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Trujillo, La Libertad, Peru
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domingo, 7 de abril de 2019

TRÁFICO TROGLODITA (ARTÍCULO DE OPINIÓN DIARIO CORREO TRUJILLO 07 DE ABRIL) EL TRÁFICO NUESTRO DE CADA DÍA


Miércoles 03 de abril, 6:45 de la noche. Tratando de cruzar la Av. Manuel Vera Enríquez desde la Av. Gerónimo de la Torre, una camioneta irrumpe metiendo toda su carrocería contra mi auto.  A pesar de llamarle la atención, lo único que lo inmuta es el hecho de que su espejo lateral haya topado contra el mío. Lejos de corregir su actitud, en cuanto pude adelantar, el troglodita metió todo su vehículo sin importarle los conductores a los cuales los había perjudicado con su franca conchudez y cinismo.
Jueves 04 de abril, 4:30 de la tarde. Av. Juan Pablo II con cruce Av. España. Tres micros instalados cada uno en un carril diferente tientan doblar hacia la mano izquierda para ingresar a la Av. Pedro Muñiz. Pese a estar ubicados a la mano derecha y contra toda norma, dos de los micros, uno de ellos en condiciones deplorables y peligrosamente inclinado, tienden a voltear a su objetivo sin importarles los vehículos ubicados atrás de ellos.  
Jueves 04 de abril, 11:05 am. Un camión en el centro histórico frena por cambio de luz en plena calle Gamarra frente a la SUNAT. De pronto, algunas tablas caen al suelo golpeando a unos transeúntes. Lejos de demandar al piloto por su acción temeraria, las personas ayudan al irresponsable a subir las maderas nuevamente al camión.
Historias como estas abundan todos los días. Habría que agregar la proliferación silenciosa de moto taxis que ya circulan de lo más campantes incluso por la plaza de armas “para recoger material de desmonte”. Las hileras de taxis que esperan frente a cada supermercado ya es de tradición, pese a que algunos de ellos son autos ocupados por hampones que esperan a algún cliente incauto que se convertirá en una cifra más de robos al paso. Hay muchos conductores en nuestra ciudad que tienen escasa cultura cívica y esto cuestiona la organización vial de nuestra ciudad en la que se encuentran evidencias de corrupción.  Esto va no solo transporte público (que es de manejo privado), sino para los particulares. Cada vez se ven vehículos nuevos manejados por personas bastante inescrupulosas en su conducir. La ciudad es una verdadera jungla en la que el más avezado determina las reglas del juego. Así, vemos micros o combis, por un lado, como camionetas o autos por el otro, subiendo veredas, rompiendo bermas o yendo en sentido contrario, en un marco de impunidad.
Debemos de agregar a esta dramática situación el hecho de que Trujillo tiene un parque automotor de casi 360 mil vehículos con un crecimiento del 6 % anual. En 2017, según datos de entonces, las autoridades debieron de haber retirado un total de 6 mil vehículos de todo tipo, pero solo se retiraron 600.
Medidas drásticas deben de ser aplicadas con el fin de atacar esta situación. Las medidas son impopulares en un principio, por lo que deben de ser bien planificadas, pero no postergadas. El populismo ya ha hecho demasiado daño a los ciudadanos. ¿O es que ya es este nuestro estilo de vida?