoryMagazine/DestinationsUK/Harry-Potter-Platform-9-Three-Quarters/) con el fin de tomarse fotos y ahora tiene una placa que orienta al turista. En todos los días que estuve en Londres no ingresé al lugar. Alfredo me había hecho un plan bastante ambicioso para conocer varios lugares; pero preferí priorizar algunas visitas y disfrutar los espacios que iba conociendo; conocer una inmensa ciudad como Londres era un imposible insano. Pero, lo primero era lo primero; instalarse. Alfredo había hecho una reservación en un hostal no lejos de la estación de Saint Pancras: Clink (https://www.clinkhostels.com/es/londres/). Como la hora de registro era a las 3 pm, dejé en guardianía varias cosas (te cobran por eso) y me fui hacia mi primer objetivo: La Galería Nacional del Retrato (National Portrait Gallery- https://www.npg.org.uk/visit/). 




Como estaba relativamente cerca de mi hospedaje, me fui a pie para ir viendo la ciudad en sí (https://maps.app.goo.gl/BLR3d7Gmy9XvUoEM6). Londres es una ciudad cosmopolita, lo ves en la oferta de restaurantes que iba viendo en el camino y la gente multirracial que caminaba por las calles; se hablan muchas lenguas y ves a muchas personas que van vestidas de acuerdo con su tradición y cultura. Un detalle: pese al tráfico denso que uno ve por las calles y avenidas, raramente se escucha un claxon (¡qué diferencia con nuestras ciudades!); pero es una ciudad cara, muy cara: alimentación, servicios generales y los básicos. Lentamente iba viendo esa realidad que iba a sufrir/disfrutar por esos tres días. En el camino fui preguntando a algunas personas sobre mi meta, pues hubo momentos en que el Google Maps se “confundía”. En la Leicester Square(había varias estatuas bonitas) pregunté a varios y resultaba que casi todos era turistas hasta que una chica amable me indicó que bajase por la calle Irving hacia la Charing Cross y voilà: la galería. Como muchos museos y galerías británicos, estos son gratuitos, pero se pide donaciones. Eso sí: dejar cosas en guardianía sí es costoso y lo “disfrutaré” en más de una ocasión. La Galería resume entre sus paredes toda la historia gráfica de personajes relevantes de la cultura británica y mundial: pinturas, fotografías, arte mural, video arte. 




Desde Ana Bolena, Isabel I y Lord Nelson hasta los Beatles, Oasis y Margaret Thatcher. Como el hambre apretaba, me fui a comer algo en el restaurante de este espacio. 




Luego de haber disfrutado este espacio por casi dos horas me fui a la Galería Nacional (National Gallery - https://www.nationalgallery.org.uk/). ¡Qué se puede decir de este espacio que tiene tanta belleza! Caminar por sus corredores es navegar no sólo en la belleza, sino en la historia europea desde el siglo XII hasta el XIX prácticamente. Había visto en libros de arte o historia tantas de las obras que colgaban en sus paredes y ahora tenerlas delante de mí; lo mismo me pasó con El Prado de Madrid o Louvre en París. Suficiente. 






Al salir, me dirigí a una de las plazas más emblemáticas de la ciudad: Trafalgar Square (https://www.londres.es/trafalgar-square). La inmensa columna y los grandes leones han sido protagonistas de varios filmes británicos que ahora los veía en “carne y hueso”. 



Vi en el mapa que el famoso Big Ben y el edificio del Parlamento estaba muy cerca de mi ubicación, a sólo 15 minutos a pie por la Whitehall Road, así que puse pies en polvorosa.



Llegué para ver este emblemático edificio que vería con más detalle al día siguiente. Luego de tan interesante jornada, regresé a mi hostal desde la estación de metro que está frente a Parlamento (https://maps.app.goo.gl/7DjZCeYte3ueWujW9). Me iba para ya instalarme, cargar mi celular, pegarme un duchazo y salir a comer algo por ahí.