domingo, 30 de abril de 2017

SORPRESAS NON GRATAS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 30 ABRIL) INDULTOS Y LLUVIAS

Hace una semana advertía la necesidad de estar atentos ante la desidia que suele envolver a la sociedad peruana frente a diversas situaciones. Dos hechos, una sorpresiva lluvia y una absurda propuesta política, nos invitan a reflexionar al respecto.

La lluvia del jueves por la madrugada despertó del letargo nuestros justificados temores ante la posibilidad de vivir nuevamente esa pesadilla que fue el mes de marzo para el Norte peruano y para nuestra ciudad, en especial. La mañana del jueves nos recordó la amarga experiencia de esa semana que sumió a la ciudad en caos y desesperación de los casi millón de habitantes que viven en Trujillo. A golpes se aprende y la naturaleza nos lo está haciendo recordar con cierta frecuencia. Y vale la pena hacer odiosas comparaciones para que nuestro, muchas veces injustificado, orgullo reaccione positivamente. La misma semana, en nuestro vecino sureño, se produjo un sismo de magnitud 7,1; en un país altamente sísmico como lo es Chile, la cultura cívica demostrada por su población es de resaltar, pues esta ha reaccionado mostrando una educación preventiva y escasa actitud a la especulación. Un violento sismo quizá sea una dura prueba definitiva para la sociedad peruana sobre su cultura cívica, tanto de autoridades como la ciudadanía en general. Los lamentables comportamientos de muchos miembros de nuestra sociedad nos hacen temer una resaca post desastre nada alentadora.


El hecho político surgió del interior del actual gobierno, cuando uno de sus controvertidos integrantes anunció la posibilidad de apoyar el arresto domiciliario del expresidente Alberto Fujimori. Este anuncio es el colofón de una larga semana de disquisiciones que hablan de ciertas debilidades del actual gobierno ante un Congreso movido por la animadversión y condicionamientos desafiantes de muchos de sus integrantes contra la majestad gubernamental. La reacción indignada de gran parte de la sociedad se justifica ante la posibilidad de ceder ante este tipo de extorsiones partidarias que debilitan la sociedad democrática. Esta circunstancia nos debe de hacer recordar a un insigne liberteño, José Faustino Sánchez Carrión, padre de la naciente República peruana. En su actividad epistolar, éste habla sobre la mejor forma de gobierno para nuestro naciente país, la democracia, y advierte sobre los peligros que pueden ir surgiendo contra ella. En una de sus cartas anuncia algunas ideas fácilmente extrapolables temporalmente. Nos alerta sobre “la seducción de los pueblos por el encanto de las palabras con total olvido de las cosas”; el hombre puede ser “cruel e infame” que “sacrificando la causa pública con todo su linaje de intriga y desvergüenza, engrandecimiento personal, prostituye la confianza pública”. Los lamentables ejemplos de nuestros recientes líderes políticos, expresidentes, no hacen más que validar estos duros enunciados, clara advertencia para nuestra democracia. La historia nos sigue enseñando.
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