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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal

domingo, 16 de febrero de 2025

BREVE REPASO DE DATOS HISTÓRICOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 16 DE FEBRERO)

 


En los 80 traduje un texto de italiano al español sobre una palabra nueva para mí en ese entonces: la maquila. Esto es: “tecnologías que se adquieren importándose y empleándose una mano de obra local barata, destinada a producir productos para su posterior exportación” y se expandió rápidamente, porque “permite a las empresas poder producir los productos y servicios que ellas desean a un coste de la mano de obra del país más económico”. Muchos países asiáticos y latinoamericanos tuvieron una gran presencia de nuevas industrias sobre todo en los textiles. Las grandes marcas usaron a Filipinas, El Salvador, Indonesia e, incluso, Perú para una gran producción en serie. En cierta manera, Gamarra de Lima es una consecuencia de este proceso. Lo mismo pasó con las tecnologías que fueron posesionándose en varios países asiáticos como Malasia, Indonesia y, sobre todo, China. Lentamente, muchas fábricas fueron desmanteladas en Europa y USA para instalarse en territorio chino. Mi esposa me contó cómo toda la fábrica alemana en la que trabajaba en los 90 terminó mudándose a China. A diferencia de muchos países de producción en serie barata, China invirtió en educación y dinamizó su industria profundizando su conocimiento y experimentación. Su crecimiento ha sido vertiginoso y ha pasado de producir artículos de plástico a conmover al mundo con su IA Deepseek, la que ha humillado a los gigantes de tecnología de punta al haber sido producida en base a las tres Bs: Bueno, Bonito y Barato. Trump ha reaccionado actuando radicalmente contra el hecho de haber permitido que su mayor contrincante haya sido “ayudado” por ellos mismos, pero esa era la lógica del capitalismo global. La reacción de Trump se parece a la misma que tuvo USA en los 80 y parte de los 90 cuando Japón se hizo tan poderoso que comenzó a comprar activos y pasivos norteamericanos. Tan virulenta fue la reacción de la sociedad gringa que hubo campañas inducidas a consumir su “industria nacional” boicoteando productos japoneses, sobre todo, los autos. En la dinámica del capitalismo internacional, EE. UU. Ha reaccionado algunas veces contradiciendo la esencia del libre mercado actuando de una manera chauvinista. El llamado pragmatismo de DT está generando numerosas contradicciones. Es demasiado ambigua esta situación, a tal grado que un comentarista español derechista conservador, Miguel Ángel Temprano, ha llamado a DT de “comunista” por aplicar aranceles que atentan contra la esencia del libre mercado. Todo esto está provocando diversas situaciones que traerán consecuencias conflictivas como las que acaba de generar por aplicar fuertes aranceles al acero y aluminio, los que afectan a varios países europeos y Argentina, gobernado por un líder que promueve la libertad económica a ultranza. Su posición es totalmente contraria con lo desarrollado en las últimas décadas desde la famosa tercera ola de Alvin Toffler. Estamos desandando la historia.


martes, 11 de febrero de 2025

VALPO Y SUS ASCENSORES (CRÓNICA DE VIAJE 6)

 

Jueves 02 de enero, 2025. Nos fuimos a Valpo. Había comprado los boletos vía virtual en la empresa Flixbus que salía de la Terminal de bus San Borja y llegar al terminal Rodoviario en Valparaíso. Íbamos a salir a las 8:30 am. en un viaje que dura dos horas a través de una excelente autopista (ruta 68) (https://maps.app.goo.gl/jBwL7APLJ5oAzFjZ9). El terminal de bus de Santiago es bastante ordenado, pese al flujo de buses y pasajeros. Ahí tomamos un ligero desayuno para ganar tiempo. La estación está vinculada al Metro, cosa impensable en Lima con los locales de las empresas de transporte de pasajeros en diversos lugares y mal interconectados. Pensábamos que el bus iba a ir lleno, pero fue casi vacío y salió puntual; el viaje fue por demás cómodo a través de una carretera amplia, la cual va a mejorar mucho más (https://www.youtube.com/watch?v=pQRM76aQhM8), sin rompemuelles ni salidas peligrosas o pobladores que la crucen temerariamente como es la autopista Trujillo – Chimbote o Trujillo – Chiclayo, por ejemplo. Llegamos puntualmente a nuestro objetivo. Patricio nos había dado una serie de datos importantes que tomar en cuenta sobre la movilidad. Nuestro hospedaje quedaba en Viña del Mar en la Av. Viana 433, muy cerca de la Quinta Vergara, donde se realiza el famoso Festival de Viña del mar (https://maps.app.goo.gl/KGaHkzuAThKxAWqLA). En realidad, Valparaíso, Viña del Mar, Reñaca y Concon están prácticamente unidos. Esto hace una zona urbana extensa (https://wardvanlines.com/vina-concon-valparaiso/). Una vez instalados en nuestra habitación en el piso 10, decidimos salir a nuestro primer objetivo: La Sebastiana para entrar en el mundo de Pablo Neruda. Había visto la posibilidad de ir a la famosa Isla Negra, pero el tour nos iba a tomar todo un día prácticamente y, generalmente, este sale desde el mismo Santiago. Entonces decidimos priorizar, pues había muchas cosas por ver en este fantástico lugar. Al salir, decidimos ir a cambiar dinero y nos hallamos con una gran sorpresa: no había billetes de pesos chilenos; después, nos enteramos que por la afluencia de turistas argentinos que llegaron a Chile por los precios más baratos de casi todas las cosas que en Argentina, sobre todo calzado, ropa y artefactos eléctricos. Además, una oleada de turistas había cruzado los Andes (argentinos y brasileños) y había llegado a esta zona, prefiriendo Viña del Mar y Valparaíso para ver el espectáculo de fuegos artificiales la noche para recibir Año Nuevo 2025 (https://www.mdzol.com/sociedad/2024/12/26/asi-reflejan-en-chile-la-llegada-masiva-de-argentinos-las-playas-para-recibir-el-2025-1176978.html#google_vignette). César y yo logramos cambiar algo en la Av. Valparaíso, paralela a la nuestra, y tomamos un colectivo que, al final, lo usamos como nuestro taxi en dirección a la Sebastiana, una de las casas del gran poeta chileno (https://maps.app.goo.gl/ceWRb9j6YqUFhBms9). Luego de quince minutos de viaje, comenzamos a ascender por las enredadas calles de Valpo. Genial. Había algunas calles que eran bastante empinadas; daban un poco de miedo y debes tener unos frenos y llantas en un buen estado. La casa está en las colinas: https://fundacionneruda.org/museos-casa-museo-la-sebastiana/. Compramos las entradas para ingresar y tuvimos que esperar bastante tiempo. La casa es estrecha y subir por los escalones era un poco complicado para mí pues estaba usando un bastón. Además, te prohíben tomar fotos en el interior. Como el aforo era muy limitado, las personas responsables iban permitiendo los ingresos a los grupos pequeños.



Desplazarse por el interior también es un poco complicado por lo estrecho de los escalones. Al salir, nos fuimos a la librería a buscar algo. Había un libro de fotografías un poco caro. Pasamos un mal rato al momento de usar los servicios higiénicos; si no eras un visitante con tu boleto, no podías usarlo. Un poco desagradable la situación. Salimos a caminar un poco y vimos algunas tiendas y puestos de recuerdos en los cuales compramos polos, imanes y algunos objetos con piedra lapislázuli. Llegamos hasta un parque llamado de los poetas, pues había algunas estatuas de ellos como Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Ya estábamos con hambre. Rodrigo Tardito, un amigo que actualmente reside en España me había sugerido un restaurante, el Capri (https://restaurantess.cl/restoran-capri-valparaiso/#google_vignette). Llegamos a tiempo, pues encontramos sitio para los cuatro. Si demorábamos un poco, hubiéramos tenido que esperar de pie unos quince minutos. Mariscos y pescados fueron nuestros platos preferidos, con buenos trozos generosos (https://guiaviajera.cl/restoran-capri-en-valparaiso/). Al terminar, salimos hacia la Plaza Sotomayor que tiene una vista espectacular, pues contiene una serie de edificaciones monumentales (https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/zonas-tipicas/plaza-sotomayor-valparaiso-incluye-edificios-encierran), y de ahí nos fuimos al ascensor El Peral.



Empezábamos la aventura que da identidad a esta ciudad: sus 16 ascensores. En nuestra visita de dos días, subiríamos o bajaríamos por varios. Este ascensor (https://valparaiso.com/tourist-attraction/ascensor-el-peral-2/) nos llevaría a una belleza ubicada en el Paseo Yugoslavo: el Museo Baburizza, también conocido como Bellas Artes (https://museobaburizza.cl/). El ingreso fue bastante sencillo para nosotros; no había mucha gente y el acceso para las personas mayores y adulto mayor es bueno, pues cuenta con todas las facilidades necesarias (ascensor, por ejemplo) para ver cada uno de los pisos en los que encuentras una muy buena colección de arte chileno del siglo XIX e inicios del XX. En este lugar hicimos una pequeña pascana para comer algún postre y una bebida, y seguir nuestro camino. Tomamos el mismo Paseo Yugoslavo para dirigirnos a la calle Urriola y nos fuimos por un pasaje estrecho, Apolo, lleno de murales, escalones y cafés. Estos pasajes son los que dan mucha identidad a esta ciudad. 






Aquí más información: https://pasaportesindestino.net/las-mas-lindas-escaleras-de-valparaiso/. Los escalones eran un poco complicados para mi pierna, pero no podía perderme esta experiencia. Llegamos a la calle Urriola, viendo cómo subían y bajaban los autos y camionetas: ojo a los frenos. Bajamos hacia la Av. Prat y llegamos al Reloj Turri. Este es un monumento icónico de la ciudad, por su forma y la historia que trae encima (https://chiletrip.net/valparaiso/turri-clock-tower/, https://www.youtube.com/watch?v=NOFYotrAVDw).




Nos fuimos hacia el Ascensor Concepción (https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/monumentos-historicos/ascensor-concepcion, https://www.youtube.com/watch?v=vfhhfxAV1Tw) para llegar al Paseo Gervasi (https://valparaiso.com/tourist-attraction/paseo-gervasoni/). 





Fuimos caminando a través de calles llenas de pinturas murales en dirección de la Iglesia Luterana que estaba cerrada (https://www.iluterana.cl/). Nos dirigimos hacia la Catedral Anglicana San Pablo (Saint Paul) que también estaba cerrada (https://saintpaulchile.cl/). Caminamos por el Paseo Dimalow para bajar por el Ascensor Reina Victoria (https://www.monumentos.gob.cl/monumentos/monumentos-historicos/ascensor-reina-victoria). 




Llegamos a la Plaza Aníbal Pinto y desde la cual tomamos un taxi para ir a nuestro hospedaje. Fuimos a tomar una buena ducha y de ahí salimos a cenar. Cuando salimos nos dimos con la sorpresa de que casi todos los restaurantes estaban cerrados salvo los peruanos y uno chino al cual fuimos a comer bastante tranquilos. Retornamos para ver algo de televisión y a descansar. Al día siguiente íbamos a caminar más. Fin de nuestro primer día en Valpo.




domingo, 9 de febrero de 2025

EL NUEVO DESORDEN MUNDIAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 09 DE FEBRERO)

 


En una plataforma streaming estrenaron hace un par de semanas la serie American Primeval (Érase una vez el Oeste), casi coincidiendo con la juramentación del nuevo presidente estadounidense, Donald Trump. La serie es brutal y nos muestra cómo los colonos europeos iban diezmando a la población nativa, creando rivalidades entre ellos e, incluso, asesinando a sus mismos correligionarios cristianos, con el fin de justificar la usurpación de tierras y el exterminio de los aborígenes, dentro de los cánones de la legitimación divina y el orden civilizatorio que portaban. Algo así como enviados de Dios. El ascenso de Trump significa un nuevo orden o “volver a lo anterior”, si cabe el término. ¿Volver a la “ideología del garrote” de Theodor Roosevelt? Desde su discurso inaugural, muchas personas, instituciones y países se han convertido en los nuevos enemigos que ponen en peligro “el orden mundial”; mejor dicho, “su orden mundial”. Muchos siguen aplaudiendo sus medidas políticas, muchas de las cuales chocarán con los intereses de sus seguidores. Trump es un inveterado nacionalista, cuyo principio “America first”, está molestando a muchas naciones, anteriormente amigas, como Canadá, Panamá o Dinamarca. Su enfrentamiento con el mundo se basa en su rechazo a la globalización. Panamá, que había cedido frente a la política anti China por el uso del Canal, ahora se enfrenta con el dilema de que, según DT, el canal debe ser de uso libre para varios tipos de barcos norteamericanos, sobre todo, los militares. Simpático. DT ha mostrado los alcances de la política norteamericana de las últimas décadas, creando monstruos y firmando tratados que ahora quiere desconocerlos. Desde Saddam Hussein y los talibanes hasta el famoso NAFTA, todo esto es producto de la geopolítica de EE.UU. Aún recuerdo la visita de Nixon a la China Popular con la famosa diplomacia del Pingpong, país al que querían “jalar” hacia sus intereses y su modelo con el fin de neutralizar a la desaparecida URSS. Vale todo. Y va a hacer valer todo lo que sea necesario con el fin de retornar al mundo unipolar que tanto añora y poner en primer, segundo y tercer plano sus prioridades. La amenaza de DT contra una Europa debilitada cae en momentos que Alemania y Francia están en sendas crisis económicas, enfrentando la primera un paulatino desmantelamiento de su industria (al perder el gas barato ruso) y una política de gastos inadecuada en Francia. Deshacerse de tratados de libre comercio, creados en los 90, está en su mira; puede darse el caso de que el famoso arándano peruano sea una competencia desleal al arándano norteamericano (primer productor mundial, ojo); puede ser. Deduzcamos. Incluso Chancay huele mal a los estadounidenses. Le quedan simpatizantes como Milei. Si Argentina tiene algún producto “sensible de ser competencia desleal”, ¿querrá Milei mejor convertir a Argentina en el estado 51 después del rechazo de Canadá? Veamos qué se viene.


miércoles, 5 de febrero de 2025

AÑO NUEVO MAPOCHO (CRÓNICA DE VIAJE A CHILE 5)

 


Martes 31. Nuevamente en Santiago de Chile. Último día del año. Íbamos a hacer pocas visitas ese día, pues ya ad portas de las celebraciones, pocas actividades estaban disponibles. Llegamos temprano a la estación de buses y tomamos un taxi para ir a nuestro nuevo Airbnb en la calle Cano y Aponte en el barrio de Providencia. Este barrio es una zona residencial muy bonita (https://santiagoando.com/providencia-2/) que ofrece mucho. Personalmente, me hubiera gustado visitar sus barrios, pero Santiago tenía muchas cosas por ofrecer. Hubiéramos tenido la necesidad de cancelar nuestras visitas a Concepción y Valparaíso-Viña del Mar, pero también eran tesoros para “rascar”. Al llegar a nuestro destino, nos fuimos a recoger nuestras cosas e instalarnos en nuestro nuevo espacio. El lugar era muy simpático y el barrio es mucho más tranquilo que nuestra primera locación. Nos acomodamos y tras una buena ducha, bajamos a la recepción para ir a buscar un lugar para desayunar. Nos dieron un dato muy bueno: el Emporio Bilbao (https://www.instagram.com/emporio_bilbao/), restaurante que queda sobre la avenida Francisco Bilbao en esquina con la calle Miguel Claro, por la cual accedimos desde nuestra corta calle. Llegamos justo al local cuando lo estaban abriendo. Un buen desayuno para empezar la jornada este último día del calendario 2024. La idea era ganar el mayor tiempo posible, pues este día nos íbamos a casa de unos buenos amigos míos, el matrimonio Herskovits Zúñiga, los Payasíteres, para despedir el año viejo y dar la bienvenida al 2025; y era más que obvio que siendo el último día del año, hallar movilidad iba a ser más complicado. Retornamos a nuestro departamento para asearnos un poco más y tomar mis cámaras e irnos a nuestro objetivo. Al final, sólo íbamos a ir a un único lugar: Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos (https://mmdh.cl/museo).  Nos tomó unos 20 minutos llegar (https://maps.app.goo.gl/QVkzGF2dnGZEjwki7). Las calles se veían un poco vacías, pues todos se preparaban para la fiesta de fin de año. Al llegar al Museo, nos encontramos con un edificio sólido que encierra una exposición muy emotiva que muestra las partes más oscuras del comportamiento humano. La aparición de los museos de la memoria alrededor del mundo, Perú incluido, obedece a la idea de enseñar a la población local hechos terribles de su historia y evitar que estos lamentables sucesos vuelvan a suceder. Alemania es un país que ha ayudado mucho a diversos países, como al nuestro, en la planificación, construcción y mantenimiento de estos santuarios que resultan muy incómodos como sucede ahora en Chile mismo, en Lima con las fuerzas políticas conservadoras y la actual Argentina. Incluso hay movimientos en el mundo, en Alemania inclusive, que reniegan estos hechos históricos, hasta rechazar la existencia del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial (https://revistadiners.com.co/tendencias/74996_asi-es-el-mapa-interactivo-de-los-museos-de-la-memoria-del-mundo/). 


Sólo basta ver la narrativa que muchos partidos extremistas europeos o lo que podemos leer en las redes para entender que no hemos aprendido mucho. El de Lima ha sido amenazado por las actuales fuerzas políticas que quieren borrar todo ese periodo en el que los partidos extremistas, sobre todo, y las fuerzas militares cometieron crímenes contra la población civil indefensa. 


Recuerdo el documental que presentamos en la Alianza Francesa sobre el caso Uchuraccay décadas después y lo que vemos en la actualidad. He aquí lo que escribí al respecto: https://sites.google.com/view/paginaeldetectorwebdetrujillo/columnistas/cultura/gerardo-cailloma-heridas-profundas. Volvamos a nuestro sitio de interés. Entrar a un museo como este es prepararse a ver historias individuales tristes y que afectan a toda una sociedad. Estuve hace muchos años en el Museo Yad Vashem en Jerusalén, centrado en el Holocausto. Es una visita de la cual no sales bien (https://www.yadvashem.org/es.html). Lo mismo nos pasó cuando estuvimos en un campo de concentración cerca de Berlín. Muy duro. Aquí alcanzo mis impresiones: https://elrincondeschultz.blogspot.com/2023/07/entre-la-oscuridad-y-la-luz-campos-de.html. Estos museos son incómodos; lo terrible sería que el visitante no cambie su visión y banalice el mal como lo decía Hanna Arendt. Son denuncias que buscan justicia desde cualquier lado, sobre todo en momentos tan sombríos como los que estamos viviendo en estos días, con personalidades, movimientos y presidentes negacionistas y contrarios a todas estas manifestaciones culturales. Este museo te ofrece una vasta y rica información de todo lo pasado, sobre todo tras el Golpe de 1973. El acceso es libre y la museografía está muy bien presentada, organizada y puesta en escena de manera asertiva. Cuenta con todas las facilidades para las personas con problemas de movilidad como era mi caso. Hay un gran muro lleno de muchas fotografías de desaparecidos o asesinados. Vemos trabajos de prisioneros artistas que crearon arpilleras, canciones, pinturas, tejidos. 


Una grabación que se muestra es la famosa Cueca Sola (https://www.youtube.com/watch?v=VnQl2qRzMGE) que la vi hace muchos años cuando vivía en Lima y apareció después de que el NO ganó en el plebiscito de 1988 (https://www.youtube.com/watch?v=gtu6KviB1G4). También es recorrer la historia que viví cerca de manera indirecta cuando estaba en mi último año del colegio. Tras el golpe, Arequipa se llenó de muchos peruanos que retornaban, pero también de extranjeros como chilenos u otras nacionalidades; recuerdo que se hicieron espacios para recopilar ropa para refugiados que habían huido sólo con lo que llevaban puesto: todo eso volvió a mi mente. El momento más culminante de nuestra visita estuvo en la segunda planta en un espacio de vidrios en el que había unas bujías en forma de velas; estas podían prenderse de manera virtual para un personaje de los múltiples que figuran en la base de datos del Museo. Carmen y yo prendimos una bujía en memoria de dos personas fallecidas en la década de los 70. Muy emotivo momento, pues te da una reseña de la persona elegida y el estatus en el que se halla (asesinada o desaparecida). 




Ya saliendo de este espacio, fuimos a la librería de lugar que está a cargo de “La tienda nacional”, de la cual había oído hablar mucho en diversas guías: https://www.latiendanacional.cl/. Aquí compré un pin que me hizo recordar a un personaje que era común en la TV de esa época con la música de Inti Illimani (https://www.youtube.com/watch?v=NiEwgcbipxg), algunos marcadores de libros que eran arpilleras de las prisioneras, un libro sobre Salvador Allende que tiene como compilador a José del Pozo Artigas: Allende: cómo su historia ha sido relatada. Es una buena compilación con textos críticos sobre el presidente Allende, quien, según la historia oficial, se suicidó antes de rendirse (https://es.everand.com/book/435842934/Allende-como-su-historia-ha-sido-relatada-Un-ensayo-de-historiografia-ampliada). Además, un filme: La Directiva de Lorena Giachino (https://www.youtube.com/watch?v=AgVkpKAfCj4). La tienda tiene muchas cosas que a estas alturas ya son poco buscadas como CD, DVD, libros. Pero había mucha gente estaba interesada en estos productos. El museo ya había cerrado su restaurante y habíamos conocido que el Museo Violeta Parra no estaba abierto; recién lo abrirían en marzo (https://www.museovioletaparra.cl/). Al salir, nos decidimos ir a la Plaza de Armas para visitar la catedral u otro museo que estuviera abierto. Nos fuimos en un taxi que era manejado por un simpático chileno que escuchaba ¡chicha peruana! Nuestro conductor tenía una interesante colección de Los Mirlos, entre otros. Estuvimos conversando largo y tendido todo el trayecto y le comenté sobre otros grandes grupos como Los Destellos; le hice escuchar “Onde está la hierbita”, un verdadero clásico de los 70 (https://www.youtube.com/watch?v=f-_xgHGQJNQ) y la famosa Guajira Sicodélica (https://www.youtube.com/watch?v=2SsolOTSxo8). Llegamos unos 20 minutos después (https://maps.app.goo.gl/P237d1zgnq9g9Vti7), vimos la catedral cerrándose y los otros lugares también. Decidimos almorzar algo, bajamos por Av. Ahumada y entramos a una galería en la que me encontré con una tienda de filatelia. César y Diego se fueron a cambiar dinero, mientras Carmen y yo buscamos un restaurante; encontramos uno que ofrecía un menú simpático y barato en la galería Agustín Edwards (https://www.santiagoturismo.cl/galerias-comerciales-del-centro-de-santiago/). Al salir nos dimos cuenta de que el centro de la ciudad no tenía mucho qué ofrecer, pues casi todo estaba cerrado. Decidimos ir a nuestro hospedaje para prepararnos para ir a casa de mis amigos. Hicimos todas las coordinaciones para ir hasta la comuna Peñaflor, ya en las periferias de Santiago. Nos preparamos para la simpática reunión que tendríamos. Sergio y Elena habían preparado una rica y opípara cena, todo regado por buen vino chileno. Habíamos traído algunos postres desde Perú y España. Coordinamos con un taxi para que nos recoja desde nuestro hospedaje hasta Peñaflor (https://maps.app.goo.gl/7EK8ietTy1XHXewx6). Las buenas autopistas nos permitieron llegar relativamente temprano a esta comuna que está a un poco más de 35 km desde nuestra calle (https://penaflor.cl/). La cena fue muy simpática, comentábamos todas nuestras experiencias que habíamos compartido Sergio y Elena con nosotros. Estaban también el hermano de Elena y un hijo de ambos. La llegada de las 12 trajo algunos fuegos artificiales, no la locura de bombardas que hacemos aquí. Debido a las pastillas que estaba tomando por mi tratamiento, me mandaron temprano a la cama, mientras que los demás se quedaron a seguir charlando.


01 de enero, 2025. Primer día de este nuevo año. Nos levantamos tarde a tomar un rico desayuno que nos habían preparado. Me pegué un buen duchazo y decidimos ir a casa de Patricio y Eliana Guzmán, una pareja a quienes conozco hace muchos años en los tiempos de la UPN. Eliana era estudiante nuestra en la universidad y, además, trabajaba como secretaria en la rectoría; Patricio, por su lado, llegó a Trujillo como parte del convenio que se había firmado entre el Instituto Tecnológico del Norte (ITN) y la Universidad de Viña del Mar. Fueron tiempos muy simpáticos ya hace un par de décadas. Se mudaron a Chile y decidieron establecerse en otra zona periférica de Santiago: Paine (https://soydepaine.cl/conoce-paine/). Decidimos tomar un taxi para que nos lleve desde Peñaflor a Paine (https://maps.app.goo.gl/7r4C55E2iUtpBBQP8), pues regresar a Santiago e ir desde nuestro hospedaje iba a ser un trote largo y tedioso para un primer día del año. Patricio nos dijo que informáramos al chofer del taxi que nos dejara en la estación de tren donde nos iba a esperar. Vaya, después de casi 20 años que nos íbamos a ver. Llegamos con nuestros kingkones y barras de manjarblanco, las cuales corrió a tomarlos Eliana. Almorzamos gracias a la invitación de ellos, conocimos a su linda hija, hablamos de los tiempos de la vieja UPN, los amigos que partieron (todavía no sabíamos de la pronta partida de dos amigos de esos años: Michael Exley y Carmela Nacarino). La casa de ellos es una bella estancia rodeada de campos de cultivo y están sembrando árboles que con el tiempo les dará la sensación de estar en un bosque. Entre vinos y recuerdos pasamos una tarde simpática. Patricio nos comentó que la mejor forma para retornar a Santiago era con el tren de cercanías, el que une Rancagua con la capital, a la Estación Central. Llegamos a la estación y compramos las tarjetas de embarque (recargables) para subir: en realidad durante el viaje no te revisan, sino al momento de salir de la estación. Con un fuerte abrazo, nos despedimos de Patricio agradeciendo la hospitalidad de ellos. 

El viaje en tren es una realidad a través de cómodos vagones y buenas locomotoras, algo por lo que estamos luchando por décadas en el Perú: una buena red ferroviaria con servicios modernos y efectivos. Esta es la página del servicio de trenes de Chile: https://www.efe.cl/. He aquí lo que hacen en Chile en este video: https://www.youtube.com/watch?v=k00hCRZteyc. El viaje fue cómodo en poco menos de una hora: https://maps.app.goo.gl/is1FfNS47THaXxf76. Los espacios para personas con problemas de movilidad se respetan y por eso me dejaron un espacio. Sí hubo un percance con una jovencita que iba con sus audífonos y frente a ella iba una mujer con un niño en brazos. La gente protestó fuertemente contra la chica. Al llegar a la estación, tuvimos un percance al momento de salir, pues la tarjeta de César no funcionaba y no lo dejaba salir: felizmente una persona responsable se dio cuenta de lo que estaba pasando. Ya reunidos todos, tomamos un taxi para ir a nuestro hospedaje para preparar nuestras cosas, pues al día siguiente nos íbamos a Valparaíso. Arreglamos nuestras maletas y coordinamos con la portería del edificio para dejar nuestras cosas nuevamente y nos lo iban a permitir. Decidimos descansar en nuestro hospedaje. Valpo nos estaba esperando.