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Trujillo, La Libertad, Peru
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domingo, 21 de noviembre de 2021

PRIORIDADES Y RECHAZOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 21 DE NOVIEMNBRE)




Las semanas pasadas han develado muchas cosas que invitan a este artículo reflexivo: una ciudad con muchas y graves debilidades, y una sociedad con contradicciones nocivas. El accionar de muchos personajes del circo político peruano nos hacen postergar algunos puntos álgidos que debemos abordar urgentemente.

Cuando estalló la pandemia obligándonos a sumirnos en un aislamiento riguroso, comenzaron a surgir una serie de movimientos y personas que promovían una acentuada oposición a todo lo que estaba pasando. Surgió una corriente “anti medidas” contra el aislamiento, uso de mascarillas o las vacunas. Hubo reacciones que proponían el rechazo total a dichas medidas arguyendo razones religiosas o las promovidas por científicos de todo tipo, grupo en el que había desde charlatanes hasta investigadores que se oponían a la poderosa industria farmacéutica. Líderes religiosos pedían a sus feligreses no usar mascarillas o inocularse cualquier vacuna. Hubo comunicadores que rechazaban cualquier intento de controlar esta epidemia hasta sufrir en carne propia el contagio. Sólo basta recordar el caso de Rafael Rey o lo vivido por Beto Ortiz quien usó sus influencias para obtener una situación privilegiada en los momentos de mayor crisis sanitaria. Luego este comunicador, coludido con un personaje oscuro de la política, creó desasosiego en plena campaña de vacunación al difundir parcialmente los resultados de una investigación de una de las vacunas que se estaba aplicando en nuestro país; esta incertidumbre se acentuó por el abuso de poder del expresidente Vizcarra y un círculo allegado, incluida Pilar Mazzetti, exministra de Salud, quienes se vacunaron a espaldas de la ciudadanía. Las campañas pesimistas eran dramáticas y las voces disidentes contrarias a la vacunación no tenían tanta repercusión como sí las tenían las que dudaban de una rápida vacunación. Aún recuerdo en las redes comentarios escépticos de grupos etarios muy jóvenes quienes se veían vacunados en el 2022 o 2023. Uno de los países con mayor reticencia, USA, buscó mover su economía con la angustia de muchos que dudaban de la eficiencia del sistema sanitario en este proceso. Miles de peruanos se agolpaban en los centros de salud o puntos de vacunación. Hoy el MINSA sale a las calles, mercados e, incluso, casas a buscar personas que no hayan recibido dosis alguna. En enero ya se vacunará a niños desde los 5 años. Pese a todo, estamos aún en un poco más de 51 % de población vacunada. Ahora es el turno de los antivacunas. Las redes revientan con sus argumentos, algunos claros, otros insostenibles; voy conociendo a personas que rechazan la vacuna. Ahora argumentos legales circulan en las redes y los medios. Se arguyen derechos personales, pero también derechos colectivos que protegen a grupos vulnerables, cuyos integrantes fueron diezmados en estos meses y que hubieran, gustosos, puesto su hombro para luchar por sus vidas. Difícil encrucijada.

domingo, 28 de marzo de 2021

YO SÍ, TÚ NO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 28 DE MARZO)


En e
l mundo infantil, las relaciones interpersonales son muy directas y francas. Aún no tienen filtros que modulen sus reacciones verbales o físicas, las cuales se van moldeando en la familia, en las aulas, en los grupos de amigos, las bandas (sí, también en ese espacio) y las reglas sociales coercitivas en los espacios que a uno le toca moverse. En esta última, más abstracta por ser más masiva, los humanos han construido entelequias como la moral, la ética, las religiones, la justicia, las normas sociales que sirven para enmarcar el buen comportamiento de una persona o de un ciudadano. En este proceso de modulación, valores y principios van creando en un individuo patrones de comportamiento que justifican, validan o censuran su actitud, su accionar y su forma de pensar.

Desde el inicio de la pandemia, muchos límites del comportamiento humano se han roto por diversas razones: la cercanía de la muerte; la pérdida de un ser querido, un patrimonio o el trabajo; el desconocimiento ante una nueva situación; y, luego de casi un año, el deterioro causado por el largo aislamiento, un profundo estrés y depresión que ha ido carcomiendo a muchos ciudadanos de todas las edades. El relajamiento de normas en diciembre nos pasó una dura factura que aún no terminamos de pagar y, quizás, dure un poco más de tiempo. Sin embargo, hay comportamientos que llaman la atención, pues son personas que asumen ciertos roles para una sociedad que ha visto desmoronarse un modelo tras otro. Todo empezó con el VacunaGate, emporio de faltas éticas; destapado, mostró la podredumbre de cualquier sociedad en la que políticos corruptos aprovechan de su poder. Este fenómeno se ha dado en otros países de Latinoamérica y otros de Europa y Asia. Este escándalo aún no termina, pues hay más personas vacunadas sin que les corresponda haberla recibido. Falta conocer la lista dorada de la Embajada China, por ejemplo. Luego ha acaecido una serie de escándalos al vacunar a gente que no les correspondía como ha sucedido con 66 personas en Iquitos, gente ligada a círculo de poder del Gobierno Regional, y 110 más en la Región Ucayali, también a gente cercana a esta entidad política. Aún está fresco el recuerdo de las primeras vacunas que llegaron a Trujillo y que no fueron destinadas al personal de primera línea como se denomina al personal de riesgo. Ahora se van reportando extravíos de vacunas en pequeñas porciones como las detectadas en Tacna y Arequipa. No está del todo claro cómo fue el proceso de vacunación realizado la semana pasada en las instalaciones de la UPAO, pues circularon listas en redes que dieron muchas esperanzas para terminar generando zozobra y desazón por el mal manejo de la información. Recientemente la decepción también se generó por un candidato quien negó su vacunación para que termine justificando su accionar de manera lamentable. Falta ética que debilita la credibilidad de su persona y su candidatura, y del mundo político.