Datos personales

Trujillo, La Libertad, Peru
Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
Mostrando entradas con la etiqueta redes sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta redes sociales. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de marzo de 2026

VACÍOS PELIGROSOS (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMING 22 DE MARZO)


Se veía venir. Era cuestión de tiempo y usos estratégicos de marketing político. De los 27´325,432 peruanos electores para este 2026, hay un poco más de 6´892 mil jóvenes entre 18 y 29 años, muchos de los cuales van a votar por primera vez para estas elecciones generales. Casi siete millones de jóvenes que se han movido en las redes sociales, creciendo en el individualismo, la inmediatez, la comunicación compactada y el poder de la imagen. Su consumo informativo es audiovisual y su capacidad de retención para un único mensaje (de los varios que te bombardean en simultáneo) es de 40 segundos. Un minuto es ya una exageración. Muchos mensajes apretados están cargados de imágenes que tienden a lo ridículo, a lo vulgar y repleto de una simbología profusa vista en las mismas redes, fácilmente identificable por un usuario tenaz de estas formas de comunicación con el objeto de captar su débil atención; por eso, ahora los medios de comunicación tienden a acortar sus noticias en cortos (shorts) con el fin de ampliar su cobertura, ganar más vistas y, de ser posible, más “likes”. Es así que esta forma de consumo está ampliando su cobertura en grupos etarios adultos y tiene cada vez más personas dedicadas a esta estrategia, los “influencers”; por eso, cada vez más personas y empresas apuestan a ello. En el marketing político, este recurso ha estado siendo utilizado con regular frecuencia por diversos candidatos haciendo propaganda con actos desfachatados y ridículos. Pero, en las últimas semanas, algunos jóvenes dedicados a esta estrategia son usados para apoyar la candidatura de algunos postulantes cuestionados por su desempeño político en las últimas décadas. Nadie puede negar cuán debilitada está la democracia nuestra por toda la campaña lesiva que se hizo contra los partidos políticos en la década de los 90 el siglo pasado, gracias al Fujimorato. Bajo ese gobierno surgieron los engendros llamados partidos políticos que tenemos en la actualidad, sin alguna ideología, sin cuadros públicos para sacar adelante una ciudad, una región, un país. Los jóvenes de este siglo crecieron en esta anomalía, la que ha permitido que toda forma de corrupción y delincuencia prospere no fuera del Estado, sino en el interior de este. Vemos la anomia política en la que estos cuestionados personajes prosperan utilizando los recursos más latos y sucios disponibles para una población juvenil que ha crecido con una visión indiferente, incrédula de la política y su sociedad, y que son presa fácil de la inmediatez incuestionada de la información que inflan a tal o cual candidato. Tras 30 años de vacío político, hay un daño social en los jóvenes aprovechado por cuanto inescrupuloso usando cada “partido político” para catapultarse en el poder. Sin embargo, un factor a tomar en cuenta es la complicada cédula de votación que quizás haga que muchos votantes, muchos analfabetos funcionales, terminen por invalidar sus votos en estas próximas elecciones.