martes, 6 de octubre de 2009

CINE Y LITERATURA FRANCESAS


Desde la existencia del cine como arte, ése ha recurrido a la literatura como fuente de inspiración temática para la generación de sus discursos narrativos; pero, si en un principio existía una dependencia del cine por aquélla, pronto y paulatinamente cada una fue buscando su verdadero discurso, sea en el desarrollo sincrónico o diacrónico correspondientes (literatura y cine, en ese orden). Obviamente la interrelación ha dado buenos frutos para el crecimiento de ambas artes; como así también el aporte de todas las artes en general. El cine, en cierta manera, es la acumulación de siglos de reflexión estética cuya consecución se dio cuando los primeros maestros del mudo fueron ahondando en técnicas y perspectivas filosóficas de lo que es hacer cine. Hubo varios críticos que defendían la autonomía de las artes frente al cine: en cierta manera, el cine reúne la materia de trabajo de sus otras “hermanas”. El cine fue empleando de ellas lo que le era pertinente para su creación: música, actuación, guión, escenario, sonido, fotografía, luz. De la música, del teatro, de la arquitectura, de la danza, de la pintura; de cada una de ellas se fue alimentando para obtener nuevas ideas y propuestas.

En cuanto a la literatura, la transformación de los textos literarios en guiones sean teatralizados (para el mudo) como la creación de los parlamentos en el sonoro se hizo cada vez más frecuentes. Cierto es que en la adecuación de dichos textos, hubo drásticos cambios que permitiesen su adaptación a los tiempos, espacios y realidades cinematográficas. Por tal razón, hubo algunos que defenestraban al cine por haber “simplificado” los textos literarios, volviendo un texto en una suerte de mero cuadro sinóptico visual. Esta no es la intención de la cinematografía, y una actitud así le resta el valor per se de lo que es ella. Igualmente, muchos han imputado al trabajo de guionista como aquel que ha prostituido el oficio de escritor, adecuándolo de acuerdo más a las exigencias del cine que a la literatura; Justo es decir que se desarrolla una maquinaria de autores guionistas que transforman historias literarias (y no literarias, también) para hacerlas cinematográficas. Esta transformación era muchas veces toda una especial perspectiva de lo leído. E incluso el paso de algunas obras de la literatura al cine ha sido una buena oportunidad para potenciar aquéllas bajo una singular relectura cinematográfica. Casos como EL PADRINO de Mario Puzo son notables y no escasos.

El encuentro de los temas entre las dos artes ha dado buenos frutos, ya que el resultado ya no es una obra literaria. En los últimos tiempos, muchas de las obras que fueron guiones de cine han pasado a ser incluidas como obras literarias. Un ejemplo es el guion del film MANHATTAN de Woody Allen, el cual, debido a la sobriedad de los diálogos se ha vuelto en clásico de lectura.

LE COUPERET, (ARCADIA), 2005, COSTA GAVRAS Este es un film basado en la novela The Ax de Donald E. Westlake. Es la desesperante historia de un directivo que se queda en la calle a raíz de un plan de reorganización de la empresa (como sucede con frecuencia en muchas empresas de cualquier sociedad latinoamericana) y se dispone a recuperar su trabajo por cualquier medio, incluso matando a sus contrincantes. Bastante dosis de humor negro y patetismo como es la realidad laboral actual. Muy contemporáneo.

MON PETIT DOIGT M’A DIT (MI DEDO MEÑIQUE ME HA DICHO) 2005, PASCAL THOMAS Película basada en la novela By the Pricking of My Thumbs de Agatha Christie, la genial escritora británica de obras de misterio. Una anciana desaparece. Como obra de suspenso, nos narra los pormenores de un pueblecito que guarda un secreto olvidado: una casa dividida a lo largo, unas tumbas a las que es mejor no asomarse, una muñeca que resurge del pasado, un notario aterrador que lleva la máscara de la muerte. Prudence y Bélisaire Beresford, son los encargados de resolver este misterio y cuentan con la paciencia de un Hércules Poirot (el famoso detective francés). Todo bastante sazonado con el humor negro de Agatha Christie Y hallaran una verdad para el asombro.

VIPERE AU POING (UNA VIBORA EN EL PUNO) 2004, PHILIPPE DE BROCA. Este film basado en la obra del mismo nombre del autor francés Hervé Bazin, quien nos lo presenta como un relato autobiográfico. Es una adaptación de una de las novelas sobre el tema de la infancia más conocidas y apreciadas de toda la literatura francesa; en un tono tragicómico nos muestra el combate violento, despiadado y cruel librado por un niño de diez años contra su madre en el seno de una gran familia burguesa venida a menos hacia 1920.

LE PRIX DU PARDON, (EL GRAN PERDON), 2001, MANSOUR SORA WADE Basada en la novela senegalesa de Mbissane Ngom. La historia transcurre en un pequeño pueblo de la Costa sur de Sénégal. Una dense neblina cae sobre la villa y esto impide salir a pescar. El líder mayor no puede hacerse a la mar y es su hijo menor quien debe asumir ese reto desafiando dioses y prejuicios.
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