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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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domingo, 17 de marzo de 2024

TRÁFICO: RADIOGRAFÍA SOCIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 18 DE MARZO)

 


Quizás podría ser una noticia más en los medios, una que pueda pasar rápidamente al olvido. Pero es una síntesis de lo que es la sociedad peruana en su conjunto. El estudio realizado por la empresa Compare the market (https://www.comparethemarket.com/) de seguros vehiculares nos ha retratado de cuerpo entero y explicado, de paso, el porqué de los altos costos de seguros en nuestro país para todo tipo de vehículo con alto índice de siniestralidad. Estamos segundos en el ranking negativo. El análisis tiene parámetros en los cuales vamos bastante mal: el estado de las carreteras y calles, la velocidad, y la forma de conducir de los choferes peruanos, tanto de transporte público como privado. En este último rubro, se infiere el respeto por las normas de tránsito, por lo que se desprende la rigurosidad con la que dichas leyes son acatadas por los conductores en general; de ahí viene el análisis de los grados de alcoholemia altos que se presentan en el mundo de los conductores peruanos (https://lpderecho.pe/tabla-alcoholemia-ley-27753/). El Estado, en todas sus manifestaciones, tiene faltas en la infraestructura vial. Nuestra famosa Autopista del Sol no la es por las numerosas carencias que presenta. Muchas regiones de La Libertad aún presentan problemas de conectividad y, en varios casos, el estado de muchas carreteras es mediocre. Ni qué decir de pistas y calzadas de nuestra ciudad en la que hay muchos sectores críticos, incluso cerca del Centro Histórico. Y luego está el tránsito público y privado de nuestro país. Veamos sólo Trujillo. La presencia de numerosas empresas de micros y combis que saturan avenidas y calles principales es un índice del deterioro de la normatividad y el sentido común. Se sabe que hay regidores que hacen lobby a favor del funcionamiento de estas empresas, algunas de las cuales tienen unidades con más de ¡30 años de antigüedad! Hay ciudades en las que los ticos han sido retirados del transporte público (taxis). Estos fueron importados en los 90, o sea hace 30 años. En el sector privado, una vez se entrevistó a un dirigente de transporte pesado y desconoció el propósito de los óvalos. Interesante. A veces observamos camiones destartalados llevando ladrillos sin medidas de seguridad y ensuciando las calles. Circulan ante la vista y paciencia de las autoridades responsables de la aplicación de normas al respecto. Además, cada vez vemos más nuevos vehículos grandes que entran al parque automotor de la ciudad y que los conductores siguen sus propias reglas, no las que son necesarias para el buen convivir. Unas verdaderas amenazas. Recientemente, no es nada raro ver cada vez más vehículos nuevos con abolladuras o sin espejos laterales. A veces daños por otros, o muchas veces por imprudencia. Hay otros puntos más que pueden agregarse como lo es el problema de motos y mototaxis. Escuché hoy sobre los problemas por afrontar en los Panamericanos 2027: seguridad y transporte. Si vemos la radiografía, vamos mal en ambos rubros. ¿Real imagen de nuestro país?



domingo, 18 de febrero de 2024

GRUESO FAVOR (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 18 DE FEBRERO)

 


Muchos hinchas ya se imaginaban ver a Paolo Guerrero corriendo por la cancha del Mansiche. Trujillo, desde el punto de vista deportivo, saltó a la palestra de los medios, pues personaje tan mediático como este futbolista había concitado la atención de los aficionados como de los que no lo son tanto. En medio del reforzamiento del eslogan “Trujillo, la ciudad de la eterna balacera”, un poco de aire fresco y alegría deportiva corría por diferentes hogares y era la expectativa positiva de muchos niños y adolescentes, así como de los no tanto. Un aire tibio recorría la ciudad, incluso entre algunos escépticos que dudaban de la veracidad de la noticia; pero esos incrédulos acertaron, pero no en cuanto al motivo de la deserción. Cuando PG salió a declarar las razones de su alejamiento; muchas personas, descreídas ellas, argüían que era por motivos de edad y bajo rendimiento. No; eran razones de seguridad. La situación se tornó más oscura cuando César Acuña sale a declarar que la razón expuesta por PG era correcta. Un franco disparo a los pies de quien ha gobernado, sea él o su partido político, la ciudad y región por décadas. Tal declaratoria justifica la incapacidad de su gobernatura para poder controlar la crisis de inseguridad que estamos viviendo desde fines del siglo pasado e inicios de este. Recuerdo que la primera década del XXI los secuestros se incrementaban exponencialmente e íbamos llenando primeras planas de diversos diarios. En esos años, amigos míos me llamaban para ver si era seguro venir con reloj o celular y si podían caminar por las calles. No quiero preguntar a mis amistades cómo ven a nuestra ciudad en estos días; peor ahora que figura tan mediática como PG haya dado un anuncio corroborado por CAP. Qué daños colaterales habrá: alejamiento de inversiones, reducción del turismo, complicaciones de contratación de personal de alto nivel. ¿Quién se arriesgaría a venir a una ciudad en la que sus mismas autoridades se muestran incapaces de poder controlar el crimen organizado? Este está enquistado en diversos centros laborales e instituciones; promueve la informalidad gracias a la débil presencia del Estado lo que les permite actuar de manera descarada o en colusión con autoridades regionales corruptas; por eso, se permiten diversos tipos de delincuencia como minería ilegal, tráfico de terrenos y narcotráfico; todo esto ha puesto a nuestra ciudad entre las urbes con alto índice de asesinatos por cada cierta cantidad de personas. Trujillo está, pues, desamparada y muchos ciudadanos optan por aislarse, encerrar sus espacios o migrar, otro gran daño para el capital humano con que debe contar una ciudad que necesita personas con conocimiento y experiencia para resolver problemas que nos afligen en todos los campos. Trujillo está viviendo una franca pesadilla y las autoridades no están en capacidad para despertarnos de la pesadumbre que vivimos endilgándonos, además, un par de padres putativos no deseados.


domingo, 6 de noviembre de 2022

INSEGURIDAD, PESADILLA SOCIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 06 DE NOVIEMBRE 2022)

 


La reciente conversación con un amigo quien ahora radica en Lima y trabaja en un organismo de la ONU motiva este texto. En este diálogo, él me comentaba alarmado la forma cómo cierto tipo de delincuencia se ha ido incrementando en diversos barrios y urbanizaciones de clase media y media alta. Esta delincuencia está bastante ligada a la migración irregular generada por las últimas oleadas de migrantes, sobre todo venezolanos, que llegaron a nuestro país antes de ponerse ciertos “candados” a dicha migración. Pero hay que ir por partes para entender este problema en el cual participan directamente muchos connacionales convirtiéndose en cómplices del avance de esta modalidad delictiva.

Toda migración siempre es dolorosa para quien la realiza. Se deja un estilo de vida, familia, recuerdos por una situación incierta las más de las veces. Muchos son obligados a tomar esta dura decisión, sobre todo cuando una sociedad sufre fuertes crisis, como una guerra o depresión económica. Muchos compatriotas se vieron forzados a emigrar durante el primer gobierno de AGP o la década fujimorista; precisamente fue durante este periodo que muchos gobiernos cerraron el libre tránsito a los peruanos como pasó con España que recibió un gran flujo de peruanos que trabajaron en todo, incluida la delincuencia. Diarios argentinos, chilenos, japoneses y españoles publicaban noticias de prensa amarilla en las que muchos compatriotas se veían involucrados. Como deducción simplista del vulgo, cada latinoamericano (peruano o colombiano especialmente) era un delincuente en potencia. Para nosotros encajaba perfectamente el despectivo “sudaca”. La actual crisis económica general ha hecho que muchos que vieron una posibilidad aquí se haya desvanecido. Hay ciudadanos honrados que han hecho su vida entre nosotros, pero también hay malos elementos que se unieron para delinquir. La excesiva informalidad de nuestra sociedad permite, precisamente, que estos elementos avancen impunemente gracias a, consciente o inconscientemente, la colusión y permisibilidad dada por la corrupción entre nosotros. Este avance está dado gracias a ciertas modalidades como el otorgamiento de licencias de funcionamiento a ciertas actividades que arrastran en conjunto todo un enjambre delincuencial: licencias para bares o clubes nocturnos, y hoteles donde hay prostitución atraen a ladrones, comercializadores de drogas y otros personajes de mal vivir, y hacen suyo el lugar. Las laxas reglas de migración permitieron que bandas organizadas ingresasen al país; también está el hecho de que muchos jóvenes sin trabajo se dediquen a comerciar droga o meretricio. En este sentido, la restricción municipal para ciertos negocios y la presión de autoridades hacia ciertas formas irregulares de asociación (como los hacinamientos en parques) deben ser coactados y trabajar con los vecinos para ejercer una mayor coerción social y económica sobre negocios irregulares.

domingo, 18 de septiembre de 2022

EXPLICACIONES NECESARIAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO SEPTIEMBRE 18)

 


Nos acercamos rápidamente hacia el domingo electoral municipal y regional. A escasas dos semanas, los candidatos a ambas plazas se preocupan del proselitismo ramplón, ese que está “a la medida de la gente”, y hacer un permanente control de daños de todas las anticampañas contra tal o cual candidato.

En Lima se realizó un debate en el que se expusieron las ideas para solucionar diversos problemas que aquejan a esa ciudad, muchos de los cuales se asemejan a la nuestra. Dicho debate, por su formato, exige exponer una serie de propuestas puntuales, a veces de manera precipitada, para tratar de resolver temas álgidos como la seguridad y el sistema vial en una ciudad tan desordenada, caótica y desarticulada como lo puede ser Lima. El debate fue una demostración del escaso nivel que muchos candidatos tienen, incapacidad de comunicación y el empleo facilón de hacer pullas o ataques arteros contra el contrincante. Mucha gente los ve para ver cuál es el candidato que tiene “más calle”. En eso se están convirtiendo estos espacios, alentado por muchos medios que tratan de resaltar más los equívocos y la sorna que las ideas, muchas de las cuales son irrealizables por lo extravagantes que son. La falta de objetividad de casi todos los medios de comunicación ha hecho perder el sentido de lo que debe de ser este espacio, en el cual la ciudadanía tiene la oportunidad de escuchar las propuestas electorales bajo una lupa más crítica por parte de expertos que las desmenucen y vean las posibilidades de realización. Hay la necesidad de promover un debate de candidatos que aborden dos temas álgidos y urgentes de nuestra ciudad: inseguridad y sistema vial. Creo que es más que evidente que el sistema vial, en su conjunto, está amarrado a graves problemas de inseguridad y a variadas formas de corrupción de nuestra ciudad: desde el otorgamiento de licencias para vías saturadas al control de seguridad de las múltiples unidades de transporte público que rebasan la logística del área responsable; desde la informalidad que crece cada día más hasta la extensión de licencias de vehículos de transporte público que deberían ser retirados de circulación. La no existencia de un plan de ordenamiento vial, de mantenimiento de vías, de expansión urbana (ojo, tráfico de terrenos), de un verdadero plan de prevención y sanciones, hacen de este punto uno de los más complicados. Trujillo, una ciudad con ya un millón de personas, entre residentes y flotantes, no cuenta con un plan de obras viales que ayuden a aligerar un tráfico contaminante y peligroso, no promueva verdaderos medios de transporte masivo o medios alternativos como las bicicletas, modalidad cada vez más extendida en otras ciudades. Basta ver en qué terminaron todas las ciclovías hechas rápidamente sin ninguna coordinación de las partes interesadas y cuyo material fue literalmente robado a vista y paciencia de los transeúntes. Bien, ¿qué proponen nuestros candidatos?


domingo, 8 de julio de 2018

A MERCED DEL FUEGO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 08 DE JULIO) DOS GRANDES INCENDIOS EN LO QUE VA DEL AÑO


Trujillo sufrió un nuevo siniestro realmente dantesco. En enero de este año, tuvimos un incendio en la urbanización Palermo en una zona densamente comercial en la que la informalidad y la temeridad actuaron juntas para que diez tiendas se calcinaran por completo. Ahora fueron pasto de las llamas varios restaurantes, un hotel, farmacias y ópticas, y la bella casa republicana que los acogía.
En otras latitudes, los incendios pueden tener un origen natural: sin ir muy lejos, hace dos años, diversas zonas de bosques en la sierra peruana (como Laquipampa en Lambayeque) se vieron afectadas por fuegos forestales debido al intenso calor y una leve sequía que permitieron que los fuegos se extendiesen sin control rápidamente. Estos fenómenos catastróficos se tornan fácilmente en mortales como sucede con los devastadores incendios en California (prácticamente cada año) o el acaecido en Portugal el año pasado cuando ráfagas de viento caliente y llamas (tormenta ígnea) “envolvieron” una carretera (Nacional-236) calcinando muchos vehículos con sus ocupantes. La cifra de muertos ascendió a 69. En los países que sufren estos fenómenos climáticos tienen una alta cultura de la prevención, pues un incendio forestal se vuelve generalmente incontrolable. Sin embargo, se ha visto que muchos de estos incendios son provocados por agricultores (como sucedió en los alrededores de Machu Picchu); por traficantes de tierras (Pomac u otros bosques secos); lastimosamente, por pirómanos; o por turistas descuidados que hacen fogatas que se tornan en la destrucción de bellas zonas como acaeció en Torres del Paine del lado chileno. El factor humano se vuelve decisivo.
Y es el factor humano el que ha causado los siniestros que los trujillanos hemos tenido en lo que va del año. Instalaciones deficientes, construcciones inadecuadas, uso incorrecto de material inflamable, robo de elementos de seguridad (cables u otros utensilios); e, incluso, basura acumulada. Todos estos factores pueden propiciar un incendio. Basta ver las tomas que emitía un dron durante el incendio en las que se podía ver los techos aledaños, algunos con todo tipo de basura de naturaleza inflamable (cartones, madera, plástico). El incendio desatado en Palermo se originó en un espacio que no tenía medida alguna de seguridad. A raíz de este incidente, se procedió a aplicar medidas drásticas con ciertos locales y edificaciones de alto riesgo. Pero por nuestra actitud populachera y por la contemplación impropia que nos tenemos como sociedad, reaccionamos inadecuadamente ante las acciones correctivas necesarias. Pensamos que son draconianas; luego, durante y después del desastre solo nos queda la lamentación de los porqués de nuestra mala suerte. Una mala suerte propiciada por nuestra falsa ignorancia o nuestra dejadez intencional. Un incendio que nos está desnudando como sociedad. Una sociedad que prepara más incendios por venir.