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Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
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sábado, 23 de mayo de 2026

CULTURA Y TURISMO: DUPLA IDEAL (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 24 DE MAYO)

 


Quiero seguir con el tema del turismo como una industria infravalorada en nuestra ciudad, tanto por sus habitantes como los visitantes nacionales y extranjeros que recalan por nuestra urbe o región. El tema de rescate del patrimonio tangible e intangible de Trujillo o La Libertad debe ir acompañado de una perspectiva económica que permita su continuidad, y sea atractivo para todos los sectores públicos y, sobre todo, privados no sólo de Trujillo, sino del país. Una ciudad con tan vasta historia y con un rico acervo material e inmaterial puede ser un campo de ideas ingeniosas para la creación de productos artísticos y culturales, más allá de los ya establecidos como la marinera, Chan Chan, shámbar y el Festival de la Primavera. Usar estos de manera reiterativa como eslogan trujillano puede verse a nuestra ciudad para todos como una metrópoli limitada a mostrar únicamente esas identidades, cuando Trujillo tiene mucho más por ofrecer. Hay que crear más conceptos de nuestro patrimonio. En el reciente encuentro sobre museos de nuestra ciudad, me informaron de la presencia de 15 instituciones museísticas trujillanas, algunas para mí desconocidas. Destacan los museos de sitio de los principales centros arqueológicos que ya están prácticamente en el perímetro urbano de nuestra ciudad o el renovado Museo de Arte Moderno de Trujillo, una fabulosa colección del desaparecido Gerardo Chávez; pero también algunos pequeños con propuestas interesantes como el Museo Api Dulce Miel, dedicado a las abejas y la apicultura. Una urbe de más de un millón de habitantes tiene mucho por ofrecer. Una lástima que el Museo Catedralicio esté cerrado (espero que sea por renovación o mantenimiento); esta colección es un elemento complementario importante del acervo religioso trujillano y liberteño. Por otro lado, la creación de productos culturales ha ido reemplazando algunos eventos o festivales que han ido desapareciendo: Festival de Canto Lírico, Festival Internacional de Ballet, Festival de Teatro Universitario, entre otros. La aparición de festivales de cine, de canto coral, de literatura; el retorno de las ferias de libro (pese al nulo apoyo edil); la infatigable lucha de la Compañía de Teatro Olmo y nuevas compañías para que tengamos teatro para todas las edades; la intensa actividad de galerías e instituciones culturales como Fundación del Bco. de la Nación, El Cultural y la Alianza Francesa, más algunas privadas como la galería Huaqo dan un panorama atractivo a ese Trujillo que se ganó el lema de la “Ciudad de la Cultura”. Amarrar esta rica oferta a las propuestas turísticas de nuestra ciudad con servicios de calidad (importante) y una información asertiva sería una sumatoria indudable donde todos ganan. Así el visitante no verá a Trujillo como un espacio desordenado, caótico, con pocas atracciones; sino como un espacio de cultura, arte y creatividad. Un aporte valioso por el que todos debemos apostar.

domingo, 21 de diciembre de 2025

EL ARTE EN TIEMPOS DEL CÓLERA

 


La semana pasada escribí sobre la importancia de la cultura en la vida de los ciudadanos, sobre todo el importante rol silencioso que cumplió las artes durante la pandemia que alivió a los millones de estudiantes escolares que fueron enviados al encierro forzoso; una labor que no ha sido destacada en su totalidad y que pondría en verdadero valor de esta en la sociedad peruana. Tras la pandemia, los artistas y los intelectuales de todas las ramas han tratado de interpretar esta larga anomia que vivimos, la que ha generado en una mayor como la que estamos viviendo en la actualidad en lo social y lo político. La pandemia exacerbó ese proceso de deterioro que vivimos los peruanos hace una década en el incremento de la ilegalidad, la violencia y el descalabro político que estamos sufriendo. Nuestra Región vive eso cotidianamente; la semana que acabó ha sido sangrienta como siempre (parece que se ha normalizado esto) y la aparición de irregularidades en todos los campos es pan de cada día. Sin embargo, cientos de ciudadanos siguen su labor habitual o creativa para mantener el motor social, pese a la incertidumbre corriente. En las últimas semanas, vi algunas actividades académicas y artísticas en la ciudad que destacan como rayos de luz en medio de esta zozobra. La presentación de libros es siempre un aliciente para la investigación y que alientan a la búsqueda de respuestas ante la problemática actual. Además, la visita de la Dra. Lucy Lee, una investigadora en la microbiología dio una conferencia que hubiera sido genial que haya sido vista por empresarios visionarios en el rubro de alimentos marinos; anecdóticamente, ella contaba a la audiencia que más la invitaban a Chile que a Perú para hablar sobre la aplicabilidad de su investigación en diversos rubros sobre ictiología y la posibilidad de mejorar la alimentación masiva a futuro. Lucy vivió en nuestro país muchas décadas y se siente sentimentalmente vinculada a nuestra ciudad, la que aún no le da el merecido reconocimiento que se merece. Y, por último, las actividades artísticas, frecuentes en nuestra ciudad, pero poco difundidas con el fin de captar más público que muchas veces ve a nuestra ciudad como un desierto de oferta cultural. El último viernes pude ver la presentación de la banda sonora del futuro filme Huaco Retrato en los ambientes del Museo Arqueológico de la UNT. La puesta en escena ha sido muy interesante; en medio de una sala con diversos ceramios precolombinos, los asistentes éramos imbuidos por la música en el milenario valle de Moche, lugar que será parte del escenario de la futura película: una propuesta audaz que ha gustado a los asistentes. Entre ellos, estaba una chica norteamericana de orígenes peruanos que llega a nuestra ciudad en búsqueda de identidad en la marinera. Fue una visita a lo ancestral, visita que espero pueda ser vista por todos para construir otro de los grandes pilares del arte: la identidad. Bien.


domingo, 28 de agosto de 2022

LEONARDO (IN MEMORIAN, ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 28 DE AGOSTO)

 


Leonardo Sasso, hombre de artes y letras, ha fallecido la semana pasada. Argentino de nacimiento y trujillano de corazón nos dejó para seguir con sus sueños y obras por otros lados.

A Leonardo lo conocí en los años 80, cuando venía de vacaciones universitarias o laborales a Trujillo. Dedicaba mi tiempo en la distribuidora de mi padre, quien siempre apoyó a muchos deportistas y artistas que lo visitaban; en una de esas visitas, lo conocí y tuvimos una larga conversación sobre arte y otras actividades. Me contó de sus planes de montar sus obras con los textos de Lorca y Vallejo, a quienes admiraba. Sus propuestas las iba a llevar a otras ciudades del Norte peruano, como Piura o Talara. Así fue surgiendo una amistad en torno al teatro, la ópera y el cine. La primera invitación a mi casa se hizo entre vino y la voz inconfundible de María Callas y diversas óperas que escuchábamos con deleite; comencé a apoyarlo con algunas grabaciones que las iba a emplear para sus propuestas teatrales en las que usaba diversas arias para acompañar el hilo de su dramaturgia. El aria de su preferencia era Casta diva y, valgan verdades, nunca pude ver alguna puesta de escena suya con esta música. Leonardo pasaba temporadas en estío y lo consolaba que hubiera, pese a todo, personas con las que podía dialogar y contar sus locuras. Era un gran interlocutor con el cual podías hablar de cualquier tema. Una vez me comentó sobre el accidente que le sucedió y que comprometió su vida y trabajo; pero lo contaba con tal sentido del humor que atenuaba la gravedad de este incidente. Una visión muy amable de la vida. Como pasa con la vida que te da responsabilidades y te pone en jaque diariamente, le perdí el rastro. Ya instalado en una universidad local, comencé a realizar una serie de actividades culturales que me permitieron volver a verlo. Recuerdo que, en una proyección de varios filmes de Federico Fellini, del cual era un apasionado aficionado, Leonardo comenzó a evocar, después de haber visto La strada, la primera vez que la vio con su padre en los años 50 en su Argentina natal. Gracias a las coordinaciones que hicimos con la Sra. Laura Mannucci, Leonardo pudo participar como lector en la puesta en escena de Pedro y el lobo con la Sinfónica de Trujillo y el Ballet Municipal. Estaba tan emocionado que se pasó casi media página del texto dejando desconcertados a todos los artistas participantes. Anécdotas simpáticas que se me vienen a la memoria de su persona. La pandemia golpeó duramente a todos los artistas; muchos murieron y otros sobrevivieron como pudieron. Leonardo no escapó de esta triste realidad. Este año la UPAO organizó un buen reencuentro teatral con grupos y artistas trujillanos; en ese espacio, cual premonición, se le hizo un justo reconocimiento por su trayectoria artística y su vida para el teatro por quien dejó su patria, familia, para instalarse entre nosotros y hacer otra patria cultural suya. Las tablas están de duelo.