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Trujillo, La Libertad, Peru
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domingo, 4 de enero de 2026

VENEZUELA, ¿CAJA DE PANDORA? (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 04 DE ENERO)

 


Cuando escribo este artículo, la situación en Venezuela es cada vez más confusa. La verdad es la primera víctima en situaciones como estas. Es difícil aseverar, por ejemplo, que el ataque no haya sido sangriento, puesto que las acciones de bombardear diversas instalaciones y sedes causarían irremediablemente fatalidades no sólo entre los cuerpos militares, sino a civiles. Este ataque era esperado por muchos analistas, pues EE.UU. tenía que demostrar a todo el mundo que el régimen de Maduro era un verdadero estorbo para sus planes de recuperación de su hegemonía de antaño. El gobierno de Maduro hizo todos los “méritos” para ser descalificado por la opinión pública y por millones de sus compatriotas que tuvieron la dura elección de tener que emigrar, siendo nuestro país uno de los principales centros de acojo. Además, en los últimos años, se ha ido creando una narrativa en torno al narcotráfico con el fin de justificar sus arteros ataques a diversas naves en aguas internacionales en el Caribe. Mientras se dilucida la situación venezolana, lo sucedido trae algunas consecuencias graves: la primera es el derrumbe del Derecho Internacional, ese que cada vez más es trasgredido en diversas partes del mundo; el derecho es manejado al antojo de diversos grupos de poder que lo usan para sus fines o los atropellan si estos no se adecuan a sus intereses. Trump hace las cosas a su antojo. La segunda consecuencia es el debilitamiento de los organismos internacionales como la ONU o la OEA, su efectividad y capacidad de contención para casos como estos. Diversos organismos internacionales se han visto afectado por la acción de países como USA en el caso de la UNICEF o la Corte Internacional de La Haya. La tercera sí es de temer: la crisis social que se viene; esta última parece inevitable, pues significa erradicar un sistema que ha estado anquilosado por décadas y del cual viven muchas personas: ¿qué sucederá en la sociedad venezolana en su conjunto? ¿se podrán organizar para poder capear este temporal que se les viene como el de una total liberación de precios, una fuerte inflación (quizás más alta que las anteriormente vividas) y quizás otro desangramiento poblacional en busca de oportunidades? Leí un resumen de la CEPAL el cual daba el crecimiento más alto de la región a ese país (https://www.cepal.org/es/comunicados/cepal-actualiza-proyecciones-crecimiento-america-latina-caribe-2025-se-espera-expansion). Para nadie es una sorpresa que USA tiene más interés en el petróleo que otra cosa. Ahora el mundo posterga las energías limpias por la fósil. Ya logró el triángulo del litio con gobiernos proclives. Trump ha tenido abiertas intervenciones en las elecciones de Argentina y Honduras. Su objetivo es sacar a China de Latinoamérica a como dé lugar; hay que tomar en cuenta de que tenemos cerca de nosotros al Puerto de Chancay, todo un enclave chino en el continente. ¿Qué hará Trump con nuestras elecciones?





domingo, 26 de agosto de 2018

LA SOLEDAD DEL AUTOEXILIO (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO DOMINGO 26 DE AGOSTO)


Por varias décadas la vida ha sido dura para miles de compatriotas que tuvieron que partir presionados por la situación económica que atravesábamos desde los años finales del segundo gobierno de Fernando Belaunde, la presencia creciente de Sendero Luminoso, el nefasto primer gobierno de Alan García, el recrudecimiento terrorista en nuestro país y el terrible paquetazo de Fujimori en su primer gobierno. Muchas eran las condiciones políticas, sociales y económicas que asolaban a la sociedad peruana. Eran años que, a diferencia de sociedades estables, las más frecuentes reuniones de amigos eran para despedir a uno u otro que se iba a estudiar, trabajar o, en el peor de los casos, a tentar suerte fuera de nuestro país por lo insostenible de nuestra realidad. Miles de peruanos prefirieron coger sus bultos y partir dejando atrás una patria desolada, violenta, egoísta. Esa situación hizo que muchos países cambiaran sus regímenes migratorios para controlar ese desbande humano. El fuerte flujo migratorio hacia varios países como España e Italia, permitían un sueño europeo para muchos latinos y, con una migración tan fuerte que hizo reaccionar violentamente a la sociedad española al hallarse, de pronto, rebalsada por un flujo migratorio, no solo de latinoamericanos, sino de magrebíes, africanos saharianos, europeos del este. Sus calles, servicios, e incluso carreteras, se llenaron de emigrantes desesperados por hallar una vida mejor o, por lo menos, algo de condiciones de vida básicas satisfechas. En esa oleada migratoria, fueron personajes marginales que hallaron una sociedad incauta, cándida, fácil de engañar; así surgieron varias bandas delincuenciales que hicieron su “América” en una España desesperada por hallar un control. Pero no eran todos los migrantes.
La visa española de 1994 fue una respuesta ante los acontecimientos, la que nos encontró un poco desprevenidos. Ese año tuve la suerte de ganar una corta beca en Dinamarca. Un mes antes de mi partida, España implementó, de manera unilateral, dicha visa para colombianos, ecuatorianos y peruanos. Mi llegada, aquella vez, a España no fue grata. El trato general de mucha gente era un poco hostil contra los “sudacas” que llegaban por cientos. Ese término se generalizó. A mi retorno, nuevamente pasé por Madrid. En el vuelo iban unos tres o cuatro pasajeros deportados. Hablé con uno de ellos; estaba desolado, sin dinero, extraviado en su angustioso regreso a Lima, lugar adonde iba con incertidumbre.
Quienes hayan experimentado la sensación de ser un extraño “peligroso” comprenderán la realidad que pasan muchos venezolanos que tratan de buscar un futuro mejor. Identificados como peligrosos, son humillados por personas de escasa empatía y, por qué no decirlo, llenos de resentimiento. Los venezolanos están “quitando” el trabajo a peruanos; de ser así, eso es lo que están haciendo ahora los más de dos millones de peruanos que viven en el extranjero.