miércoles, 29 de octubre de 2008

CINEMA NOIR


Is the man a good guy or a bad guy?
What has he done?
Who the hell is he?
CHRISTOPHER WICKING, KNIGHTS IN DARK ARMOUR


La parte oscura del comportamiento humano siempre es motivo de atracción, de sentimientos encontrados, de morbo; nuestra naturaleza dual (bueno-malo) ha hecho que la balanza de un equilibrio etológico nunca esté quieta, pues pronto el hombre se ve embarcado en caminos tortuosos, como el viaje de Dante, por el infierno para ir conociendo nuestras iniquidades, nuestras ilimitadas proyecciones así también nuestros límites como seres mortales e imperfectos que somos. Regidos por una moral superior de acuerdo a la época, nuestros parámetros marcan nuestras actitudes, nuestros deseos frustrados tanto individuales como colectivos, y han de salir a piel por caminos más inéditos, sea por nuestro comportamiento como por nuestra capacidad creativa. Esto último explica cómo el arte es una válvula de escape para nuestras frustraciones y limitaciones, a modo de catarsis tanto para el individuo como para la colectividad. Así pues no solo los héroes cumplen un rol regulador de una sociedad, sino también (y son muy necesarios) los antihéroes, quienes como ángeles caídos, asumen toda esa carga autodestructora, nefasta y angustiosa que un ser humano puede pensar, sufrir y ocultar. Necesitamos de alguien que asuma nuestro deseo oscuro de quebrantar, transgredir, violentar.

Quizá por esta razón, los personajes que comienzan a aparecer esporádicamente en la literatura popular a finales del medioevo en Europa, los pícaros, los truhanes, han quedado impregnados en el inconsciente colectivo, desplazando lentamente la pomposidad de los héroes míticos o los dioses del teatro grecolatino, por los nuevos que vienen con el Renacimiento, eclosionan con el Barroco español (la pintura de Velásquez retrata al bajo pueblo, con sus tullidos, beodos y delincuentes) hasta la aparición de los cuentos del Romanticismo de E. A. Poe y las policiales del Realismo de Conan Doyle además de las obras de Maurice Leblanc y Agatha Christie. La aparición de dos caracteres interdependientes (la dicotomía del conflicto humano) va a llenar el escenario literario a partir de la segunda mitad del siglo XIX a la fecha: el criminal y el detective. Por eso, surgen en el imaginario literario Sherlock Holmes (Doyle) o Hércules Poirot (Christie), por el lado “bueno”; y Arsenio Lupin (Leblanc) por el lado oscuro. Tenemos, pues, dos interesantes lecturas, dos perspectivas que luego han de ser abordadas por el cine.

El cine prácticamente desde su aparición como espectáculo empleó obras literarias y primitivos guiones en los que ya se veían estos caracteres en acción, en crímenes que eran llevados a la pantalla para la delicia y morbo de los primeros cineastas y su público. En los Estados Unidos, en 1912 aparece la primera película cuyo tema central era el crimen. En una sociedad tan extrema como era la norteamericana a principios de los XX, el tema del crimen y las transgresiones de la ley se vuelven casi un modo de vida cuando en enero de1918 se estableció la prohibición del alcohol. Cuando esta ley fue levantada en 1933, la sociedad norteamericana había acogido en su seno, bandas de gansters, contrabandistas, un eficiente crimen organizado y una interesante percepción de la ley. Esta sociedad en su arte va a ver reflejada una actitud nueva, una visión sociológica que se va a retratar en la literatura y, sobre todo, en el cine. Y en este interesante entorno las figuras que aparecen alrededor del crimen como leit motiv van a tener un tratamiento especial, el cual va evolucionando como la sociedad misma de la cual se extraen los “ejemplos”; por eso habrá propuestas de un cine moralista de preguerra, en el que vemos que el crimen se paga a como dé lugar con una abierta intención didáctica para una Norteamérica que viene de la resaca de la ley seca.
Luego vendrá una visión de desencanto y pesimismo durante la Segunda Guerra Mundial, en la que el individuo entra en conflicto con todo aquello que oyó, aprendió y juzgó. Y es gracias a escritores que dieron sus obras y guiones para el cine de entonces, Dashiell Hammet, Raymond Chandler y James Cain, entre otros más, los que permitieron crear una veta de detectives oscuros, ambiguos, solitarios; pero agudos, inteligentes, inquisidores, leales a su causa casi quijotesca en relación al crimen. Así veremos a dos grandes personajes detectivescos que han de crear modelos, paradigmas de toda una época de excelente producción de series B como jamás se haya dado en Hollywood después: Philip Marlowe (Chandler) y Sam Spade (Hammet). Estos bizarros detectives no se detienen con las evidencias, siempre van más allá para llegar al origen. Todo esto ayudado por un puñado de actores y actrices que asumieron estos roles de los cuales, luego, les fue difícil desprenderse; tal es el caso de Humphrey Bogart – Sam Spade.
Posteriormente vendrá una visión irónica de la sociedad de post guerra encerrada en una posición ambigua y cínica de lo que venía sucediendo en el mundo. En este bloque de filmes veremos serias crisis de esta sociedad que se torna un poco paranoica con los acontecimientos internos, que hacen tambalear su escala de valores. También está inscrito este periodo en uno de los más graves momentos de la producción artística de ese entonces: el Comité de Actividades Antiamericanas va a someter a muchos artistas de esta época ante tribunales vergonzosos, amenazando a gente como Dashiell Hammet, Lili Hellman (su esposa), Bertold Brecht, Dalton Trumbo, entre muchos otros, los que fueron advertidos por su intención roja (léase comunista), peste para la época. Muchos actores defendieron a estos desvalidos artistas; así se unen en torno a John Huston, Lauren Bacall y Humphrey Bogart un puñado de gente de cine para detener el arrebatamiento macartista. Posteriormente, varios de estos artistas se irán detractando de su posición por intereses o convicciones personales.

Algunas películas clásicas de esta vertiente:


THE 39 STEPS (LOS 39 ESCALONES) (1935) ALFRED HITCHCOCK Nuestro Director siempre gustó de obras de espionaje o misterio, y esta es todo un clásico, a la altura de VÉRTIGO, PSICOSIS, LA DAMA DESAPARECE o EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO. Una extraña organización es observada por un agente, el cual es involucrado en un asesinato de la persona que le iba a dar los datos precisos de esta siniestra organización. Esta película es la primera obra maestra del Director y es un amplio muestrario de todos los recursos que él mismo ha de emplear en todas sus demás filmes. Una suerte de trucos y acciones de suspenso que tienen en vilo al espectador por saber qué pasará, qué vendrá después; una serie de detalles que uno debe seguir como una suerte de mensajes ocultos; es interesante cómo uno va develando el misterio a través de escenas que llamaría el understanding que me permite crear conjeturas o respuestas. También vemos esa carga de ironía, tan british que nunca lo dejó pese a haber desarrollado la mayor parte de su carrera en los Estados Unidos

ANGELS WITH DIRTY FACES (ÁNGELES DE CARA SUCIA) MICHAEL CURTIZ (1938) Este es un film moralista, post ley seca; en este veremos a un James Cagney (Rocky Sullivan) delincuente con un raro sentido ético de las relaciones interpersonales. Regresa luego de su sacrificio personal: pasar varios años mozos en prisión. Una vez exculpado regresa a reclamar parte de sus inversiones en los negocios de juego; reclama a su amigo de niñez, James Frazer (Humphrey Bogart) su participación. Pero las cosas han cambiado, hay reglas más estrictas en las que no encaja Rocky.
REBECCA (REBECA) ALFRED HITCHCOCK (1940) basada en la obra de Daphne de Maurier, le interesó desde un principio, mas el precio de los derechos de autor se volvió imposible; pero el productor David Selznick compró los mismos y se la pasó a nuestro Director. El actor pensado para el papel de Máxime de Winter fue Laurence Olivier, versátil actor de teatro, quien realiza un carácter bastante bizarro (como muchos de los creados por Hitchcock) y una Joan Fontaine (Sra. De Winter) que es acosada permanentemente por la memoria o fantasma de la primera esposa, cuyo nombre lleva el título de este filme. Es la primera batalla en la que productor y director se iban a encontrar para marcar sus territorios; aquél quería una película lo más fiel al best-seller; éste veía en la obra un camino hacia un versión más independiente. Se comenta que el Maestro fue muy intrigante entre todos los miembros de la filmación, para generar un suspense que marcó a la historia de la película y las relaciones que establecen entre todos los personajes.

THE MALTESE FALCON (EL HALCÓN MALTÉS) JOHN HUSTON (1941) El mérito de esta película no está sólo en el hecho de haberse iniciado una buena relación entre nuestro Director y Humphrey Bogart, sino que es el inicio de toda una escuela de cine llamado CINEMA NOIR, para el cual actores como James Cagney, Barbara Stanwyck y Lauren Bacall y directores como Curtiz, Hanks, Cronwell, entre otros, desplegaron todos sus talentos en una época signada por la 2a Guerra Mundial. Y es ésta la obra maestra que inaugura una corriente que tenía mucho de nihilismo y decepción. Tal como nos dice Guillermo Zapiola (Cinemateca, # 35, diciembre 1982), con el hallazgo frustrante de saber que la pieza por la que se desplegó un notable esfuerzo era falsa: “...aportaba ya una nota de desilusión y fracaso que reaparecía en varias películas posteriores...” Esos roles de antihéroes son todo el universo hustoniano. Además es una de las primeras obras donde el ser humano en sí es menos maniqueísta que en otras películas. Esta actitud en algunos momentos trajo conflictos a nuestro director, sobre todo cuando filmó La Roja Insignia del Coraje, cinta que fue tan mutilada que al final no la reconoció como suya.

TO HAVE AND HAVE NOT (TENER O NO TENER) HOWARD HAWKS (1945) Para muchos es la secuela de CASABLANCA, esta película pasa a la fama por haber permitido el encuentro de una de las parejas más sólidas del mundo del estrellato: HUMPHREY BOGART y LAUREN BACALL. Una mítica posición en este extremadamente independiente Bogart, quien encarna a un marinero a sueldo en la isla de Martinica, territorio francés sometido a la ocupación nazi. Y los colaboracionistas ayudan a desarticular las bandas de rebeldes franceses estacionados en la isla. Esta obra fue escrita por Ernest Hemingway (la cual no apreciaba mucho) y hecha guión por William Faulkner. Esta historia fue cambiada para ponerle algunos elementos que la hicieran parecida a CASABLANCA, película en la que un principio dirigió Hawks.

MURDER, MY SWEET (ADIÓS, QUERIDA) EDWARD DMYTRYK (1945) este es un estupendo filme de cinema noir, salió en un año en que las películas de esta modalidad estaban en boga, casi todas de serie B, de bajo presupuesto. Es un inmenso flash back en el que vemos a nuestro detective, Philip Marlowe (Dick Powell), contando a la policía por qué había llegado en donde se encontraba. Todo se inicia por un extraño pedido de hallar a una mujer de cabaret por parte de un bravucón un poco tonto. La historia se termina enredando a lo que contribuye el espíritu de husmeador que tiene nuestro detective, rodeado de sombras, moviéndose generalmente por la noche, en lugares cerrados.

THE TRESURE OF SIERRA MADRE (EL TESORO DE LA SIERRA MADRE) JOHN HUSTON (1947) Huston hizo trabajo para el Dpto. de Guerra de los EE.UU.; hizo tres documentales demasiado crudos a tal grado que recién en 1980 fueron accesibles al público en general. Retornó a Hollywood y se embarcó en esta película de excepción. Obra de un gran escritor de novelas de aventura, Bruno Traven, es una historia de ambiciones, sueños frustrados y fracasos. Reflexión hecha sobre esta película es que “..(Huston estuvo) menos preocupado por el resultado del esfuerzo humano que por el esfuerzo mismo, convertido en una razón para vivir” (G. Zapiola, idem.). Es una bella película que destroza la idea muy norteamericana del self-made man y su sentido del triunfo.

THE THIRD MAN (EL TERCER HOMBRE) (1949) CAROL REED Quizá sea este el mejor retrato de una situación de post guerra. El escenario es Viena, la capital de Austria, ciudad intrigante y que vivió muchos años como Berlín lo estuvo hasta la caída del muro. El escritor inglés Graham Greene fue el encargado de hacer un relato de situaciones y emociones encontradas. El director tomó dicho relato y procedió a hacer este genial filme gracias a los escenarios naturales con los que contaba: una ciudad derruida con espacios oscuros en la que nos muestra también el alma oscura de los humanos cuando trafican con la penicilina, tan necesaria para salvar niños. Estos mueren irremediablemente por la escasez artificial del producto con el fin de satisfacer el mercado negro. Por otro lado, vemos un tráfico humano en una Europa ya dividida por la Guerra Fría, refugiados que no quieren regresar al lado soviético y se someten a injurias y vejámenes. Es una cruda película que tiene cuatro actores extraordinarios: ALIDA VALLI, JOSEPH COTTEN, ORSON WELLES y TREVOR HOWARD. La melodía inmortalizó más el film. Imprescindible.

GUN CRAZY (EL DEMONIO DE LAS ARMAS) JOSEPH LEWIS (1950) Apasionante historia en esta película clase B y una de las mejores películas de cinema noir. La historia empieza con un rápido recuento del porqué la obsesión por las armas de fuego por parte de John Dall; este conoce a Peggy Cummins en una competencia en una feria de pueblo; la atracción entre ambos surge y sucede una vorágine de escenas en la que esta pareja busca su modo de vida violentamente. Una versión parecida a Bonnie and Clyde, también con final violento. Es interesante saber, además, que este film fue financiado por los hermanos King, viejos gansters que querían hacer inversiones en el mundo de la cinematografía una vez retirados del hampa. Ironías de la vida.

LES DIABOLIQUES (LAS DIABÓLICAS) HENRY CLOUZOT (1955) Un buen ejemplo de cinema noir francés con una gran actriz, Simone Signoret, acompañada de Charles Vanel y es una verdadera pieza maestra de la trama macabra para deshacerse de una persona en complicidad, a través del ilusionismo y la intriga; con cuerpos desaparecidos y juegos de fantasmas y de ausentes, la trama se vuelve cada vez más asfixiante y con un final inusitado. Esta notable obra, inspirada en la novela Boileau-Narcejac, tuvo un remake dirigido por Roman Polansky y como una de las principales actrices a Isabelle Adjani con poco suceso.

TOUCH OF EVIL (SED DE MAL) ORSON WELLES (1958) Un extraordinario film que muchos habían olvidado, una película noir barroque con la que Welles se despidió de Norteamérica y se enfiló a Europa. Para este film, reunió un reparto extraordinario, con Akim Tamiroff, Joseph Cotten, Zsa Zsa Gabor, un joven Charlton Heston y el último gran papel de Marlene Dietrich, donde hace el papel de una prostituta mexicana, ella dice cuando muere Welles, en el papel de un policía corrupto: “Qué lástima. Era un gran detective pero un policía asqueroso”. De visión obligatoria.

THE ASPHALT JUNGLE (LA JUNGLA DE ASFALTO) JOHN HUSTON (1958) una película densa, intensa, con personajes muy definidos, marginales. Duro final para una historia de crimen sin concesiones, ni remordimientos. Son personajes brutales (DIX- STERLING HAYDEN) pero que están en un mundo duro para ellos, no hay posibilidad de retorno ni enmienda. Al igual que MURDER, MY SWEET, la primera parte se vive en el encierro, bajo las calles, es otro mundo, la luz del día es para ver los problemas, no el lado feliz. La reincidencia mata. Una perfecta demostración de ese mundo que Huston supo imprimir en sus películas. Una obra maestra.

CHINATOWN (BARRIO CHINO) ROMAN POLANSKY (1974) Este es un film genial, como en los tiempos del cinema noir, magistralmente dirigido por Polansky quien le dio forma a este intrincado libreto, oscuro por lo incestuoso y los tenebrosos manejos del poder económico y político. Jake (Jack Nicholson) hace el papel de detective, el cual se ve involucrado cada vez en un extraño crimen y va descubriendo los agobiantes tentáculos de una poderosa familia de Los Ángeles de los años 30. En el rompecabezas va descubriendo ciertas verdades basadas en lo inescrupuloso del ambicioso padre (John Huston) con su hija (Faye Dunaway)
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