viernes, 28 de noviembre de 2008

IRREVERENCIA IBÉRICA DE LA ERA SOCIALISTA




“..Audacia que, con independencia de los resultados,
solicita nuestra adhesión y despierta mi admiración”
MIGUEL MARÍAS, TODO SOBRE MI MADRE EN LA TRAYECTORIA DE PEDRO ALMODÓVAR



Para una persona más allá de los 30 años no le es extraño el inmenso vuelco que dio el cine español en las últimas décadas, sobre todo a partir de los 80. Tras una etapa oscura durante el régimen totalitario de Francisco Franco, el cual gobernó España con mano férrea con la consabida trilogía de opresión juez (estado) – cura (iglesia) – maestro (sistema educativo), la sociedad española daba sus primeros pasos hacia una sociedad moderna. La mojigata televisión de la época franquista, al igual que la prensa y los artistas e intelectuales de entonces se desperezaban lentamente de una opresión de casi 50 años (1939 -1975), y no era una cosa fácil de hacer. El pasado histórico había abierto una dura y profunda herida difícil de cerrar.

Muchos artistas e intelectuales fueron oprimidos e incluso asesinados durante la nefasta Guerra Civil del 36 al 39. Federico García Lorca cae asesinado y Miguel de Unamuno muere por no poder soportar lo que le había sucedido a su terruño; se fueron al exilio Picasso, Juan Pablo Casals, Buñuel, Mirò, Rafael Alberti, Dámaso Alonso; la lista conformada por grandes, medianos y pequeños artistas que tuvieron que irse para no pelear con el hermano (como sucedió con los hermanos Machado), con el vecino, con el padre, sería interminable; España desangró. Muchos de nuestros países recibieron cantidades de españoles republicanos, comunistas, socialistas, o simplemente gente cuya herencia social e histórica los hacía incómodos al régimen franquista, tal como sucedió con los vascos, cuya extraordinaria terquedad les ha permitido mantener su lengua viva, su identidad, pese a las terribles acciones que realizó el ejército de la Falange para amedrentarlos, no solo fusilando a sus dirigentes, sino a sus intelectuales y curas, hasta llegar a bombardear su ciudad símbolo: Guernica (inmortalizada por el intenso cuadro de Pablo Picasso).

El régimen franquista preparó a un grupo de personas para ser la imagen del mismo, muchos de los cuales hemos conocido por cine, televisión, en vivo o por disco, algunos de estos artistas se sometieron para sobrevivir al régimen; otros le dieron la espalda y sufrieron ciertos exilios o vetos; otros abrieron los ojos y dieron un gran vuelco; en favor de Franco tenemos a los más notables Nati Mistral, Massiel, Nino Bravo, Panero; por otro lado, uno de los más importantes que sufrió el oprobio y el rechazo oficial fue Joan Manuel Serrat, quien se opuso a cantar en castellano, ya que su lengua materna era el catalán. Entre los que abrieron los ojos tenemos a Pepa Flores, más conocida en el cine de los 60 como Marisol. Tras la muerte del tirano, un grupo de directores de cine comienza a exponer sus propuestas, pero eran aún tiempos difíciles; el arte no tenía aún un soporte económico que le permitiera salir, abrir sus ideas y “ponerse al día”. En Europa había la sensación que este continente terminaba en los Pirineos, así clasificando a la península ibérica como una suerte de subcontinente de la pobreza y atraso (Portugal estaba bajo el poder del dictador Salazar).

El interesante ensayo de Eduardo Merchán “Raíces de una generación” (UN SIGLO DE CINE ESPAÑOL, Cuadernos de la Academia, octubre 2000) propone que el boom que experimentó el cine ibérico de los últimos años obedece a una serie de factores, sociales, políticos, económicos y culturales. La España post Franco era muy dependiente del cine americano, los patrones de visión del cine de entonces venía de una férrea censura política y religiosa (en realidad, era poca la diferencia en ese mundo oficial tenebroso). La mayoría de autoridades estaba ligada a un movimiento religioso que surge bajo la sombra del franquismo: el Opus Dei. Era muy difícil ver algún desnudo o alguna referencia discrepante con el Generalísimo (así se le llamaba a Franco). Pero con la llegada del partido socialista en 1982 al poder comenzó una interesante dinámica en la sociedad española; cierto es que aún quedaban muchos rezagos anacrónicos, sino vean el intento de golpe del General Tejero contra el Congreso español, rápidamente y sagazmente desautorizado por el rey Juan Carlos II; ya no había marcha atrás.

El ascenso de la directora Pilar Miró a la Dirección General de Cinematografía va a abrir las puertas a una serie de viejos directores silenciados o jóvenes cineastas a la espera de su oportunidad; los inicios eran difíciles, sea por el poco hábito de trabajar sólidos proyectos cinematográficas (hubo proyectos que se tragaban todo el presupuesto a la mitad de la filmación, así como fallidos intentos descabellados) o por temores de censura. Pero ciertos sucesos positivos a nivel internacional (premios, reconocimientos, ingreso a la Comunidad Europea) han de alentar una cada vez más creciente producción. La internacionalización de este cine con directores como Pedro Almodóvar, Bigas Luna, Alejandro Amenábar, o actores como Penélope Cruz, Antonio Banderas, no harán sino seguir abriendo las puertas a esta interesante y pujante cinematografía.

Algunas películas fuera de las emblemáticas de Almodóvar.

CARMEN CARLOS SAURA 1985 este film pertenece a este ciclo de películas que trabajaron en conjunto nuestro director con el bailaor Antonio Gades (una trilogía). Saura permaneció activo en el cine durante el periodo franquista, reaparece con algunas buenas obras (ahí está CRÍA CUERVOS), y ha tenido cierta irregular producción. Este film es una peculiar y en muchos casos bien lograda relectura de la ópera del mismo nombre de Antoine Bizet. Gades con su ballet logra escenas cumbres como la de la tabacalera, cuando Carmen (Laura Del Sol) se convierte en una asesina furtiva al matar en una refriega a Virginia Hoyos (genial bailaora), apoyan no solo los integrantes de dicho ballet (que alguna vez recaló por Lima) sino, además, Paco de Lucía con su extraordinario grupo de cantantes; hay una aparición fugaz de la que fue esposa (falleció hace tres años) de Gades: Marisol (Pepa Flores)

LA VAQUILLA LUIS BERLANGA 1985 este gran director sobrevivió a los embates de la censura y, durante ese periodo oscuro para la intelectualidad y el arte españoles, produjo sus mejores películas burlando de manera inteligente la burda barrera de entonces. Sus clásicos BIENVENIDO, MR MARSHALL y EL VERDUGO lo hacen uno de los directores más sólidos de los 50 y 60, y se ganó respeto internacional. Su regreso, quizá de guerrero cansado, no le permite hacer un trabajo brillante como lo vivió bajo la censura. Pero este film es un simpático y jocoso regreso a ver ese periodo nefasto de la guerra fraticida española; con la actuación de Alfredo Landa, Santiago Ramos, Guillermo Montesinos y sobre todo José Sacristán saca adelante esta sátira de ese triste pedazo de la historia con elementos muy españoles

LA LEY DEL DESEO PEDRO ALMODÓVAR 1986 Para muchos una de las películas más perfectas de la “juventud” de Almodóvar, no alcanzó quizá la fama por lo polémico del tema presentado en el film Es una historia melodramática llevada al extremo, que nos muestra el amor obseso e inmaduro de un joven homosexual rico y mimado (Antonio Banderas) que se enamora enfermizamente de un escritor maduro (Javier Poncela) hasta el crimen. La hermana de este (Carmen Maura) lo trata de ayudar para evitar, inevitablemente, un desenlace final. Un film sincero y perturbador que causó más de un público rechazo y que, además, por censura velada social no se haya mostrado comercialmente en muchos países o ciudades (¿se estrenó en Trujillo?).

ÁTAME PEDRO ALMODÓVAR 1990 este film aprovecha en cierta manera la resaca de triunfos que nuestro director había estado obteniendo no solo interna sino externamente a España. El mundo estaba ya inquieto por la producción de Almodóvar y recibió con inquietud este film; a decir verdad no es muy sólida la narración aquí mostrada, pero no deja de trabajar en la provocación; es otro trabajo simpático además con Antonio Banderas, quien hace el papel de un marginado social atractivo e irreverente, y cae enamorado de Victoria Abril, actriz de filmes seudo pornos. La palabra “átame” es la clave de una intensa relación sadomasoquista tal como Almodóvar la puede presentar, como si fuera un folletín rosa.

JAMÓN, JAMÓN BIGAS LUNA 1992 este es un alucinante trabajo de Luna, irreverente, que mezcla lo tradicional (corrida de toros, jamones) con la modernización de vivió España, el “ponerse al día” por lo de la Comunidad Europea. El film respira sensualidad con personajes femeninos dominantes, manipuladoras; la más poderosa trata de controlar con determinación sus intereses familiares, y suple sus carencias con dinero y seducción; los otros personajes femeninos se ven desterrados por su condición de marginación social. Los personajes masculinos se atienen a lo que decidan las relaciones y acciones de las otras. Con Penélope Cruz, Stefania Sandrelli, Anna Galiena, Jordi Molà y Javier Bardem.

BELLE EPOQUE FERNANDO TRUEBA 1992 este film es la puerta de entrada del cine español en el mundo de la cinematografía mundial. Una simpática visión de la sociedad ibérica al borde de la guerra civil a través de un rapaz desertor que es acogido por un artista liberal republicano; este tiene cuatro hijas que de una manera u otra van a envolver al desertor; ellas están muy atadas a su padre y a una madre genial, artista viajera con realiza largos trayectos por Sudamérica con su promotor amante. Con el mayor desparpajo conviven el amante, esposo, las cuatro hijas y la artista. En realidad, la cinta no se mete en honduras, sino que es un simpático prisma de la sociedad antes de la guerra con un cura liberal, un joven mojigato leal al rey, entre otros. Actúan Jorge Sanz, Maribel Verdú, Penélope Cruz, el genial Fernando Fernán Gómez, entre otros.

LA TETA Y LA LUNA BIGAS LUNA 1994 una película bastante irreverente como cándida, ya que la narración depende de la reconstrucción de un joven que inicia sus primeros devaneos sexuales. Por eso el esplendor y la candidez emanan a lo largo de este discurso visual, muchas veces ligado a lo erótico como telúrico en el sentido básico de la palabra, raíces, fundamento, descubrir la vida tal cual es, y lo maravilloso y doloroso que significa descubrirla. Protagonizan este film Matilda May, Gerard Darmon, Biel Duran y Miguel Poveda.

LA FLOR DE MI SECRETO PEDRO ALMODÓVAR 1995 Una de las más sólidas películas de la madurez de Almodóvar. Un film melodramático, cual folletín rosa (es más, es un leit motiv durante el desarrollo del mismo) se va convirtiendo en un campo de reflexiones personales sobre la viudez emocional, el abandono y la presencia de oportunidades que a veces no vemos por no tener la ecuanimidad del momento. En cierta manera pertenece a una trilogía, que con CARNE TRÉMULA, culmina con TODO SOBRE MI MADRE. Almodóvar es más reflexivo y habla a través de sus personajes con una peculiar visión de su sociedad por los ojos de un hombre más maduro. La soledad de Leo Macías (extraordinaria Marisa Paredes) es la posibilidad de caer uno en las fantasías que uno mismo crea; y estas muchas veces no nos dejan ver nuestras nuevas oportunidades. Obligada.

CARNE TRÉMULA PEDRO ALMODÓVAR 1997 Una sólida película de madurez en planos dicotómicos de poder y frustración; el personaje joven (Víctor – Liberto Rabal) encarna el poder, pero que desconoce el saber. Los personajes maduros (Ángela Molina, Javier Bardem, Francesca Neri, José Sancho) encarnan diversas frustraciones sociales y físicas, las cuales Víctor las va a ir liberando para darles un final casi redentor. Sintomático el hecho, además, que Víctor nace en un bus en plena navidad durante el régimen franquista en una serie de escenas de los más alucinantes, las cuales se han de replicar en cierta manera con otro contenido hacia el final del film.

ABRE LOS OJOS ALEJANDRO AMENÁBAR 1998 Tras el éxito de TESIS, rueda este film mucho más sólido, con mejores ideas y recursos más interesantes sobre un tema bastante recurrente en la cinematografía de entonces: la realidad virtual. Con una fuerte evocación al maestro Alfred Hitchcock, una serie de escenas evocan muchas de sus mejores películas con el fin de trabajar esos elementos oníricos muy recurrentes a lo largo del film. La historia merece una atención permanente para no caer en despiste de lo narrado, ya que muchas veces es fantasía, deseo o virtualidad. Trabaja Penélope Cruz y Eduardo Noriega.
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