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Trujillo, La Libertad, Peru
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domingo, 25 de octubre de 2026

WARWICK, EL MUNDO INGLÉS (CRÓNICA DE VIAJE A INGLATERRA)

  


25 de septiembre. Madrid. Una partida temprana de mi hospedaje para hacer el mismo camino en el metro madrileño hasta la Terminal 4 en Barajas. Pero no iba a la 4 en esta oportunidad. Había comprado mi boleta de ida y vuelta por una empresa de bajo costo (low-cost): Wizz Air (https://www.wizzair.com/es-es) una línea húngara que cumplió con creces lo ofrecido. Un par de días previos al vuelo anunciaron un cambio a la hora de salida (una hora más tarde), pero no así la terminal de la que salíamos: T2. En esto hay que ser cuidadoso, pues el metro te lleva a las terminales 1,2 y 3 que son las más antiguas y, como último paradero, la 4, que es más grande. En mi camino, hubo un señor cuya nacionalidad no pude identificar que iba a la T1. Le indiqué que bajase conmigo y el trayecto de ingreso; una vez en la sala de inicio, ya se va dividiendo a la dirección de cada terminal. Barajas o Adolfo Suárez (su nombre oficial) es un aeropuerto extenso (https://www.aeropuertomadrid-barajas.com/) por lo que es importante que identifique su terminal; el proceso suele ser tedioso en cuanto a los controles de seguridad. Como había llegado temprano al terminal, decidí tomar desayuno con calma, pues tenía buen tiempo por delante, y esperar el momento del chequeo para dejar mi maleta (había comprado un billete con derecho a una maleta de 23 y un maletín para cabina). Tras tomar mi desayuno, fui a una tienda a curiosear sobre libros y revistas; encontré unas revistas muy interesantes de historia y arqueología que captaron mi atención y que iba a ser mi material de lectura en mis noches inglesas: Desperta Ferro, una editorial que ha sido un descubrimiento interesante (https://www.despertaferro-ediciones.com/revistas-historia-militar/). Compré un par de ellas que resultaron harto interesantes: La tres culturas (sobre la convivencia cristiana, musulmana y judía en la península ibérica en el medioevo) y Mohács 1526, sobre el avance otomano contra Hungría, una revista que la devoré durante el viaje. Es una revista rica en detalles de estrategia militar. Un buen descubrimiento. Y otra más de la colección La aventura de la historia, en un especial sobre la TV española que cumplía 70 años desde su primera emisión. Uno de los personajes con los que me tope en la lectura de esta fue el recordado Kiko Ledgard que hizo su carrera en España (https://www.infobae.com/peru/2024/10/22/kiko-ledgard-el-animador-peruano-que-huyo-de-la-dictadura-militar-y-logro-triunfar-en-la-television-de-espana/); un pintoresco personaje que dirigía programas culturales muy amenos y que salía con un montón de relojes. Dina Boluarte se hubiera vuelto loca. Esta revista sacó un artículo sobre Ceuta y Melilla, la situación lo ameritaba tras los sucesos escandalosos de Ceuta. El tema era fresco y sensible. Textos como estos se hacen necesarios en momentos cruciales. Nuestro país tiene tantos eventos, pero las ciencias sociales no son prioridad para nuestra sociedad o es lo que nos hacen creer. Estas publicaciones tienen la misión de difundir y hacer conocer la política y la visión de una sociedad en cuanto a determinado tema; o, como sucede en otros espacios, es una forma de propaganda sobre una posición ante determinado asunto espinoso, aunque se quiere evitar ello. Es la academia que ofrece un saber más sencillo y ligero para todo público. Recuerdo un fascículo, el 173, que hablaba sobre los 25 personajes poderosos más corruptos de la historia española (la compré en mi visita a Europa en 2013) y planteé esta pregunta para la sociedad peruana y hubo varios comentarios y una lista tentativa de entonces. Ahora podría ser muy válida en momentos como estos.

Volvamos a nuestro viaje: logré hacer el chequeo en el caunter de la empresa. Misión cumplida en primer paso. Luego todo el proceso de revisión de equipaje. Aquí fue donde sonó por primera vez la alarma del detector de metales: mi prótesis. Lo más gracioso es que el hombre que iba en la misma fila conmigo también tenía prótesis. Me parece que cada vez más hay personas que están en esta situación. Una vez terminado este proceso, me dirigí hacia el ala A de donde iba a salir el avión. Son generalmente vuelos de corto alcance dentro de la Comunidad Europea. Aunque Gran Bretaña se ha retirado de la UE, para estos trámites prácticos se la sigue considerando como tal (no para el visado o revisión de pasaporte). Me dirigí hacia la puerta de embarque (A9) que sí estaba bastante lejos. Como son vuelos cortos no usan las mangas. Aunque era otoño oficialmente, el clima estaba de locos. Hacía calor en Madrid y en Londres también iba a pasar lo mismo. Una casaca ligera era más que suficiente para el viaje. Viajar al hemisferio norte puede ser una pesadilla en cuanto a la ropa, pero con lo loco que está el clima mundial por El Niño, esta fue una verdadera ventaja. El vuelo es de sólo 2 horas y media e iba a un aeropuerto bastante distante de Londres, aunque se lo identifica como aeropuerto londinense: Luton. Una cosa que no había previsto: agua para beber. Comprar en vuelos cortos te puede costar el doble del costo normal. Tuve que comprar dos botellas pequeñas para calmar mi sed. El aterrizaje en Luton fue ideal. Luton es uno de los aeropuertos londinenses con bastante movimiento, sobre todo para las líneas de bajo costo, por lo que tiene un tránsito considerable (https://www.visitlondon.com/es/informacion-para-el-viajero/lugar/592792-london-luton-airport). Luton es uno de los seis (sí, seis) aeropuertos de Londres y se encuentra ubicado al noroeste de la ciudad, 55 kilómetros (https://www.reclamador.es/blog/guia-aeropuertos-londres/). Pero escogí Luton, pues no iba a la capital inglesa, sino a una ciudad al norte llamada Warwick y Luton se halla mucho más cerca de mi objetivo principal. Había coordinado con mucha antelación con Peter y Juany para escoger este aeropuerto y ver la hora de aterrizaje para mi recojo. En un principio, en un arrebato de energía de Alfredo, había propuesto que yo bajase a Londres una vez haber aterrizado en Luton para estar por tres días en la capital inglesa; pero Juany fue muy sensata al indicar que lo mejor era estar estable el fin de semana en Warwick y el lunes partir a Londres. Eso es lo que planificamos entonces. Peter fue a recogerme al aeropuerto, muy amable, y nos pusimos camino a su hogar. La distancia de Luton a Warwick es de casi 1 hora y media (https://www.google.com/maps/dir/Aeropuerto+de+Londres-Luton,+Airport+Way,+Luton+LU2+9LY,+Reino+Unido/Coventry+Rd,+Warwick,+Reino+Unido/@52.143329,-1.6533833,136820m/data=!3m2!1e3!4b1!4m14!4m13!1m5!1m1!1s0x487637d0e4f706d5:0x2e06e7f34ad91ad0!2m2!1d-0.372755!2d51.875462!1m5!1m1!1s0x4870cb31ae4131f7:0x9785700bfa2964cc!2m2!1d-1.5762913!2d52.2955353!3e0?authuser=0&entry=ttu&g_ep=EgoyMDI2MTAyMC4wIKXMDSoASAFQAw%3D%3D). Una vez instalados en su camioneta, comenzó para mí la experiencia inglesa. Alucinante, pues desde el hecho de que el timón se halla al lado derecho tienes que cambiar el chip en muchas cosas. Hubo momentos en que pensaba en que nos íbamos a estrellar, pues la locación y distribución es totalmente diferente. Toma tu buen tiempo adaptarte a estos cambios. Pero, eso sí, la forma de conducir en Inglaterra es, por lo general, impecable. Íbamos conversando con Peter yendo a nuestro destino y me iba mostrando todo lo que existe en la zona y el excelente estado de las carreteras inglesas, fuera del respeto que los conductores tienen por las reglas. Ya me iba imaginando varios conductores peruanos en espacios como estos, la cantidad de accidentes que cometería. Sin embargo, fuimos testigos de dos imprudencias que nos sorprendió por lo avezado de un pequeño auto que casi causa una colisión múltiple. En todas partes, siempre hay sus bemoles. Algunas palabras sí comenzaban a resonar en mi memoria por la películas o libros que había leído: estábamos en el mundo de los condados, los SHIRE, y nos íbamos al condado de Warwick: nos íbamos al corazón de Warwickshire. Tras el viaje llegamos a la casa Murphy que queda en una de las avenidas/rutas que llevan a Coventry. Ya instalado en la casa, ese día nos íbamos a una de las instituciones culturales muy popular entre los ingleses: el pub. Los Murphy habían quedado con sus amigos para vernos en un ritual de viernes: estar sentados conversando con cervezas o vino blanco intercambiando ideas hasta las 11 de la noche. El pub del vecindario: The Wild Board (https://www.wildboarwarwick.com/). Ahora sí, me iba a un verdadero pub inglés, con risas y diálogos por todas partes. Me fue bien con el inglés y conversé con casi todos sobre todo y de todo. Chat time. Cerca de las 9 pm nos fuimos a casa a cenar algo ligero. Hora de descansar. Iba a tener un sábado muy interesante.




26 de septiembre: Luego de un buen sueño y ya adaptándome al cambio, se había planificado hacer una visita al centro viejo de la ciudad. Había extraviado, pensaba, un protector de mi dedo del pie por lo que íbamos a incluir una visita a una farmacia y, posteriormente, nos iríamos a Leamington para comprar un nuevo chip para “funcionar” en Gran Bretaña. Pero, antes de salir, Peter me dio una sorpresa: un verdadero desayuno inglés. Filmé todo el proceso y fuimos comiendo tan contundente comida con buenas salchichas, huevos, tocino y frejoles. Toma su tiempo prepararlo. En toda esa gestión iba a ver maravillas que ofrece esta antigua ciudad. Warwick (https://www.wavesandwind.com/warwick-el-pueblo-ingles-perfecto/) es una pequeña ciudad que acoge una de las mejores universidades de Inglaterra (https://warwick.ac.uk/) y que tiene uno de los castillos más importantes de toda Inglaterra, lugar que visitaría posteriormente. Además, es un espacio para gente que prefiere vivir cómodamente fuera de Londres, pero no tan lejos de ella (por tren está a un poco más de una hora). Tiene, como toda ciudad inglesa se jacta, bellos jardines y también iglesias de rito anglicano y católico, siendo una de las más bellas la Collegiate Church of St. Mary, iglesia que iba a visitar este segundo día inglés. La ciudad es atravesada por el río Avon, río que también atraviesa la ciudad en la que nació William Shakespeare, Stradford-upon-Avon. Volvamos al recorrido. Salimos de casa en dirección al centro histórico para ir a la farmacia y comprar lo que necesitaba para los dedos de mi pie. Asunto arreglado. Luego salimos caminando hacia un espacio abierto donde se realizaba un mercado matinal. En puestos ordenados y limpios, la gente te ofrecía alimentos (unas extraordinarias salchichas y quesos ingleses notables), flores, ropa (me compré una clásica boina inglesa, bastante diferenciadas de las francesas - https://universo-boina.es/blogs/la-boina-en-la-moda/el-origen-y-la-historia-de-la-boina, https://www.tiktok.com/@polloher73/video/7401630389837597958 -) y todo tipo de objeto que podría venderse (antigüedades, pinturas, cremas, etc..). 



Tuvimos un encuentro con un profesor de matemáticas, David Mond, con el cual me reuniría más tarde. Luego de esta simpática visita, Peter y Juany me llevaron a una de las joyas de la arquitectura de la ciudad: la iglesia de Santa María (Collegiate Church of St.Mary). Una iglesia es de mucha antigüedad, pero que fue reconstruida tras algunas catástrofes como el gran incendio de 1693. ¿Qué es impresionante aquí? Su torre, la nave y, sobre todo, la capilla de una familia muy poderosa de la zona que tuvo vínculos muy fuertes con la corona inglesa: la Capilla Beauchamp (https://www.minube.com/rincon/iglesia-de-santa-maria-de-warwick-a79967). Este espacio es uno de los más importantes monumentos religiosos medievales no sólo de Inglaterra, sino de Europa. Se encuentran las tumbas de muchos nobles ingleses y la más impresionante es la del hombre que dio su nombre a este sitio: Thomas Beauchamp. En su lápida con dos estatuas yacentes, se encuentra este y su esposa Katherine Mortimer en una las acciones más raras que se hayan hecho en este tipo de tumbas: el varón sostiene la mano de su esposa. Una escena poco frecuente en este tipo de artes funerarias. La capilla y la iglesia todas están cargadas de signos, símbolos e imágenes que ameritarían todo un día para su conocimiento parcial. La visita a la iglesia es gratuita, pero la capilla sí hay que pagar. Sin embargo, la señora fue tan amable que nos hizo pagar uno solo, pago que incluía la ayuda de una señora guía que nos dio detalles varios de las tumbas, las paredes, las pinturas, las arquerías del lugar. Hay que ver el primoroso trabajo de los techos de estas iglesias, detalle que iré viendo en las catedrales inglesas que visitaría. Un detalle: había mandado la carátula de un libro que Michael Exley me había dado: Cathedrals and Abbeys of England & Wales de Richard Morris, un estudio de catedrales inglesas de tiempos antiguos. Los Murphy me iban a preparar un tour por muchas de estas que iban a quedar en la retina de mis ojos y en las fotos que iba a tomar. Había empezado, pues, con pie derecho. Decidí no subir a la torre para no gastar muchas energías. Lo que sí pudimos disfrutar parcialmente fue el ensayo de un coro y una orquesta con instrumentos antiguos (viola de gamba, trompeta barroca y otros) para una presentación al día siguiente, domingo, con un coro mexicano que se presentaban en Warwick. 







Pero nos teníamos que ir. Teníamos que ir a Leamitong para poder comprar un chip británico y estar comunicado con el mundo. Este pequeño poblado fue inicialmente un poblado rural, pero el descubrimiento de aguas termales hizo que la nobleza iglesia convirtiese este lugar en su lugar de descanso (https://leamingtonhistory.co.uk/a-brief-history-of-leamington-spa/). Dejamos la camioneta cerca de un bello parque a orillas del río Leam el cual cruzamos para dirigirnos hacia la avenida principal, The Parade, donde encontraríamos una tienda de venta de chips: O2 (en Alemania compramos Vodafone). En el camino nos encontramos con la estatua de la Reina Victoria, la cual (como leí) fue bastante afectada por los bombardeos de la IIGM. 





Caminando los tres nos encontramos con Rachel, una amiga española de Juany que vive en Inglaterra hace años y que visitó nuestro país hace un par de años. Ella nos dio los tips necesarios para buscar la tapa de una lente (que había perdido en Madrid) y el lugar para los chips. Compré un chip O2 para una duración que fue tan buena que aún me queda carga una vez que regresé a Perú (https://esimcards.co.uk/plans/o2/?utm_source=adwords&utm_medium=cpc&utm_campaign=22769976917&utm_term=&utm_content=&adextensionid={adextensionid}&targetid=&loc_interest_ms=2826&loc_physical_ms=9186169&matchtype=&device=c&devicemodel=&gclid=CjwKCAjw0fbWBhBkEiwAwJuQ8QKLrsggIJ7nLBJoiZLVDlT8tZzIohf0-ZzHCsJsGSXJJSLPcw7h2xoCxH8QAvD_BwE&keyword=&placement=&gad_source=1&gad_campaignid=22769984573&gbraid=0AAAAA-EdkcF0QWKcUAdw8RqjJ6q9QQ99p). Tras haber encontrado ambas tiendas para tranquilidad nuestra, nos fuimos a tomar algo fresco (hacía un poco de calor) y un buen postre en un rincón cubano. En toda la gestión me percaté que había perdido mi boina (esa que había comprado en Lisboa hace años). La había dejado en la iglesia que habíamos visitado más temprano. Una vez concluida todas nuestras gestiones, nos fuimos a la iglesia para preguntar por mi objeto perdido. Felizmente ahí estaba; salimos de la iglesia (estaban en su ensayo musical) y nos fuimos, Juany y yo, por una puerta lateral que da al cementerio del lugar. Era usual que los sitios religiosos eran empleados como cementerios por la comunidad, así como las mismas instalaciones religiosos (por ejemplo, la bella capilla). 


Salimos de la iglesia para caminar un poco por la ciudad y sus parques, sus áreas verdes y la calma en la que se vive en esta pequeña ciudad. Caminamos en dirección a la Banbury Road para ir hasta el puente sobre el río Avon para obtener una vista magnífica del castillo que días más tarde iba a visitar. Juany me contaba sobre los lugares, como el parque San Nicolás, que contaban con juegos para niños a los que llevaba a sus hijos de pequeños para que se diviertan. Bellos lugares para uso público. Sana envidia. 



Regresamos a pie a casa para preparar las cosas para el día siguiente, pues nos íbamos de gira por el oeste de Warwick.