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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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domingo, 11 de septiembre de 2022

MATANDO MITOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 11 DE SEPTIEMBRE)

 


El mundo político es siempre una verdadera caja de sorpresas en la que se van creando mitos en el interior del mundo popular, los que son tomados por hábiles comunicadores para armar las estrategias de campañas electorales con el fin de reforzar, machacar estos mitos en el imaginario del elector. Estos mitos cruzarán, aparecerán en la mente del elector delante de la cámara de votación para marcar la boleta que dará el apoyo a tal o cual candidato. Las campañas electorales, cada vez con mayor parafernalia y con mayor exhibición del poder del dinero, exploran los sentimientos y creencias de todo tipo de elector, desde el menos formado hasta el que ha leído y analizado todos los planes de gobierno, que cada vez más son pocos. Estos mitos son reforzados por el boca a boca cotidiano y, muchas veces, esta acción es la determinante para que una persona se decida en el momento crucial de su elección. Luego, pasa a ser una cifra más en el conteo final.

Uno de los mitos más extendidos y utilizados como argumento para la difusión entre el electorado es el de los candidatos millonarios, los que poseen cuantiosa fortuna. Para muchos, esta condición es válida para hacerlo un candidato idóneo al puesto. Sin embargo, los últimos ejemplos de corrupción destapados por el caso Odebrecht involucraron a muchas personas millonarias del poder político como el caso de PPK, quien tuvo que renunciar a la presidencia, el que mantenía un arresto domiciliario cambiado a comparecencia en la actualidad. Grupos económicos poderosos cercanos a los diversos gobiernos, como el famoso Club de la Construcción, también nos lo demuestran al ver las interesantes movidas y fondos encubiertos destinados a tal o cual candidatura para su beneficio. Este imaginario, el del hombre rico, es manipulado abiertamente desde otra perspectiva al difundir la idea de que la riqueza obtenida es fruto del esfuerzo de tal o cual candidato que se presenta como una suerte de mesías para calmar las necesidades de pobladores de diversos estratos sociales, generalmente los más deprimidos. “Él conoce la realidad de las personas oprimidas, pues la ha vivido”, dixit. Un hombre de éxito que quiere compartir el suyo con los demás. Esta imagen paternalista es la más empleada y difunden profusamente fotos de personas en situación de precariedad que tienen su minuto de fama gracias a la foto abrazando al candidato. Esta es uno de los recursos más manidos por todos, es un buen gancho. Por otro lado, está la estrategia del pobre, del humilde, del hombre o mujer de pueblo, comprometido por las causas del pueblo, que utiliza la palabra “pueblo” cada cinco minutos; que dice estar preocupado por sus connacionales, pues lo conmueve sus pesares y problemas. Aunque la palabra “pueblo” no es sólo manipulada por este tipo de candidatos (la usan todos), son estos últimos personajes los que terminan por prostituir el sentido de esta palabra para darle un nuevo valor semántico: clan.

¿Qué demagogo nos toca?


domingo, 10 de enero de 2021

2021, INICIO TURBULENTO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 10 DE ENERO)

No había pasado ni una semana del 2021 y tenemos muchas sorpresas. Estas están vinculadas al mundo político, tanto nacional como internacional. No bien terminamos con las celebraciones navideñas y del año viejo 2020, una avalancha de sucesos ha generado respuestas de sorpresa, esperanza, estupor e indignación por dichos acontecimientos. Desde las fotos del congresista liberteño Luis Valdez divirtiéndose en Miami por año nuevo, mientras nuestra Región vivía la convulsión del paro agrario; hasta la intentona de golpe de los seguidores de Trump azuzados por este con el parlamento repetido de fraude.

Cuando nuestra Región se veía envuelta en enfrentamientos a causa del descontento de la nueva Ley Agraria, situación por la que algunos congresistas se trasladaron a nuestra ciudad, Valdez brilló por su ausencia; y calentó los ánimos al ver que su inasistencia era por frivolidades. Peor fue la justificación del líder de su partido y, luego, la inocua separación de dicho personaje de la campaña de APP. Además, todo sucede en momentos que nuestro país vive una nueva emergencia sanitaria que está obligando a otros países a confinamientos más estrictos, pese a contar con vacunas para su población. El mensaje es claro hacia la sociedad civil liberteña.

Por otro lado, está lo sucedido en Estados Unidos y su todavía presidente, Donald Trump; lo que hemos visto es una de las situaciones que vivimos aquí tras las elecciones en las que salió ganador PPK. La intransigencia, la obstinación, el fanatismo e intolerancia han sido las principales razones por la que muchos ciudadanos (no son pocos) hayan reaccionado así. Ese es el peligro. Cuando un grupo de personas de tendencia fundamentalista sostiene la idea de ser dueños de la verdad, estamos ante un verdadero peligro. El pensamiento Trump no es único y se sostiene en la matonería, en el abuso del poder, en la humillación de los otros. Una cosa es cierta en ese actuar: pensamiento y actitud sí están asociados. Mucha gente lo apoya, no solo en su país; conozco varios peruanos que ven en él el adalid de una Norteamérica que recuperaba su esplendor de ser la primera potencia del mundo sin que nadie la avasalle. Son de la política del Big Stick de Theodore Roosevelt y mucha gente de la extrema derecha y la derecha lo ve como un paradigma. Esta gente, ligada a grupos religiosos extremos, o partidos fascistas y racistas permitirían sacrificar cualquier condición esencial por la cual uno aprecia a esa sociedad: ellos ven la necesidad de volver al antiguo orden. Son un peligro, pues dicen sostener la verdad gracias principios fundamentalistas.

Lo vivido con Trump no ha terminado; por el contrario, es una pesadilla que ha crecido como el virus. Salvando distancias y momentos, los peruanos lo hemos vivido en dos congresos lamentables, obstrucciones, preocupados más en sus intereses que en el bien común. En abril tenemos elecciones. ¿Qué panorama tenemos entonces? 

domingo, 30 de agosto de 2020

PELIGRO: POPULISMO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 30 DE AGOSTO)

2021: elecciones presidenciales y generales para un nuevo periodo en el Bicentenario de nuestra independencia política. Un nuevo escenario político que comienza a regir sobre las nuevas decisiones y cambios en lo que resta del periodo del actuar poder político. En otras palabras: ya empezó la campaña electoral, comienza el populismo en acción.

El populismo no es una modalidad política muy antigua; aparece a fines del siglo XIX y, desde entonces, trata de fagocitar las democracias formales débiles y bajo una presión social y económica fuerte para existir. Sin embargo, el populista desprecia la democracia como forma de gobierno, pese a que utiliza todas las reglas del juego de aquel sistema para catapultarse al poder. Es la forma cómo se legitima ante la sociedad interna y externa de una nación; por eso, los dictadores no caben en esta categoría. Los populistas han convertido la política en un circo, puesto que en los últimos años han recurrido a las formas populares, incluso las más ramplonas, para atraer a su público objetivo. Necesitan de las masas para vivir, les succionan la mente y tratan de comportarse como ellos: por eso, los mítines son espacios para vedettes, futbolistas o grupos de música chicha, en el caso peruano. Mucha gente confunde al populista con un izquierdista: aunque dice preocuparse por el pueblo, es una posición ideológica totalmente opuesta al comunismo; es más, es un zafarrancho de ideas adecuadas a la coyuntura, como una suerte de ameba social que aparenta compromiso y sensibilidad social. En la historia los más grandes populistas, Mussolini y Hitler, fueron enemigos acérrimos de movimientos sociales pese a que sus partidos se decían llamar socialistas. Sus estrategias de movilización social, eso sí, fueron empleadas por las extremas derechas que los utilizaron como tapón. En nuestro país, tal como se ha descrito líneas arriba, hemos tenido muchos gobernantes de ese talante, con matices en sus perfiles que terminan fascinando no solo a una población desesperada de legitimidad y atención, sino por intelectuales y personas con formación personal relevante. Fujimori, por ejemplo, tuvo a varias personalidades académicas que justificaron sus atropellos contra DDHH o los opositores de su régimen, el que iba cayendo cada vez más en la corrupción. Son personas que buscan el reconocimiento de su labor y, al igual que el corrupto, justifican sus actos como una acción justa hacia el pueblo, que lo aclama y se admira de sus hechos, pese a que estos son obligaciones que le corresponden a su función.

En los próximos meses, veremos atentamente cómo ideas desfachatadas surgen en el marco de esta situación extrema de una sociedad golpeada en su economía y en su sanidad. Campo ideal para un oportunista avezado como lo es cualquier populista. Así, jugando con la necesidad de una masa electoral enceguecida y enfurecida, esta pueda poner en el sillón presidencial el pináculo de su desgracia.

domingo, 26 de julio de 2020

DURAS FIESTAS PATRIAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 26 DE JULIO)

Este próximo martes celebramos los 199 años de nuestra independencia formal. El ambiente festivo y popular que muchos peruanos solíamos celebrar será totalmente diferente. Será un día más de angustia para millones de peruanos que han sufrido esta pandemia de una manera u otra: un descalabro económico, un problema de salud o un familiar fallecido o en agonía. La gente, desesperada, se vuelca a la calle, sea para ganar dinero o para buscar algún tipo de remedio para los efectos del COVID-19 que está golpeando a todos los estratos sociales. Hay ciudades en las que se creía que esta enfermedad había sido controlada, pero el relajo de las medidas, la presión de actores económicos más la incapacidad de autoridades, como el ejemplo de Arequipa, han pasado una dura factura a muchos ciudadanos que se ven afectados por los demoledores efectos de la enfermedad y la indolencia de autoridades regionales o locales díscolas e incapaces de entender la real situación de esta emergencia. Pero ese comportamiento, tengámoslo en cuenta, podría agudizarse, pues ya estamos comenzando una nueva carrera electoral que ha de concluir en junio del año entrante en una hipotética segunda vuelta.

Martín Vizcarra dará su último discurso este año. Le tocó asumir riendas de un país zarandeado por la corrupción y ahora por una pandemia que está asolando no solo al nuestro, sino a todos los países del mundo. Sin embargo, el COVID-19 ha abierto, pese a todo, nuevas perspectivas para la sociedad peruana. Hay que refundar muchas cosas, desde el nuevo rol del Estado en sus funciones y el replanteamiento de la participación de la sociedad peruana. Vizcarra, ya de salida, debe de generar confianza, restablecer el sentido de autoridad y manejar los recursos que beneficien al mayor número de peruanos.

Esta realidad es, pese a todo, una oportunidad para iniciar una intensiva campaña de formalización en todos los niveles y quehaceres de la sociedad y futura responsabilidad del nuevo gobierno. La informalidad alimentada por un viciado concepto de emprendimiento debe de ser atacada como parte de las nuevas estrategias laborales; no para crear mayor burocracia, sino para que un ciudadano sea reconocido y acceda a formas de integración social, las que han sido mal vistas y manejadas en las últimas décadas. La informalidad, como un cáncer, se ha enquistado en todos los sectores y esa fue una de las poderosas razones por las cuales la sociedad en su conjunto se desplomó en los primeros meses del aislamiento social. Los rubros de Salud y Educación son los otros pilares sensibles en los cuales el Estado debe de retomar el timón. Es muy irónico que muchas personas que critican la situación sanitaria hayan estado defendiendo por décadas el debilitamiento de la presencia estatal en este rubro. En el educativo, ya se han visto los desequilibrios evidentes y las brechas por cerrar.

Veamos cuáles serán los planes de gobierno de los futuros candidatos.


domingo, 24 de mayo de 2020

¿VOLVER A LO MISMO? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 24 DE MAYO TRUJILLO)


Diciembre 2019. Más 250 mil vehículos circulan por las mal tenidas calles trujillanas; de estos, casi un 30 % son de servicio público. Un dato interesante es que, por antigüedad, anualmente unos seis mil vehículos, tanto públicos como privados, deberían estar fuera de circulación; por una u otra razón, la más de las veces política, estos aún circulan poniendo en riesgo a la población y haciendo de Trujillo una de las ciudades peruanas más contaminadas. Ticos, combis, microbuses, colectivos que han pasado de los 20 años de antigüedad siguen ofreciendo servicio con todo el peligro que esto significa, adosado actualmente al hecho de ser grandes focos contaminantes en las últimas semanas. Las horas punta trujillanas están pobladas de choferes irresponsables, tanto particulares como públicos. Pese a la restricción se ha visto a una buena cantidad de salvajes al timón de una 4X4.
Mercados, comercio ambulatorio, basura. La pesadilla trujillana que rebasó el control municipal en las recientes fiestas de fin de año ha sido otro de los factores que han hecho de nuestra ciudad un centro de contagio y caos. Infructuosos proyectos de formalización, estropeados por el populismo y afán electorero, y carencia de autoridad han hecho que esta anomia socioeconómica haya prosperado en las últimas décadas. La informalidad campea impunemente; ante esta situación, incluso negocios formales afectados por esta comenzaron a realizar sus actividades económicas orientadas hacia esta modalidad. Esta incrementó con la migración venezolana que vio una forma de subsistencia gracias al descontrol que les permitía ganar ciertos derechos sobre los sitios ocupados a vista y paciencia de la pintada autoridad. Ahora, es bastante posible que el segmento microempresarial, modalidad resaltada como forma de espíritu emprendedor, engrose el número de personas dedicadas al comercio ambulatorio. Y de este último se desprende otra gran preocupación: la basura. Su incremento en las últimas semanas se ha dado por la cantidad de guantes, táper, envases de gaseosas, mascarillas desechados en cualquier lugar. De volver los mercados, más todo lo anterior nombrado, ¿volverá Trujillo a generar 300 toneladas diarias de desechos?
¿La normalidad significará, entonces, que se abra nuevamente La Hermelinda, el lugar indicado como uno de los de mayor contagio en el Perú? ¿Los otros mercados desordenados y caóticos? Ya hay mucha gente que ve con esperanza su retorno para lo cual surgen todos los argumentos posibles. Estos espacios son una demostración de una de las famosas frases del presidente Prado: “En el Perú hay dos tipos de problemas: los que nunca se arreglan y los que se arreglan solos”. Ante la posición de muchas personas, no será nada raro que este espacio vuelva a ser lo mismo.
Con la poca capacidad que han tenido muchas autoridades en nuestra ciudad y Región, y el escaso sentido cívico de la población; la normalidad promete una pesadilla peor.

domingo, 17 de mayo de 2020

VIRUS PEORES: CORRUPCIÓN, POPULISMO, OPORTUNISMO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO 17 DE MAYO TRUJILLO)

Hay virus naturales, aquellos que surgen en la naturaleza, o los creados artificialmente para uno u otro propósito. Pero existen unos virus que pueden ser peores, puesto que conllevan otro tipo de mortalidad: los sociales. El contexto que estamos viviendo, cuando nuestro país está entre los veinte en los que hay más contagiados y estamos al inicio de una recesión mundial, es un verdadero caldo de cultivo en el que vemos cómo estos virus latentes han crecido haciendo tanto o más daño que la pandemia que nos aqueja. Para exacerbar el caos, algunos medios de comunicación juegan un rol muy ambiguo al no tener una posición clara frente a algunas medidas tomadas para controlar la pandemia y juegan a favor de muchas acciones hechas por personas e instituciones inescrupulosas.

Ejemplos de oportunismo. Iquitos: balón de oxígeno de precio regular 1085 soles a cerca de 4 mil soles. Precios de medicinas ligadas a los problemas respiratorios o sus efectos colaterales sufren alza de precio en los monopolios de farmacias de nuestro país. Ciro Maguiña, representante del Colegio Médico, renuncia al Comité de Expertos del COVID-19 en momentos críticos y cuando surgen severas críticas contra el comportamiento de muchos médicos que prefieren trabajar en el sector privado a expensas del público, incluso con goce de haber.

De populismo. El inefable Congreso del Perú, tras algunas medidas cuestionables, lanza un proyecto de ley que autorizaría la circulación de taxis colectivos en medio de la expansión de la pandemia. Durante años, lobbies de microbuseros, dueños de combis o colectivos han impedido con sus amenazas hacer un verdadero cambio del sistema de transporte y hubiera sacado de circulación muchos vehículos que son chatarra y contaminantes. Por otro lado, el cierre forzoso de mercados infecciosos se está dando en este contexto, cuando esta acción era reclamada por mucha parte de la población que exigía la clausura de estos focos de contaminación de manera paulatina con propuestas alternativas a los comerciantes que se dedican a estos servicios sin control sanitario ni tributario. El populismo y el afán electorero primaron.

Ejemplos de corrupción: muchos. Dos públicos: el apoyo económico estatal ha sido distribuido escandalosamente entre personas favorecidas por municipios e, incluso, entregado bajo banderas proselitistas; o altas autoridades de la PNP están involucrados en compras irregulares de material urgente para proteger al personal de la Institución que presiden. Uno privado: el mismo apoyo estatal de promoción empresarial es posible que esté siendo direccionado hacia los clientes de determinado banco en desmedro de los demás empresarios que quieran acceder al mismo.

Por eso, la sociedad civil debe de trabajar en conjunto para una reconstrucción social ordenada erradicando estos virus enquistados impunemente y a vista y paciencia de los ciudadanos golpeados por la pandemia.


domingo, 12 de mayo de 2019

¿SUEÑO IMPOSIBLE? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 12 DE MAYO TRUJILLO)


Noticias van. Chismes vienen. Trujillo está dando algunos pasos adelante, otros atrás. La urbe en la que ha devenido nuestra ciudad ha desbordado servicios, controles y normas; ha convertido a muchos de sus habitantes en prisioneros y mudos testigos de un crecimiento desordenado, impune y agresivo en el cual miles de sufridos ciudadanos nos vemos involucrados directamente e indirectamente y, asidos de una inacción absurda, hemos permitido que la informalidad, la matonería y la misma delincuencia encubierta hayan ido creciendo con cierta anuencia encubierta y, a veces, abierta de autoridades corruptas de toda índole. Así Trujillo ha visto cómo un transporte público condicione a una ciudad a sus “exigencias”, mientras micros, combis, buses y ahora mototaxis circulen por las calles amedrentando a los usuarios, atropellando reglas de tráfico para una buena convivencia ciudadana, y contaminando a diestra y siniestra. Sabemos que muchos vehículos son armas ambulantes por la antigüedad que tienen encima; la carencia de brevetes profesionales o de al menos uno por parte de choferes que deben de tener licencia para conducir vehículos de transporte público (¿habrán hecho algún censo al respecto?); y la protección legal que tienen varios de estos conductores para seguir circulando pese a tener varias papeletas a cuesta. Ahora llegaron los mototaxis, muchos de ellos conducidos por imberbes que dudo tengan documento en regla para transportar pasajeros. Muchas veces ves a madres de familia con bebés en brazo siendo transportadas por estos medios. ¿Dios es grande?
Sin embargo, no todo puede ser malo. A veces aprendemos de nuestros errores. La Hermelinda, ese espacio que se inició (como diría Matos Mar) como respuesta popular a la carencia oficial de oportunidades laborales en los 80, será clausurado por haber tergiversado su original propósito. La actitud de conmiseración hacia muchos de estos comerciantes amparados en la informalidad ha sido nociva, pues no hubo intención alguna de mejorar; por lo contrario, acogidos a trampas legales y poses sensibleras, han estado generando grandes problemas sociales: gasto injustificable de los recursos que podrían tener otros destinos citadinos y centro de delincuencia de todo tipo. La suciedad, ese gran problema que mortifica a todos los estratos de la ciudad (ya hemos tenido varios conatos de epidemias), ha sido el gran detonante. La basura generada por estos comerciantes es equivalente a casi un 25 % de la producida por la ciudad diariamente. Y precisamente, estos ciudadanos no son un dechado de pago de impuestos. En otras palabras, los demás ciudadanos les pagamos su basura. No es correcto poner a todas las personas en el mismo saco, pero algunas medidas deben de pensar por el bien ciudadano, no de un grupo de ellos que extraen ilícitamente la riqueza de los otros.
De no implantar autoridad, el sonsonete imputado a la anterior gestión edil se va a replicar en esta.

domingo, 23 de diciembre de 2018

NAVIDADES ALTERADAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO 23 DE DICIEMBRE)


Prontos a celebrar las fiestas de navidad y fin de año, nos vemos removidos y conmovidos por diversos factores sociales, políticos y climáticos.
Las gestiones ediles salientes y entrantes están en una campaña de dimes y diretes que no dejan ver claramente los planes para aplicar a nuestra ciudad en sus reales problemas. La gestión edilicia saliente tuvo fracasos en muchas áreas, siendo las más álgidas, las de seguridad y limpieza. Sin embargo, no queda claro cómo la nueva gestión va a abordar ambos problemas con planes coherentes y no populistas que es lo que hacen malograr las soluciones globales a los problemas de una ciudad como la nuestra que ha crecido de manera desordenada en las últimas tres décadas. Sacar al ejército a las calles para combatir la violencia ha sido observada y rechazada por su carácter populista por todas las instancias que conocen sobre el tema: es asignarle al ejército funciones que no le competen, debilitar las fuerzas policiales y la posibilidad de corromper las fuerzas armadas al involucrarlas en esta problemática. Entonces, cabe preguntarse qué soluciones presentará la nueva gestión edil ante esta situación. Y la segunda, que no deja de tener una repercusión con la primera, es en cuanto a la limpieza y ornato de la ciudad: ¿existe un plan concreto sobre el tratamiento de los residuos que los trujillanos “dejamos” todos los días? ¿Planta de tratamiento y un verdadero relleno sanitario? Y esto va amarrado, de manera global, con el problema del inexistente alcantarillado de la ciudad. En una ciudad tan mal preparada como Trujillo, ya las lluvias son una realidad y ya no es necesaria la presencia de un Niño para tener algunas que terminan por empantanar las calles plagadas de rompemuelles, donde se acumula el agua y genera el deterioro de la capa asfáltica. Además, en coordinación con el organismo responsable, ¿se prevé cambiar los inexistentes desagües, colapsados por la presencia de edificios que los saturan para evitar que proliferen huecos en avenidas que a veces engullen autos e, incluso, camiones? ¿Ejercerán control sobre toda la basura generada por el sector de la construcción, la cual vemos en las entradas o salidas de nuestra ciudad, con miles de bolsas de plástico, además? Y con ello va otro gran monstruo que debe de ser todo un tema de discusión por el caos que genera diariamente: el tráfico y el sistema vial.
Para cerrar la semana, estamos viendo cómo los partidos políticos están entrando en crisis, producto de su improvisación y el escándalo de las investigaciones Lava Jato. Esta caja de Pandora se acerca por el asunto Chavimochic. Mientras en Lima, Fuerza Popular se debilita por problemas internos como la primera fuerza del alicaído Congreso peruano; en nuestra Región, las jefaturas saliente y entrante de la gobernación regional han entrado en fuertes contradichos, siendo ambos integrantes del mismo partido. El espíritu navideño está lejos de nosotros.