domingo, 7 de junio de 2009

LAS PALABRAS ASESINADAS: BAGUA



Estuve ausente 24 horas de Trujillo, tiempo tristemente suficiente para que nuestra nación haya vivido uno de los momentos más oscuros como sociedad civil. El cúmulo de la indiferencia de gobernantes, autoridades, políticos, costeños (nos toca a nosotros, también) y la población en general, ha permitido que se haya llegado a esta insania. Nuestra actitud soberbia de ver las cosas desde nuestro cristal, la intención cínica de querer conservar nuestros estilo y estatus de vida, nuestro velado racismo al cual duramente aceptamos, todo esto ha abortado en el crimen cometido en la selva. Hoy oía lo que comentaba la gente de a pie de una zona pujante y cálida como es Bagua. Este año estuve ahí (en abril) y las ciudades pequeñas (ambas, hay Bagua Chica y Bagua Grande) viven de la agricultura, comercio y un insipiente (bastante escaso) turismo. La gente amable vive directamente con sus comunidades indígenas en torno. Mucha de la población tiene ese origen y mantienen vínculos. Lo hecho contra los que protestaban, no hicieron sino encender la ira de la población; quizá pensaban que la interverción de los policías para "liberarlos" iba a ser bien recibida. Lo único que lograron era exarcebar la cólera del pueblo, puesto que han visto caer a un primo, a un amigo, a una persona, a un ser humano.

¿Cuántas ideas han estado ausente en todos estos eventos? Cordura, Respeto, Tolerancia, Conocimiento, Fraternidad. Quizá estas palabras solas no significarían nada; pero, si las enmarcamos en todos los eventos desde que se generó esta situación, esas palabras hubieran dado la solución a esta realidad la cual no sabemos en qué y cómo concluirá. En cierta manera, muchas de estas palabras han sido asesinadas con las balas y las lanzas empleadas estos últimos viernes y sábado en nuestra Selva.

Las generaciones posteriores de peruanos, cuando lean este evento, espero que no lo lean desde dos perspectivas, desde la del vencido y desde la del vencedor.

Espero, de buena fe, que estemos todos a la altura de un vuelco importante a nuestra historia. Sino, el sacrificio inútil de policías y civiles ha pasado a engrosar la lista de las estupideces humanas. Pero, por lo que leo ahora, sobre todo del gobierno, parece que tristemente va a ser así.
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