El reloj corre rápidamente para el ascenso del nuevo gobierno este 28 de julio. En medio de una fuerte división social, geográfica, cultural y económica; se inicia un nuevo periodo presidencial, el cual se ve también amenazado por un posible Fenómeno del Niño y con un Medio Oriente aún en conflicto que genera inquietud en el mercado de los hidrocarburos con una posible alza mundial con todos los problemas que esto acarrea. Es una coyuntura complicada, pues hay grandes bolsones sociales y geográficos en el país, sobre todo en el Sur, que van a estar muy atentos al desempeño del nuevo gobierno pudiéndose generar situaciones de conflicto con los que habrá que lidiar. El nuevo gobierno tendrá que coordinar con las bancadas que están ocupando curules tanto en la Cámara de Senadores como Diputados. Pero habrá la tentación de querer emplear la práctica usada por la dupla Fujimori – Montesinos: el transfuguismo. Este vicio de alta corrupción ha sido la modalidad empleada desde entonces gracias a la debilidad de los remedos de partidos políticos que se generaron durante la década del Fujimorato. Es muy probable que se estén realizando movidas diversas para captar a muchos de los senadores y diputados novatos en este campo, los que serán presa fácil de algunas agrupaciones que han empleado esta modalidad para sumar fuerzas camerales. Esta anomia, producto de la corrupción de entonces, nos permite entender a varios políticos que han “militado” (si puede caber el término en estos casos) en diversos partidos, incluso de una supuesta ideología opuesta (¿existe alguna entre ellos?). Desde ahora, la vigilancia ciudadana debe estar atenta y exigir que, si algún parlamentario quiera renunciar a su curul, sólo se permitiría el reemplazo de su accesitario y retirarse de la vida congresal durante el periodo en vigencia. No debe promoverse cambio de bancadas, pues se traiciona al bolsón electoral que lo puso en esa curul. Es necesario revisar la organicidad de los partidos políticos, pues como muchos analistas sospechan, estos han surgido motivados por el dinero estatal que se otorga a cada uno de ellos desde su creación. Siendo, pues, recursos de todos los peruanos, debemos exigir la transparencia de cada uno de ellos y el correcto proceso que sostiene la naturaleza partidaria como, por ejemplo, las elecciones internas (primarias) con el fin de hacer más democráticos los cuadros electos descartando de raíz los extraños invitados que surgen raramente por móviles pecuniarios, sobre todo candidatos que vienen con pasados de riqueza ilícita, tan en boga en estos días. Hay que crear candados para evitar que la corrupción política avance a causa del crimen organizado. El Congreso se volvió en una verdadera rémora política y económica divorciado de la realidad y esto podría suceder con las nuevas cámaras de no mediar la corrección de todas las congregaciones políticas. Hay más puntos por ver. Empecemos por estos.
Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 21 de junio de 2026
domingo, 5 de abril de 2026
MOMENTO DECISIVO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 05 DE ABRIL)
O nos seguimos hundiendo más, o levantamos un poco la cabeza para salir de la miasma en la que hemos vivido más de una década. O nos deslizamos más en la corrupción y la violencia organizada motivadas por todos los partidos políticos presentes en el actual inefable Congreso; o decidimos cambiar de rumbo para mejorar la credibilidad de un Estado debilitado por la podredumbre que hemos vivido, sobre todo, en el último lustro. Un momento decisivo que está en nuestras manos, en nuestros votos. Los temas cruciales vistos en el primer y segundo debates han sido claves para mostrar los verdaderos rostros de aquellos que han permitido, a través de sus leyes, deteriorar la seguridad social y desarrollar la corrupción política, social y económica en nuestro país; y justificar el debilitamiento de la educación, pilar de toda sociedad, y el crecimiento de la informalidad laboral. En la primera vuelta, fuimos testigos del cinismo mostrado por los líderes de los actuales congresistas del hemiciclo actual negando o defendiendo con contraargumentos risibles e insostenibles el hecho de no haber provocado el crecimiento del crecimiento de la violencia y el crimen organizado (¡Qué descaro!), la informalidad, la decadencia de la educación peruana en todos sus niveles (salvo honrosas excepciones). Es por ellos, también, que tenemos el debilitamiento del aparato del Estado en espacios sensibles en la lucha contra la delincuencia organizada (famosos Cuellos Blancos), la desastrosa gestión de la salud pública que mata lentamente a millones de peruanos, la amenaza de la tala y minería ilegales en reservas ecológicas de nuestro vasto país que ve cada año cómo se reduce el área de bosques, mientras otros países desarrollan políticas para su incremento. Así de desamparada ha quedado la sociedad peruana a mano de personas que proclamaban a voz en cuello no cambiar la Constitución del 93 y la han modificado para adecuarla sus intereses siendo el caso más escandaloso la Bicameralidad, la cual fue rechazada por la mayoría de la población en el referendo de diciembre del 2018. Así de cínicos y desfachatados han sido todos estos personajes que pugnan regresar ahora como senadores y diputados para seguir haciendo fechorías y cambiar presidentes a su antojo, una locura que nos han hecho el hazmerreír en el entorno internacional. Además, hay una pesadilla que nos está dejando este congreso: una verdadera farra fiscal que nos heredará un hoyo presupuestal, fuera del crecimiento que tendrá el impopular congreso al tener más personal para apoyar la inutilidad de estos personajes que piden nuestros votos. Estamos, pues, ante la situación de volver y ahondar el problema, o la oportunidad de tener nuevos vientos que tratarán de frenar la debacle que estamos viviendo. Pena por amigos que postulan por partidos lesivos contra nuestra sociedad. Pero, creo que es el momento de tomar una decisión por el bienestar común que por el individual.