domingo, 1 de mayo de 2011

HACIA LA VERGÜENZA

No he querido usar el espacio de mi blog para involucrarme en todo este campo de disputas tan agresivas y divisorias como lo han sido y están siendo estas elecciones. Lo único que he visto a lo largo de los medios virtuales en los últimos días de la primera vuelta y los que corresponden a la segunda es una serie de mensajes atosigantes por un lado, y excesivamente cargados de odio por el otro. Nadie escapa y ha escapado de haber insultado o haber sido insultado. He participado en foros en los cuales la mayoría de personas del grupo apoyaba a un candidato que no era de mi simpatía y en un discurrir de las ideas sensatas se fue convirtiendo en una pesadilla mediática; he visto dos foros de personas de mi ex universidad y la cosa está patética. El hecho de no simpatizar por un candidato te ha vuelto en una suerte de "apestado" e incluso categorizado por mucha gente, la mayoría adolescentes, que no tiene ninguna idea de lo que es "democracia". Muchas personas que conozco pertenecen a un círculo social, económico y cultural que tiene el privilegio de haber tenido (y tener) mejor educación. Pero al verlos casi en calidad de energúmenos, intolerantes e intransigentes he preferido callar. Algunas reflexiones sensatas han venido de varias personas, amigas o conocidas mías; pero son pocas. La polarización a la que se ha llegado quiere anatematizar a una persona que encarna una corrienta política, como si ella fuese la culpable. Si hubieran puesto a otro, la lógica plana con la que se ha razonado en las últimas semanas la hubiera hecho culpable. Ya no puedes discrepar. En cierta manera, las razones que esgrimen para culpar a este candidato, Ollanta, son aplicadas por ellas: autoritarismo, resentimiento e incapacidad.
Si vemos estos tres grandes hiperónimos o macro palabras - si cabe el término-, encierran todo lo que estas personas han destilado a lo largo de la primera y, en lo que va, la segunda vuelta.
Autoritarismo en su pensamiento en una sola dirección; ellos son los correctos, no hay otras posibilidades. Su verdad es la única e increíblemente debe aceptarse a pie juntillas. Este es su concepto de democracia (!)
Hay un marcado resentimiento de un grupo social y de varias personas que quieren pertenecer a él, es un odio casi visceral; hacía tanto tiempo que no veía cargas semánticas racistas tan fuertes; muchos psicoanalistas van a tener un interesante campo de estudio en esta violenta sociedad que se ha ido formando en los últimos 20 años. En realidad, la brecha económica en nuestro país se ha mudado a todos los campos, peligrosamente, reitero, peligrosamente. Peor aún, los medios y las instituciones que deberían invocar a la razón política no hacen sino azuzarla con algunas proyecciones que quizá no hayan medido (¿o sí?).  Y el resentimiento no tiene razón: el ex portavoz del grupo que defiende cierta forma de pensar , Mario Vargas Llosa, de pronto ha caído en la desgracia ya que él quería ser coherente en su pensamiento, en una nación en la que la coherencia ha perdido su rumbo. Lo enlodan e, incluso, lo contraponen a un literato de medio pelo como puede ser Jaime Bayly. Personalmente, MVLL no me simpatiza, pero su acto dignifica a nuestra sociedad que quiere borrar todo el pasado de un gobierno que hizo todo lo que están achacando a Ollanta: quedarse en el poder (Fujimori se quedó casi 11 años si no hubiera sido por los Vladivideos); tirarse abajo la economía (ya nos olvidamos de la recesión del 98-99); cortar la libertad de prensa (esta es la que más risa da, a menos que tengan algún saldo del pasado gravemente pendiente); cortar derechos civiles (¿los tuvimos en esa época, salvo para un grupo de personas?). Mario Vargas Llosa fue maltratado por ese gobierno y como mucha gente que perdió empleos, vio sus ahorros desaparecer en malas gestiones. El entorno que rodea a la candidata permanece y MVLL tiene sus justas dudas (como todos) que tenga la capacidad de gobernar nuestro país, si no es con mano férrea, tiránica, tal como le gustaba (y le gusta) a la gente: una paz de cementerio. Un ejemplo ya lo estamos viendo al despedir a periodistas destacados por no encajar en los planes venideros en un posible gobierno de la candidata. En la nueva forma laboral se entiende, pero despides a un ineficiente, no al que te hizo pasar a ser un emblema de la prensa libre.
Quiero cerrar con la incapacidad: creo que la hemos vivido permanentemente vía virtual. La incapacidad de oír al otro, de tolerar formas divergentes de pensamientos. Una alumna de una clase en la Universidad dijo muy suelta de huesos para qué leemos a Arguedas que es de cholos y serranos; el profesor tuvo el buen tino de aclararle las ideas a esa jovencita, cuyos rasgos físicos la acercaban más al mundo andino que al del soñado "primer mundo". Ella fue, tal vez, una portavoz de esa masa silenciosa de jóvenes que se les ha envenenado la mente con la negación total de lo que somos. Duro trabajo por hacer en la educación.
 Espero que el día 06 de junio, luego de la resaca de las elecciones, los peruanos nos levantemos para restañar las heridas que está causando este intenso periodo. Eso no lo hace ni uno ni el otro candidato, lo tenemos que empezar nosotros. Ojalá podamos.
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