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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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domingo, 19 de julio de 2026

URGENTE E IMPORTANTE: EL NIÑO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 19 DE JULIO)

Se acaba la locura del Mundial que copó la atención de casi todos, mientras que se realizaba una serie de componendas previas a la ascensión del nuevo gobierno este 28 de julio. La política se mueve a espaldas de nuestra realidad y se teme que se seguirá en esa línea, habida cuenta del lamentable comportamiento político (ejecutivo y, sobre todo, legislativo) de este último lustro. Todo este preocupante escenario sucede en dos momentos críticos para la sociedad peruana en su conjunto: el aplazamiento del fin del conflicto del Estrecho de Ormuz, el cual repercute (como ya sucedió) con el aumento del petróleo y de todos sus derivados (la necesaria gasolina) y la alta posibilidad de que tengamos un Niño de consecuencias catastróficas. Centrémonos en el Niño y de todos los defectos que salen a flote antes, durante y tras los efectos de este fenómeno que nos amenaza por su probable alta intensidad. El drama que viven millones de peruanos (lluvias y sequías) se pueden sintetizar en la exposición del proyecto Íntimo Urbano, las marcas de la catástrofe en Trujillo, en la galería de arte del Colegio de Arquitectos de La Libertad. A través de diversas manifestaciones artísticas, se relatan las duras experiencias de las casi 300 familias que fueron reubicadas en la residencial Cuatro Suyos, ubicada en el distrito La Esperanza, muy cerca del Obelisco Bicentenario en la entrada/salida a/de Trujillo por el norte. Este proyecto muestra el camino que atravesaron todas estas familias damnificadas por el Niño costero del 2017. La exposición muestra la evolución social y personal de los cientos de personas que vieron su patrimonio perdido en las riadas (huaicos) que partieron la ciudad de este a oeste. Esta triste realidad sacó a flote todos los problemas que existen en torno a la zonificación, planificación, plan de riesgos y socialización en nuestra ciudad. El caos urbano experimentado en las últimas décadas ha puesto en relieve una serie de mañas y malos manejos en cuanto al manejo de las tierras: para nadie es un secreto que el tráfico ilegal de terrenos deviene en graves problemas que surgen ante un fenómeno natural, como el caso del Niño. Un fuerte sismo desnudará, también, las mañas que malos empresarios y políticos corruptos usan para engañar a miles de peruanos contra uno de nuestros principales derechos: la vivienda. Por esas razones, como conversé con algunos investigadores del proyecto, muchas personas desconfían de autoridades y personas del ramo que actúan muchas veces inescrupulosamente por lucro o poder. Generalmente se imputan las culpas a esta población forzada muchas veces a ocupar lugares inapropiados, liberando de responsabilidades a autoridades y empresas constructoras corruptas. Es necesario que la población sea preparada para los riesgos que se anuncian. Hay que ver el programa Pequeñas Islas que aborda este tema de manera reflexiva y con buenos argumentos (https://www.youtube.com/watch?v=jGyLdRbOVd4). ¿Qué planes tenemos para enfrentar esta gran amenaza?



domingo, 12 de julio de 2026

EN TORNO AL MUNDIAL PELOTERO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE JULIO)

 


Estas últimas semanas hemos estado envueltos por las noticias del Mundial de Fútbol. Es inevitable que para una persona que no es muy aficionada a este deporte, como yo, le sea indiferente lo que está pasando en los tres países norteamericanos. La hechura de este mundial ha sido, y sigue siendo, accidentado. Las acciones precedentes fueron bastante cuestionadas, pero el motor económico no podía parar. El deporte, tal como se ve a estas alturas, es un adminículo para justificar las verdaderas intenciones que se mueven, algunas bastante descaradas. Desde el conflicto con Irán hasta las prohibiciones de ingreso a los ciudadanos de algunos países clasificados, nada de esto ha sido impedimento para seguir con el espectáculo. Irónicamente, muchas personas se han preocupado por la presión psicológica que han tenido algunas “vedettes” peloteras, como Messi, MBappé u otros; pero pocos son los medios que han incidido en el increíble escarnio que hicieron contra la selección iraní o su hinchada. No sé si hayamos tenido otro mundial en el que una selección tenía que cruzar una frontera para jugar un partido y, luego, regresar automáticamente a otro país donde estaban alojados. Una locura. La otra es el hecho de la anulación de una tarjeta roja de un jugador estadounidense por la presión de Donald Trump; él mismo ha reconocido esta acción. Todo este suceso me hace recordar al escándalo contra el equipo peruano de fútbol en las Olimpiadas de Berlín en 1936, uno de los hechos poco claros que motivaron el retiro de la delegación peruana de esa olimpiada; pese a que nos gobernaba el Mariscal Óscar R. Benavides, proclive al régimen nazi. Este mundial ha puesto en vitrina una serie de realidades históricas y geográficas interesantes: países pequeños como Curazao o la sorprendente Cabo Verde, excolonia portuguesa, han saltado al escenario de los medios; era calamitoso y tragicómico escuchar comentaristas y aficionados sobre el nulo conocimiento de estas naciones. Peor aún, las racistas opiniones contra el aficionado congoleño, en una acción conmovedora, que se paraba como una estatua evocando a ese líder incómodo y valiente que fue Patricio Lumumba. Algunas personas ridiculizaban su acción, en una tamaña muestra de ignorancia e irrespeto. Pero hay otro caso que ha concitado la atención de analista políticos y sociólogos: la eliminación casi permanente de la selección brasileña, equipo que recuerdo haber visto en mundiales anteriores festejando el “jogo bonito”, la picardía y el placer de jugar. Aún recuerdo ese partido Perú – Brasil de 1970 en que ambos equipos, EQUIPOS, no daban su brazo a torcer y creaban situaciones de gol y de juego justo colectivamente. Se habla de un factor religioso muy conservador creciente en nuestros países que ha ido calando en este equipo y otros, como el de Colombia. Un fenómeno motivo de estudio de manera racional por la psicología, sociología y la historia. ¿Nuestra selección?


domingo, 28 de junio de 2026

LA NATURALEZA, IMPLACABLE INSPECTORA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 28 DE JUNIO)

 


Los terremotos de Venezuela han sido un golpe demoledor para ese país y han generado un justificado temor entre todas las sociedades que habitan en lugares sísmicos, como la nuestra. Los dos sismos que han golpeado Caracas y sus zonas aledañas han causado estragos en las edificaciones y, cuando escribo este artículo, la cantidad de decesos se incrementa.  Basta ver las desgarradoras imágenes para comprender el mortal efecto que está teniendo en la castigada sociedad venezolana. El derrumbe de construcciones relativamente nuevas ha llamado poderosamente la atención en lugares, como el nuestro, que han tenido un marcado boom inmobiliario. Las voces críticas hablan de la galopante corrupción que hay en Venezuela en todos los estamentos, incluido el sector de la construcción. Pero estas modalidades de corrupción no son exclusividad venezolana; es un modus operandi en muchos países de nuestra Región, incluido el nuestro. Tenemos graves problemas con tráfico de tierras, convirtiendo en zonas urbanas terrenos no aptos para la construcción; autoridades que otorgan títulos de propiedad; saneamiento y habilitación de dichos terrenos para la lotización, edificación e instalación de servicios básicos (agua, desagüe, luz y, ahora, gas). Es por muchos sabido y por todos callado que estos terrenos inaptos se convertirán en un gran problema social en cualquier posible catástrofe: inundaciones, huaicos, terremotos. La pérdida de vidas, la presencia de heridos graves, la ruina de viviendas u otras instalaciones, la destrucción de esos servicios básicos; todo va a tener un alto coste social y económico para la sociedad. Desde la discapacidad personal hasta la restauración de servicios, todo tiene un elevado costo que podría haberse evitado si se hubiese actuado correctamente y no movidos por el afán de lucro y proselitismo electoral. Ambos van juntos, cuando sectores privados inescrupulosos y autoridades corruptas se coluden para lograr sus oscuros objetivos. Trujillo tiene ahora una gran cantidad de construcciones que superan los 6 pisos. Ninguna construcción alta (salvo el Edificio Servat) ha pasado una prueba de fuego como el sismo del 31 de mayo de 1970. El terremoto de Taiwán en 1999 desnudó una terrible corrupción al evidenciar malas prácticas de ingenieros y autoridades, la falsificación de materiales (¡pusieron miles de chapas de gaseosas comprimidas como base en algunos edificios colapsados!) y el incumplimiento de códigos de edificación (que sospecho pasa aquí también). Urge, pues, que los Colegios profesionales (arquitectos e ingenieros civiles) se pronuncien con transparencia para ver la realidad trujillana, plagada de construcciones informales e inconclusas. Entonces cabe preguntarnos si estará nuestra ciudad apta para salir airosa de un fuerte sismo. Miles vivimos en edificios ahora. Esta es una preocupación que tenemos todos, pues están en riesgo nuestras vidas y patrimonios.


domingo, 12 de abril de 2026

DIOS NOS COJA CONFESADOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE ABRIL)

 


Hoy podemos volver a saltar al vacío. Acogotados por decisiones tomadas por el actual congreso, los ciudadanos vamos hoy a las urnas a elegir un puñado de políticos que han modificado la Constitución a su antojo, han trasgredido cuanta norma que imposibilitaba la elección de cuestionados personajes y literalmente se ha zurrado en la decisión popular contraria a la bicameralidad, esa por la que hoy nos encontraremos con unas extensas cédulas de votación como nunca antes las hemos tenido en periodos electorales previos. Además, el espacio político ganado por la corrupción y el crimen organizado es sorprendentemente amplio, descarado y apabullante. La sociedad peruana en su conjunto es prácticamente un rehén y, como todo apunta que puede ser, les volveremos a dar carta blanca para que sigan delinquiendo a vista y paciencia de todos los ciudadanos. El jueves último en la presentación en nuestra ciudad del libro Extorsión, el Negocio del Miedo, de Julio Corcuera se comentaba cómo el crimen, gracias al miedo, se he convertido en un negocio redondo que empieza y se incrementa desde la impunidad; es un negocio en viento en popa, crece y se diversifica exento de sanción o castigo, algunas veces coludidos con autoridades o con los organismos de seguridad; y, en el peor de los casos, con normativas y leyes que los terminan protegiendo indirectamente o directamente como el caso de las famosas Leyes Pro Crimen. Muchos de los congresistas actuales pugnan volver al poder a través de nuestros votos para que estas escandalosas leyes se mantengan agobiando a millones de ciudadanos. Cabe recordarlas para ver cómo estas favorecen a estas bandas y sus integrantes en su crecimiento y su libre actuar: ley 32108, redefinición de Organización Criminal (descaro total); ley 31990, colaboración eficaz; ley 31751, Ley Soto (hasta con nombre propio) plazo de prescripción; ley 32130, limitación al poder judicial; y, para variar conociendo la naturaleza de cómo funcionan muchos de los partidos políticos actuales y sus “extraños” ingresos económicos, ley 32054, que excluye a estas agrupaciones de responsabilidad penal (total impunidad). Esta última nos ha permitido ver “cofradías”, cuales vientres de alquiler, con candidatos sentenciados o con problemas legales esperando inmunidad política. Un marco positivo para el crecimiento de bandas de crimen organizado en todas sus formas, bandas que ahora ganan simpatizantes y seguidores en las redes sociales, en las que descaradamente muestran sus fechorías, su armamento; incluso, venden gorros y poleras a sus admiradores, que no son tristemente pocos. Se comentaba que algunas de sus cuentas en Instagram, Facebook o Tik Tok tienen más de 30 mil seguidores. Abrumador, frustrante. Como se pinta el escenario postelectoral, este panorama permanecerá y crecerá por la motivación de los posibles candidatos que ganen una curul en el senado o la diputación. Espero poder equivocarme. Gastón Gaviola en su libro Ayacucho termina su libro con un párrafo final recordando a todas aquellas personas que lucharon por nuestra libertad y dignidad y culmina con una frase que podría ser lapidaria por nuestra realidad actual: "seamos merecedores". ¿Lo seremos? Ojalá.


domingo, 25 de enero de 2026

JERÍ, EL NEO DINA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 25 DE ENERO)

 


José Jerí, nuestro presidente interino, es el principal actor de una lamentable y, a la vez, desopilante tragicomedia que sintetiza el mundo político peruano actual. Cuando él va cambiando sus argumentos para defenderse en el embrollo turbio en que se ha metido hasta el tuétano, termina hundiéndose cada vez más en sus laberintos verbales, mezclados de leguleyadas para querer atarantar a la ciudadanía. En su improvisada gestión, como es el caso de su propia investidura -presidente de la República-, sus declaraciones son cada vez menos creíbles ofendiendo la capacidad de tolerancia de los ciudadanos hartos del circo en el que se ha convertido nuestra política a estas alturas. El proceder y las acciones de Jerí nos hacen recordar, cada vez más, los oscuros contubernios y las disparatadas declaraciones de Dina Boluarte para justificar sus descaros como el de sus famosos Rolex o sus escapadas clandestinas en el conocido Cofre. Jerí arrastra un oscuro pasado desde sus tiempos de congresista: los empresarios chinos en cuestión han sido “caseritos” de JJ desde 2024 cuando integró una comisión conformada por los congresistas Héctor Valer y Diego Bazán para analizar los casos de corrupción de algunos empresarios chinos o sus empresas, como el caso Zhihua Yang, durante el gobierno de Vizcarra. Parece ser que algo no se cumplió por parte de JJ y se comenzaron a soltar los videos entre diversos medios limeños que nos muestran este grueso escándalo de corrupción de altas esferas. JJ era conocido como lobista, como es el accionar de muchos congresistas, y parece ser que quiso aprovechar la excelente oportunidad que se abría delante de él. Su actuar ha sido totalmente a su favor, mientras la ciudadanía buscaba en este “relevo” respuestas más contundentes a los graves problemas que nos aqueja como sociedad: corrupción y violencia. De lo primero no puede actuar, puesto que su comportamiento está más ligado a la corruptela en sí, esa que en muchos casos está amarrada a la violencia que nos azota, sobre todo la que viene del mundo de la ilegalidad (minería, tala, narcotráfico, tráfico de terrenos). Nos quiso mostrar una estrategia de “lucha frontal” contra el crimen organizado con su tenida y actitud a lo Bukele, haciendo shows mediáticos en prisiones, pero el crimen ha incrementado impunemente, sino pregunten a los ciudadanos trujillanos aterrados por todas las bombas que han estallado en casas y negocios recientemente. Su espectáculo periodístico en cárceles ha sido totalmente opacado y, de sobrevivir políticamente, veremos qué planteamientos creará. Ahora, la ciudadanía está siendo testigo de la trama turbia de jaloneos de poder entre los partidos que están en el Congreso de la República; entre ellos tratan de salvar su pellejo o hundir definitivamente a este personaje, nacido de sus propias canteras. Como bien reza el dicho popular “Otorongo no come otorongo”. Como siempre, la democracia, ay, siguió muriendo.



domingo, 2 de marzo de 2025

RADIOGRAFÍA DE UN DESASTRE (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 02 DE MARZO)

 


Viernes 21 de febrero. 8:45 pm. El techo del patio de comidas del Real Plaza Trujillo se desploma sobre varios comensales. Una tragedia que tiene varios momentos previos, durante y después del luctuoso suceso que sumió a la colectividad trujillana y peruana en la zozobra y el asombro. Nadie quedó incólume ante tan catastrófico evento y sus repercusiones fueron más severas que las causadas, días previos, cuando un bus interprovincial había caído ante el colapso de otra estructura; en este caso, un puente en Chancay. Ahora está en manos de los expertos hacer un detallado análisis sobre este incidente y se espera la mayor imparcialidad con la mira de que se sancione al o a los responsables para resarcir a una sociedad que conoce de sobremanera los privilegios y la fuerte corrupción de unos en desmedro de otros, generalmente la mayoría y los menos poderosos. Pero veamos otras acciones que dan esa radiografía que describe a la sociedad en sus instituciones, empresas y organizaciones. Una vez colapsado el techo, comenzó una serie de situaciones que evidenciaron lo mal preparada que está nuestra sociedad frente a estos desastres, tanto en lo privado como en lo público, tanto en lo individual como en lo colectivo. Veamos sólo dos hechos: la comunicación institucional y el sistema de salud, dos puntas de un iceberg de la anomia social que es Trujillo y todo el Perú. La lenta y escasa respuesta de la entidad dueña del local fue una falla organizacional. Cientos de personas se dedicaban a grabar el accidente para después subirlo a las redes; esa fue la primera información que llegó a todos. Cierto es que esa información fue importante para la rápida acción de otros organismos como los bomberos; empero también ha mostrado a cientos de peruanos más preocupados de grabar a un herido que a intentar ayudarlo. Loable fue la reacción de varios venezolanos que ayudaron a los rescatistas a llegar al lugar; imaginar que son objeto de una xenofobia injustificada. Algunas de las grabaciones eran alarmistas informando de varias decenas de muertos; ese era el mensaje que circulaba por las redes, mientras que la empresa responsable del local no era capaz de alcanzar información de lo que iba sucediendo: sus canales de comunicación fueron lentos y, por lo tanto, generaban todas las sospechas de los usuarios. Esa reacción fue la que propició toda una serie de sospechas de lo hecho posteriormente. Para la sociedad en general, se estaba creando una narrativa en la cual la empresa trataba de despercudirse del hecho. Comenzó un tiro y afloja que incluyó a autoridades municipales y otras instituciones responsables de la prevención y seguridad. Otro punto fue la respuesta sanitaria: hospitales y clínicas recibieron heridos, pero hubo algunos que no lo hicieron, ¿la razón? Por el desorden visto se generan dudas: un caso que involucró a un centenar de personas generó caos, ¿qué pasaría en una catástrofe mayor? Preocupante.


domingo, 24 de noviembre de 2024

EL VALOR DE LA VIDA EN PERÚ (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 24 DE NOVIEMBRE)

 


Dos tristes acontecimientos revelan el valor de la vida en nuestro país. Un cruel feminicidio y un envenenamiento sistemático de niños y adolescentes por parte de empresarios y funcionarios inescrupulosos del programa Qali Warma que merecen todo el repudio y sanción posible. Ambas son muestras de lo vil que puede ser una persona y cómo el poder en manos de personas de tal calaña es un atentado permanente contra la integridad social y sus integrantes. El asesinato de Sheyla Cóndor es una más de las 121 mujeres asesinadas en lo que va del año, pero todo el contexto de este crimen ha mostrado un turbio accionar que culmina con la extraña muerte del policía asesino, Darwin Condori. El policía en cuestión había participado en una violación masiva y estaba denunciado con otros agentes más; pero, por esas acciones raras ligadas al poder y la indiferencia o complicidad de sus compañeros, el violador seguía en funciones. El rechazo, mofa y amenazas recibidas durante contra la madre por denunciar la desaparición de su hija convierten todo este acontecimiento en una verdadera situación kafkiana que sólo se entiende en una sociedad vertical, racista, machista, además de clasista. La PNP se portó de la peor manera con la madre y, hasta el momento que redacto esto, dicha entidad no puede ser capaz de reconocer la grave falta que han cometido varios integrantes de la institución. Por eso, la gente no confía en esta para solicitar seguridad, protección u otro tipo de responsabilidades que le competen a su función. Quizá un mal entendido “espíritu de cuerpo” pueda explicar la inoperancia para sancionar a los policías que delinquen, salvo que la violación ya no sea entendida como un delito. El caso de Qali Warma es aterrador, pues este manifiesta todo lo que una sociedad racista, centralista, clasista y con un insano afán de lucro pueda hacer con sus ciudadanos más débiles y desprotegidos: los niños pobres de provincias lejanas. Empresarios angurrientos coludidos con miserables autoridades pueden gestar hechos como este verdadero crimen masivo: no sé qué se pueda entender con los numerosos casos de intoxicación de niños y adolescentes en diferentes partes del país. ¿Puede denunciárselos como intento de homicidio o qué otra cosa puede ser? Actuaron negligentemente a sabiendas de lo que hacían, corrompiendo a funcionarios y comprando silencios. Tal como destacaron algunos periodistas serios de investigación, esta noticia no hubiera sido destacada, pues las víctimas, pobres provincianos, no generaban un “contenido relevante” para la información. Como hay altas esferas gubernamentales involucradas de manera directa o indirecta, incluida Boluarte; es posible que todo esto se patee lenta y sigilosamente hacia el olvido, consabida estrategia que están empleando todos los de esta casta gubernamental, más preocupados en veleidades tan lejanas de la necesidad social. ¡Qué poco cuesta la vida en nuestro país!