domingo, 17 de junio de 2018

CIUDAD EN CUIDADO INTENSIVOS (ARTICULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO) POSTULACIÓN DE LARGA DATA


En reciente reunión gracias a la convocatoria realizada por las autoridades competente para ver los avances hechos por su gestión para el rescate del Centro Histórico, se planteó una serie de requerimientos y compromisos de la sociedad civil y sus diversas instituciones con el fin de aspirar a que nuestra ciudad sea una candidata potencial a ser Patrimonio de la Humanidad. Estos avances se han centrado en más una parte operativa y de relaciones con el fin de colocar a Trujillo a ser considerada como tal, como lo son las ciudades de Lima, Cuzco y Arequipa en el Perú. Trujillo ha pugnado desde inicios de este siglo en lograr esta condición en cierto modo privilegiada que le permitiría trabajar de manera más ordenada entre los actores sociales, empresariales y culturales de la ciudad, y alcanzar fondos internacionales a los cuales no puede acceder en la actualidad por no cumplir con numerosos requerimientos que nuestra ciudad y sus ciudadanos deben de cumplir antes. Los intentos previos no consideraron de manera global y articulada todos los espacios geográficos sociales, físicos y culturales que se interrelacionan con la parte histórica de Trujillo, tales como lo son Moche, Huanchaco, Chan Chan y todos los demás elementos geográficos relevantes como el valle y río de Moche y el cerro Campana. Algunas de estas locaciones están en situación crítica, sea por el trato inadecuado del conjunto de conforma el gran cerro Campana, Huanchaco y sus totorales que mantienen cierta disputa con el proyecto Chavimochic; y, por otro lado, la crisis que sufre nuestro litoral con la famosa erosión costera, uno de cuyos factores decisivos es el famoso molón del puerto de Salaverry. Estos detalles deben de ser aclarados y expuestos a la sociedad civil para tener una visión de lo que nos espera como ciudad. Durante la reunión, además, se expusieron puntos muy interesantes y apremiantes para trabajar inmediatamente como el de la sensibilización a toda la población trujillana (no solo la que habita en el Centro Histórico) y la necesaria y urgente coordinación entre las empresas e instituciones que ejecutan obras en sus calles. En la reunión se comentó sobre el lamentable estado en que se hallan las calles y veredas de la ciudad al verse rotas por una u otra empresa que necesita colocar, reparar o remover instalaciones sin haber coordinado entre ellas para haber realizado una acción conjunta en la apertura de la infraestructura vial de la ciudad.
Como ciudadanos debemos de exigir una serie de puntos para que nuestra ciudad se convierta en una ciudad digna para todos sus habitantes y no la tierra donde cualquier vecino haga lo que se le antoje. Además, debería de exigirse una correcta reconstrucción de este espacio, como es el caso del ansiado alcantarillado para una ciudad que se está tropicalizando más cada año. Esto es mucho más importante y urgente que estar pendiente de eventos momentáneos simpáticos.

DÍA DEL PADRE (ARTÍCULO PARCIALMENTE REPRODUCIDO EN DIARIO LA INDUSTRIA DE TRUJILLO) 17 DE JUNIO

El día del padre, lejos de ser la fiesta comercial en la que se ha convertido, debería de ser un espacio de reflexión. La figura del padre es importante como elemento constitutivo del núcleo triangular familiar estándar concebido con el o los hijo(s) y madre. Ha sido un eje importante a lo largo de la célula básica a lo largo de la historia de la humanidad. Cabe añadir que se está concibiendo la palabra “padre” no solo al término biológico, sino a todo lo otorgado a su figura en cuanto funciones que se le han adherido o quitado a lo largo de la historia humana. Hago destacar esto, pues la función biológica reproductiva le da al rol masculino solo una célula portadora para la procreación humana (o animal en general), pero esto no lo hace suficiente para cumplir a cabalidad el extenso significado que esta palabra conlleva.
La figura del padre ha ido evolucionando últimamente ante profundos cambios sociales y científicos que han replanteado su rol. Si vemos la perspectiva científica, ciertas situaciones “irregulares” en los ciclos reproductivos humanos han abierto campos para que la reproducción abra espectros nuevos antes insospechados. Desde la fecundación in vitro hasta la clonación celular, la incólume posición de donante obligatorio ha comenzado a tambalear y el camino de la ciencia seguirá su avance inexorable para hallar otras alternativas de reproducción en las cuales el donante masculino puede ser prescindido (quizá hasta el femenino también).
En cuanto a la figura del padre dentro de la historia de las estructuras sociales que determinaban y determinan los roles de las personas (espero no ser tan determinista según esta perspectiva), el padre asume roles de liderazgo, protección y formación del núcleo; era el ente productivo a tal grado que la esposa era dada en concesión por el padre de esta con un fondo económico que atenuase la carga que recibía: esa era la justificación de la dote. Al ser la cabeza de la familia, tenía responsabilidades y privilegios por sobre los demás miembros del clan familiar. Esto era inalterable y se asumía sin cuestionar. Los avances logrados por las mujeres en el campo socioeconómico han replanteado estas posiciones, las que en países con mayor desarrollo humano han generado fuertes crisis en las relaciones interpersonales y familiares. Los países con fuerte corte religioso son los que muestran mayor atraso en esta perspectiva.

domingo, 10 de junio de 2018

¿MOLICIE O INDIFERENCIA TRUJILLANA? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 10 DE JUNIO)


Las últimas semanas me he visto involucrado en una serie de eventos y situaciones que dan pie a este artículo. Participé en varias charlas sobre la delincuencia en nuestra ciudad, una sobre el Mayo del 68, una exposición colectiva de arte sobre la violencia. Además, he sido testigo de la partida de una amiga que decidió retornar a su país de origen; otro amigo prepara sus papeles para cerrar su negocio e irse con su familia para buscar una mejor calidad de vida. Ya hace dos meses que mi hermana estuvo por Trujillo y otros amigos más que alguna vez residieron en nuestra ciudad; la impresión que se llevaron cada uno de ellos fue la de un total desencanto, no solo por el lamentable estado en el que ha quedado la infraestructura vial urbana, sino por el deterioro acelerado de las relaciones que las personas e instituciones tienen con el ciudadano de a pie. Muchos amigos y conocidos han optado por irse, cansados de la indiferencia y de la anomia en la que está cayendo nuestra ciudad, que es en cierta forma la que está sucediendo en casi todo nuestro país, pero más acentuado en Trujillo.
En las exposiciones sobre la violencia, fuera de la debilidad de las autoridades y la corrupción engastada en todos los niveles, se destacó la indiferencia de la ciudadanía frente a los numerosos hechos que la compromete y, ante las cuales, tiene poca capacidad de reacción. Odiosas comparaciones se me vienen a la mente: mientras la algarabía por el irregular retorno de un pelotero colmaba a los trujillanos, el puerto de Salaverry fue dado en concesión con alcances no del todo claros, sobre todo en el manejo de espigones, causantes principales de la fuerte erosión de nuestro litoral. El Sur peruano se levantó ante el alza de impuestos dada cuando en toda esa cortina coyuntural futbolística podía acallar cualquier acción de protesta. La sociedad civil trujillana no ha tenido capacidad de respuesta y los posibles afectados con estas proyecciones (desde Las Delicias hasta Huanchaco) no han hecho alcanzar sus preocupaciones. No sé si les preocupe perder sus propiedades. El derecho a la protesta en inherente al hombre cuando este ve amenazados sus reales intereses o el de los suyos. Lastimosamente, la década fujimorista tergiversó el sentido del reclamo justo de nuestros derechos como actos terroristas: reclamar puede ser sinónimo de desadaptado social o un potencial vesánico. O simplemente la gente se aturdió, se alertagó.
Sin embargo, también fui testigo de una acción hecha por los ciudadanos reunidos para un fin común. Somos vecinos de un colegio que trasgrede las normas de sonido y de limpieza, el cual usualmente usaba las calles como un botadero, incluso de su mobiliario vetusto. Por la presión del vecindario, cambiaron el mal hábito de desechar su basura sin importarle la vecindad al de actuar correctamente como le debe de competer a una institución que dice inculcar valores. Presión social efectiva.

SAN NICOLÁS Y LLACANORA, CAJAMARCA VIEJA (ÚLTIMO DÍAS EN CAJAMARCA)





Sábado, 31 de marzo. Cumpleaños de María. Último día para sacarle el jugo a la camioneta, pues el domingo, que solo íbamos a estar hasta un poco más allá del mediodía en Cajamarca de retorno a Trujillo. Fue un día con viajes cortos, pero no por ello menos interesantes. Ese día el periplo no iba a ser muy lejos de la ciudad. Habíamos decidido visitar una laguna de San Nicolás, gracias a las recomendaciones de César Alva. Así pues, con el fin de no llegar exhaustos por la noche para ir a una buena cena, decidimos hacer este corto periplo. Partimos por la misma ruta que habíamos tomado el día anterior para Celendín. A cierta altura de la carretera, mucho antes de llegar a Polloc, ingresamos a un desvío que nos tomó un largo trecho para llegar a la laguna. En realidad, fue errada la vía que habíamos tomado, pues la ruta indicada era la que llevaba a Llacanora y Namora. Felizmente, las distancias y el paisaje que íbamos viendo recompensaba nuestro extravío. Llegamos a San Nicolás, una laguna simpática con regular cantidad de junco y varios patos serranos que han hecho su hábitat regular. Los patos han aprendido a convivir con los humanos, pues este lugar es empleado como un lugar de esparcimientos por los cajamarquinos y los visitantes como nosotros. En realidad, el sitio se ha convertido en un parque recreacional lleno de juegos de adrenalina, como el que experimentamos en Iquitos. María y yo decidimos hacer una visita por la laguna con un kayak. Portando nuestras cámaras, nos subimos a uno y nos fuimos a tomar fotos a los patos y algunas atracciones acuáticas (raros insectos de largas patas que flotan y se desplazan por las aguas). Decidimos almorzar en la zona, había un simpático restaurante en el cual ordenamos trucha. Esperamos un rato aprovechando refrescarnos con una cerveza. La trucha frita estuvo buena. Una vez culminado nuestro almuerzo nos enrumbamos a Llacanora para ver las cataratas del lugar. La carretera está en buen estado; nos fuimos despacio para no extraviar el camino, pero esta vez las indicaciones eran correctas, fuera de que en la carretera hallamos la orientación adecuada. Un problema muy generalizado en nuestras ciudades y zonas de interés es la escasez de señalética: o no la hay, o de existir es inadecuada. Felizmente al llegar al lugar se nos dijo que se podía ingresar con la camioneta. Eso fue lo que hicimos, tomamos una estrecha senda por la cual previamente había pasado un camión; si tal vehículo pasaba sin problemas, el nuestro iba a pasar con comodidad. Llegamos al punto en el que dejamos la camioneta para ir a buscar las cataratas (son pequeñas) que tienen la denominación de hembra y macho. El lugar es simpático. Hace varios años fui al lugar y no había señalización alguna; ahora tienes información en diversos carteles, lastimosamente algunos han sido dañados o pintarrajeados, actos de incultura cívica. Pobres imbéciles.






Una vez culminada nuestra visita a ambos lugares, regresamos temprano con el fin de devolver la camioneta, no sin antes haber hecho algunas compras finales como ropa y artesanía que María quería llevar a Trujillo como ollas de barro y platos de igual material. La cosecha fue bastante buena, pues hicimos buenas compras finales. Llegamos temprano a nuestro hotel, previa llamada al dueño de la camioneta; ya habíamos cargado de combustible para dejarlo tal como se nos entregó. María se encargó de entregar el vehículo, pues me estaba duchando. Por la noche nos fuimos a cenar al Hotel Costal del Sol, el Páprika, para cenar riquísimo. Hay una buena carta que ofrece buenas fusiones de productos oriundos con comida internacional. Una vez terminada la cena, nos fuimos un rato al bar a tomar una última copa en nuestra última noche en Cajamarca por esta vez. Cerramos nuestra visita nocturna con la visita de algunas iglesias, siempre La Recoleta, preparándose para la misa de resurección y fuimos a algunos locales a ver artesanía.




Al día siguiente, 01 de junio, último día en Cajamarca, nos levantamos temprano para dejar todo ordenado; María tenía varias cosas por llevar. Una vez terminado nuestro opíparo desayuno, arreglamos las últimas cosas que faltaban embalar para poder hacer una caminata por la ciudad para fotografiar sus bellas casas antiguas. Además, por primera vez entré a la iglesia de San Pedro ubicado en una simpática plaza. También tuve oportunidad de detenerme a ver con más detalles el Arco del Triunfo de la Calle Comercio, detalle que nunca tuve el tiempo de observarlo y conocerlo más. Aquí más detalles de la calle (http://cronicascajamarca.blogspot.com/2010/06/jr-del-comercio-ayer-y-ahora.html). Como María buscaba aún algunas cosas, nos fuimos al mercado donde pude ver todo un  mundo que yace a veces oculto para muchos turistas.





Cajamarca tiene numerosas casas con bellas portadas, algunas de las cuales están muy descuidadas o ya en franco deterioro. Se ve, paulatinamente, el deterioro de la misma. Espero que haya la buena voluntad de preservar con más celo este bello centro. Recuerdo el segundo día a un mexicano que se coló con nosotros para sacar la camioneta. La portada de la casa es impresionante, pero es solo un cascarón. El mexicano había perdido la oportunidad de haber viajado con otros amigos a Cuzco, por lo que decidieron enrumbarse a Cajamarca y luego Chachapoyas. Para él, Cajamarca fue todo un hallazgo impresionante. Espero que sea siempre así. Ya depende de sus habitantes de seguir siendo el asombro para los demás.











domingo, 3 de junio de 2018

EN LAS NUBES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 03 DE JUNIO). PERSPECTIVA DE EYVI ÁGREDA Y PAOLO GUERRERO.


Paolo va al Mundial ¡Yupiii! Eyvi Ágreda ha muerto ¿Quién es esa? Contrastes que retratan la sociedad enferma y casi estúpida en la que hemos convertido.
La población, gracias a sus absurdos medios masivos de comunicación, ha seguido la telenovela Paolo vuelve hasta el hartazgo. Han llorado, se han declarado en luto; hasta las ventas de televisores y cerveza bajaron. Mucha gente que aún pugnaba una entrada para los partidos de Perú en Rusia se sintieron desilusionados y desesperanzados por que la Selección se hallase desvalida, coja, sin aliento. Nulos. Ahora, gracias a la magia de declarar apto a una persona que, a todas luces infringió reglas de ese negocio que es el fútbol, el país vuelve a latir, vuelve a ver las arcas de algunos comerciantes inflarse, vuelve a sentir orgullo de pertenencia. Vuelve a sentirse peruano. La terquedad para lograr ser validado como apto y poder pelotear con sus compañeros se parece a las acciones que realizan muchos alumnos de diversas universidades que lloran por sus notas para ser aprobados y te lloran para que les regales medio punto y aprobar el curso, a pesar de su mediocridad; incluso amenazan con ir a INDECOPI (¿o Suiza?) para lograr de manera irregular lo que se sabe se hizo a través de subterfugios, más que por méritos propios. La novela Paolo se parece tanto a esa mediocridad cotidiana que aspiran llegar a un fin no importando los medios. Y la sociedad acrítica en la que nos hemos convertido acepta la condición de pobre hombre a un tipo que ha ganado millones para él y su familia, la que ha sacado provecho de su talento deportivo. Tanto así que pedían la acción masiva de la gente que se soliviante contra las sanciones impuestas; felizmente la poca cordura que nos queda como sociedad actuó para no apoyar esta absurda medida, pero hubo muchas personas que lo pedían a través de las redes sociales. Mientras la novela seguía su curso, la sociedad peruana era testigo de acciones insólitas por parte de su Congreso con sus inexplicables compras justificadas bajo amenazas a quienes veían en estas adquisiciones un insulto a los ciudadanos afectados por las alzas gracias a la modificación tributaria. El gobierno, lejos de actuar con decisión, se hizo de la vista gorda a acciones que contradicen su plan de austeridad. Las protestas, para los padres de la patria o diversos de comunicación, han sido vistas como actos terroristas aislados. Percepción pobre y confabulada que los aísla de la aceptación ciudadana.
En la algarabía no tan gratuita del final ¿feliz? de la telenovela, un rumor inquietante empaña el happy end. La muerte (feminicidio total) de Eyvi Ágreda, la chica que fue atacada dentro de un bus, perturba la alegría del placebo Paolo. Los medios no pueden ocultar esta realidad, incómoda para una sociedad que estaba en la cúspide de un éxtasis ligado a la mística con imágenes de la selección de fútbol casi canonizada. ¿Nos afectará? Lo dudo, tenemos Paolo hasta el hartazgo.

domingo, 27 de mayo de 2018

CASTRACIÓN QUÍMICA (BREVE ARTÍCULO PARCIALMENTE REPRODUCIDO EN LA INDUSTRIA)


La pena para los violadores ha sido puesta sobre el tapete y ha generado una discusión pública, pues, tal como parece, no es la solución al problema que trae este flagelo social en sociedades tan reprimidas y represoras como la nuestra. La información que va y viene por los medios de comunicación no está siendo abordada adecuadamente por las personas entendidas en la materia como los endocrinólogos y psicólogos a los cuales los demás actores de la sociedad deben de consultar para no convertir una posible solución en un problema más grande. La castración química inhibe, pero no elimina, los impulsos patológicos de los violadores y pederastas. Es un tratamiento permanente y no único. Ejemplos varios de decisiones tomadas no correctamente consultadas o negadas por atentar contra los intereses de un grupo de personas o que no corresponden a las intenciones de una sociedad, terminan por convertirse en un problema más grande que el originario. Obras de construcción, medicamentos (¿recuerdan la talidomina?), leyes incongruentes, hasta el uso inadecuado del plástico: son muchos los ejemplos de productos o ideas creados por los hombres que luego se convirtieron o convierten en una pesadilla.
El accionar de muchas personas que actúan más por una moda, una tendencia o un interés ya no de corte racional pueden generar grandes problemas en una sociedad de grandes vacíos legales, escasa formación civil y ciudadana; y una pobre educación que le permitía crear herramientas sólidas de defensa a poblaciones vulnerables como es el caso de mujeres e incluso niños. En este caso, todo apunta que se ha actuado más con populismo barato y electorero, con el fin de atenuar el malestar social contra un Congreso cada vez más desacreditado que justifica decisiones cada vez más erráticas, estrambóticas y absurdas como la compra de frigobares y televisores de tecnología SMART y de alta resolución para los congresistas.
Las mejoras en la educación en el área de formación humana y biológica, un correcto sistema legal preventivo y punitivo y una sociedad bien informada (noticias manejadas correctamente sin sensacionalismo mercantilista) ayudarían a disminuir estos casos que se hacen cada vez más frecuentes (¿o será que ahora los escándalos se hacen más públicos que antes?). Nuestra sociedad arrastra muchas cadenas de frustraciones, taras y complejos que son un buen caldo de cultivo para la proliferación de personajes como estos.

VÍNCULOS OSCUROS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 27 DE MAYO)


El miércoles 23 de la semana pasada, el novísimo Centro de Investigación EVIDENCIA (CIEV) presentó a la comunidad trujillana el primer fruto de su trabajo de investigación: Chalequear, chantajear y boicotear, funciones del actor delictivo en campaña electoral. Fui invitado como panelista a la presentación de la misma que habla sobre los estrechos vínculos existentes entre personajes y partidos políticos durante campañas electorales y el crimen organizado.
Esta valiente investigación cualitativa ha hecho un corte en los momentos coyunturales en los que se produce una intensificación de procesos políticos como los que se dan durante las elecciones municipales o distritales, y se realizan mayores y más frecuentes contactos entre el candidato y la masa electoral. La investigación ha tomado algunos referentes en países en los que esta situación ya se ha tornado frecuente como lo es en México, El Salvador y Colombia. En los antecedentes más drásticos y extremos a recordar están los sonados crímenes de José Donaldo Colosio y José Ruiz Massieu, ambos asesinados en México en 1994, por querer limpiar el PRI de los escandalosos vínculos con el crimen organizado y el narcotráfico que aumentaron considerablemente en el corrupto gobierno de Salinas de Gortari. La investigación inicial que ha hallado el hilo extremo de una gran madeja puede cambiar el panorama político de nuestra ciudad y que puede extenderse más allá de Trujillo de hacerse las pertinentes investigaciones. El crimen está entrando en contacto con actores políticos para que, a través de roles claramente definidos, los actores delictivos les permitan actuar en campaña en ciertas zonas “rojas” de algunos distritos trujillanos. Quizá ya se haya mencionado esta situación previamente, sea por medios de comunicación, sea sotto voce. El miedo y la ignorancia de algunos de los actores de este proceso han permitido que estas formas hayan ido creciendo en Trujillo de manera alarmante. La aparición de un personaje clave, al que los investigadores denominan “chacal”, es importante, pues es el gozne entre el bajo mundo y los políticos que no quieren verse involucrados en escándalos que puedan dañar su imagen sobre un tema tan sensible como lo es la seguridad ciudadana, sobre todo en las próximas elecciones municipales. Las entrevistas hechas a personajes involucrados en esta actividad son aleccionadoras y preocupantes, pues evidencian una penetración de esta actividad no regulada aún en el mundo legal en las campañas políticas. Debido a la confidencialidad y a lo complejo del tema, esta valiosa investigación quizá vaya a avanzar con algunos tropiezos. Pero documentación tiene, así como testimonios que permitirán ahondarla.
Tras la investigación quedan muchas preguntas, algunas de las cuales podrían derivárselas a los futuros candidatos a diversas alcaldías de nuestra ciudad, preguntas que por cierto no serán nada cómodas. El periodismo tiene la palabra.

domingo, 20 de mayo de 2018

ORIETTA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 20 DE MAYO) MI SENTIDO HOMENAJE A ORIETTA BRUSA


El lunes 14, por la madrugada, Orietta Brusa partió en un viaje sin retorno. Se fue silenciosamente, durmiendo. Partió en paz. Cerró su paso por esta ciudad, por este mundo, con una estela grande que ha originado una respuesta inusitada entre jóvenes, amigos, enemigos y la intelectualidad de nuestra ciudad.
Italiana de nacimiento, adoptó la nacionalidad peruana y decidió afincarse en nuestra ciudad en la que se desarrolló en el mundo académico y cultural. Por su notable personalidad y carisma, fue conociendo a diversos amigos, algunos de los cuales la adoptamos como nuestra familia. Amiga de sus amigos, fiel a ellos, tenía un alto sentido de la fidelidad, algo ya poco conocido en mundo tan egoísta e individualista en el que nos hemos convertido. Militante de izquierda, feminista, atea confesa, fue una mujer que luchó por la mujer, por la posición de esta en la sociedad, a pesar de que muchas de ellas no entendieron su mensaje por lo osado y revolucionario que era. Reconocía en ellas el peor enemigo de su género por volverse complacientes y hasta aliadas de machistas que ofenden a las mujeres día a día. Su sencillez era conocida, así como su amor por los animales desvalidos; pero era mujer de vasta cultura, que empequeñecía, sin quererlo, a docentes universitarios, incluso decanos. Su posición de respeto a los derechos humanos y laborales le hizo granjearse muchos enemigos. Sus argumentos (actividad tan poco conocida por gente patán en el poder) eran contundentes y cuestionaban decisiones tomadas por las autoridades de las instituciones por las que pasó; por eso, no es raro que ambas universidades para las que laboró la hayan tomado como un personaje incómodo y hayan buscado diversos artilugios para “desprenderse” de ella. Pero, les dio el nivel académico que una universidad, si se jacta de serlo, debe de tener.
Ahora me viene el recuerdo de un cuento que leí en la niñez: El pintor de mariposas de Rafael Santos Torroella. En este, un pobre pintor que vivía solo se dedicó a reparar las alas de mariposas que habían quedado dañadas por una u otra razón; el pintor muere y en el camino a su entierro anónimo en una fosa común, sobre su pobre ataúd se comenzaron a posar un puñado de mariposas y luego, cientos, miles. Fue el entierro más bello que hubiera querido un rey. Orietta fue como ese pintor que fue arreglando la vida de sus estudiantes. Tanto en la UNT como en la UPN, cientos de alumnos fueron tocados por las palabras y ejemplos de ella, a quienes les orientó o reorientó la vida. Mujeres y hombres, jóvenes y maduros, decidieron cambiar sus rumbos gracias al apoyo de esta mujer que ayudó a muchos a hallar un sentido de vida en medio de la oscuridad y la sombra. Los cientos de testimonios de ellos, de todas las edades y carreras, dan una buena esperanza de que su legado no se perderá. Su memoria está, pues, en la semilla que plantó en ellos y que la harán crecer a través de sus acciones y gestos. Gloria Mundi.

domingo, 13 de mayo de 2018

EXTREMOS IRRACIONALES (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 13 DE MAYO)

La justicia ha caído sobre la familia Humala. Pero, la justicia ha sido esquiva a todos los demás personajes que deberían de seguir los debidos procesos a los que se está sometiendo a la expareja presidencial. Y, lejos de haber ejecutado con coherencia las debidas acciones ante una población que duda del actuar del Poder Judicial de nuestro país, realizan torpezas que no hacen sino exacerbar los ánimos contra ese corrupto organismo (pocos lo dudan) y transforman lentamente a esta pareja que delinquió en héroes ante la opinión pública. Para acentuar esta situación que se presenta como una acción para encubrir sus incompetencias, sancionan con todo el rigor (que corresponde) de la ley a esta pareja; mientras, sin embargo, el grueso de personas involucradas en el escándalo Lava Jato sigue su vida tranquila, seguros de no ser perturbados en sus propias intenciones políticas. Más aún, en recientes días, personas involucradas en acciones incorrectas (apropiaciones de terrenos de manera ilícita, tráfico de influencias, vídeos trucados, entre otras graves irregularidades) salen libres de cualquier compromiso con la justicia. Estas decisiones acentúan la percepción de clara parcialidad, venganza, desproporción por parte del Poder Judicial.
Por otro lado, la semana pasada se realizó la polémica marcha Con mis hijos no te metas, durante la cual hubo posiciones y encuentros de antagonistas que terminaron en algunos conatos de violencia. Me llamó la atención la actitud de uno de los seguidores que, ante la posición contraria por parte de varias mujeres que protestaban contra la marcha, tuvo respuestas que encerraban un mensaje violento, virulentamente negacionista, típico de personas movidas por un dogma (por eso existe el término “dogmático”); la actitud impulsiva mostrada por este personaje meritaría una fuerte demanda por agresión verbal ante el alicaído sistema judicial, uno de cuyos miembros liberó a un tipo que había sido denunciado por su pareja por maltratos y luego la buscó para asesinarla. El número de mujeres violadas y forzadas a tener un bebé no deseado va en incremento en una sociedad que deja en el desamparo a estas víctimas no solo de los violadores físicos, sino de los de sus derechos como mujer, como persona. Las mujeres siguen siendo vistas como un mero envase de la gestación, proceso en el cual ella ya no tiene ninguna voz ni voto; un vientre de alquiler.
Somos una sociedad que celebra el día de la madre (excluyendo a aquellas que optaron o no pueden serlo), pero presenta altos índices de feminicidio, sobre todo de mujeres que son padre y madre para muchos niños y jóvenes. Contamos con un poder político que clama destempladamente por justicia por ellas; no obstante, se niega a dar sanciones más drásticas contra aquellos que atentan contra sus vidas por ser considerado un crimen de género (como que lo es).  El país de las maravillas.

miércoles, 9 de mayo de 2018

CELENDÍN Y LA VÍA PORTUGUESA (VIAJE A CAJAMARCA)




Viernes santo, 30 de marzo. Luego de un buen sueño y un suculento desayuno, decidimos ir hacia una zona que siempre anhelé conocer por diversas razones: familiares (la línea familiar de abuelo paterno), históricas (la migración judía en el Perú desde la época de la colonia) y geográficas (había oído hablar de lo maravilloso y espeluznante que es el viaje a Balsas). Por todas estas razones, más las de María (quería conocer la ruta portuguesa de migrantes que vinieron desde el Brasil), hacían de este viaje imprescindible. Salimos temprano del hotel y fuimos a recoger la camioneta. Tomamos el camino a La Encañada y Polloc, zonas que habíamos estado previamente en viajes anteriores. El viaje se hizo sin problema alguno; luego de pasar el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de la Encañada en Polloc, ya era una ruta nueva. Llegamos unos 10 minutos después al pueblo de Encañada, el cual ha aprovechado la fama y estilo de trabajo del santuario para hacer una plaza principal y algunos monumentos al estilo del santuario. De ahí comenzamos un ascenso y un buen tramo sinuoso ya en camino a Celendín. El paisaje es impresionante; no podía detenerme mucho a tomar fotografías, pues el tiempo nos era corto para llegar a completar nuestros objetivos: las distancias y los tiempos eran tan relativos (las personas nos daban diversos datos) acentuado con la lluvia que estaba cayendo por esos días. Llegamos a Cruz Conga, con un tráfico moderado. Había varios vehículos que conectan Cajamarca con Celendín y que corren de una manera alocada; en realidad, es un milagro que no haya accidentes fatales en la zona. No sé si esos locos del volante correrán de igual manera bajo la lluvia copiosa que suele caer. La carretera se vuelve un poco jabonosa. Nuestro destino estaba cada vez más cerca. La carretera asfaltada nos daba comodidad para poder avanzar sin sobresaltos hasta nuestro primer objetivo.



Casi promediando mediodía llegamos a Celendín, el mundo chilico. Celendín es una pequeña ciudad con todos los servicios bien acondicionados y se muestra ordenada e, incluso, limpia; esto no suele suceder con muchos pueblos que hemos visitado por diversas partes de la sierra peruana. Se ve comercio activo (era viernes santo, fiestas de guardar para el mundo católico). Nos dirigimos a la Plaza de Armas, estacionamos la camioneta cerca de un restaurante, típico temor de gente que viene de la costa por el temor del robo. Tomamos algunas fotos en la Plaza y nos dirigimos a la Iglesia Matriz (que es una gran capilla): la iglesia de la Santísima Virgen del Carmen. Al entrar, vimos a muchas personas preparándola para los oficios de la festividad central. El altar mayor está presidido por la imagen de un Cristo crucificado muy realista (dicen que el modelo fue un joven fallecido de la localidad que “prestó” su cadáver para la inspiración) y la imagen de la patrona de la ciudad: la Virgen del Carmen. La gente nos recibió con mucha amabilidad y María se acercó a hablar con algunos de ellos, mientras yo hacía fotos de los altares y vitrales que hay en sus instalaciones. Hay un interesante cuadro de la Virgen del Carmen. Las conversaciones de María dieron sus frutos, los vecinos comentaron tantas cosas, datos, nombres de personas de la zona: María constataba los nombres de hombres y mujeres portugueses que vinieron por estas tierras hace siglos. Todo apunta que hubo una fuerte presencia de judíos portugueses en esta zona. He aquí bastante información al respecto (http://zamorablog.blogspot.pe/2007/11/la-colonia-los-migrantes-portugueses-y.html) (https://sucremus.blogspot.pe/2017/11/memoria-marrana-en-celendin.html). Agrego esta excelente conferencia en el IFEA del investigador histórico Nathan Wachtel en Lima sobre la migración en Cajamarca, en Celendín en especial (https://www.youtube.com/watch?v=b9G8iGdNaEg&t=704s). Nuestro país tiene innumerables lugares por conocer y estudiar. Al momento de salir de la iglesia, vi a un señor ya anciano que me hizo recordar a mi abuelo Rogelio, a quien no conocí mucho pues murió siendo yo muy niño. Lo recuerdo que me llevó un pequeño camión de madera, pero mi recuerdo es muy vago. Nostalgia. Una vez terminada la visita a la iglesia, subimos al mirador para tener una vista panorámica de la ciudad. El problema que todas nuestras ciudades tiene es el de la escasez de enlucido. Las grandes paredes con los ladrillos expuestos se ven por todas partes. De educarnos en apreciar a nuestras ciudades con sus paredes enlucidas, sin el feo aspecto de medio acabar, creo que la gente tendría otra actitud con su entorno. 






Tomamos unas cuantas fotos más y nos enrumbamos hacia nuestro destino final: Balsas.
Salimos de la ciudad con ese destino, ya nos habían advertido sobre la estrechez de la misma, sobre todo en lugares impresionantes, no solo por el paisaje, sino por lo riesgoso del lugar: hondos precipicios nos acompañaban en todo el trayecto y había tramos en los cuales solo pasaba la camioneta. Recordé El salario del miedo, ese film de Clouzot que ponía los pelos de punta. Ascendimos hasta llegar a un punto en que se divisaba el río Marañón, la Serpiente de oro de Ciro Alegría, y a lo lejos, diminutamente, el pueblo de Balsas. Comenzamos el descenso; en un tramo casi por llegar ya al nivel de río Marañón nos encontramos con un camión que cargaba ganado. Lo correcto, y como se hizo, es que el vehículo que desciende debe de dar prioridad al que está subiendo; así pues, tuve que retroceder unos cuantos metros para permitir el paso del camión. Hubo intervalos de lluvia en el descenso, pero no eran tan perturbadores como el que íbamos a tener en nuestro retorno. Hicimos un alto en el camino para comprar nísperos, plátanos. Pero la emoción y adrenalina por lo accidentado de la carretera me hacía comer poco. Tras casi dos horas de viaje llegamos al puente Chacanto que une Cajamarca con la Región Amazonas. Luego de este trayecto de descenso recordé a un turista alemán en Kuélap que había llegado a Chachapoyas desde Cajamarca, vía Balsas. Me acerqué para comentarle lo bonito de la zona y lo único que recibí de respuesta fue una explicación de su viaje en un bus que iba sin llanta de repuesto y que utilizaba una piedra como seguro cuando se detenía en ciertas zonas: estaba aterrado. Creo que su viaje por estas bellas zonas, en esas condiciones, no fue nada placentero e imagino que se llevó a su país la peor de las impresiones sobre los servicios y el sistema vial (que hasta la fecha no deja de ser cierto). De tener una vía como la existente entre Cajamarca y Celendín otra sería la experiencia. Ya cerca al puente Chacanto, la carretera se ha malogrado; imagino por las lluvias que caen copiosamente por la región. Vimos un nuevo puente en construcción, mucho más grande y más alto que permitirá sortear las subidas de agua; pero eso significará la muerte del pequeño pueblo de Chacanto, surgido al costado del puente viejo, ya en el sector de Amazonas. Pero el nuevo puente ya pasó una triste prueba de fuego: la muerte de cuatro obreros en febrero del año pasado en un lamentable accidente con la caída de parte de la infraestructura. Vaya bautizo (https://diariocorreo.pe/ciudad/tragedia-en-chachapoyas-puente-en-construccion-cae-y-deja-cuatro-obreros-muertos-fotos-733284/) . Por un momento, pensábamos que ese era el acceso hacia la Región Amazonas, por eso dimos vuelta para regresar. En el breve recorrido de nuestro primer fallido retorno, preguntamos a un señor que venía con su familia y nos indicó que, si seguíamos la ruta, llegaríamos al antiguo puente Chacanto. Ahora haciendo un recuento de lo vimos, quizá el trabajo de este nuevo puente esté paralizado, aunque era feriado de Semana Santa. Queda como dato pendiente. Así cruzamos el Marañón una vez más (lo hice cuando estuve en Jaén y decidimos ir a Bagua, atravesándolo a bordo de una frágil canoa – una locura-; y también cuando fui a Pataz y Huaylillas) y nos detuvimos a merendar los buenos pedazos de pizza que habían quedado de la cena de ayer. Con unas cervecitas para refrescar, nos cayó de perlas. Mucha excitación por lo vivido meritaba una buena pausa. De ahí fuimos hasta el pueblo de Balsas por una carretera rodeada de una frondosa vegetación arbórea. El paraíso.






El retorno ya correspondía a María. Así que tomó el volante y empezamos a desandar nuestro camino. Cruzamos el pueblo de Balsas, el puente y comenzamos el ascenso para llegar al punto más alto de este bravo serpentín. Fuimos cruzando ya un camino conocido, pero que ahora, como copiloto, apreciaba en su magnitud que provocaba diversas emociones, sobre todo de belleza y temor. En la parte más estrecha de la carretera nos topamos con un auto que descendía. Como se estila, el vehículo retrocedió un poco para que nos dejara pasar. Sé que esos retrocesos son mortales en algunos casos, pues un mal cálculo puede significar la caída de varios cientos de metros y una muerte segura. Luego de un lento ascenso, logramos alcanzar la cima justo con las caídas de las primeras gotas de lluvia y el incremento de la niebla. Hicimos un alto en esta suerte de abra en la que por un lado ves el Marañón y del otro el valle y la ciudad de Celendín.





De ahí ya el retorno fue bajo una fuerte niebla y una fuerte lluvia, sobre todo por la zona de Polloc, que no nos dejaba ver la ruta.  Llegamos a Cajamarca, promediando las 6 de la tarde. Habíamos hecho un viaje inolvidable. Por la noche fuimos a recorrer otro poco de iglesias y nos fuimos a cenar al Cherubino, el cual ya no tiene la misma calidad de antes. Luego nos fuimos a ver la procesión del Santo Sepulcro, a la Recoleta, que fue la vedette durante estas pascuas. Así terminamos nuestro segundo día en Cajamarca.