domingo, 15 de febrero de 2009

LA TETA ASUSTADA, Y AHORA...¿QUÉ?




La BERLINALE nos ha dado una grata sorpresa para la aún pequeña cinematrografía peruana, premiación con una serie de consecuencias y diversas lecturas del momento de la entrega del Oso de Oro. LA TETA ASUSTADA de Claudia Llosa ha recibido un premio muy significativo desde el punto cinematográfico, como contextualizado con el momento que se vive en nuestro país y en Europa.


No he visto aún el film, salvo avances y algunas tomas colgadas al youtube. La ceremonia ha sido toda una mezcla de emociones en la que han salido demonios de nuestra sociedad (como país fragmentado y racista que somos). Interesante que para algunos miembros del jurado lo más relevante de la ceremonia era oír a Magali Solier hablar (y cantar) en quechua; agradecemos su espontaneidad, pero quisiera saber qué habrá pasado por la cabeza de la mayoría de los asistentes a la ceremonia, a los cuales oír quechua hubo sido como hubieran oído el pashtu o parsi, algo exótico que ha conmovido su compromiso tercermundista. Algunos comentarios en la prensa son exagerados al decir que todos estuvieron conmovidos, eso es válido para todo el grupo de personas que estuvo directa o indirectamente ligada al film; para el resto, no creo que haya pasado más allá de una interesante anécdota (todos los años las tienen).


En cuanto a lo cinematográfico, Berlín como Cannes o Venecia, elevan cada cierto tiempo ciertas cinematografías por diversas situaciones coyunturales. Las más de una vez han "sucumbido" a criterios extra cinemográficos; pero debido a la pluralidad del jurado de estos festivales, las elecciones son mucho más democráticas, severas y recurren a muchos parámetros del cine. Así cines como el iraní, chino o coreano han ido ganando su "espacio bajo el sol". Y con toda justicia. Pocas veces las elecciones hechas en estos festivales nos muestran triunfos dudosos. Los 90 levantaron al cine de Irán con Abbas Kiarostami y Majad Majidi, y luego el esplendoroso cine de China Popular con directores con Chen Kaige y Zhang Yimou, como el hongkonés Wong Kar Wai; en los últimos años, los coreanos y mexicanos se fueron abriendo paso para entrar en la élite. Muchas de las veces las propuestas eran aceptadas por estar amarradas a empresas transnacionales de cine, pero de todas maneras les permitió hacer su cine conocido. Ibermedia en los últimos años ha tenido fuerte presencia en nuestros países y las hechuras recientes del cine chileno o colombiano tienen el cuño de esta transnacional española.


Las temáticas son otro tema interesante a discutir. En los fines de los 70 vi el CASO HUAYANAY de García, con una temática que en cierta forma no ha perdido vigencia en sociedades como la nuestra. La fui a ver en un cine céntrico en Lima (METRO) y la sala estaba llena; el tema era "tocado" por la gente durante la proyección, lo hicieron suyo. Alguna vez hablando con mi compadre René Weber veíamos que a nuestro cine le falta un poco de imaginación para hacerlo atractivo no sólo afuera sino a su público, nosotros. Con muchos toques de neorrealismo, los peruanos tenemos que asumir nuestros demonios con la guerra sucia (como el caso de TETA y otros mediocres filmes). El intento de BOCA DEL LOBO fue impresionante; recuerdo que en Israel la película era un éxito y ya estaba varios meses en cartelera. Aquí el film tuvo un aura de miedo y temor de estar uno sentado en el cine que había sido señalado como el blanco de los terrorista. Fui a ver esta película al cine PACÍFICO en matiné y la luz se cortó, el pánico cundió por toda la sala y la gente salió en estampida. A la larga casi fue un fracaso comercial, ya que era suicida ir a verla en una sala de Lima.


Espero que el film tenga suerte, que los piratas respeten este film (lo dudo) así como que el mismo sea fácilmente hallado en original, las proyecciones sean pulcras, educar al público para ver una película nacional con subtítulos (como pasó con JULIANA y GREGORIO); que no le pase como PALOMA DE PAPEL que tuvo una triste distribución. De ser posible, que se estrene el día de la mujer no como una tonta efeméride, sino para presionar en casos judiciales que encierran parte de la problemática del film. En fin, buscar estrategias para que los peruanos nos acerquemos a vernos más, abordar los temas que tenemos que abordar, des-frivolizar a nuestra sociedad para poder acercanos sin prejuicios hacia nosotros. Y además, como un simbólico favor a nuestro inefable presidente, para consumir lo nuestro ¿no?
Publicar un comentario