miércoles, 5 de agosto de 2009

ACTUALIDAD SOCIAL EN EL CINE FRANCÉS



“..pues bien, así escuchaba también al ruso parlanchín, mientras llegaba
a la conclusión de que era cierta la idea de Wilde según la cual
las situaciones de la vida imitan, a veces, las visiones de los artistas y la imaginación de los escritores..”
SÁNDOR MÁRAI, “TIERRA, TIERRA”


En los últimos años, el desarrollo de la tecnología ha permitido que algunos conceptos desarrollados en las artes hayan podido ser plasmadas. En el avance tecnológico de la segunda revolución industrial, las artes visuales se hicieron cada vez más atractivas gracias al aporte de una serie de artefactos que, en su inicio, no fueron concebidos para su uso artístico. El genio del ser humano ha ido viendo en la serie de máquinas y artefactos creados una gama de posibilidades para su uso y explotación. Una de ellas fue el arte. Gracias a estos aparatos, algunas concepciones pasaron de moda, otras se validaron y otras fueron surgiendo en el camino. La esencia humana de la perpetuación y la trascendencia halló en la fotografía y la cinematografía, esas capacidades para hacer de estos instrumentos herramientas de arte y, en consecuencia, creación de obras de arte para los hombres de los siglos XIX, XX y XXI. Las propuestas dadas en el XIX sobre las posibilidades de una arte completa logran, en cierta forma, su consecución en el cine.
El pensamiento de Vertov y su KINOGLAS (cine-ojo) ha sido, quizá, uno de los motores que ha movilizado a muchos directores en su búsqueda de un cinema veraz, casi descriptivo, como si éste hubiera sido retratado la vida diaria, tomado fragmentos cortados y llevados a la pantalla; y esta suerte de inspiración es la que movilizó, desde sus propias perspectivas, a escuelas cinematográficas como Neorrealismo, Nouvelle Vague, Cinema Nôvo, Dogma 95. El concepto manejado por estas escuelas ha quedado latente en la cinematografía y ha llamado “la atención” a las corrientes nuevas del cine sobre sus propuestas tomo como arte así como manifestación vital de una sociedad. Pese a los extraordinarios avances de la tecnología y los cambios generados en el consumo de la sociedad actual ante los medios masivos de comunicación, el cine (como arte) retorna a sus raíces para alimentarse y “revisarse” en sus procesos y fundamentos. El desarrollo de la tecnología ha permitido que los aparatos y equipos que suelen emplearse para la filmación sean cada vez más manipulables, más técnicos en la obtención de grabaciones y más accesibles al precio de la gente de cine, sea por los precios como por su masificación en la producción. Antes hacer cine demandaba presupuestos exorbitantes. La aparición de la televisión en los 50 y su difusión en los 60 cambió hábitos en la lectura y hechura de la producción cinematográficas. Los efectos especiales han ido haciéndose cada vez más sofisticados, creando mejores “engaña-ojos”, y el desarrollo de la virtualidad ha permitido, incluso, la creación de personajes ficticios más “aceptados” en el mundo de las emociones carnales.
Esta masificación de la producción ha permitido ampliar el número de realizadores, así como la creación de nuevas productoras no sólo en el cine de los países desarrollados, sino en aquellos cuya cinematografía está en crecimiento.
Francia, cuna de la cinematografía, aporta bastante filmografía anualmente. Gracias también a la política “de excepción” promovida en los 90 para protegerse de la tiranía del libre mercado, en el cual el obvio triunfador era el cine de Norteamérica. Esta ley exigía una cuota fija en la distribución interna de las salas de cine, lo que alentó a varios estudios y realizadores a filmar. Algunos intentos se hicieron en nuestros países y varios de ellos fueron hasta casi anatematizados por el neoliberal Mario Vargas Llosa, quien fue duramente criticado y se abrió una fuerte polémica en revistas como Cinemateca Uruguaya. Algunos intentos neoliberales han querido prosperar en los ministerios franceses por la presencia de Sarkozy, pero Francia es consciente que de no manejar un apoyo sostenido hacia su cultura lingüística y todas sus manifestaciones, el futuro se puede tornar negro en la sui-géneris “aldea global”.
He aquí un grupo de filmes relativamente nuevos, cuyas temáticas tratan diversos problemas que aquejan a la sociedad francesa (desde un microcosmos social). Muchos de estos problemas también son observados en nuestra sociedad por lo que pueden servir de un buen factor referencial para entenderlos y entendernos.

LES DERNIERS DES FOUS (EL NIÑO Y EL CAOS) LAURENT ACHARD 2006 Un film basado en la novela de Timothy Findley. Una historia bastante asfixiante de una familia de campo que se desintegra lentamente. Su madre se aísla, su hermano mayor se dedica a la bebida y su padre, un hombre de carácter débil, es dominado por la madre. Esa miserable vida hace que Martín, un niño de once años vaya tomando drásticas decisiones y sólo va hallando consuelo en su gato y en una ayudanta marroquí. Pero esto no es suficiente y todo lo conduce a extremos.

ÇA BRULE (QUEMA) CLAIRE SIMON 2006 El tema candente de la relación pasional de una jovencita y un hombre maduro maestro en un pueblo chico, Var. Infierno grande. El mundo juvenil en plena explosión de feromonas crea problemas a una pareja. Los juegos se desarrollan en las vacaciones de verano. La visión de la posible relación de un profesor con un o una menor de edad puede parecer, en cierto modo en la sociedad, como incestuosa. Quizá la sanción moral no sea tan severa en este tipo de relaciones si es que sucede con un docente escolar o una persona vinculada a la religión. Sus roles sociales son altamente determinantes. Jugar con fuego.

MEURTRIÈRES (ASESINAS) PATRICK GRANDPERRET 2006 Las amistades son campos interesantes del desarrollo de nuestras personas. Es un campo del crecimiento de nuestra personalidad abonado por la confianza dada por tu amigo o amiga. Es en este crecimiento que vamos conociendo capacidades que están en nosotros. Pero, algunas veces, descubrimos capacidades no controladas y que pueden terminar en tragedia. Eso descubren estas dos amigas, Nina y Lizzy, cuya fuerte amistad las hace fuerte y eufóricas; tras conocerse ambas en un sanatorio al cual ingresaron por motivos de depresión, las circunstancias no les son propicias y dan pasos en falso. Cosas de las que se lamentarán.

LES TÉMOINS (LOS TESTIGOS) ANDRÉ TÉCHINÉ 2007 Este prolífero y buen director tenemos un film que retrata los inicios de la plaga del siglo XX: el SIDA. En los 80, la vida sexual de las minorías de género (los homosexuales) se vio gravemente afectada por la entonces llamada “peste rosa”. Este es el marco referencial de este film. En este vemos, además, las costumbres heredadas de los 60 en la liberalización de las relaciones de parejas y el concepto del matrimonio (no como un acto religioso, sino como un pacto de contrapartes). Una pareja más o menos estable y bastante liberal, en la que él, un policía, termina enredándose en una relación homosexual con un jovencito, Manu, muy adentrado a la prostitución masculina. Este último adquiere la enfermedad cuando nadie sabía aún cómo tratarla. Esta triste situación demanda replantear las relaciones entre las personas involucradas.

MAUVAISE FOIS (MAL MOMENTO) ROSCHDY ZEM 2006 Este es un interesante film que demanda cierta comprensión de lo que son los cuadros o entelequias culturales que puede formar una religión en una sociedad. Una pareja conformada por un musulmán y una judía va a tener un hijo, luego de muchos años en los que los familiares de ambos desconocían a la pareja de sus hijos o hermanos. La llegada del nuevo niño enciende una serie de emociones y situaciones que no habían experimentados hasta entonces. El sentido de pertenencia o identidad saca nuestras actitudes casi tribales o de clan. Nos arranca esos bruscos sentimientos de pertenencia que, lejos de integrarnos, nos aíslan y pueden llegar a herir las condiciones humanas. Es un interesante film para ver el desarrollo del conflicto y el crecimiento de la tolerancia en una sociedad multirracial y cultural como la francesa.

QUI M´AIME ME SUIVE (SÍGUEME, SI ME AMAS) BENOÎT COHEN 2006 La música es pretexto para reunir a un grupo de amigos y músicos para hacer música con relativo éxito comercial. Pero estos vínculos, además de crear más amistades, pueden crear conflictos sobre todo cuando tu pareja no comparte tu gusto y hay alguien que sí y está a tu alcance. La banda musical es un mundo especial de relaciones, tensiones, frustraciones y posibilidades. El conocerse en la banda mueve a especiales sentimientos que obligan a uno a reflexionar sobre sus actos y proyecciones.
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