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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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domingo, 23 de febrero de 2025

UNA FERIA DEL LIBRO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO DOMINGO 23 DE FEBRERO)

 

En las últimas semanas he leído una discusión interesante sobre la posibilidad de realizar una feria del libro en nuestra ciudad. Ideas van, ideas vienen, la viabilidad de su realización en la Plaza de Armas parece remotas. En momentos en que la cultura se ve confrontada por movimientos contrarios al desarrollo de las artes libres y el intelecto, sean conservadores o extremistas; los espacios en los que se realizan actividades culturales deben ser cuidados, sino serán maltratados o cerrados como está sucediendo con el Lugar de la Memoria (LUM) de Lima o la postergación indefinida de la premiación a Rafael Dumett por su obra. Vemos cómo cada día diversas formas culturales son cerradas, postergadas o maltratadas por diversas razones; muchas veces por razones políticas, pero la mayoría de los casos por razones de desconocimiento de un público potencial; por eso, se extinguen económicamente. Esta razón última ha hecho que muchas manifestaciones se hayan deteriorado con el fin de retener o atraer un público para sus actividades afectando la calidad de esos eventos. Veamos el caso de una nueva feria. Recuerdo las primeras en las que hubo una gran variedad de invitados, tanto nacionales como internacionales. Nos visitaron artistas y académicos, autores de diversos libros como sus obras finales. Las versiones hechas por las diversas gestiones que ocuparon la alcaldía provincial tuvieron sus propuestas buenas como deficientes. Hubo una con un país invitado que tuvo muy buena repercusión a nivel internacional; además, se logró crear un Fondo Editorial con una determinada línea de trabajo. Pero la sensación (y evidencia) de que la feria trujillana no levanta vuelo es más que evidente. En vez de tener invitados nacionales y extranjeros de peso de todas las áreas, las versiones últimas han sido limitadas y pobres; en muchos casos, más parecía una venta de textos de una campaña escolar con escasas novedades. Por eso es necesario un trabajo en conjunto del sector privado y municipal para tener un evento de calidad y cantidad apreciable con un gestor autónomo. Una feria es la vitrina de la producción artística y académica de una ciudad o país. Historiadores, economistas, sociólogos, periodistas, educadores, psicólogos, matemáticos, biólogos, etc. son también las personas que deben poblar su programación. Es el momento que las universidades y colegios profesionales muestren sus logros a la comunidad. Las programaciones de los últimos años casi ha sido un 90 % vinculada a la literatura, postergando temas que deben ser prioritarios para la sociedad trujillana. Anteriormente vimos colectivos sociales que se hicieron presentes para mostrar sus avances y preocupaciones, como todo tejido social complejo que es Trujillo, una ciudad con muchos problemas y oportunidades que tiene mucho que decir. La feria sería ese ambiente que podría convocar a buen número de ciudadanos de un espacio con más allá del millón de habitantes.


domingo, 11 de diciembre de 2016

UN NOBEL DE LA PAZ, DOS MINISTROS, UN CONGRESO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DICIEMBRE 11)

La Feria Internacional del Libro de Trujillo culminó el domingo pasado con la magistral conferencia de Ahmed ben Tahar (Túnez) en la que explicó al público presente cómo su país no se sumió en la violencia ni el caos como está asolando a otros países de la región tras la famosa Primavera Árabe del 2011. El haber pertenecido al Cuarteto para el Diálogo Nacional Tunecino fue la justa causa de su reconocimiento por la Academia Sueca adjudicándole el Nobel de la Paz. En su discurso explicaba la necesidad de desarrollar la tolerancia, el diálogo y sobre todo el compromiso político tal como lo hizo este grupo para construir prácticamente un país que salía de la dictadura de Ben Alí. Este, aunque era muy bien visto por muchos países por su liberalismo económico, gobernaba el país para pocos y los más ricos. Al estallar la revuelta por el descontento social, el Cuarteto (conformado por la Liga de DDHH -a la que pertenece ben Tahar-, los sindicatos, el mundo empresarial y una orden que congrega a los abogados tunecinos) tomó las riendas de la  reconstrucción del país: desde una nueva Constitución hasta un nuevo gobierno electo. Si dejaban que las pasiones e intereses de grupos políticos, económicos o religiosos dirigiesen los pasos de la nación, Túnez hubiera tenido no una “primavera, sino un invierno” según palabras de ben Tahar. Esa es la triste realidad que padece Libia, Siria y aun Egipto. Así no prosperaron los radicales islamistas u otros grupos nada propensos a la democracia. Se abrió el diálogo con puntos comunes entre las partes para construir un derrotero para toda la nación. Promovieron la igualdad ante la ley y ante las oportunidades laborales a hombres y mujeres, destacaron la laicidad del Estado y la democracia como forma de gobierno. Fue todo un placer haber apoyado en la traducción durante la conferencia de este gran hombre.
Mientras recordaba sus palabras, dos eventos han mostrado la cara de la intransigencia política partidaria frente a dos ministros del actual gobierno, Jaime Saavedra y Salvador del Solar. Con el primero, nuestro actual Congreso dio gala de oportunismo ramplón, puesto que su destitución implicará cambios en la Ley Universitaria en beneficio de universidades mediocres, las cuales han hecho un fuerte lobby entre los congresistas o tienen a algunos de sus representantes en dicho Congreso. No hay una visión nacional, sino la de angurrientos hombres que lucran con la educación de medio pelo. Por otro lado, la designación de Salvador del Solar como Ministro de Cultura desbordó los límites del surrealismo al escuchar opiniones de diversos políticos sobre este tema del cual no conocen ni les interesa. Es frecuente oír a personas que identifican a la educación y a la cultura como sinónimos, lo que evidencia su total desconocimiento de ambos rubros.

En realidad, el prurito de muchos políticos es aprovechar las circunstancias solo para crear zozobra e inestabilidad para jalar agua para su miserable molino.

martes, 12 de enero de 2016

TRES SEMBLANZAS DE LA FERIA

Ya han pasado varias semanas de clausurada de Cuarta Feria Internacional del Libro en la Plazuela del Recreo. En diversos conversatorios, conferencias, presentaciones pude conocer a tres mujeres que están haciendo obra transcendental contra la indiferencia, contra la desidia y contra la animadversión masculina, en muchos casos. Ellas han ganado espacios valiosos con sus propuestas y trabajos, algunas veces silenciosos, y, en la mayoría de los casos, desconocidos por el grueso del público.
La primera es la escritora libanesa Joumana Haddad, uno de los invitados extranjeros de relevancia. Más allá de su obra poética y novelística, hallamos una mujer que se ha vuelto el portavoz de los derechos femeninos en nuestras conservadoras sociedades. En las conversaciones sostenidas, reflexionaba sobre la sociedad latinoamericana, en  la cual la mujer carga no velos físicos, sino sociales, culturales y psicológicos. Joumana vive en un país desangrado en una interminable guerra civil y ha visto con escepticismo las posibilidades de cambio en nuestras actuales sociedades por las intolerancias, incomprensiones y el acuciante analfabetismo de sus integrantes. Como triste testimonio queda el hecho de que ha pedido a sus hijos partir lejos de su patria,  como  nuestros jóvenes que se ven compelidos a buscar un mundo mejor. Sin embargo, ella sigue luchando, sigue alzando su voz; otros verán los cambios. Como me dijo: “ni tú, ni yo gozaremos de esos cambios; pero otros lo harán”.
Luego, Vania Masías contó su experiencia y su decisión de dejar su comodidad personal en un país europeo para trabajar en zonas marginales de Lima. Su proyecto D1 ha rescatado a jóvenes en extremo riesgo social y cumple este año una década; se presentó en el marco de conferencias ofrecidas por la oficina de Programa Conjunto de la ONU. D1. Es el inmenso aporte de esta mujer quien fue incomprendida inicialmente por su grupo social, así como los jóvenes quienes dudaban de esta “pituquita” que los visitaba en sus barrios de alto riesgo. El cambio de estos jóvenes a través de la danza ha sido un gran aporte para su autopercepción y ha abierto grandes oportunidades a una juventud a la cual le asignamos etiquetas injustas sin crearles espacios para su realización. Esperemos que D1 se extienda por Trujillo y sus distritos.
Finalmente, Claudia Coca expuso sus propuestas artísticas que viene desarrollando como Directora Académica de la escuela de arte y diseño Corriente Alterna. Se preocupa por la promoción educativa artística a todos los segmentos sociales, sobre todo niños; el arte cual generará una revolución silente en una sociedad cada vez más individualista, intolerante, trasgresoras de normas y leyes. El arte da libertad y educación, pilares de una sociedad moderna; genera el diálogo y la discusión, tan necesarios para la construcción de la civilidad en democracia.


Tres experiencias, tres esperanzas.