Acabamos de pasar el primer “round” de debates
en las que varias propuestas gubernamentales contra la violencia han sido
pobres, repetitivas y, sobre todo, negacionistas por parte de los candidatos representantes
de los partidos políticos que han dictado un conjunto de leyes que favorecen
abiertamente el desarrollo de una virulencia sistemática permanente en nuestra
sociedad y, por ende, más corrupción. A raíz de un conversatorio en el que
estuve presente, se vio la necesidad de que el teatro, así como todas las artes
sean concurrentes entre las alternativas que ayuden a mejorar la condición de
vida de los ciudadanos peruanos. Es un derecho que nos asiste como ciudadanos
con el fin de integrarnos como sociedad, educarnos en diversos aprendizajes, al
goce estético, al desarrollo personal y al verdadero sentido de pertenencia a
la comunidad en la que estamos. Las artes se convierten en verdaderas
herramientas para lograr objetivos sociales que por otros medios no se van a
lograr. Son, pues, verdaderas soluciones que muchas personas aún desconocen y
se ve en los prejuicios que se manejan al describir, por ejemplo, sus funciones
mezclándolas con las áreas educativas o turísticas. Son alcances limitados que
nos permiten entender por qué varios gobernantes ven como una rémora un
ministerio como el de Cultura. Esto lo podemos ver en varios planes de gobierno
de algunas formaciones políticas que no saben definir cuáles son las funciones
y, por lo tanto, las acciones que aplicarán para el desarrollo de este; o, en
el más extremo de los casos, desaparecerlo. En 2013 y 2014, entre varias
instituciones privadas y públicas hicimos un estudio con el fin de identificar
las causas de la violencia juvenil a nivel nacional y local (en El Porvenir), y
formular algunas propuestas para las autoridades nacionales y locales con la
finalidad de atenuar y controlar la violencia en un grupo etario tan sensible
como la juventud, no importando el grupo socioeconómico en el que se ubique. Una
de esas propuestas pasaba por la creación de espacios comunitarios como los
grandes parques (no losetas deportivas), verdaderos espacios vivos de
integración intergeneracional en los que se desarrollen actividades culturales,
artísticas y deportivas: espacios en los que la gente realice diversas acciones
en las que las personas de todas las generaciones incrementen su creatividad,
físico, intelecto y placer estético, refuercen su sentido y orgullo de
pertenencia y la necesaria coerción social sobre ciertos grupos de personas
susceptibles de tomar rumbos inadecuados. Los libros fueron entregados a los
candidatos a la alcaldía municipal de entonces. Poco o nada se ha hecho al
respecto, pues vemos cómo la violencia ha crecido de manera galopante y forma
parte de nuestra vida diaria. ¡Cuántas puertas estamos cerrando a buenos planes
de solución por la ignoración y visión sesgada contra el arte y la cultura!
Este espacio ha sido creado por Gerardo Cailloma con el fin de difundir mis ideas y poder compartir con el que esté interesado temas sobre cine, música, educación, viajes, literatura y todo aquella diletancia que produzca placer estético (como el buen comer)
Datos personales
- Gerardo Cailloma
- Trujillo, La Libertad, Peru
- Un espacio para mostrar ideas y puntos de vista ligados al arte, a la cultura y la vida de una sociedad tanto peruana como universal
domingo, 29 de marzo de 2026
POR EL DÍA DEL TEATRO: ARTE CONTRA LA VIOLENCIA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 29 DE MARZO)
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