domingo, 23 de julio de 2017

JUVENTUD ¿TESORO PERDIDO? ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DE TRUJILLO 23 DE JULIO PROYECTOS PARA UNA JUVENTUD EN RIESGO

Recientemente fui invitado a un programa radial en RPP para hablar sobre un tema delicado que involucra a muchos factores sociales, desde su núcleo (la familia) hasta las instituciones que lo regulan o que sancionan: la delincuencia juvenil. La entrevista surgió a raíz de las declaraciones hechas por autoridades judiciales que destacaban una triste realidad en el ambiente juvenil de muchos barrios de nuestra ciudad: el sicariato. Se comentaba que muchos jóvenes veían una fuente de ingreso en esta modalidad criminal que ha ido creciendo alarmantemente en los últimos lustros. Muchos son los factores que han permitido esta situación. Pero, numerosas son las acciones silenciosas generadas en la última década en respuesta a este acucioso fenómeno que forma parte de un problema más grande en nuestra ciudad y Región: la violencia.

En la década pasada, Trujillo se convirtió en un paradigma negativo en todo el país. Los medios de comunicación alimentaban ese morboso mito de la ciudad más violenta del país. Las visitas de familiares, amistades o turistas por esos años, revestían un carácter de aventura riesgosa, pues eran alertados por la inseguridad reinante: para muchos salir por las calles de Trujillo era como una visita a una zona de guerra declarada.  Esta estigmatización de la ciudad se fue focalizando en ciertas zonas periféricas en las que los índices del desarrollo humano (IDH) son desesperadamente desiguales frente a otros distritos o barrios residenciales. La percepción que se tiene de los jóvenes de dichas zonas identificadas como “rojas” y la autopercepción de los mismos, construida en sus interrelaciones con otros actores sociales, no han sido muy positivas; esta situación les ha generado una serie de desventajas fundamentadas, las más de las veces, en prejuicios y arquetipos negativos que se alimentan con el temor y la desconfianza de todas las partes. Ante la iniciativa de instituciones como el SENAJU, la UNODC, MINEDU y una universidad local se trabajó un libro sobre la criminalidad y la delincuencia juvenil en El Porvenir; ofrece una información fina de este mundo proporcionada por diversos actores involucrados, jóvenes y adolescentes, uno de ellos asesinado pocos días después de la entrevista hecha con uno de los investigadores académicos. Al momento de su publicación en 2014, este fue difundido entre diversas autoridades ediles y policiales, y fue motivo de presentaciones en algunos medios. Se proponen alternativas de prevención viables en una ciudad con gran potencial humano. Es precisamente esta investigación la que permitió la instalación del Programa Conjunto de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana en nuestra ciudad con el fin de diseñar respuestas positivas conjuntas entre diversas autoridades políticas y policiales, y la sociedad civil: danza, deporte, cultura y educación son herramientas para dar una alternativa digna a nuestros jóvenes; una respuesta de vida para todos ellos. 
Se lo merecen.
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