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Trujillo, La Libertad, Peru
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domingo, 12 de abril de 2026

DIOS NOS COJA CONFESADOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 12 DE ABRIL)

 


Hoy podemos volver a saltar al vacío. Acogotados por decisiones tomadas por el actual congreso, los ciudadanos vamos hoy a las urnas a elegir un puñado de políticos que han modificado la Constitución a su antojo, han trasgredido cuanta norma que imposibilitaba la elección de cuestionados personajes y literalmente se ha zurrado en la decisión popular contraria a la bicameralidad, esa por la que hoy nos encontraremos con unas extensas cédulas de votación como nunca antes las hemos tenido en periodos electorales previos. Además, el espacio político ganado por la corrupción y el crimen organizado es sorprendentemente amplio, descarado y apabullante. La sociedad peruana en su conjunto es prácticamente un rehén y, como todo apunta que puede ser, les volveremos a dar carta blanca para que sigan delinquiendo a vista y paciencia de todos los ciudadanos. El jueves último en la presentación en nuestra ciudad del libro Extorsión, el Negocio del Miedo, de Julio Corcuera se comentaba cómo el crimen, gracias al miedo, se he convertido en un negocio redondo que empieza y se incrementa desde la impunidad; es un negocio en viento en popa, crece y se diversifica exento de sanción o castigo, algunas veces coludidos con autoridades o con los organismos de seguridad; y, en el peor de los casos, con normativas y leyes que los terminan protegiendo indirectamente o directamente como el caso de las famosas Leyes Pro Crimen. Muchos de los congresistas actuales pugnan volver al poder a través de nuestros votos para que estas escandalosas leyes se mantengan agobiando a millones de ciudadanos. Cabe recordarlas para ver cómo estas favorecen a estas bandas y sus integrantes en su crecimiento y su libre actuar: ley 32108, redefinición de Organización Criminal (descaro total); ley 31990, colaboración eficaz; ley 31751, Ley Soto (hasta con nombre propio) plazo de prescripción; ley 32130, limitación al poder judicial; y, para variar conociendo la naturaleza de cómo funcionan muchos de los partidos políticos actuales y sus “extraños” ingresos económicos, ley 32054, que excluye a estas agrupaciones de responsabilidad penal (total impunidad). Esta última nos ha permitido ver “cofradías”, cuales vientres de alquiler, con candidatos sentenciados o con problemas legales esperando inmunidad política. Un marco positivo para el crecimiento de bandas de crimen organizado en todas sus formas, bandas que ahora ganan simpatizantes y seguidores en las redes sociales, en las que descaradamente muestran sus fechorías, su armamento; incluso, venden gorros y poleras a sus admiradores, que no son tristemente pocos. Se comentaba que algunas de sus cuentas en Instagram, Facebook o Tik Tok tienen más de 30 mil seguidores. Abrumador, frustrante. Como se pinta el escenario postelectoral, este panorama permanecerá y crecerá por la motivación de los posibles candidatos que ganen una curul en el senado o la diputación. Espero poder equivocarme. Gastón Gaviola en su libro Ayacucho termina su libro con un párrafo final recordando a todas aquellas personas que lucharon por nuestra libertad y dignidad y culmina con una frase que podría ser lapidaria por nuestra realidad actual: "seamos merecedores". ¿Lo seremos? Ojalá.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi estimado Gerardo, acertadísimo análisis y sin duda nuestra responsabilidad es que se inicie un cambio con nuestro voto!