martes, 16 de octubre de 2018

CERRO CAMPANA, CERRO SI-PONG: GRAN FUTURO TURÍSTICO PARA LA LIBERTAD




8 de setiembre ha sido un día muy grato para un buen grupo de personas que tuvimos la idea de visitar finalmente el cerro Campana. En realidad, nuestra visita no era para escalar este gran accidente geográfico que identifica el paisaje de la ciudad de Trujillo, sino conocer los vestigios dejados durante siglos por antiguos moradores o visitantes de esta zona y su trato con el cerro considerado como un padre tutelar, gran Apu o zona de recursos naturales; además, conocer una interesante flora y fauna que corresponde a una zona de nieblas y de lomas. Zonas como estas se encuentran en Lima (Lachay) y Arequipa (Atiquipa). Sobre el cerro Campana o Sipón se han escrito diversas investigaciones científicas en el área de la Biología, Botánica, Zoología, geografía y arqueología. Todas investigaciones apuntan a que esta zona se convierta en una gran reserva o parque, un área intangible, acciones promovidas por diversas personas e instituciones. Estas acciones han tenido avances, pero así también como retrocesos de índole político, empañado por intereses económicos que ven a este cerro más como un “estorbo” que una gran oportunidad, como la que muchas personas ligadas a la actividad turística plantean. La visita era para conocer una pequeña porción del potencial que encierra este espacio, rico en geografía, historia y naturaleza. Conviene leer este pequeño texto para ir con una idea de lo que uno va a encontrar en el lugar (file:///C:/Users/Gerardo/Downloads/Rodriguez.etalCerroCampana.pdf).






Gracias a la iniciativa de Juany Solís, una buena amiga, a cargo de la ONG Otra Cosa, se armó un grupo de personas (mayormente mujeres) para hacer el periplo con la guía de Percy Valladares, hombre dedicado fehacientemente a proteger este patrimonio. Percy ha recorrido este espacio desde su niñez y ha sido testigo de los cambios que ha sufrido este espacio. También es testigo de la indolencia política de pequeños y grandes, de huanchaqueros y foráneos, de no tomar en cuenta este lugar, incluso apoyando veladamente acciones ilícitas como invasiones de tierras, tanto a esta área como a la zona aledaña que conforma una integridad: los totorales de Huanchaco.
Nuestra actividad empezó temprano. María y yo recogimos a Wendy y Mirian, profesoras del Fleming, quienes también se unieron a esta expedición. Nos dirigimos a Huanchaco a buscar a Sophia y Juany. Pensaba dejar mi auto en casa de Juany, pero se complicaron las cosas. Al final, dejamos el auto en el local de Otra Cosa. Íbamos ya retrasados por este impase, habida cuenta de que Huanchaco tiene muchas calles cerradas por los cambios de desagüe que se hacen desordenadamente generando el caos vehicular. La idea era salir a las 7 am. Todo el trajín nos tomó una hora. Salimos, pues, con una hora de retraso y eso nos iba a generar ciertas incomodidades a final de cuentas. Nos dirigimos hacia una zona por una ruta no pavimentada que lleva cerca de terrenos que han sido cercados. Percy nos explicaba que eran acciones ilícitas y que muchos dueños emplean sucias estrategias como la de ir agrandando sus propiedades con desplazamiento sigiloso de los cercos. Vimos una que ahora encierra una antena de telefonía inactiva. La zona ocupa territorio arqueológico e, incluso, corta tramos del Camino Inca. Esta zona es disputada con Chavimochic, larga historia que generó un enfrentamiento contra un congresista que quiso actuar de buena fe y halló voces de protestas y desacuerdos entre varios empresarios. Comenzamos la caminata en forma paralela a una valla. Nos fuimos adentrando por el arenal, cuando nos encontramos con algo de vegetación y algunas zonas rocosas, con mucho liquen. Bastante humedad. Felizmente tuvimos un día no soleado, lo que nos permitió hacer la marcha no tan fatigante en un inicio; pero sí teníamos un fuerte viento. Llevar un cortaviento o una casaca es lo recomendable por estas épocas del año. Nuestro encuentro con toda esta vegetación me permitió ver la capacidad de adaptación de la vida en zonas extremas. Para conocer más y con fotos de la flora, es bueno leer este artículo: http://www.sacha.org/Campana_Arnaldoa2014.pdf.  Nos encontramos con unos cactus llamados Espostoa Melanostele. Su fruto es interesante. 




Otra planta muy frecuente en la zona es la llamada Tillandsia Latifolia, crece de manera abundante y retiene humedad. A medida que íbamos “adentrándonos” en la zona, íbamos hallando cada vez más restos de cerámica, tanto fina como rudimentaria de uso doméstico. Algunas de ellas de la cultura Cupisnique, pero no son los únicos vestigios que hay. Seguimos en nuestro camino y nos topábamos con más e interesantes restos arqueológicos. Zonas trazadas, cual caminos, que se hallaban en zonas altas (¿altares?). Lamentablemente, algunas de estas zonas han sido alteradas o dañadas, pues fueron ocupadas por el ejército e, incluso, fueron utilizados como campo de tiro; hay gran presencia de casquillos de balas usadas, así como rastros de campamentos. Pero el plato fuerte iba a estar en una zona como anfiteatro natural en el que se hallan varias figuras humanas claramente trazadas por las plantas que crecieron donde hubo piedras que se han ido desintegrando con el tiempo (https://andina.pe/agencia/noticia-encuentran-geoglifo-forma-candelabro-cerro-campana-trujillo-253915.aspx). Wendy, como profesora de Biología, propuso una explicación interesante: los líquenes se instalan en las ranuras y grietas de las piedras, estos líquenes son el nutriente natural de las plantas que llegan en pequeñas semillas y se “instalan” en la piedra hasta que la terminan por fracturar la roca quedando la planta y manteniendo la forma ya que se queda en el lugar donde se hallaba la piedra en la obra hecha por los antiguos peruanos. Es una hipótesis. Percy nos comentaba que en su niñez toda esta zona estaba cubierta por grandes y pequeñas dunas; en la actualidad, estas tienden a desaparecer y se van hallando restos de todo tipo.




Nuestra caminata siguió hasta llegar a una marca geodésica. En nuestra trayectoria fuimos viendo más vegetación y vestigios de cerámica. Pero también vimos los caracoles de arena, pequeños caminantes que van dejando su trazo por la baba que emiten. Eran parte de la alimentación de los antiguos; pero también se ve que llevó a esos lugares caracoles marinos, que tienen otra forma de caparazón. Vimos algunas zonas que aún mantienen dunas de regular tamaño. Comenzamos a encontrarnos con otras plantas de flores pequeñas, blancas: Alternanthera halimifolia. Cada vez más era frecuente encontrar espacios en los que se habían realizado ritos y pagos, con diversos restos (cerámica o comida) y muchas más plantas diversas. Vi un cactus interesante: melocactus peruvianis. Llegamos a estribación por la cual descendimos, no sin antes haber visto una hermosa lechuza que trataba de alejarnos de su nido. Percy nos indicó que íbamos a una zona en la que se hacían sacrificios humanos en periodo moche. Esta zona está identificada con una gran cruz que parece ser artificial y no de origen cristiano. Antes de descender, nos percatamos que a espaldas de nosotros se veía una hermosa vista del mar, el mar de Huanchaco, solo que más cercanos al cerro Campana. Descendimos; un grupo decidió descasar un poco y almorzar las provisiones que habíamos llevado. Otro grupo decidió visitar un pequeño bosque de rocas con caprichosas formas. Una de ellas simulaba el perfil del dragón del film La historia sin fin; me hice la obligada foto.





Lo que se pensaba hacer una pequeña incursión de 15 minutos, se convirtió en una marcha de casi media hora. El tiempo nos estaba ganando. Habíamos quedado a cierta hora para ser recogidos en un punto de la carretera, y se calculó que íbamos a llegar más tarde de lo previsto. Así que comenzamos nuestro retorno. Este fue por un camino menos escarpado y tuvimos acceso a una cueva en la que había arte rupestre. No pudimos disfrutarlo mucho, pues la luz se iba extinguiendo rápidamente. Además, el frío iba arreciando, por lo que decidimos apretar el paso. Felizmente la arena no se convirtió en nuestro enemigo, pero sí el viento helado que suele correr más fuerza a la caída del sol (aunque felizmente no hizo su aparición durante nuestro recorrido).




Llegamos a nuestro punto de recojo a las 6 pm, una hora más tarde de lo pactado. Fatigados, pero felices de haber estado con el Apu tutelar de Trujillo. A cuidarlo.




domingo, 14 de octubre de 2018

CAMBALACHE A LA PERUANA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 14 DE OCTUBRE)


Una semana tras las anómalas elecciones del domingo pasado. Una semana para la historia de la torcida política nacional. Día a día los peruanos hemos sido zangoloteados en el vaivén incesante de las olas de excremento político y judicial en el que estamos sumergidos como sociedad.
No bien nos estábamos reponiendo de los resultados electorales sorpresivos de nuestra ciudad, así como de otras ciudades y regiones, cuando el fujimorismo y sus aliados salieron a la carga. Los resultados fueron una suerte de puñalada en el corazón de un partido que aspira mantener su adjetivo de “popular”. Lo que se pensaba que era una lección que invitaría a la reflexión a los integrantes de todas las tiendas políticas afectadas, se convirtió en un tsunami tras la retirada silenciosa de estos personajes post elecciones. Este interesante contrapunto empezó, días previos a los comicios, con las movidas en el Poder Judicial al revocar el indulto de Alberto Fujimori la semana pasada. Las lágrimas de su hija Keiko fueron motivo de diversas controversias, tanto al interno de su partido como en la sociedad. Los resultados electorales municipales y regionales, a lo largo del país, se vieron teñidos por el acelerado desgaste de los otrora grandes partidos que había en nuestro escenario político, presididos precisamente por cuestionados líderes percibidos como cabezas de la corrupción en nuestro país. Pero el miércoles 10 fuimos testigos de un bombazo: prisión preventiva de diez días para Keiko Fujimori por el caso cócteles. La ciudadanía reaccionó con estupor, sorpresa. Esta medida era insospechada para una persona vista como intocable, blindada desde todos los frentes regulares e irregulares posibles. El hecho, de pronto, activó al inerte conjunto de sus congresistas partidarios para proponer una ley beneficiosa a Alberto Fujimori para evadir la prisión por su edad: un verdadero plan B, maquinado previamente, para perturbar la paz pública; pero la sorpresiva situación que atraviesa la cuestionada lideresa ha hecho que la desidiosa maquinaria congresal haya actuado con una inusual celeridad, un espíritu expeditivo no antes visto entre estos, sobre todo con el tema de las reformas exigidas por el Poder central. Para coronar todo esto, el cuestionado Pedro Chávarry hace uso de su oscuro poder para desarticular otras áreas del Poder Judicial que podrían facilitar una acusación formal y efectiva contra Keiko Fujimori y otros. Esperamos más manotazos arteros.
Hay, entre toda la miasma, resultados contundentes. Los golpes electorales son duros: el caso del APRA es lamentable, está en caída libre; Fuerza Popular desapareció prácticamente del escenario nacional. Ambos han accedido a escasos sillones ediles y ninguno regional. Debilitados, tienen poco margen de juego. Esto permite, sin embargo, el ascenso peligroso de otros partidos cuestionados también por sus estrategias y móviles. Todo ad portas de un posible Niño. Lamentable.

domingo, 7 de octubre de 2018

TURBIAS ELECCIONES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 07 DE OCTUBRE TRUJILLO)


Hoy es un día decisivo para nuestro país. Millones de peruanos nos vamos a las urnas a depositar nuestros votos para elegir cientos de alcaldes municipales y distritales a lo largo de la nación, de los cuales 83 distritos electorales corresponden a la Región La Libertad representando igual número de plazas a ser copadas este domingo.
A lo largo del siglo XX y el actual, los procesos electorales han experimentado entornos interesantes. Por ejemplo, durante el siglo XX, hemos tenido 15 gobiernos centrales elegidos por votación popular; 5, por el Congreso; y 11, por golpe de estado. Durante la presencia de gobiernos irregulares (golpe de estado) de larga duración, los procesos electorales municipales se suspendieron hasta el retorno de la democracia formal en 1980. Desde entonces, estas elecciones han tenido diversos contextos históricos. Para los mayores de 40, aún se recuerdan las masacres de autoridades electas en pequeños y medianos poblados de la sierra peruana en manos de Sendero Luminoso, o en la selva por acciones del MRTA. Incluso en la locura que fueron los años 80, hubo más de una autoridad electa que fue torturada o desaparecida por las fuerzas del orden por errada asociación de estos mandos ediles con los movimientos sediciosos. Ser autoridad, (alcalde, prefecto) en esos lejanos pueblos significaba una muerte segura. La aparición rampante de nuevas variables ha transformado el rostro edil en muchas ciudades peruanas en las que el narcotráfico operaba y opera de manera abierta, ejerciendo diversas formas de control, entre ellas las alcaldías y regidurías. Fuera de esto, el retorno a la democracia formal desde los 80 experimenta cambios que alterarán paulatinamente estos procesos, por ejemplos, las campañas de los candidatos: muchas de estas se vuelven una verdadera muestra de clientelaje abierto con regalos (sobre todo, alimentos de primera necesidad) acompañados de promesas (muchas de las cuales, como de costumbre, no se cumplen) para las personas o sus comunidades, como carreteras, postas médicas, hospitales y, las más de las veces, plazas de toros o losas deportivas. Pan y circo. Los cierres de campaña se han ido convirtiendo en una fiesta ramplona y estruendosa en la que desfilan grupos musicales, vedettes, futbolistas, personajes de la farándula. Circo puro. El pan viene en táper.
Las elecciones 2018, aunque no han variado en su accionar, sí se han visto afectadas por todos los destapes suscitados desde julio de este año. La deshonestidad y cinismo político han generado una ola de escepticismo entre muchas personas que ven a muchos candidatos más ocupados por sus intereses personales que de los de la comuna. Una campaña suntuosa genera muchas dudas y conclusiones lapidarias: el candidato entra para recuperar su inversión y robar a mano libre. Los candidatos no han podido distanciarse de los políticos que pueblan el Congreso peruano, tan venido a menos en las últimas semanas. Tenemos la palabra y también el poder.

jueves, 4 de octubre de 2018

LA PUNTA DEL ICEBERG (ARTÍCULO PARCIALMENTE REPRODUCIDO EN LA INDUSTRIA DOMINGO 30 SETIEMBRE)


¿Se puede decir que gestos como el de Manuel Liendo Rázuri nos indica que estamos tocando fondo? No; ¿Como los comentarios xenofóbicos de algunas personas, incluidas algunos candidatos al sillón edil limeño? Tampoco; ¿Como los enunciados encubridores a favor de algunos congresistas en cuanto a las claras evidencias de corrupción con el fin de blindar a personas vinculadas con el tráfico de influencias y el narcotráfico? Todavía. Pero vamos a en camino a ello.
Las semanas últimas la sociedad peruana se ha visto sacudida por una serie de acciones y gestos por lo demás censurables. Desde una publicidad discriminatoria hasta la agresión verbal y actitud matonesca de un ciudadano contra otro, estas situaciones han removido el concho de la conciencia nacional; y la complicidad o distancia de las personas que habitamos este espacio geográfico al cual denominamos nuestra nación. Hechos como los que hemos sido testigos nos han cuestionado en cuanto a las propuestas y trabajos recientes que tratan de involucrar al mayor número de peruanos en una sociedad que pasó crudos momentos en los que las situaciones racial, cultural, lingüística, geográfica, religiosa y de género han sido motivo de conflictos y de propuestas para tender puentes con el fin de atenuar la honda y triste brecha que se ha ido construyendo desde la época de Sendero en adelante. Se pensaba que la bonanza económica iba a influir en la construcción de un nuevo peruano. Nada más lejos de la verdad.
El boom económico solo ha generado una acentuación peligrosa de la brecha en una sociedad todavía sensible por lo sucedido en los 80. La brecha se evidencia como en los casos que pudimos contemplar en las redes sociales estos últimos días. El personaje se hizo famoso por toda la labor de censura (cierta o posera) generada en el mundo virtual. Sin embargo, este incidente en solo una punta de uno de los hielos pendientes del iceberg social. Brechas hondas aún existen, aunque haya cifras oficiales que hablan de mejorías en ciertos estratos y zonas del vasto Perú.
Las labores de inclusión del mayor número de peruanos marginados y maltratados son frecuentemente boicoteadas por diversas razones. Posturas religiosas, tradiciones familiares o pueblerinas, influencias económicas, recelos raciales, animadversión xenofóbica, desprecio por los miembros de las comunidades LGTB, son muchas las actitudes y acciones que movilizan a muchos peruanos contra el prójimo, sean diversas las razones.
La educación es un factor preponderante; pero también lo es un aparato judicial y de cuidado ciudadano que sea vigente, transparente, correcto; algo aún no vigente en nuestra sociedad, habida cuenta que uno de los principales representantes negocia casos de violaciones con absurdos criterios semánticos. Una soledad para una sociedad cada vez más escéptica, sin valores ni controles.

miércoles, 3 de octubre de 2018

HISTERIAS ELECTORALES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 30 SETIEMBRE) A UN MES DE LA ELECCIONES MUNICIPALES Y REGIONALES

7 de octubre 2018. A una semana exactamente, más de 23 millones de peruanos irán a las urnas para elegir alcaldes, regidores, presidentes regionales que rijan nuestros destinos por cuatro años. De esa masa electoral, corresponde a la Región La Libertad, 1´372,611 votantes, siendo una de las regiones con más población votante de nuestro país. A Trujillo le corresponde una población electoral de 751,484 votantes, los cuales iremos a depositar nuestro sufragio en una semana. De ese grupo votante, un poco más de la mitad lo conforma una población generacional entre los 30 a 59 años. Resalta la presencia de una masa juvenil que alcanza a la cifra de 218,167 electores.  Algunos datos a tomar en cuenta como punto de reflexión antes de votar: las nuevas autoridades nacionales tendrán a su cargo el advenimiento del Bicentenario de nuestra independencia en el 2021. Y para nuestra Región, las nuevas autoridades locales recibirán esta celebración en diciembre del 2020. Resta un poco más de dos años.
Una rápida lectura nos puede dar una ligera impresión de que las estrategias empleadas durante la reciente campaña electoral municipal en nuestra Región habrán estado apuntado preferentemente a esa masa juvenil nada despreciable y que puede ser determinante el día de las elecciones. Va a ser un factor desequilibrante. Fuera del marcado consumo virtual y de redes, se puede entender la importancia de tener y mantener férreamente una universidad o un centro educativo de mando medio que acoge en sus aulas esa nada desdeñable masa electoral potencial.
Esta campaña, empero, ha sido enturbiada por circunstancias y tendencias que deben de tomarse en cuenta. Una de ellas es la fuerte carga de escepticismo de muchas personas con el mundo político peruano, sacudido por las permanentes muestras de corrupción y grosero cinismo de políticos que actúan con impunidad y desfachatez en sus actos. Muchos congresistas y la institución que la integran, por ejemplo, son percibidos como gestores de corrupción y descaro dominado por el afán de lucro. La propuesta de reforma para controlar los gastos exorbitantes en las recientes campañas, financiadas por intereses oscuros, ha pasado la factura a varios candidatos electorales que son percibidos como pantalla de movimientos delictivos vinculados, por ejemplo, al narcotráfico. Por otro lado, hay candidatos que apuntan a las necesidades de un grueso número de personas acostumbradas al clientelismo; esta estrategia tiene sus réditos: hay muchos votantes que no dudan en dar su voto a cambio de un kilo de arroz o un táper. Y, dentro del esquema antiguo romano de pan y circo, no solo ofrecen arroz sino diversión a través, por ejemplo, de un equipo de fútbol. Es una buena estrategia para captar a una población juvenil bastante inmadura, aislada, egoísta, hedonista. La inconsistencia juvenil, la inmadurez y la ignorancia políticas pueden generar, una vez más, otra oportunidad perdida. 

domingo, 23 de septiembre de 2018

¿PRIMAVERA PERUANA? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 23 DE SETIEMBRE TRUJILLO) LO TRABAJADO Y NO TRABAJADO POR NUESTRO CONGRESO


Sábado 28 de julio del 2018. Vizcarra anuncia ante el Congreso de la República y la nación cuatro reformas vitales para la continuidad democrática: reforma del Consejo Nacional de la Magistratura, bicameralidad, no reelección de congresistas y financiamiento anónimo de los partidos. Cuando el Presidente anunció estas urgentes reformas, muchos peruanos expresamos nuestro abierto apoyo a estas, habida cuenta de que veníamos de una racha contundente de actos de corrupción, siendo el corolario de estos, la difusión de audios realizados en el marco de una investigación de lavado de activos, tráfico de influencias y narcotráfico. Estas últimas evidencias que envolvieron a jueces, políticos, periodistas, empresarios e, incluso, deportistas, colmaron la paciencia de millones, salvo de aquellos que se sienten o están vinculados de una manera u otra con estas formas abiertas y claras de la corrupción política, social y económica de la sociedad peruana.
Domingo 16 de setiembre. El Presidente Martín Vizcarra da un discurso a la Nación. En este, Vizcarra pide enérgicamente al Congreso de la República que tome las acciones necesarias para comenzar a trabajar decididamente en las cuatro reformas anunciadas en su discurso a la nación este último 28 de julio. Tras cincuenta días, a pesar de los reclamos de todos los sectores de la sociedad, incluidas la iglesia y colegios profesionales; la mayoría de congresistas ha estado optando por tomar una actitud contraria y de boicot contra estas urgentes propuestas que permitirán sostener la débil democracia peruana, evitar el avance arrollador de la corrupción y de su principal promotor: el narcotráfico. Muchos de ellos lanzaron advertencias tomando posturas desafiantes, anunciando una dictadura solapada o afirmado que la actitud de Vizcarra lo pintaba como un dictador. A lo largo de estos cincuenta días, diversos congresistas se volvieron los portavoces visibles de la posición adversa de sus líderes a quienes representan. La permanencia y la demora para atacar este grave asunto son evidentes, comenzando con el blindaje hasta la actualidad del cuestionado Fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, vinculado dentro de las investigaciones contra la organización delictiva “Los cuellos blancos”. O la grosera demora para agilizar proceso contra el juez “hermanito” César Hinostroza Pariachi. El anuncio de Salaverry, días previos al mensaje de Vizcarra, es la validación de la actitud de la mayoría congresal, interesados en proteger a sus cuestionados líderes.
La sospechosa celeridad post discurso obedece a una estrategia de acallar los clamores populares y buscar estrategias legales o subterfugios con el fin de volver a fojas cero. Esperan que las aguas se aquieten para tener nuevamente a los mismos congresistas de la mayoría y sus aliados poblando los medios con las justificaciones que han permitido acelerar la justicia para unos y excluir escandalosamente a los peces gordos.

domingo, 16 de septiembre de 2018

CERRO CAMPANA, ¿HACIA UN TRISTE FINAL? )ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 16 DE SETIEMBRE)


Sábado 08 de setiembre, con un grupo de amigos se hizo una primera visita a este bello e imponente espacio que vela al valle de Moche y resguarda a la ciudad de Trujillo y su balneario ancestral, Huanchaco. Esta visita es la primera de las que planeo hacer de manera personal, pues he descubierto de manera directa todo el acervo material natural y humano que nosotros, los trujillanos, tenemos a nuestro alcance. Además, y de primera mano, también pudimos constatar una situación amenazante a este potencial ecológico, histórico y turístico que podría perderse por indolencia de personas que lo hacen por motivos de lucro personal (tráfico de terrenos, uno de ellos y que se ve por las delimitaciones trazadas bajo una legitimidad desconocida) o por la ignorancia intencional de una población, como la nuestra, que podría perder un ingente recurso económico inagotable.
La lista de potenciales patrimonios y los ya existentes se han visto amenazados por diversos desastres que los pueden dañar o hacerlos desaparecer para siempre. Incendios, derrumbes u otros siniestros, accidentales o provocados, han destruido nuestro ingente patrimonio nacional, regional o local. Cuando nosotros estábamos culminando nuestra visita a tan interesante lugar, se estaba reportando un incendio en el conjunto arqueológico de Marcahuamachuco, zona afectada varias veces por incendios provocados intencionalmente por agricultores que desean eliminar la maleza de los terrenos en torno. La indiferencia o complicidad permitieron, por ejemplo, que el 12 de noviembre del 2017 las instalaciones que resguardaban la huaca Ventarrón en la Región Lambayeque se destruyese a causa de un extraño accidental incendio que redujo a cenizas murales y restos arqueológicos de más de dos mil años. O que el 15 de setiembre del 2016 la bella iglesia de San Sebastián en el Cuzco quedase destruida en un casi un 80 % por un siniestro, el cual destruyó su bello altar mayor que había sido recientemente restaurado, fuera de algunas pinturas del maestro del barroco indígena peruano, Diego Quispe Tito.
Nuestro país, nuestra Región y nuestra ciudad cuentan con numerosos lugares interesantes y valiosos que podrían convertirse en santuarios naturales o culturales, como los totorales de Huanchaco y el interesante Cerro Campana (o cerro Sipón). Espero que este potencial no sea visto como un impedimento para intereses económicos que no ven en estos nada de rentabilidad, sino un estorbo para sus propósitos. Pero peor aún es la ignorancia intencional construida con malévolos y oscuros propósitos que prefieren una visión vacía y sin compromiso de la vida y sus manifestaciones. Bajo esta perspectiva, se puede entender claramente por qué jóvenes vacuos y frívolos estén ganando casi quince mil dólares mensuales en programas basura, mientras que un intelectual de la talla como lo fue Marco Aurelio Denegri haya percibido un magro sueldo de 950 soles al mes. Cabe preguntarse, entonces, qué fin tendrá el Cerro Campana.