jueves, 16 de octubre de 2008

Des Grands Films Français




Desde la aparición del cine en 1895 con las primeras proyecciones de los Hermanos Lumière, Francia ha desarrollado una intensa, rica y creativa producción cinematográfica, ciertas veces alterada gravemente por las dos grandes guerras mundiales (sobre todo la segunda) que sumió en la oscuridad al arte y la intelectualidad gala. Las primeras proyecciones en el Café de Capuchinos en diciembre de 1895 permitieron dar los primeros pasos de esta nueva arte. Gracias a la visión de un gran artista como lo fue George Méliès, el cine ocupó su lugar como la séptima manifestación estética global. La segunda gran globalización a causa de la Revolución Industrial y el desarrollo de la tecnología, la fotografía dio paso a la imagen en movimiento, la que había sido previamente captada por aquella (la fotografía); ya no había sólo que congelarla, sino darle movimiento (de ahí el nombre de cine-movimiento/grafos-figura). Los Lumière vieron a su invento como otro descubrimiento más de la revolución tecnológica que iba a ser el motor del siglo XX. Méliès vio en este la revolución del entretenimiento. Y como todo experimentador, fue viendo todas las posibilidades de esta arte con sus implementos: ver qué se puede hacer con la cámara y con los demás implementos de la creación de las historias: guión, escenografía, vestuario, etc.
La situación privilegiada de Francia como centro de cultural y arte hizo que muchos artistas fueran ahí para dar sus aportes, así vemos a Carl Dreyer y Fritz Lang dirigir en Francia; vemos a artistas rusos, muchos de ellos refugiados de la Revolución Bolchevique afincarse en la pantalla gala: Iván Mosjukin y Nathalie Lissenko. Algunos grandes fotógrafos apoyarán, como el ruso Rudoph Matté, en la producción de los primeros grandes filmes del mudo y del sonoro. Pero las guerras mundiales y las crisis económicas van a mermar la producción cinematográfica. Ante la sombría ocupación nazi, muchos artistas tuvieron que irse hacia los Estados Unidos para poder seguir viviendo; algunos de ellos tuvieron suerte, pero la mayoría tenía problemas con el idioma o con la forma de trabajo del sistema hollywoodense. La culminación de la última guerra mundial significó el retorno al trabajo de grandes directores como Jean Renoir (quien a las justas había culminado con la obra maestra Les règles du jeu-Las reglas del juego- cuando estalló el conflicto en 1939. Tras la caída de Hitler, las reglas del juego iban a ser diferentes para la Europa occidental. El plan Marshall para la reconstrucción de las economías de varios países suponía postergar su independencia y tener una sutil presión en las decisiones políticas de muchos de ellos, pasa en Italia y Alemania, sobre todo. Bajo esa sombra, la producción cinematográfica de muchos de estos países se vio muy afectada y sobre todo relegada de circuitos comerciales de distribución. Hollywood quedó como el omnipotente centro de producción de cine y su estilo inundó el mundo. Pero no todos querían ser sometidos y surgen escuelas como el Neorrealismo. Francia, pese a todo, mantuvo un carácter independiente en todos los campos posibles, incluido el político e intelectual. El surgimiento del Festival de Cannes apunta también a dar un buen contrapeso al poder que tenía Hollywood; la línea estética impuesta por sus estudios se va a ver cuestionada con mucho éxito con la Nouvelle Vague, que ayuda a la sociedad francesa hacia su famosa Revolución del 68. Es por eso que artistas del cine francés se reúnen para hacer su anti- Oscar (El César) y se vuelve una suerte de política de estado, no muy bien visto por el gobierno norteamericano, ya que no participaba “en una leal competencia del libre mercado”. Se ha visto que bajo esa filosofía se puede llegar a desastres tan impensados como la catástrofe provocada por los neoliberales capitalistas (quienes irónicamente han tenido que pedir ayuda a papá “gobierno”). La posición de los artistas dio y da grandes frutos, puesto que Francia no ha dejado de producir grandes filmes, ni ha dejado de aportar diversos avances tanto en la producción, creación o concepción cinematográfica.
Este breve ciclo de filmes entrañables (muchos clásicos ya han sido proyectados en diversos ciclos tanto en la AFT como en la UPN) se hace para cerrar un promisorio año de muestras cinematográficas actuales y pasadas, de filmes no sólo franceses, sino europeos y que aportan, enriquecen el séptimo arte. Este ciclo va todos los viernes en su usual horario de las 7:18 de la noche (salvo indicación expresa) en nuestra Biblioteca.

LA CHUTE DE LA MAISON USHER (LA CAÍDA DE LA CASA USHER) JEAN EPSTEIN 1928 Francia ha sido siempre un lugar de experimentación cinematográfica, tanto en la técnica como en la creación textual para filmes. El surrealismo encontró un campo fértil entre el mundo artístico e intelectual gracias a la diversidad de corrientes que se comienzan a gestar en el hervidero que fue Europa entre guerras. El desarrollo del psicoanálisis permitió ese mundo onírico que se gestó en las artes visuales, sobre todo en la pintura y el cine. Las exigencias oníricas presiona sobre la capacidad creativa de los artistas, y estos navegan en los recursos técnicos. El cine experimenta con la imagen y la creación de escenarios; así como en la fotografía tenemos a MAN RAY, o DALÍ en la pintura; en el cine lo va a ser LUIS BUÑUEL, JEAN COCTEAU y JEAN EPSTEIN. Este film presenta todo ese campo onírico que significó el periodo surrealista. Un clásico.

SOUS LES TOITS DE PARIS (BAJO LOS TECHOS DE PARÍS) RENÉ CLAIR 1930 Los inicios del sonoro fueron motivo de mucha desconfianza de varios directores. Podemos ver varios ejemplos al respecto, como el caso de FRITZ LANG, con su filme M DE MUERTE; en el que el sonido complementa la imagen. Este film presenta las mismas características, el sonido como un complemento visual y no presenta ciertos destaques del mismo. Emplea la música para suplir los diálogos, y así redondear la descripción contextual; pero vemos a un París acústico en la que la canción representa las vivencias de una sociedad con fuertes problemas económicos, que lucha por subsistir.

PEPE LE MOKO (EL DEMONIO DE ARGELIA) JULIEN DUVIVIER 1936 La Argelia ocupada por los franceses es un lugar de garitos y corrupción, por sus calles caminan truhanes y ladrones. Pero hay un cabecilla al que se le debe capturar, ése es PEPE, interpretado por JEAN GABIN; es un héroe atractivo, sórdido, el rey del submundo delincuencial. Es un film noir de rara belleza en una Francia que está a poco de verse sumida en la Segunda Guerra.

DON CAMILO JULIEN DUVIVIER 1952 Este personaje fue inmortalizado por el actor cómico FERNADEL, como un cura de un pequeño pueblo que había sido trasladado a una comunidad descabezada de su cura de parroquia. A través de las situaciones hilarantes, vemos desfilar una serie de personajes que retratan el mundo rural semiurbano: el medio burgués que asume roles políticos, el aristócrata por el cual no ha pasado la revolución francesa, el dirigente comunista con el quien tiene una buena amistad, las beatas, los desconfiados.

HIROSHIMA, MON AMOUR (HIROSHIMA, MI AMOR) ALAIN RESNAIS 1960 De la novela del mismo nombre de la literata Marguerite Duras, esta historia de amor surge entre la novelista y un japonés en el Japón de post guerra. En la pesadilla de la hecatombe atómica, surge el amor para restañar heridas surgidas por la desconfianza de la derrota y el triunfo. En un principio, la obra estaba concebida como un documental y muchos pensaron que la calidad literaria de la obra escrita por Duras iba a ser sacrificada por la idea cinematográfica. El resultado es una obra equilibrada y sincera.

TIREZ SUR LE PIANISTE (DISPAREN AL PIANISTA) FRANÇOIS TRUFFAUT 1960 Una film en el que actúa el gran CHARLES AZNAVOUR como Charlie Koler quien trabaja como pianista en un baile popular. Sus hermanos, Richard y Chico, acuden a pedirle ayuda. La situación creada por esta visita intriga a Plyne, el gerente del bar, que está enamorado de la camarera Lena, la novia de Charlie. Típica obra a la TRUFFAUT, con personajes a los que se les complica la vida por una serie de eventos que se les van de la mano. Filmada con recursos simples, este film se circunscribe en la nouvelle vague.

LE GENOU DE CLAIRE (LA RODILLA DE CLAIRE) ERIC ROHMER 1971 Este film del grupo de CUENTOS MORALES es un profunda y bella reflexión sobre el amor y la fidelidad. Con extensos diálogos, un par de amigos, hombre y mujer, reflexionan sobre lo complicado que es la relación de pareja, las situaciones que exigen el sacrificio y la posibilidad de la infidelidad; vemos los límites a los que uno como ser humano se ve enfrentado y los dilemas de los que uno no se puede eludir.


LE CHARME DISCRET DE LA BOURGEOISIE (EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESÍA) LUIS BUÑUEL 1972 Sólo la visión tan aguda e irónica como la de Buñuel podía dar como resultado este desestabilizador film. La crítica social bajo lo zúrrela permite jugar con símbolos y paradigmas para desnudarlos en su desfachatez; una visión demoledora de la burguesía en sus actos y comportamiento, así como su moral y visión de la vida; no es concesivo y nos va ridiculizándolos a través de las acciones de 3 parejas.

NAPOLEON ABEL GANCE 1927 este es un impresionante film de este director, el cual siempre experimentó con las posibilidades técnicas para enriquecer la visualización de las ideas. Para esto utilizó la cámara en movimiento y sobre la proyección en 3 pantallas para que el asistente pueda ver en simultáneo las acciones acaecidas en paralelo. Este film fue muy visionario y bastante atrevido como propuesta. Es una visión muy particular que tuvo nuestro Director de este personaje histórico. Según cuentan algunos biógrafos, esta obra emocionaba mucho al General De Gaulle. Debido a la extensión del film, éste será proyectado en dos días continuados.
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