jueves, 5 de septiembre de 2013

LA MUJER EN EL CINE

Cuando comenzamos a hurgar entre las fechas, efemérides y celebraciones de una sociedad, muchas veces nos topamos con costumbres y orígenes que se pierden en las profundidades del tiempo, u otras, las más recientes, con eventos que se institucionalizan para hacer oficial un mérito que asume un valor simbólico en una sociedad  de ese momento, o porque puede asumir un valor económico potencial generador de ciertas ganancias en un grupo social cuyo motor económico es el que se quiere poner en valor (he ahí los diversos días a los que se les ha asignado algo gastronómico, entre otras raras efemérides).
Los pueblos antiguos giraron en torno a eventos agrarios y, en muchos casos, las religiones dominantes asimilaron y sincretizaron muchas de las manifestaciones paganas para hacerlas “cristianas” (por ejemplo) y tener ribetes de mundo oficial; de ahí entendemos el famoso Corpus Christi, que es una forma de contrarrestar las fuertes celebraciones paganas del cambio del solsticio. No es una rara coincidencia que el gobierno de Velasco y su intento de reforma agraria se haya dado cercanamente a esta fecha (24 de junio) con todo lo que en el mundo agrario implicaba (parte de la ideologización del Inkarri).  El mes de noviembre en casi todo el mundo antiguo es un mes de renovación y  por eso es el mes de los muertos, entendible como tránsito hacia otra vida o transformación dentro de un ciclo de la misma. Este es el acercamiento al mundo natural.
Pero los logros alcanzados por la humanidad en el constructo de sus derechos tienen un largo - y bastante diferente - camino desde los inicios como especie “inteligente”. Los documentos religiosos (libros santos de cualquier religión) son las primeras propuestas de ese saber convivir con los otros y consigo mismo (por ejemplo, descartar el suicidio); lo mismo sucede con  los antiguos códices, basados en conductas reactivas sancionadoras en mucho casos, más que en protectoras del individuo. Los inicios de estas nuevas relaciones reglamentadas estaban “cubiertos” de sacralidad, con el fin de dar un contexto explicativo y justificativo de un conjunto de leyes y reglas para una sociedad. Con el devenir de nuestra independencia mental, dichas leyes y reglas van teniendo un valor per se, y un valor de correlación con los individuos que conforman determinada sociedad, para un mejor gobierno social. Los logros de los Derechos Humanos han seguido este camino; la independencia con la entelequia religiosa y la secularización de los mismos a partir del espíritu de la Revolución Francesa han sido caminos tortuosos que han cobrado vidas, cabezas, ideas. Pero son logros al fin y al cabo.
El criterio de igualdad como término ha tenido una interesante, apasionada y maltratada realidad; tanto en el género, como en lo racial y lo sexual, la aplicación de este criterio está bastante lejos de su realización. La lucha por la igualdad de género en los últimos siglos se ha visto plagada de sacrificios, inmolaciones e intolerancias por doquier. Y la estratificación social por el parámetro económico es una suerte de clasificador de desgracia para aquella mujer o niña que le cupo la mala suerte de pertenecer al estrato más bajo del colofón social. Es una visión fatalista (penosamente bastante inmovilizadora), pero la realidad no hace sino corroborar lo anteriormente dicho. Hay que ver que algunos folclóricos intentos de reivindicación de la mujer con dichas características, no hace sino maltratar más la lucha permanente y seria de varias mujeres y hombres que sí quieren el cambio. Los intentos mediáticos casi carnavalescos  deslucen la lucha de hombres y mujeres solitarios, o instituciones culturales, sociales y políticas que tienen la intención de lograr la equidad. La humanidad muchas veces quiere asumir un reto para plantearse ese ideal. Recuerdo el año 1975 como el Año de Mujer, declarado por la ONU. Incluso hay el mes de la Mujer.
Lastimosamente, las efemérides que recuerdan las conquistas de derechos básicos de la humanidad han merecido poco espacio en el calendario oficial de la vida social, salvo aquellas que indican la recuperación de  la libertad perdida en una guerra (¿?). En un artículo publicado en la revista dominical de un diario limeño, se resume el contenido de un libro escrito por uno de los grandes pensadores de los últimos tiempos, Gilles Lipovetsky, quien escribe lo siguiente: “..cuando más se evoca y se pone en escena la memoria histórica, menos estructura ésta los elementos de la vida corriente. De ahí ese rasgo característico de la sociedad híper moderna: celebramos lo que ya no queremos tomar como ejemplo.” Este último subrayado mío invita a reflexionar qué es lo que se hace y no se hace cuando estamos frente a las celebraciones de eventos como estos. La profunda visión de una sociedad como la nuestra, llena, plagada de celebraciones, según reza el mismo texto, es encorsetar o poner en un museo todo aquello que la vertiginosa sociedad consumista e individualista está generando en cada uno de nosotros. La sentencia es contundente, habida cuenta que durante estas celebraciones están plagadas de muchas buenas voluntades e intenciones. Estas buenas voluntades se han plagado de buenas intenciones públicas y buenas leyes, como excelsas declaraciones que reconfortan nuestras angustias de buenas personas y satisfacen nuestras responsabilidades de buenos ciudadanos. Como para dejar tranquila nuestras conciencias. Pero la realidad, factura hecha por los humanos, no está nada de acuerdo con esas fabulosas declaraciones; la explotación laboral, la segregación racial, la discriminación de género, siguen aún vigentes en nuestras sociedades, todas (¿hay alguna excepción?). Así, entonces, la frase contundente escrita por Lipovetsky, tras aguda reflexión de la modernidad, seguirá teniendo esa inexorable vigencia.

Estas películas, en las que el personaje principal es la mujer, ofrecen una vista desde ópticas temporales y espaciales totalmente diferentes. Muchas de estas perspectivas tienen vigencia pese al tiempo transcurrido o representan modelos que mujeres en nuestra sociedad están buscando en la rara dinámica que se experimenta en los últimos años. Las brechas son cada vez más marcadas, pero pese  a presentarse tan diferentes siguen manteniendo la misma problemática que a cada ser humano nos toca vivir. Algunas satanizadas, otras vacuas; quizá percepciones muy sesgadas propuestas por directores varones o por un público que las prefería así (como el caso de la Star-System)


TROIS COULEURS: BLUE (TRES COLORES: AZUL) KRYSZTOF KIESLOWSKI FRANCIA 1993 Este filme pertenece a una trilogía que el director hizo inspirándose en los colores de la bandera francesa y creando como una suerte de leit motiv interno, la palabra LIBERTÉ. Julie (Juliette Binoche) es la esposa de un gran compositor francés, y la madre de una niña de 6 años: ellos son su familia y los dos perecen en un accidente automovilístico. El mundo se le derrumba, de pronto la viudez; en culturas como la nuestra, la viudez es todo un proceso complicado para rehacer el mundo; el duelo implica cerrar puertas seguras y abrir nuevas desconocidas. En muchas culturas antiguas, la viuda estaba condenada al abandono e incluso la muerte; en la India, solía quemársela viva con su el cuerpo de su difunto esposo. Estar sola es todo un cambio de perspectiva que puede devenir en depresión, negar todo. Un acontecimiento la hace reflexionar y, además, se da cuenta que su soledad es el principio de un mundo de posibilidades que las puede trabajar dentro de la nueva óptica: su nueva libertad.


VIRIDIANA  LUIS BUÑUEL ESPAÑA/MÉXICO 1961 Quizá uno de los filmes más irreverentes de Buñuel, muy censurado por la curia romana y que disgustó a todas las autoridades eclesiásticas de los países en los que se proyectó esta polémica película, hace escarnio de la actitud pacata e hipócrita de las personas que dicen ser religiosas, pero en sus vidas actúan de otra manera. Un hombre maduro que convierte a una joven mujer en objeto de su deseo y que la seduce en el marco de la visión benevolente. Además, hay una escena que toma como marco de referencia la Última Cena y está protagonizada por un grupo de desalmados mendigos, delincuentes y prostitutas; esta es precisamente la escena que irritó a Roma y por la que nuestro director se enfrentó a la iglesia. Cannes también desafió a la iglesia en 1961, puesto que el año anterior había entregado las Palmas a otra desafiante película como lo fue La Dolce Vita de Federico Fellini.

LA VIDA DE OHARU (SAIKAKU ICHIDAI ONNA) KENJI MIZOGUCHI JAPÓN 1952 Contundente y sorprendente película sobre el estudio de una geisha y su sufrida vida durante el siglo XVII, en un Japón aún medieval y en el que la estratificación social era prácticamente inamovible; en una sociedad tan rígida y machista, la mujer tenía escasos o nulos derechos en las decisiones que ella tomase para su vida. La costumbre de vender a las hijas ha estado tan extendida en nuestras sociedades que es así cómo podemos entender el sentido de las razones por las cuales el padre de la novia daba al novio no solo la virginidad intacta de su hija (a través del vestido blanco), sino que además pagaba los gastos de la fiesta de la boda, más una dote que le permitiera en un principio mantener a la nueva unión, sobre todo a la novia. Los matrimonios arreglados, las ventas de hijos e hijas, eran muy frecuentes. Siendo muy joven, nuestro director fue un testigo impotente de la venta de su hermana mayor para ser geisha; esto nos permite entender esta franca y dolorosa película de una mujer, hija de un mercader, que intentó ser libre en el amor y caer en lo más bajo de estratificación social, solo apreciada por su cuerpo.



LA PROFESORA DE PIANO (LE PIANISTE)  MICHAEL HANEKE AUSTRIA/FRANCIA 2001 Es una película extraordinaria, pero dura y agresiva sin mucha concesión con un excelente elenco francés (Isabelle Huppert, Annie Girardot y Benoît Magimel), está basada en la novela de la ganadora del Nobel de Literatura, la escritora austriaca ELFRIEDE JELINEK. Una historia violenta en la que vemos una extraña relación entre una madre (Girardot) y su hija, una renombrada pianista y profesora de música; la relación de posesión – útero posesivo, raya con lo lésbico y ha hecho de la profesora Erika, una persona sadomasoquista. La formación que muchas madres castrantes ejercen sobre sus hijas deforma la realidad emocional de las mujeres y que luego transmiten a sus hijas. Hay escenas francamente fuertes, con auto mutilaciones y una tortuosa relación con su alumno de piano (Magimel). Por la actuación, Isabelle Huppert ganó Palma de Cannes como mejor actriz.


DER BLAUE ENGEL (EL ÁNGEL AZUL) JOSEF VON STERNBERG ALEMANIA (1930)  es una de las película –símbolo de todas las mujeres fatales.  Lola es una mujer glamorosa  que arrastra a un destacado profesor, Immanuel Rath (Emmil Jannings). El profesor era un moralista radical, atacaba el libertinaje de la pequeña ciudad portuaria en la que vivía, hasta conocer a nuestra cantante de cabaret; cae en la pasión desenfrenada, se muda a vivir con ella hasta que se cansa de él. La escena en la que el profesor hace el ridículo ante sus colegas es indignante, pero moralmente aleccionadora. Luego de su triste actuación, el profesor retorna humillado a su colegio y se refugia en su pupitre donde muere de dolor y humillación. La película tiene una carga de fuerte sensualidad, una Marlene Dietrich desafiante, que nos encandila con su grave voz de alto con melodías como Ich bin von Kopf bis Fuss auf Liebe angestellt  (estoy hecha para el amor desde la cabeza hasta los pies) de Holländer, sus bellas piernas (como las de la Mistinguette) y todo ese mundo de cabaret que hizo mucha fama a la Alemania pre-nazi.


TRISTANA LUIS BUÑUEL FRANCIA/ESPAÑA 1970  Una obra maestra del gran cineasta aragonés, basada en la novela de Benito Pérez Galdós, notable escritor de la generación del 98. La vida provincial es el contexto en el cual se va a desarrollar la historia: una huérfana (Catherine Deneuve) es acogida por un notable en la pequeña ciudad de Toledo; él, un libre pensador, le inculca nuevas ideas de moral y la hace su amante; ella, joven, se enamora  de un joven pintor, Horacio (Franco Nero), y huyen; las circunstancias no le son benévolas y retorna con un  cáncer voraz. Ya inválida, deja morir a su viejo amante. Dura realidad de una mujer que tuvo que luchar para hallar su libertad con toda una secuela trágica de momentos. Si nuestros abuelos vieran este filme hallarían muchas cosas en común en nuestras ciudades, de las que no escapa Trujillo.

GRITOS Y SUSURROS (VISKNINGAR OCH ROP)  INGMAR BERGMAN  SUECIA 1973 Un film doloroso como un estudio sobre el comportamiento de cuatro mujeres, tres hermanas y una sirvienta, en torno al proceso agónico de una de ellas, Agnès; ella tiene un cáncer terminal y sus otras dos hermanas, lejos de ayudarla en su lenta agonía, actúan dolorosamente enfrentando sus demonios, sobre todo Karin, quien decide mutilarse con el fin de frustrar sus encuentros sexuales con su esposo. Sólo la sirvienta, Anna, quien había perdido un hijo, comprende la dimensión  de la situación y decide ayudarla. Todo en un entorno bello estéticamente hablando que disimula el sentido trágico de la enfermedad, la frustración y la muerte.

LA PASSION DE JEANNE D´ARC  (LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO)  CARL DREYER FRANCIA 1928 Una obra maestra de todos los tiempos. La actuación de Maria Falconetti es extraordinaria y exigió tanto de ella que terminó en un sanatorio para recuperarse. Es una película que inicia el fin del cine mudo, ya que sus imágenes son tan poderosas que necesitan la palabra para la redondez del mensaje. Intensos primeros planos que muestran rostros en toda sus dimensiones, arrugas, verrugas, pelos; no escapa nada a la cámara, puesto que tiene que mostrar al público todo un proceso psicológico tanto de Juana de Arco, como los de sus jueces (entre los que figura el gran artista Antonin Artaud). Una mujer frente a sus jueces. Según Kobal, estamos ante una sinfonía de rostros. Y es cierto, la película discurre en tomas de dichos rostros desde diferentes ángulos. Es una obra de imprescindible visión. La fotografía de Rudolph Maté ayudó en esto, explotó el color claro de los fondos para no permitir que no haya ningún elemento de distracción y centrar nuestra visión en el /los rostro(s) enfocados en esos momentos. Si alguien duda de la espiritualidad, creo que la visión de este filme le hará cambiar de opinión. Por cierto, es  uno de los filmes más conmovedores de todos los tiempos.


THE LITTLE FOXES  (LA LOBA)  WILLIAM WYLER USA 1941 Espléndida película  y quizá una por la que más se la recuerda en el mundo del celuloide por la participación de la actriz Bette Davis. A través de este filme, vemos el ascenso arrasador del capitalismo moderno, sin escrúpulos y, también, la lucha silenciosa de las mujeres por ganarse un lugar “bajo el sol”. Y para hacerlo no va a dudar en tomar decisiones que nos espanta por lo que significan estas decisiones tomadas. Es interesante ver que su hija representa todos los valores y la moral de la sociedad conservadora sureña norteamericana del siglo XIX. Aunque la película nos la muestra odiosa e intrigante, no debemos olvidar que la posición de la mujer en ese contexto no era nada envidiable y su lucha era doble y descarnada. Wyler ha sido un gran director que ha sabido trabajar con ese carácter y personalidad de una actriz como lo fue Bette Davis; e indudablemente el personaje de Regina Giddens, la Loba, es inmortal.


BELLISSIMA (BELLÍSIMA) LUCHINO VISCONTI ITALIA 1951 Este es un extraordinario estudio de la pobreza en toda su crueldad y miseria humana. Una mujer, Maddalena Ceccini (Anna Magnani), sueña con su hija convertida en una estrella infantil del cine. Obsesionada y contra la voluntad del padre, invierte sus ahorros en torturar a la niña en cursos de canto, baile, moda, todo aquello que permite a varias personas explotar la desesperación y estupidez que pueda tener una persona para cumplir sueños irrealizables. En la accidentada trayectoria hacia el estrellato, la mujer es estafada, humillada por inescrupulosos que sacan ventaja de su inocencia; cuando el soñado estrellato llega, de repente ve a su hija acosada por los cazatalentos dispuestos a tragarse enteras a estas nuevas figuras para explotarlas en su “etapa útil” para luego descartarlas (como sucede en el “showbiz” actual). Es un estudio nada benévolo de esa clases arribista que existe entre las personas que aspiran a más sin tener escrúpulos (aquí recurre a la coima, a la recomendación – como el famoso tarjetazo peruano o los infaltables padrinos –, a la intriga y la calumnia).

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS PEDRO ALMODÓVAR ESPAÑA 1989 La película muy atractiva, con escenas rápidas y cargadas de color y escenografía; personajes casi kistch, pero dinámicos y en permanente acción.  Los personajes rayan con la cursilería, pero son simpáticos; Almodóvar es un genio en la observación del espíritu femenino, con sus histerias e histrionismos, un mundo en la que el varón es un ser periférico. Los personajes femeninos de Almodóvar de esa época son dominantes, conducen la narración, toman decisiones más transcendentales que los personajes masculinos. Como en las novelas de García Márquez, el hilo conductor está en la mujer.


 BELLE DE JOUR (BELLA DE DÍA) LUIS BUÑUEL FRANCIA 1967 Un film muy al estilo de Buñuel. Plagado de fetichismos, obsesiones y formalismos, es la historia de una mujer formal, rígida y recatada; en un verdadero baño de onirismo, sueños, deseos y voyerismos, la bella Severine decide dedicarse a la prostitución en un disimulado burdel. Así ella logra explotar sus más oscuros deseos que no lograba colmar con su esposo. Pero, ante la realidad forzada a sancionar a las personas que desacatan los roles, pronto se ve envuelta en un lío amoroso con un truhán y desemboca en una tragedia; su esposo queda ciego. Ella, culpable, recibe castigos por su inmoralidad; pero se torna en placer. Hay escenas en que la realidad y lo onírico no están claramente definidos.


THE WOMEN (LAS MUJERES)  GEORGE CUCKOR USA 1939 Cuckor fue siempre un gran director de actrices. Más aún cuando éstas se reúnen para despotricar contra los hombres y contra ellas mismas. Este film hace un estudio del mundo femenino de la lealtad y la traición, de la visión de la pareja desde la mujer, su posición en el matrimonio y los elementos de amenaza contra este. Hay formas de destrozar al enemigo sin matarlo, este film muestra cómo puede ser una guerra sin cuartel sin que el objeto de asedio se percate de lo que está sucediendo a sus espaldas. Genial la participación de Joan Crawford como la amante (femme fatale) y Norma Shearer como la esposa.


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