La semana entrante, Keiko Fujimori estará recibiendo la banda presidencial. La transición ha causado preocupación para muchos sectores de la sociedad debido a las personas involucradas de pasado oscuro, las abruptas declaraciones autoritarias de Fernando Rospigliosi y las excusas que Keiko Fujimori está poniendo sobre el tapete advirtiendo que ella está heredando un país caótico, producto de todo el descalabro causado desde el Congreso cómplice a las indicaciones de los líderes de los partidos que lo conformaban; este congreso ha aumentado exorbitantemente el gasto fiscal, incluso a favor de ellos y otras medidas populistas; y dado leyes que han permitido el fortalecimiento del crimen organizado y actividades ilícitas. Para aumentar el sentido de impunidad, el perseguido menos buscado del Perú (así lo llaman), Vladimir Cerrón, recibe un gran favor del TC al levantársele la orden de captura. Favores que comienzan a pagarse una vez ganado el poder y tendrá que saldar otras deudas más para agradecer por su banda presidencial. Insólitamente, las declaraciones de Fujimori sobre su futuro gobierno nos advierten que ella tendrá dificultades para gobernar olvidando que todo el descalabro político, social y económico de estos últimos años ha sido casi producto de las acciones de su bancada que tenían por misión torpedear cuanta medida o propuesta surgiera. Negar el accionar de su bancada es querer tapar el sol con un dedo. Fujimori sube al poder en momentos críticos para nuestro país: la inevitable alza del precio de los combustibles fósiles y el Fenómeno del Niño que nos abatirá de todas maneras. Y como cereza de la torta, nuestro aliado económico y militar, los Estados Unidos, ha puesto un arancel mayor a nuestros principales productos de exportación como los arándanos, la uva de mesa y prendas de vestir de algodón, entre otros. Las grandes cadenas informativas peruanas tratan de atenuar las consecuencias de esta medida, indicando que otros productos no reciben esa suerte de castigo comercial que están sufriendo los productos estrella de exportación. “Mal de muchos, consuelo de tontos”. El modelo de exportación primaria, promovido por su padre Alberto, ha generado gran debilidad económica, pese a que muchas personas plantean la necesidad de diversificar nuestra producción con valor agregado, desarrollar una industria ligada sobre nuestros productos primarios como los minerales y buscar nuevos mercados. El TLC con USA, promovido durante la primera década de este siglo, se debilita por acciones contrarias del país norteamericano. Irónico haber visto al embajador norteamericano muy activo durante las elecciones generales con una clara injerencia durante el proceso. Recurriendo a otro dicho popular: “Con amigos así, para qué necesito enemigos”. El escenario que se viene le exigirá coordinar con todas las partes políticas para atenuar el descontento en varias partes del país. ¿O represión será la respuesta?
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