lunes, 2 de mayo de 2011

OSAMA BIN LADEN HA MUERTO, ¿MUERTE COYUNTURAL?

La noticia llegó como un reguero de pólvora por todos los medios. Tanto así que no acababa de ser beatificado Juan Pablo II, el ex papa, y ya muchos hablan de su primer gran milagro (vaya: así van a ser los nuevos milagros, con matanzas, igual que las cruzadas). AGP se despachó un discurso emocionado en el que dijo cosas que comprometen la concepción de la filosofía religiosa del amor. En fin.
Desde el atentado del 2001, Bush inició una costosa guerra que arrastró al pueblo norteamericano a una de las más grandes (y rentable) psicosis colectivas (de paso a todos sus aliados); se creía que, ante tal despliegue de dinero y fuerzas alrededor del mundo, iba a ser bastante fácil la caída de Bin Laden. Arrasaron un país (Afganistán, que aún no es controlado); destrozaron a otro, Iraq, por la culpa de un líder al cual apoyaron en los años 80, Sadam Hussein; implementaron a un país simbiótico como lo es Pakistán (donde irónicamente estaba Bin Laden - sorprendente, ¿no? - ) y arrastraron a cuanto país occidental haya apoyado la causa de su lucha contra el terrorismo en la última década. Países como Turquía, Marruecos, España, Inglaterra, Kenia,entre otros muchos más, vieron a sus ciudadanos imbuidos en un conflicto en sus entrañas del cual poco o nada tenían que ver; aunque, según la idea de la globalización, todos a la fuerza, como la crisis financiera del 2008, tenemos que ver.
Bin Laden fue un hombre de la CIA, uno de los tantos que se le terminaron volteando una vez que conseguían lo que los desafortunados negociantes geopolíticos norteamericanos les habían  prometido y exigido a cambio; como el famoso Cara´e Piña en Panamá, Hussein en Iraq o nuestro famoso Montesinos en nuestro país, Bin Laden fue contactado por la CIA para contrarrestar la invasión soviética a Afganistán en 1979. Apoyó "estratégicamente" el actual fundamentalismo talibanesco que hizo la guerra de guerrillas contra las fuerzas soviéticas y que luego van a generar todo el polvorín en que se ha convertido en Cercano y Lejano Oriente. Como Hussein, las fuerzas de Bin Laden recibieron apoyo logístico, armamento y un fondo discreto que engrosaron las arcas de este ya millonario hombre curtido de las tribus nómades árabes. De ser cierto todo lo que se difundió sobre los vínculos de la familia Laden, los fuertes negocios petroleros y los desplazamientos de fondos hacia la industria estratégica norteamericana (armamentos), estamos frente a una maquinación maquiavélica que sólo mentes tortuosas pueden provocar. Ya mucha gente duda de lo que los medios difunden para ser creídos. Recuerdo que cuando las Torres Gemelas cayeron, salieron al aire una serie de videos en que se veía a poblaciones del Medio Oriente dando vivas a la acción y salían con el pie de imagen "live", esto es, "en vivo". Pero no se percataron que dichas imágenes mostraban los eventos a plena luz del día y, según el horario, deberían corresponder a las 4 de la tarde o en Pakistán, 7 de la noche. Muy raro y un poco torpe.
¿Por qué en estos momentos cae Bin Laden? Norteamérica está pasando una fuerte crisis económica que hizo que, por algunas meses, el país modelo del capitalismo se haya vuelto en socialista: el Estado tuvo que intervenir en la compra de bancos, e inyectar y controlar sus finanzas para evitar que quebrasen. El paradigma del capitalismo contradijo su esencia para poder subsistir. Son por estas contradicciones por las que muchos norteamericanos sensatos quisieron ver la posibilidad de un Estado no apoyando a ricos, sino al pueblo con reformas de salud. Estas no han prosperado y esto puede ser calificado como una de las derrotas del candidato Obama, ya que fue una de sus promesas electorales. Por otro lado, el ejército más poderoso del planeta se veía humillado, como recordando Vietnam, por una gavilla de hombres que frente al poderoso armamento que lucen, no hacía más que demostrar ineficiencia. Habiendo arrasado Afganistán, se esperaba que esto culminase lo más pronto posible; pero una década de aparatos sofisticados, cohetes teledirigidos, satélites rastreadores, fusiles infrarrojos y toda esa bella parafernalia que vemos en los cines y en los estúpidos videogames, no son del todo operativos. Si uno quiere calificar eficiencia, tan de moda en el mundo gringo, ¿qué puntaje tendrían si tan fuerte fue la inversión y sacrificio para saber que lo tenía que capturar estaba en sus propias narices, en territorio de su mayor aliado de la zona? Ahora bien, que las alicaídas industrias bélica y de seguridad se han llenado los bolsillos con la psicosis de la gente, lo han hecho.
¿Qué viene ahora? Lo primero es que los gringos se van a cuidar entre ellos. Pero no sé qué bomba le están  dejando al Pakistán, su bizarro aliado. Peor aún, sabiendo que es una de las potencias atómicas de la zona. Crea un conflicto cercano a las grandes economías emergentes, como son China e India, sus grandes rivales en la futura guerra económica. Quizá, si lo vemos desde nuestra microcefálica percepción de las inversiones extranjeras, (así comentan nuestros alarmantes diarios en esta interesante campaña electoral) uno diría: "éstas se van". Pero para estas dos grandes economías, será un mero cosquilleo: eso las tiene sin cuidado. Salvo que estalle una guerra que involucraría a otro incómodo,Rusia, y a otra nación que la tienen como declarada enemiga: Irán. Por lo pronto, los mercados, siempre tan "sensibles" al problema humano, ya se están disparando. Puede que el petróleo suba y esto será el beneplácito para todos los productores, pero la pesadilla para los consumidores. Una interesante justificación para subir el barril y todos sus derivados. Hay que ver qué pasa con el precio de la gasolina en los días y semanas siguientes. Si todo está bastante calculado, las pérdidas iniciales se van a convertir en ganancias gracias a nuestros sufridos bolsillos. A río revuelto, ganancias de pescadores. Y en eso, las grandes empresas petroleras ya ven una gran "oportunidad de negocio", eufemismo como ahora le llaman a la guerra.
Lo interesante será ver cómo reaccionan los países árabes que vienen de vivir (y lo están pasando aún) profundos cambios en sus aparatos políticos. La democratización de varios de ellos se pondrá en peligro cuando venga una ola de nacionalismo religioso, como lo está viviendo Europa en relación a la iglesia católica. No en vano se ha canonizado a un papa en momentos en los cuales Europa está volviendo hacia la derecha extrema (Berlusconi a la cabeza) con algunas decisiones bastante drásticas contra diversos grupos de migrantes, algo así como los nuevos culpables de la crisis económica que están viviendo en la actualidad varios países de la Eurozona. Ahora ya hay un nuevo adalid para una nueva cruzada.
La duda surge a cada rato: ¿ha muerto recién ahora? ¿murió hace mucho tiempo? ¿no está muerto y es una pantalla? ¿por qué una decada después? ¿fines electoreros? ¿qué gana el resto del mundo de esto? ¿y los recursos naturales tendrán algún drástico cambio? ¿Cómo será la seguridad de ahora en adelante? ¿Nos pasarán rayos a todos los pasajeros en vuelos internos para "cumplir la tarea con ellos"? ¿Cómo se afectará la maquinaria del turismo al cual le están dando mucha importancia en nuestro país? ¿Estaremos en nueva psicosis en el campo de lo atómico como continuación de lo vivido en Japón?
¿Cómo harán el mundo ahora?
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