domingo, 21 de agosto de 2016

CONVIDADOS DE PIEDRA (NUESTRA PARTICIPACIÓN EN RÍO, ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 21 DE AGOSTO)

El día de hoy cae indefectible el telón de la trigésima primera versión de los Juegos Olímpicos de la era moderna. Es también la primera versión en tierras sudamericanas y que, pese a que se  han llevado a cabo en un periodo político y económico turbulentos en Brasil, la magia y alegría cariocas han sido parte condicionante del éxito de los mismos. Es también un escaparate fulgurante en el que tanto atletas como países muestran sus notables avances en tal o cual disciplina. Es también una buena oportunidad de ver una gran gama de deportes que se practican en diversas latitudes y que por la tiranía y mediocridad de nuestra pobreza periodística deportiva nunca los conoceríamos. Es también una forma de validar todo el dinero invertido en la organización de juegos anteriores para demostrar que lo gastado no fue en vano; así podemos entender el avance del deporte británico, chino, australiano, surcoreano y español, cuyos países fueron sede de versiones anteriores; el brasileño que es la actual sede; y el japonés, cuyo país los hará en el 2020. Es interesante ver que, aunque Rusia no esté entre los cinco primeros países, golpeado por el boicot contra sus atletas, de sumar todas las medallas de las anteriores repúblicas que conformaban al ex URSS, ocuparía el primer puesto del cuadro medallero.
El avance de muchos países latinoamericanos es de destacar. Anteriormente teníamos solo a Cuba y esporádicamente a Brasil en los cuadros medalleros. Además de estos, tenemos con medallas de oro a Colombia y Argentina,  este último con diversas disciplinas colectivas de calidad. Se suman a este cuadro, Venezuela, Puerto Rico, México y República Dominicana. ¿Y Perú? Veamos cifras. Perú envió 29 atletas y obtuvo 0 medallas; Bahréin 35, 2 medallas; Filipinas 13, 1 medalla;  Vietnam 23, 2 medallas; Kosovo 8, 1 medalla de oro. Lo mejor logrado por Perú en estos juegos: Julissa Diez Canseco que quedó en séptimo puesto en Taekwondo femenino (49 Kg) y Kimberly García en puesto 14 en Marcha de 20 km. Gladys Tejeda llegó en el puesto 15 en Maratón femenina. Cuando se escribe este artículo, queda pendiente la participación de tres maratonistas. Esperamos una actuación decorosa.

2019. El 26 de julio de ese año, la capital peruana será la sede de la décimo octava versión de los Juegos Panamericanos. Como país anfitrión, hay muchos retos por abordar; estos tres años que quedan obligan a una ciudad caótica y bastante desorganizada a tener claras sus metas. Pero, por el lado deportivo sí es preocupante. Como dueños de casa, es una obligación que estemos presente en cada una de las 48 disciplinas, en ambas ramas, que se realizarán entre el 26 de julio al 11 de agosto.  ¿Estamos a la altura? ¿Son conscientes los medios de comunicación deportivos de lo que se nos viene? Un  indicador para todos: el fútbol, rey en nuestros medios, tuvo una única participación notable en Berlín ¡en 1936! Tres años nos quedan para cambiar el “chip”. ¿Lo lograremos?

EXPLOTACIÓN LABORAL INFANTIL (A RAÍZ DEL DÍA DEL NIÑO, ARTÍCULO PARCIALMENTE REPRODUCIDO EN EL DIARIO LA INDUSTRIA DE TRUJILLO)

El flagelo de la esclavitud no ha desaparecido. La explotación laboral de muchos niños de pobre condición envuelve una actitud esclavista en la actualidad. Se la empleó en épocas pasadas y actualmente tenemos formas cada vez más sofisticadas y justificadas de estas veleidades humanas. La esclavitud es la forma más barata de conseguir un recurso de trabajo casi gratuito y para eso se debe de degradar al ser humano a la condición de una bestia de carga o de una máquina, pues es una fuente de energía laboral que debe de generar muchos réditos y poco gasto. En otras palabras, una forma de alta rentabilidad.
En la antigüedad, la esclavitud logró sus formas de sofisticación durante el Imperio Romano, en el que se estableció un complejo sistema para comercialización y categorización de diversos grupos humanos (hombres, mujeres y niños), incluso con un intrincado aparato legal que permitía a una persona convertirse en un ciudadano libre o, por el contrario, en un esclavo. Los famosos gladiadores fueron, en muchos casos, esclavos que podían ganar su libertad; o, sino, una derrota de un ciudadano metido de gladiador significaba convertirse en un esclavo más. El cristianismo cuestionó este sistema y esta posición le permitió ser acogido masivamente por miles de personas en esa condición. Pero la cristianización no va a ser un impedimento de su difusión; las conquistas europeas desde el siglo XIV en adelante va a encontrar “carne fresca” en diversos continentes, sobre todo África. En América, las discusiones si los aborígenes contaban con alma o no, pese a las discrepancias o justificaciones por parte de hombres religiosos como Bartolomé de las Casas, solo van a generar atenuaciones en el trato duro y salvaje que tuvieron los conquistadores con los diversos pueblos sometidos. El nuevo sistema de esclavitud va a tener diversos nombres como obraje, encomienda u otras formas de usurpación sobre diversas etnias y culturas de la América precolombina. Lo interesante es que no solo trabajaban gratis, sino que además debían de pagar impuestos por su condición de avasallados sin importar la edad o sexo.
La expansión de los DDHH después de la Revolución Francesa ha sido un proceso largo de concientización. Y no acabará. Los últimos dos siglos han sido turbulentos con independencias violentas en antiguas colonias africanas (como Congo Belga o Argelia) o la macabra maquinaria del nazismo que clasificaba a muchas etnias como infrahumanos.  En realidad, los DD.HH. van en contra de la lógica de una obtención escandalosa de ganancias, que incluso tienen hasta legitimación (se crea un cuerpo legal para su justificación).  Las condiciones laborales de muchas empresas en el extranjero, como las famosas maquilas, no es sino una forma de explotación tan frecuente en la que se emplea a mano de obra más barata como lo son las mujeres y los niños. Y muchas empresas hacen la vista gorda ante esta cruda realidad. Es que es una ganancia redonda. Y los estratos más vulnerables, débiles e invisibles de la sociedad como lo es el niño es carne fácil de una pirámide de explotación que nace, en muchos casos, en hombres de corbata hasta padres Inescrupulosos que los emplean para obtener ganancias indebidas. Tapar el sol con un dedo.

domingo, 14 de agosto de 2016

EL ABUSO DEL DERECHO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO AGOSTO 21)

En los últimos años, gracias a un movimiento mundial centrado en el respeto de los derechos esenciales de la persona, la sociedad peruana ha ido experimentando una serie de cambios positivos para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en la búsqueda de hacer respetar los derechos básicos y resarcir hechos errados en el pasado con el fin de lograr una sociedad más justa y digna. Diversos estados del mundo se han ido adhiriendo a propuestas filosófico-jurídicas para proteger a sus ciudadanos y darles la seguridad de poder cubrir sus necesidades básicas. Este es el ideal de todos los hombres y mujeres que pueblan el planeta. O, por lo menos, el de la mayoría.
Sin embargo, la realidad suele distar de esta suerte de aún entelequia por diversas razones. En su realización, vemos diversas situaciones por las cuales los derechos no son aplicados en su cabalidad. Las razones son muchas, siendo el principal condicionante, lo económico. Sería largo discutir esta causa en un espacio como este. Vayamos, eso sí, a una reflexión sobre lo cotidiano. El motivo del origen de muchos conflictos diarios se da por el escaso conocimiento o una información tergiversada que se ha impartido en las personas sobre la aplicación de tales derechos personales. La presencia de derechos individuales va acompañada de los colectivos, puesto que el reconocimiento y la aplicación de mi individualidad y mis derechos se dan en cuanto en interrelación con más individuos, con una colectividad. El equilibrio entre lo personal y lo colectivo es lo que debería de regir nuestras vidas, las relaciones armoniosas. Pero, la corrupción y el afán de lucro han ido distorsionando las mismas. De un desamparo permanente que tenían diversos sectores de la sociedad se ha pasado a una sobreprotección nada saludable que es explotada por cientos de personas inescrupulosas, creando entornos jurídicos para beneficiar a aquellos evidentes trasgresores de las más mínimas leyes de convivencia. No solo hay delincuentes probados que salen campantes e impunes a continuar con sus fechorías bajo raros y efectivos mantos legales, o choferes de transporte público que son unos verdaderos asesinos del volante y siguen manejando en una ciudad convertida en una jungla por sus bravuconadas; también hay una serie de ciudadanos simples que han hallado en estos vacíos formales la posibilidad de generar una renta permanente o justificar su accionar trasgresor con sus vecinos, sus círculos sociales o los círculos de otros. No es el sentido del derecho lo que persiguen las más de las veces, sino las pingües ganancias que obtendrán gracias a la colusión con personajes oscuros del mundo judicial.

La educación ciudadana debe de formar a los individuos para defender de sus derechos; también honrar sus obligaciones y ser consciente que sus acciones deben de tener una consecuencia; estas dos últimas son frecuentemente olvidadas. Una amnesia intencional, obviamente.

domingo, 7 de agosto de 2016

POR UNA MÁS (A RAÍZ DE LA MARCHA NI UNA MENOS) ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO DOMINGO 07 DE AGOSTO

En torno a la marcha “Ni una menos”, han surgido comentarios positivos y negativos tanto desde afuera como en el interior del círculo de personas sobre las cuales recaerán los efectos de esta. Los cambios sociales que deben de ir surgiendo en cualquier sociedad son cambios lentos y difíciles; llevan su propio ritmo. Algunas veces estos cambios son acelerados por voluntad popular como la famosa Revolución Francesa o el Mayo del 68. El movimiento hippie de los 60 fue una reacción paulatina que devino en un cambio necesario en la sociedad norteamericana de entonces, en la que la guerra de Vietnam era uno de los detonantes principales que exigían un reacomodo urgente de diversos actores sociales. Los cambios deben de ir madurando en el grupo social para ir despojándose de paradigmas aprendidos por décadas y que se convierten en lastres enraizados en los entes sociales más insospechados. El término “machista”, por ejemplo, no es imputado solo al varón sino a muchas mujeres que enseñan, bajo ese filtro, a los demás miembros  de la sociedad; en este caso, a sus hijos. El desarrollo de la equidad de género ha tomado un largo camino y aún le falta mucho por recorrer, puesto que lo más difícil no va a ser crear leyes o condiciones para que estos derechos puedan prevalecer. Lo difícil va a estar en el cambio de la mentalidad de una sociedad que, quiérase o no, sí ha sido homogénea en considerar ciertos roles y posiciones estructurales como naturales e inalterables, incuestionables. Incluso desde diversas manifestaciones sociales, como la lengua, hay diversos ejemplos que muestran en su organización e interpretación un mundo orientado hacia lo masculino. Aún a las mujeres que trabajan se les reclama el hecho de que posterguen su maternidad u otros roles para las cuales fueron “creadas”, como algunos líderes religiosos sostienen muy sueltos de huesos. Para muchos historiadores, la segunda Revolución Industrial fue una partera de los movimientos feministas, los cuales surgieron con movimientos socialistas o comunistas, los que no veían con buenos ojos el despertar de las mujeres en el nuevo orden social. Peor aún fue en los sesenta cuando la mujer comenzó a controlar su fertilidad a través de la píldora anticonceptiva por la cual surgieron miles de detractores. Solo basta ver toda la turbulencia actual con la píldora del día siguiente. Y son, muchas veces, las mismas mujeres que “lanzan el grito al cielo” por haberles permitido acercarse más a su independencia.  
Esta marcha puede tener una repercusión poderosa en la sociedad urbana peruana, en el pensamiento colectivo, en la visión de nuestra sociedad. Se espera que esta no sea un evento social, ni un encuentro de amigos, ni la oportunidad para         que muchos fanáticos de la virtualidad se dediquen a cazar Pokemones durante esta. La posibilidad de estropear o debilitar sus objetivos radica en gestos de sus participantes. 
Y, sin embargo, se mueve.

domingo, 31 de julio de 2016

NUEVOS AIRES DE MODERNIDAD (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 31 DE JULIO)

El discurso emitido a toda la nación por el nuevo Presidente este 28 de julio aún resuena entre muchos peruanos y es motivo de comentarios de los más diversos. En los cuarenta minutos que duró el mensaje, se esbozaron algunas líneas troncales que serán el norte del nuevo Gobierno y que esperan el consenso de todos los peruanos, incluso de aquellos que dicen ser la oposición, pese a que tienen más puntos en común que de disentimiento. Las propuestas tuvieron que ser presentadas de manera general por ser un discurso que presenta lo que se quiere trabajar y sobre las que fundamentará su trabajo por este lustro.
Un punto de interés y que es vital para el país es el de la Educación. En su original Plan de Gobierno, se contempla una serie de detalles que abarcan a esta de manera global y articulada. Hay programas que se van a continuar con los afinamientos necesarios; pero la necesidad de retornar a ciertos cursos en el currículo escolar, importantes para la formación holística de un ser humano, es un buen anuncio. Un buen ejemplo es el caso del curso de Música. Para muchos, este curso no es más que un relleno en un plan curricular; sin embargo, además de incrementar la cultura y sensibilidad de cualquier niño o niña, es también una herramienta indirecta, pero efectiva,  para el aprendizaje de idiomas, uno de los puntos más débiles de nuestros proyectos educativos.  Un conocimiento básico de la tonalidad y la melodía aproxima a los jóvenes a nuevas lenguas con más ventajas que aquellos que tienen una pobre formación acústica. El sentido excesivamente utilitarista que prima en las personas e instituciones debe de dar un paso atrás para poder mejorar diversos índices educativos que nos avergüenzan continuamente. Otro curso que se debe de revalorar es Educación Cívica, curso vapuleado que, en muchos casos que conozco, su evaluación dependía de la participación de un alumno en marchas, ceremonias religiosas u otras actividades que exigían la presencia de este. Un curso como este debe de ser el constructor de la ciudadanía, por lo que debe de ser un cuestionador de los problemas sociales generados por la corrupción u otros defectos sociales. Su buena implementación va a permitir fortalecer el tejido social tan venido a menos en las últimas décadas; además de tener ciudadanos responsables y conocedores de sus derechos, permanentemente pisoteados en todos los campos sociales. Importante es haber oído sobre la necesidad de un retorno urgente de las humanidades en toda la educación de nuestro país. Estos cursos fortalecen la conciencia individual y colectiva de una sociedad. Hemos sido testigo cómo estos cursos han sido siendo desplazados paulatinamente de todos los currículos educativos, no solo escolares, sino en institutos y con mayor descaro en universidades.
Pero dicen que el infierno está empedrado de buenas intenciones. Espero que la voluntad nacional no sea que lo dicho quede en intenciones

domingo, 24 de julio de 2016

VOTO DE CONFIANZA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO JULIO 24)

Faltan pocos días para el cambio de gobierno. Este 28 de julio, millones de peruanos estaremos atentos a lo que Pedro Pablo Kuczynski nos anuncie en su discurso, pues ciframos esperanzas de una situación mejor y que se aborden temas cruciales con más entereza y definición de lo que se ha venido haciendo en las versiones gubernamentales de las últimas décadas. Temas fundamentales como seguridad y corrupción, educación de calidad y una efectiva reducción de la pobreza, las tres íntimamente relacionadas, no han sido del todo directamente abordados por haberse dado prioridad a otros intereses que no eran de todo fundamentales para la sociedad peruana, sino a grupos de poder determinados. Solo basta ver los ataques y posturas en contra de la ley universitaria propuesta por el congresista Daniel Mora con el fin de monitorear la fábrica de títulos en la que se han convertido muchas universidades tanto públicas como, sobre todo, privadas. Las enmiendas económicas necesarias para formar las bases de una distribución más equitativa y una economía más dinámica han sido boicoteadas permanentemente aduciendo temores sobre alteraciones del “exitoso” modelo económico de las últimas décadas que ya está haciendo agua por diversos frentes. Estas demoras han impedido un desarrollo equilibrado en pro de un crecimiento que ha acentuado diferencias sociales y ha ahondado injusticias a lo largo del territorio peruano. La fe ciega en una economía extractiva y la pronunciada centralización política, económica y cultural de nuestro país nos están pasando la factura por no haber actuado en el momento preciso y por solo haber escuchado a determinados grupos de poder que tienden a lavarse las manos con relativa facilidad. Asuntos pendientes como una profunda reforma del Estado y una verdadera lucha contra la corrupción y el narcotráfico han estado en los pendientes de los últimos tres gobiernos de la casa de Pizarro. Además queda reparar ese descrédito que ha generado la dinámica política en grandes sectores de la sociedad peruana, pues en campañas electorales se promete una cosa y luego se procede a hacer otra.

El panorama tiene algunos visos poco prometedores por el variopinto Congreso con el que le va a tocar gobernar. Ya algunos de los congresistas han declarado su intención de ser una oposición a rajatabla e incluso ya ha habido algunos contubernios como los que hubo ancestralmente cuando ciertas alianzas entre partidos hacían borrón y cuenta nueva del pasado generando escándalos memoriosos, todo en pro de desequilibrar al nuevo estadista elegido. Además, ya estas alturas con un equipo de ministros anunciados, algunos personajes del nuevo gabinete ministerial ya han sacado varias ronchas como el caso de Cayetana Aljovín o la excesiva presencia de tecnócratas que hace temer una continuidad de lo vivido en los últimos gobiernos.
Pese a todo, 8'591,802 de peruanos estamos poniendo nuestro voto de confianza por un país mejor.

domingo, 17 de julio de 2016

FANATISMO CALCULADO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 17 DE JULIO)

El 14 de julio es una celebración simbólica para el desarrollo del concepto y las ideas de la democracia. Aunque se desató una vorágine sangrienta por casi una década, las ideas desarrolladas por un grupo de pensadores humanistas iban a ponerse en práctica en un continente que clamaba a gritos un cambio drástico en la estructura social y todo lo que surge en torno a ella. La Revolución Francesa, llamada también, la revolución burguesa, permitió un giro de 180 grados en cuanto a lo que el poder y el orden social significaban en ese entonces. Y la sociedad occidental se inclinó por ese cambio que va a gestar las democracias formales de muchos países de la actualidad; además va a iniciar una perspectiva nueva de la visión del individuo frente a toda manifestación de la construcción social como las ideologías y la cultura. Es el triunfo del concepto de hombre que unifica a la humanidad por encima de todas las manifestaciones que crean sus diferencias y sus exclusiones. Ese es el valor que una efeméride como la Toma de la Bastilla recibe por varios hombres y mujeres que luchan por ideales democráticos alrededor del planeta.
El ataque perpetrado en la ciudad balneario de Niza asume un peso ideológico más allá del acto criminal e insano cometido por un fanático de origen tunecino que ha causado la triste cifra de 84 víctimas. Se ha escogido una fecha para atacar los principios de los derechos fundamentales de la humanidad. Es el fanatismo, en cualquiera de sus versiones, el que halla a esta fecha como una razón antagónica a sus intereses. La acción, además de crear el caos y la zozobra, genera el repudio a un sistema y el cuestionamiento del propio, acentuando las diferencias y generando los recelos, caldo de cultivo muy bien aprovechado por extremistas y fanáticos de cualquiera índole. Los temores exacerbados atacan directamente al sistema democrático; lo debilita en su esencia, pues se lo identifica como un modelo gubernamental débil y excesivamente permisivo.
La raíz del problema no nace en la supuesta debilidad de la democracia; nace en la carencia de una adecuada educación ciudadana. Por eso los revolucionarios franceses entendieron que para que su sistema sobreviva debían apostar por la educación obligatoria, laica y universal. Lo que hemos visto estas últimas semanas son diversas manifestaciones que empañan la búsqueda del trabajo común. Así se pueden entender desde los fanatismos religiosos suicidas, la masacre de una discoteca gay en Florida, el famoso Brexit o intentonas golpistas como la de Turquía, hasta el acaparamiento del poder por diversas estrategias basadas en el miedo y la intolerancia en los juegos electorales que quieren poner en jaque la estabilidad de un gobierno o diversas instituciones que conforman el tejido social de una ciudad, región o país.

Queda un largo y tortuoso camino por recorrer.

domingo, 10 de julio de 2016

AVANCES AMENAZADOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN EN EL DIARIO CORREO DE TRUJILLO)

La comunidad peruana ha visto el sábado 02 de julio una marcha en muchas de sus ciudades que ha removido varias conciencias, ha llamado la atención a diversos medios y ha perturbado la mente y la tranquilidad de ese extraño statu quo que atenta contra muchas minorías. La marcha de la comunidad LGBT por las calles de Trujillo el último sábado ha perturbado muchos pareceres de varios trujillanos sobre el problema de minorías. Quizá para muchos, algunas actitudes de los participantes no eran las adecuadas y trasgredían ciertos códigos de moral cotidiana, pero estas marchas ocurren porque algo no está marchando bien entre nosotros. Sin embargo, actividades como estas ya están calando en nuestra sociedad aún intolerante y anclada en zonas de confort que supuestamente reflejan el pensamiento de una mayoría. Estamos cambiando.
Pero mientras vemos a personas e instituciones que luchan por lograr una sociedad más tolerante y que se maneje con criterios de justicia y equidad, en otros lares de nuestro planeta hemos visto, conmovidos y aterrorizados,  cómo la intolerancia y la intransigencia están a flor de piel y se manifiestan de las maneras más cruentas e implacables. La absurda muerte de más de dos centenares de personas por una bomba asesina en la vieja Bagdad y la de dos ciudadanos afroamericanos y la masacre de una discoteca gay y la de cinco policías en Norteamérica, así como la silenciosa muerte de un joven travesti en un barrio de nuestra ciudad,  nos muestran que el camino aún es largo por recorrer. El hombre crea más instrumentos y referentes de segregación que de integración; y los extremos de estos son los fanatismos y dogmatismos. Son herramientas supuestamente prácticas e, incluso, incuestionables que usamos para “medir” al otro, para encasillarlo y clasificarlo, ubicarlo en un escalafón de una estructura social que queremos que sea inamovible. Hombres y mujeres tratan de hallar mecanismos de integración para lograr una sociedad menos violenta y más inclusiva, pero diversos motivos se hallan para que estos no se logren. Solo basta ver  todas estas herramientas que me permiten segregar: raciales, generacionales, lingüísticos, económicos, geográficos, culturales, físicos, de género, de opción sexual. 
El mundo jurídico e intelectual propone mecanismos y posturas que tratan de contrarrestar esta situación, pero las costumbres y los saberes adquiridos desde la niñez en el hogar y escuela enraizados en nosotros impiden su implementación. Es un proceso lento que parte desde la casa y las aulas. Muchas sociedades han comenzado a trabajar en propuestas inclusivas que han tenido muchas reacciones de animadversión, más por ignorancia que por planteamientos coherentes. Pero se ha avanzado. Y la peruana está en ese camino inexorablemente.